El Poder del Liderazgo Escolar en la Construcción de Escuelas Democráticas y Equitativas
En un mundo donde la educación se enfrenta a desafíos sin precedentes, quienes lideran las escuelas están emergiendo como una potencia esencial para impulsar la calidad y la inclusión en los centros educativos. El liderazgo escolar juega un papel crucial en la mejora y el mantenimiento de la calidad de la educación, e influye significativamente en el rendimiento académico de los estudiantes y en el desarrollo profesional de los docentes. Los líderes escolares tienen la responsabilidad de establecer la visión y las metas, promover la colaboración y fomentar un clima escolar que apoye el aprendizaje académico y social.
Este fue el eje central del debate en el seminario web “Fortalecimiento del liderazgo escolar: Perspectivas del Informe GEM 2024/5” que organizó recientemente La Internacional de la Educación (IE).
El Liderazgo Escolar: Piedra Angular del Éxito Educativo
El 13 de marzo, el presidente de la IE, Mugwena Maluleke, quien también es líder educativo, se dirigió a un público conectado desde diferentes regiones del mundo. “Es un honor dirigirme a un grupo tan comprometido y apasionado de personas que desempeñan un papel tan fundamental en la construcción del futuro de la educación”, declaró durante la inauguración.
Maluleke destacó que “el liderazgo escolar es la piedra angular del éxito educativo” y subrayó la importancia de este rol, a menudo descuidado, señalando que “los educadores y educadoras, cuando cierran la puerta del aula, se convierten en líderes. Y aun así, suelen ser un grupo olvidado”. Añadió, además, que “su orientación y visión son esenciales para fomentar un entorno donde tanto el profesorado como el alumnado puedan desarrollarse, especialmente en un contexto de grave escasez de docentes”.
Empoderar a Líderes Escolares, Docentes y Personal de Apoyo Educativo
Por su parte, Dennis Sinyolo, director de la IE para la región de África, enfatizó el papel crucial que los equipos directivos tienen a la hora de generar un clima escolar positivo. “Un buen liderazgo en las escuelas es clave para poder proporcionar una educación de calidad y garantizar la equidad e igualdad de oportunidades tanto en la primaria como en la secundaria y la universidad”, afirmó. Asimismo, subrayó la necesidad del apoyo de los gobiernos, declarando que “el personal de dirección de los centros educativos solo puede cumplir su función si cuenta con el respaldo y la capacitación adecuados por parte del gobierno, las autoridades educativas, las familias y otros actores clave en la educación”. Por último, Sinyolo destacó la responsabilidad colectiva del liderazgo, señalando que “es fundamental para el aprendizaje. Es más, quienes dirigen las escuelas deberían ser también líderes en pedagogía”.
¿Qué es el Liderazgo Educativo?
El liderazgo escolar es el segundo factor que más influye en el aprendizaje de los alumnos, después de la enseñanza en el aula. Esta afirmación se sustenta, entre otros, en estudios cuantitativos a gran escala que concluyen que el liderazgo escolar tiene efectos directos e indirectos en los resultados de los alumnos, que, aunque modestos, son significativos educativamente, y explican un 5-7% de las diferencias en el aprendizaje y rendimiento de los alumnos entre escuelas.
Informe GEM: Cuatro Pilares del Liderazgo
El Informe GEM, presentado por su director Manos Antoninis, ofrece una visión amplia del liderazgo que abarca los niveles escolar, sistémico y político. “Quienes lideran las escuelas son siempre, antes que nada, docentes”, explicaba Antoninis. “Su concepción es amplia e incluye no solo a los equipos directivos, sino a todas las personas del centro educativo: subdirecciones, docentes con roles de liderazgo y representantes sindicales”.
Antoninis prosiguió su intervención presentando los cuatro pilares del Informe GEM:
- Establecimiento de expectativas: Los líderes necesitan tener una visión clara y ser capaces de comunicar y compartir esta visión sobre los resultados educativos y sociales que pretenden alcanzar. Esto implica centrarse en objetivos a largo plazo y asegurar que todos los involucrados entiendan y trabajen hacia estos objetivos.
