¿Es el Emprendimiento una Burbuja? Un Análisis Crítico del Fenómeno Emprendedor
La necesidad de una cultura emprendedora ha sido una constante en el debate sobre la salida de la crisis económica y el futuro económico en general. La frase "ponga un emprendedor en su vida" parecía resumir el espíritu de los últimos tiempos. Sin embargo, surge la pregunta: ¿es todo este ruido positivo? ¿Podría estar difundiéndose una imagen distorsionada del emprendedor? ¿Estamos ante una burbuja?
Según Coduras, "la realidad es que el banco y el Estado tienen que crecer a la par para que el emprendedor tenga un apoyo normativo y financiero". También señala que "se están generando expectativas que inducen a la creación de empresas de forma un poco irresponsable cuando realmente no se dan las bases". A pesar del "boom mediático", los números en España aún están lejos de los de Estados Unidos u otros países. Coduras enfatiza la necesidad de "enviar un mensaje de que toda la sociedad sea emprendedora, pero que lo sea con rigor". Además, aclara que "ha habido una confusión en torno al concepto: el emprendedor no sólo es aquel que pone en marcha una empresa, sino todo aquel que trabaje para innovar, que busque una mayor efectividad, que persiga la forma de ser más útil tanto por cuenta propia como ajena".
La Imagen Irreal y Frívola del Emprendimiento
Coduras insiste en que los concursos de televisión "transmiten una imagen irreal. Los emprendedores exponiendo sus ideas no hablan de ubicación, de mercado potencial, faltan detalles desde el punto de vista académico. Frivolizan con el tema". Estos programas, con su crítica ácida y dramatismo, son "una navaja de doble filo: salen personas con ideas pero a la vez se les ridiculiza de una forma asombrosa". Esto puede llevar a que el mensaje transmitido sea "poco serio".
Cómo Aprovechar el Boom y Evitar el Bluf
Para Barroso, la clave para que esta moda no se convierta en un bluf es "que se alargue en el tiempo: emprender en sectores de bajo riesgo financiero, para aquellos que no tienen experiencia, racionalizar el proceso emprendedor y ver qué proceso es el más adecuado". El fenómeno del emprendimiento se explica por la confluencia de varios factores, como la fragmentación y evolución del mercado de trabajo, y la ilusión cognitiva que lleva a pensar que emprender es fácil y que todos tenemos cualidades para ello. Esto puede generar un "efecto similar al de un espejismo en mitad del desierto".
Un consejo crucial es "contactar con otros emprendedores e invertir tiempo en observarles, preguntarles y aprender de sus vivencias", pero siempre "poniendo en cuarentena" la información obtenida.
La actual crisis económica, el inmovilismo empresarial, las malas prácticas en la gestión y la disminución de fondos para investigación e innovación han impulsado el discurso de emprender. Los políticos invitan a emprender y resaltan las oportunidades, pero ¿qué sucede con las experiencias de fracaso? ¿Cuál es el impacto social para quienes invierten sus ahorros y los ven menguar?
Según algunas estadísticas, más del 90% de los emprendedores fracasan antes de los 4 años. Hablar de fracaso no es peyorativo; de hecho, toda experiencia representa un aprendizaje. Sin embargo, ¿se aprende más del fracaso o del éxito? Algunos estudios científicos sugieren que el cerebro es más receptivo a las experiencias de éxito. Esto concuerda con la idea de que las recompensas por los avances son más eficaces que los castigos por los errores.
A menudo, el emprendimiento se trata desde un plano muy superficial, con un matiz "flower power". Estadísticamente, los casos de éxito son mucho menos representativos que los de fracaso.
Los Beneficios Financieros y el Riesgo
Los beneficios financieros del autoempleo suelen ser mediocres. Con idéntica cualificación, se obtienen rendimientos medios más altos vendiendo las propias capacidades a empleadores que estableciéndose por cuenta propia.
El sistema educativo debería integrar aspectos relacionados con el espíritu emprendedor, no solo orientados a la creación de negocios propios. Es vital la adquisición de hábitos y actitudes que ayuden a gestionar emociones: saber perder, fracasar, convivir con el miedo y la incertidumbre, y también saber ganar.
La Conversación Simulada: Un Bolígrafo y la Realidad del Emprendimiento
Una conversación simulada, aunque caricaturesca, ilustra la realidad del emprendimiento. Un joven con la idea de vender bolígrafos "especiales" busca una financiación de 200.000 euros con una presentación en PowerPoint, convencido de la brillantez de su idea y un precio de 60 euros por unidad, a pesar de la crisis y la competencia. Esta situación refleja la superficialidad con la que a menudo se aborda el emprendimiento.
