Cómo invertir en startups: una guía para empresas y personas individuales
Invertir en startups es una posibilidad para obtener una alta rentabilidad, si se está dispuesto a asumir un alto riesgo. El interés por invertir en startups ha crecido exponencialmente en los últimos años, sobre todo entre quienes quieren diversificar su cartera y conseguir una alta rentabilidad. Estas empresas, caracterizadas por su innovación y su potencial de crecimiento, son una alternativa de lo más atractiva, aunque también tienen su riesgo. Invertir en startups es una alternativa que ha ido ganando peso en los últimos años, especialmente entre quienes quieren diversificar su cartera con empresas emergentes y aspiran a conseguir una alta rentabilidad de cara a futuro.
En este monográfico exploramos cómo iniciarse en la inversión en startups, una alternativa cada vez más accesible para diversificar tu cartera y participar en proyectos innovadores. La inversión en startups ha dejado de ser un terreno exclusivo para grandes fondos o profesionales inversores. La inversión en startups ha dejado de ser un tema reservado para especialistas o grandes patrimonios. Hoy, gracias a la digitalización y la aparición de nuevos vehículos de inversión, cada vez más personas pueden acceder a la inversión en startups a través de distintos vehículos, especialmente gracias a la digitalización y la aparición de nuevas plataformas.
Sin embargo, antes de dar el paso, conviene entender en profundidad qué es invertir en startups, dónde se puede canalizar esa inversión y cuáles son sus posibilidades de rentabilidad, tras la entrada en vigor de la Ley de Startups. España, se consolida como uno de los ecosistemas más dinámicos de Europa. En 2024, la inversión en startups alcanzó los 3.100 millones de euros, un 36% más que el año anterior, según el Observatorio del Ecosistema de Startups de la Fundación Innovación Bankinter (2025). En este contexto de expansión y apertura, surgen nuevas vías de acceso a la inversión que permiten a perfiles menos experimentados participar activamente en el ecosistema. Invertir en startups en España es apostar por el futuro de la innovación.
¿Qué es invertir en startups?
Por definición, invertir en startups implica destinar capital a empresas jóvenes y con alto potencial de crecimiento. Invertir en startups implica destinar parte de tu capital a empresas jóvenes, generalmente con un modelo de negocio innovador y un alto potencial de crecimiento. Estas compañías suelen estar en fases iniciales de crecimiento, con necesidades de financiación distintas a las de empresas ya consolidadas. A cambio de la inversión, puedes obtener participaciones, acciones o derechos económicos sobre los futuros beneficios de la empresa.
El objetivo de quienes deciden invertir en startups es participar en el crecimiento de estas compañías, con la posibilidad de obtener una rentabilidad significativa en caso de éxito, aunque asumiendo riesgos elevados. Este enfoque las diferencia de otras opciones, como los depósitos o fondos de inversión tradicionales, que presentan perfiles de riesgo, liquidez y comportamiento diferentes.
Una característica clave al pensar en cómo invertir en startups es la iliquidez, ya que el dinero invertido no suele estar disponible hasta que ocurre un evento relevante, como la venta de la empresa, y en muchos casos no existe un mercado secundario donde vender las participaciones, como una venta de la empresa (exit), una ampliación de capital o la salida a bolsa. Por ello, resulta esencial conocer bien las condiciones y hacer un análisis riguroso antes de decidir dónde invertir.
Las startups son empresas emergentes que utilizan la tecnología o medios digitales como plataforma o motor para ofrecer su producto o servicio. Es posible conseguir startups en todos los mercados. Actualmente existe una gran cantidad de startups en todos los sectores y cada día hay más empresas con propuestas innovadoras. Otro atractivo de este tipo de empresa es que representan una gran oportunidad para los inversores. Las startups son unas de las inversiones con más potencial que hay. Muchas startups se caracterizan por su originalidad e innovación. Las startups son empresas emergentes y, por tanto, negocios arriesgados. Sin embargo, también son empresas escalables con gran potencial de crecimiento, que se adaptan con muchísima rapidez a lo que demanda el mercado.