- Enfoque en el aprendizaje: El liderazgo efectivo implica reconocer fortalezas y áreas de mejora, y buscar apoyo cuando sea necesario. Se debe promover un enfoque colaborativo y participativo, involucrando a docentes, estudiantes, familias y la comunidad en la toma de decisiones.
- Fomento de la colaboración: El liderazgo efectivo implica reconocer fortalezas y áreas de mejora, y buscar apoyo cuando sea necesario. Se debe promover un enfoque colaborativo y participativo, involucrando a docentes, estudiantes, familias y la comunidad en la toma de decisiones.
- Desarrollo de personas: Las direcciones de las escuelas deben centrarse en el desarrollo de sus equipos, identificando y potenciando el talento. Esto incluye apoyar al profesorado en la mejora de sus prácticas y fomentar un entorno en el que tanto el personal educativo como el estudiantado puedan prosperar.
Investigación sobre el Liderazgo Escolar Exitoso
En el año 2018, tres expertos en diferentes ámbitos del liderazgo educativo, Kenneth Leithwood, Alma Harris, y David Hopkins, realizaron una amplia investigación sobre la evidencia científica relacionada con este aspecto tan importante para la mejora de la calidad educativa y los resultados de los estudiantes. Su análisis tenía como objetivo proporcionar una base empírica sólida que pudiera guiar a los líderes escolares, presentes y futuros, así como identificar lagunas en la evidencia para orientar futuras investigaciones.
Los resultados de su estudio, basados en una revisión exhaustiva de la literatura existente, análisis de estudios de caso y datos empíricos recogidos a través de diversas metodologías, se plasmaron en un amplio informe que quedó resumido en el artículo Seven Strong Claims about Successful School Leadership. Éste profundiza en siete afirmaciones fundamentales sobre el liderazgo escolar, utilizando datos y evidencia científica para ofrecer una comprensión más rica y detallada de cada afirmación.
Siete Afirmaciones Clave sobre el Liderazgo Escolar Exitoso:
- El liderazgo escolar es el segundo factor que más influye en el aprendizaje de los alumnos, después de la enseñanza en el aula. Los estudios cuantitativos a gran escala concluyen que el liderazgo escolar tiene efectos directos e indirectos en los resultados de los alumnos, explicando un 5-7% de las diferencias en el aprendizaje y rendimiento de los alumnos entre escuelas.
- Casi todos los líderes de éxito recurren al mismo repertorio de prácticas básicas de liderazgo. La mayoría de los líderes exitosos siguen prácticas de liderazgo fundamentales, buscando mejorar el rendimiento de los empleados a través de cuatro grupos de cualidades y prácticas clave:
- Establecer una visión común que motive mediante metas de grupo.
- Conocer y desarrollar al personal para que apliquen sus conocimientos y habilidades de forma constante.
- Mejorar el entorno laboral para favorecer el trabajo de los docentes.
- Administrar el programa educativo buscando dar estabilidad y apoyo a la enseñanza.
- Las formas en que los líderes aplican estas prácticas básicas de liderazgo (no las prácticas en sí) demuestran capacidad de respuesta a los contextos en los que trabajan. Las investigaciones indican que los líderes efectivos se adaptan al entorno sin cambiar radicalmente sus prácticas, ajustando cómo usan las prácticas básicas de liderazgo según las necesidades del momento.
- Los directores de centros mejoran la enseñanza y el aprendizaje de forma indirecta y, sobre todo, a través de su influencia en la motivación, el compromiso y las condiciones de trabajo del personal. Las evidencias indican que ejercen una influencia significativa en aspectos como la motivación y las percepciones sobre el apoyo en el entorno de trabajo, con un efecto más notorio en las prácticas de aula que en los resultados de aprendizaje directos de los estudiantes.