Robert Shiller, en su libro "Las finanzas en una sociedad justa", introduce el concepto de burbujas especulativas como "una situación en la que las subidas del precio provocan un entusiasmo de los inversores, lo que se extiende por contagio psicológico de una persona a otra, lo que a su vez amplifica las noticias, lo que podría justificar los incrementos del precio, y atraer una clase cada vez más amplia de inversores, los cuales, a pesar de sus dudas sobre el valor real de una inversión, se ven atraídos a ella en parte por envidia del éxito de los demás, en parte por la excitación del juego".
Aplicando esta definición, se puede concluir que hay una burbuja de emprendedores en España, aunque no alimentada por inversores como en 2001. La crisis ha causado un incremento masivo del paro, impulsando el emprendimiento como "solución estrella". Hay eventos, instituciones de apoyo y centros de empresa, con "Silicon Valley" como la expresión fetiche. Se admiran las noticias de compras millonarias, y los inversores de capital riesgo son "perseguidos". Todo esto crea la imagen de un ecosistema emergente.
La creencia es que, si no hay más éxitos emprendedores en España, es por falta de inversores, no de emprendedores. Pero, ¿es realmente así? Si bien la energía transformadora de una burbuja emprendedora es bienvenida, esta podría "estallar" y traer consecuencias no deseadas, golpeando duramente las expectativas e ilusiones de muchos.
Consejos para un Emprendimiento Responsable
No se trata de rebajar expectativas, sino de ser responsables. Transmitir que "todo vale" a la hora de emprender es irresponsable, ya que la realidad muestra lo contrario. A continuación, se presentan algunas ideas desde la experiencia profesional:
- Un plan de negocio no es una biblia, sino una hoja de ruta. No empieces por él.
Invertir seis meses en su redacción es contraproducente en las fases iniciales. Tiende a verse como un fin en sí mismo, se construye sobre hipótesis subjetivas y material de internet, lo que lleva a un documento extenso pero con "pilares de barro". Simular tres años de cuentas previsionales sin datos históricos en un entorno cambiante es imposible; cada celda de Excel es un supuesto.
- Identifica e interactúa con tus clientes lo antes posible.
Focaliza tu energía en identificar usuarios, hablar con ellos, mostrarles prototipos y preguntarles si pagarían por ellos. Analiza esta información para tomar tus primeras decisiones.
- La esencia es descubrir el Modelo de Negocio.
Una misión clave es entender cómo generar ventas y beneficios. Sin un modelo efectivo, no hay nada. El mercado no engaña; ningún Plan de Negocio aguanta el contacto con los clientes.
- Cambia el chip, pasa de la idea al trinomio: problema - solución - mercado.
Las ideas están sacralizadas, pero es mejor identificar problemas, necesidades no resueltas o cuya solución sea mejorable. Piensa en una solución e identifica al grupo de personas dispuesto a pagar por ella.
- No te engañes, emprender requiere formación y talento.
Un negocio serio implica facturas, personas, gestión, contratos, decisiones, anticipación, comunicación, idiomas, dominio técnico. Todo esto se aprende y se trabaja duramente. Necesitas un equipo muy formado y con talento, y saber cómo atraerlo y retenerlo.
- Enseña un prototipo, no un PowerPoint.
En las primeras fases, la misión no es vender, sino aprender y perfeccionar el Modelo de Negocio. Un prototipo con el que los futuros clientes puedan interactuar vale más que un millón de palabras.
- Cuidado con los sesgos psicológicos.
Como señaló Daniel Kahneman, "el exceso de confianza subjetiva no se puede utilizar como un indicador de acierto alguno para el futuro". Es fácil autoconvencerse con una hoja de Excel donde las ventas crecen y los gastos no. Hay que "domar" esta actitud.
- Nadie regala el dinero, no te engañes.
Ponte en el lugar de los inversores. ¿Cuánto dinero prestarías a un emprendedor que te presenta un Plan de Negocio y un PowerPoint pero no tiene claro cómo va a ganar dinero?
- Trabaja en el límite del “dolor” financiero.
Esto te ayudará a conocer tus limitaciones, el porqué necesitas ese dinero y te obligará a repensar muchas cosas que dabas por supuestas.
- Un pequeño “manifiesto” para tu “caja de herramientas”:
- No hay hechos dentro de tu oficina, lo importante ocurre fuera, donde viven y sienten tus clientes.
- El fracaso es inherente a la búsqueda de tu Modelo de Negocio. Si tienes miedo a fracasar, fracasarás.
- Ningún Plan de Negocio sobrevive al primer contacto con los clientes.
- No hay dos startups iguales. Aprende a convivir con el caos y la incertidumbre.