- El liderazgo escolar tiene una mayor influencia en los centros y los alumnos cuando está ampliamente distribuido. La eficacia del liderazgo escolar aumenta significativamente cuando se distribuye entre varios miembros y grupos de la comunidad educativa, en lugar de concentrarse únicamente en la figura del director.
- Algunos modelos de distribución son más eficaces que otros. La efectividad del liderazgo escolar y su impacto en los resultados estudiantiles varía según cómo se distribuye el liderazgo dentro de las escuelas. Aquellas con mejor rendimiento estudiantil lo atribuían a tener una amplia influencia de liderazgo proveniente de varias fuentes, incluidos equipos escolares, padres y estudiantes, además de los directores.
- Un pequeño conjunto de rasgos personales explica una elevada proporción de la variación en la eficacia del liderazgo. Los líderes escolares más exitosos comparten rasgos como ser de mente abierta, flexibles, persistentes, resilientes y optimistas, y su autoconfianza y enfoque en el rendimiento estudiantil influyen en cómo perciben su propia eficacia.
Diferentes Regiones, Desafíos Comunes en el Liderazgo Escolar
A continuación, varios representantes regionales enumeraron los desafíos a los que suelen enfrentarse las personas que ocupan las capas directivas de las escuelas.
- Kate Gainsford (Nueva Zelanda): Presidenta del Consejo de Dirección de Educación Secundaria, arguyó que “la escasez de docentes es una gran preocupación y tiene un efecto directo en el liderazgo”. Explicó también que no cuentan “con un sistema sólido y coherente para la formación de directores y directoras” y destacó la importancia de colaborar para buscar estrategias que ayuden a quienes dirigen las escuelas.
- Rebecca Ocran Abaidoo (Ghana): Coordinadora nacional de género de la Asociación Nacional de Docentes Graduados (NAGRAT), quiso hacer hincapié en la falta de formación específica para directores y directoras de escuelas. También habló de los desafíos políticos, como cambios curriculares innecesarios impulsados por agendas partidistas, y los desafíos relacionados con estereotipos de género y cultura.
- Ilja Klink (Países Bajos): Directora de una escuela secundaria municipal e integrante del sindicato educativo Algemene Onderwijsbond (AOb), destacó que, aunque su país tiene un alto nivel de autonomía escolar, son muchos los problemas con los que tiene que lidiar debido a la interferencia política y la escasez de docentes y recortes masivos.
- Sandra Patricia Moresco (Argentina): Representante del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), habló sobre la precarización laboral en las escuelas privadas, con remuneraciones insuficientes y contratos precarios. Hizo hincapié en el papel de los sindicatos a la hora de apoyar el liderazgo escolar, afirmando que “la formación en liderazgo que hay en la enseñanza pública también debería impartirse en centros privados”.
El Liderazgo Distribuido y la Democracia en América Latina
En un contexto de desafíos educativos crecientes, la imagen de un líder escolar actuando en solitario resulta poco realista. El informe identifica que, si bien el liderazgo distribuido no aparece en la mayoría de los marcos normativos de la región, muchas escuelas ya desarrollan dinámicas de corresponsabilidad que responden a sus principios. Además de identificar tensiones y desafíos, el informe ofrece recomendaciones para avanzar hacia un liderazgo más democrático, como incluir este enfoque en las políticas educativas, clarificar roles y reforzar la participación.
El título del informe, Liderar para la democracia, no es casual. Parte de la convicción de que la democracia se construye desde la escuela, aunque la relación entre educación y democracia es más compleja de lo que a menudo se supone. América Latina ilustra bien esta tensión. Según encuestas regionales, el porcentaje de adultos que considera la democracia como la mejor forma de gobierno ha descendido en las últimas décadas. La formación académica, por sí sola, no garantiza ni el compromiso cívico ni la confianza en las instituciones. En muchos países, de hecho, se observa un creciente desencanto político, incluso entre jóvenes con mayor nivel educativo.