- Comunica, comparte y analiza tu aprendizaje.
- Una startup no es una empresa en pequeño.
- No construyas nada si antes no lo entienden el cliente ni tu entorno.
- Nadie te va a dar ni un euro si no tienes un Modelo de Negocio que funcione.
Martin Zwilling, experto en Forbes, concluye que "es fácil comprender que existe una importante distancia entre lo que es una gran idea y una gran startup de éxito".
La Burbuja del Emprendimiento en España: Una Realidad Ineludible
Raúl Tristán, experto en gestión, liderazgo y comunicación, afirma que sí existe una burbuja del emprendimiento en España. Su libro "¡Emprendedores! El virus de la ingenuidad" denuncia la realidad detrás del llamado al autoempleo como remedio para la crisis y el desempleo. El libro, que estará disponible el 3 de marzo, advierte sobre una "enorme, interesada e irresponsable burbuja de emprendimiento", señalando al sector de Internet y las nuevas tecnologías como el más inflado, con "un exceso inconcebible de oferta innecesaria".
Con la Soga al Cuello: La Dureza del Camino Emprendedor
Tristán advierte que "el 95% de lo que te cuentan sobre emprender es mentira podrida". Las fuentes de estos "bulos" son instituciones e individuos interesados en nuevas fuentes de ingreso. "Tenemos un Estado que solo piensa en recaudar: el primer día de tu negocio es tu primer día con la soga al cuello". El autor recuerda que no todo el mundo vale para ser empresario, y mucho menos para ser un buen empresario, ya que emprender exige hacer del negocio el centro de la existencia. Además, en España mueren casi 180 empresas al día, y más del 70% de los negocios no llegan a los cuatro años.
A pesar de todo, el libro no busca desanimar, sino ayudar a descubrir si el lector está capacitado para lanzar su propio negocio. Emprender es difícil, con golpes, caídas y mucha incertidumbre. Como dijo Marcos Galperin: "Si la incertidumbre es algo que te angustia, no te dediques a emprender".
Emprender se ve desde fuera como un salto al vacío, y en parte lo es, pero no es inconsciencia. Es una decisión muy pensada y una elección diaria de convivir con la incertidumbre, a veces ganando, otras tambaleando. La valentía no es no tener miedo, sino seguir construyendo a pesar de él, rodeado de personas que, aunque también sienten miedo, refuerzan y son reforzadas por un propósito común.
Emprender se Escribe con "R"... de Renunciar para Obtener Resultados
Nos han vendido la idea de que el emprendedor "que se queda hasta el final" es el exitoso. Sin embargo, emprender también implica "Renunciar" a ideas que no funcionan, a prácticas que no suman, a malos hábitos, al ego e incluso a clientes que no valoran. Es como en el amor: por más que se ame un emprendimiento, si no suma valor y no da números, es necesario renunciar.
Renunciar no es dejar ir por flojera, sino liberar espacio para lo que sí funciona. "Rendirse no es una opción, saber renunciar a tiempo es una estrategia de crecimiento".
Emprender se Escribe con "CH"... de "Chingón"
Muchos buscan la "libertad financiera" en 3 meses, sin haberla logrado en 10 años como empleados. Emprender es "chingón" (grandioso) en proporción al esfuerzo dedicado. No solo se trata de cansancio físico, sino de que la resiliencia sea más grande que la frustración ante el "NO".
Los emprendedores no pueden alejarse demasiado de su operación ni de sus proveedores. Emprender no es relajado, es el camino del rigor y la disciplina. La mentalidad emprendedora implica entender que nadie construirá tus sueños por ti. Cuanta más responsabilidad asumes, más poder ganas. Tomar el control significa dejar de esperar oportunidades y salir a conquistarlas. El primer paso al emprender es una mezcla de ilusión y miedo.
Muchos creen que emprender es una línea recta hacia el éxito. Sin embargo, los primeros meses (o años) están llenos de decisiones urgentes, responsabilidades nuevas y una enorme dependencia del contexto. No hay margen, ni calma, ni libertad inmediata. La autonomía se gana con estructura. Los emprendimientos fracasan por falta de mercado, momentum, problemas de caja, mala planificación estratégica, miedo al error, rigidez, y ver el rechazo como algo personal. Emprender no es un desafío técnico, es un desafío de carácter.
En el mundo de las grandes novedades tecnológicas, los "pelotazos" se hacen con un clic, y también los fracasos estrepitosos. Ganan los grandes inversores, los funcionarios, las asesorías, los "vendedores de humo" y los departamentos de propaganda política. Pierden la mayoría de las personas ilusas que se lanzan a una startup, invirtiendo su propio dinero o el de familiares. También pierde la mayoría trabajadora, que aporta impuestos que se van en subvenciones sin retorno.
Según el informe de la Startup Summit Spain de 2019, solo el 7% de las startups españolas sobreviven después de cinco años. Los datos del INE de mortalidad de empresas en general (2017) muestran que a los cinco años sobrevive el 42,7%.
¿Qué es una Startup y para qué está Hecha?
Una startup no es simplemente una empresa tecnológica en sus inicios; todo está pensado para que, si tienen éxito, sean vendidas o salgan a Bolsa. Por eso, organismos públicos excluyen a las cooperativas de sus rondas de subvenciones. Para Javier López Menacho, autor de "La farsa de las start-ups", "toda la maquinaria empresarial y política ha apostado desde hace tiempo por este modelo de creación de empresa, que concentra la riqueza en pocas manos, en modelos especulativos de alto riesgo".
La innovación y las nuevas tecnologías gozan de una gran prensa, generando relatos exitosos y "clics" en los medios. Para los jóvenes emprendedores, la idea de un éxito rotundo es tentadora. Para los Gobiernos, es una campaña de branding que apuesta por la transformación digital e innovación. Y, sobre todo, este relato beneficia a las venture capital y a los inversores, sirviendo a las grandes tecnológicas internacionales como cartera. Todos estos actores "sacan tajada", conquistando espacios públicos, universidades y escuelas de negocio. Sin embargo, las estadísticas muestran que apenas crean tejido empresarial.
Enric Serradell-López, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya, opina que es importante que las organizaciones públicas apuesten por las startups, pensando en cualquier empresa, aunque no estén hechas para ser vendidas. "Nosotros tenemos un premio anual en el que impulsamos estas iniciativas. Hemos captado alrededor de 200 proyectos, de nuevas empresas innovadoras. Si habláramos con estos 200 proyectos, pocos dirían que lo que quieren es venderla". Es importante impulsar las startups, ya que "cuando se crea una empresa, si tiene un producto innovador, necesita diseño de software e inversión".
España está peor que otros países en startups, principalmente por la falta de capital. Si hay dos empresas con el mismo producto, una española y una norteamericana con mayor ambición, la española perdería, saliendo "a la carrera en peores condiciones".
El problema reside en cómo se mide el éxito. Se habla de "unicornios", empresas con 1.000 millones de dólares de valoración. Estos números exorbitantes implican salidas a Bolsa y la cesión de propiedad a empresas más grandes, diluyendo la participación de los fundadores. Además, las características de los fundadores, innovadores, son diferentes de las necesarias cuando la empresa está consolidada, que requieren mayores bases de planificación y estrategia.
Según el último barómetro del emprendimiento del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, el emprendimiento tecnológico es bajo en España, con solo el 7,5% de las iniciativas en sectores de alta y media tecnología. En el tejido empresarial español, las pequeñas empresas, no las grandes, son las que generan más empleo. En 2018, España contaba con más de 3,3 millones de empresas, de las cuales el 95% eran microempresas.
Superando el Miedo al Fracaso: Lecciones de Thomas Alva Edison
El miedo al fracaso es una constante en el emprendimiento. Irónicamente, uno de los grandes innovadores, Thomas Alva Edison, acumuló muchos fracasos antes de sus éxitos. Cada uno de sus inventos exitosos fue precedido por fallos.
Aquí hay estrategias prácticas para enfrentar el miedo al fracaso:
- Cambia tu diálogo interno (Mentalidad de Crecimiento): La psicóloga Carol Dweck distingue entre mentalidad fija (habilidades innatas, fracaso = incompetencia) y mentalidad de crecimiento (capacidades se desarrollan con esfuerzo). En lugar de "Soy un fracaso", di "¿Esto no funcionó, qué aprendo?".
- El fracaso es inherente al emprendimiento: Los tropiezos iniciales son comunes. Analiza casos reales, lee biografías de emprendedores o únete a comunidades donde se comparten fracasos épicos.
- Metas realistas y alcanzables: Las metas abrumadoras estimulan el miedo. Desglosa objetivos en hitos realistas y alcanzables (metas SMART: Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes, Temporales).
- Reduce el estrés: Utiliza técnicas como la meditación para serenar el espíritu y evitar la obsesión con escenarios catastróficos.
- Aprende de quienes superaron fracasos: El aislamiento amplifica el miedo. Únete a redes de emprendedores o busca un mentor para obtener lecciones prácticas.
- Exposición gradual al riesgo: Esta técnica cognitivo-conductual reduce la parálisis por análisis y estimula la acción. Emprender implica asumir riesgos. Empieza con "experimentos mínimos viables".