Al mismo tiempo, la fragilidad democrática impacta directamente en el sistema educativo. Esto exige prestar atención no solo a qué se enseña, sino también a cómo se gobiernan las escuelas. La participación y la toma de decisiones compartidas deben formar parte de la vida escolar. Históricamente, los sistemas educativos de la región han operado bajo lógicas centralizadas y verticales. El liderazgo distribuido propone un enfoque distinto.
Avances y Desafíos en América Latina
Este informe del Informe GEM de la UNESCO y la OEI reafirma que América Latina necesita transformar a fondo sus sistemas educativos, y Colombia está en esa ruta. “El presidente Gustavo Petro nos ha convocado a poner la educación en el centro de un nuevo proyecto de país, y eso implica cambiar las formas tradicionales de liderazgo escolar por modelos que reconozcan el saber colectivo y fortalezcan el trabajo en equipo”, afirmó Daniel Rojas, ministro de Educación Nacional de Colombia.
Tabla: Nivel de implementación del liderazgo distribuido en América Latina
| Criterio | Número de Países (de 18) | Comentario |
|---|---|---|
| Mencionan explícitamente el liderazgo distribuido en la legislación | 3 | Retraso político en el apoyo manifiesto |
| Menciones explícitas al liderazgo democrático en funciones de líderes escolares | Rara vez | No prevalece en las definiciones de los países |
| Consideran la participación de los interesados en la escuela para evaluaciones | 6 | Pocos países lo incluyen |
| Promueven el liderazgo distribuido en programas de formación de líderes | 3 | Brecha en la formación específica |
| Normativas que obligan a profesores a participar en consejos de dirección | Todos | Existe una base legal para la participación docente |
| Directores afirman promover la colaboración de profesores | 2 de cada 3 | Diferencia entre normativa y práctica declarada |
| Exigen la inclusión de alumnos y padres en consejos de gestión escolar | 83% | Alta inclusión en la gobernanza escolar |
Para que este liderazgo se consolide, hacen falta condiciones sistémicas que lo respalden: autonomía pedagógica y organizacional, tiempos y estructuras para la colaboración, mecanismos reales de participación y un compromiso claro con la formación de quienes asumen responsabilidades directivas. Apoyar a los sistemas educativos para que promuevan la colaboración también requiere dotar a los directores de los centros de suficiente autonomía. En América Latina, el poder de decisión se delega principalmente en el caso de la elaboración de planes de mejora escolar y, en cierta medida, en las decisiones sobre desarrollo profesional, disciplina, currículo y pedagogía, pero no en la gestión del personal.
Un cambio hacia el liderazgo distribuido también requerirá asegurarse de que los procesos de contratación de directores sean meritocráticos. Destaca que cinco países siguen nombrando a algunos directores mediante invitaciones personales o concursos cerrados y cita pruebas que demuestran que los directores elegidos tras un proceso competitivo tienen mejores aptitudes de gestión que los elegidos por el personal técnico o los políticos.
Recomendaciones para un Liderazgo Escolar más Democrático
- Reconocer y promover el liderazgo distribuido en las políticas y educativas.
- Definir claramente las funciones de cada uno en los modelos de liderazgo distribuido en todo el sistema educativo.
- Dar más autonomía a los directores en las decisiones escolares, sobre todo en las financieras y de recursos humanos.
- Invertir en investigación sobre prácticas de liderazgo distribuido de éxito.
- Garantizar que las normas de liderazgo mencionen explícitamente la participación y la capacitación y se utilicen como base para la contratación, formación y evaluación de los directores escolares.
- Formar a los líderes en habilidades de liderazgo colaborativo.
- Sensibilizar a la comunidad escolar y prepararla para trabajar conjuntamente.
Una escuela que aprende a tomar decisiones de forma colectiva, es una escuela que educa para la vida democrática. Este informe contribuye a identificar las condiciones necesarias y ofrece claves para pasar a la acción. Su capacidad de transformación dependerá ahora de que cada comunidad educativa sea capaz de adaptar estas ideas y llevarlas a la práctica. La invitación está lanzada: construir juntos una educación más justa y más participativa.