Para empezar, cuando se invierte en startups se invierte en fases muy tempranas de la vida de una empresa, cuando todavía tienen muy pocos ingresos, o incluso antes de tenerlos. Por tanto, son inversiones de muy alto riesgo, donde es posible que no funcione, la empresa cierre y se pierda toda la inversión.
Beneficios y riesgos de invertir en startups
Invertir en startups es una alternativa muy interesante para aquellos especialistas que estén acostumbrados a lidiar con un alto nivel de riesgo en sus operaciones financieras y posean un alto nivel de conocimientos del mercado o sector donde realizan sus inversiones. Pese a los desafíos de competitividad que enfrenta, Europa cuenta con un nutrido ecosistema de startups en crecimiento en sectores como la IA, las energías renovables y la biotecnología, que ofrecen oportunidades atractivas para inversores que buscan diversificación y un alto potencial de retorno.
Beneficios principales:
- Alta rentabilidad potencial: Si la startup tiene éxito, los beneficios pueden ser exponenciales para los inversores.
- Oportunidad de diversificación: Las startups pertenecen a sectores emergentes como tecnología, biotecnología o energías renovables. Tienen baja correlación con activos tradicionales como bolsa o inmuebles.
- Participación en proyectos innovadores: El inversor contribuye al desarrollo de soluciones que transforman sectores enteros y alinean sus inversiones con las tendencias que están transformando sectores clave.
- Acceso a sectores emergentes: IA, biotech, energías renovables o tecnología financiera son algunos de los ámbitos con mayor proyección y captación de capital en Europa.
- Ventajas fiscales: En España, la inversión en startups puede acogerse a deducciones en el IRPF de hasta el 50 % de la cantidad invertida (Ley de Startups, 2022).
Según el IV Estudio de rentabilidad de fondos de capital en España (EY, 2025), la inversión en startups ha ofrecido retornos del 11,1 %, superando los índices del Ibex 35 y casi duplicando la rentabilidad del sector inmobiliario en periodos de 10 años.
Riesgos y desventajas:
- Alta volatilidad y riesgo asociado: La inversión en startups es una de las que más riesgos conlleva.
- Probabilidad de fracaso: La mayoría de las startups no sobreviven más allá de los primeros años. Es posible que la empresa cierre y se pierda toda la inversión.
- Liquidez limitada: La inversión en startups suele tener una liquidez baja. Es decir, que puede pasar mucho tiempo antes de que veamos los retornos. El dinero invertido no suele estar disponible hasta que ocurre un evento relevante (venta de la startup, salida a bolsa o recompra de participaciones).
- Elevada asimetría: Existe una asimetría de información entre el inversor y la startup.
- Plazo indeterminado: Los resultados pueden tardar años en materializarse y no siempre llegan a producirse.
- Valoraciones inciertas: Las startups están en fases tempranas, lo que dificulta una valoración precisa con métodos tradicionales.
Antes de invertir en startups, es importante tener en cuenta no solo tener claros los riesgos asociados a este tipo de empresas, sino también cuáles son nuestros objetivos y nuestro nivel de tolerancia al riesgo. Como ocurre con cualquier otro tipo de inversión, apostar por empresas emergentes puede conllevar importantes pérdidas. Por eso, es importante saber hasta qué punto y en qué medida podríamos asumirlas sin comprometer por completo nuestra salud financiera.
¿Quién puede invertir en startups y cómo?
Toda persona con un mínimo de capacidad económica puede invertir en startups, aunque algunas formas de inversión (como ciertas rondas de financiación) exigen cantidades mínimas o un número máximo de inversores. La inversión privada es uno de los principales métodos de financiación que tienen las startups. De este modo, los inversores privados depositan su confianza en estas empresas desde el momento de su fundación o en los años inmediatamente posteriores, buscando obtener un alto nivel de rentabilidad. Se trata de una inversión que los grandes inversores observan como una oportunidad debido al gran potencial de estas compañías.
La inversión en startups ha dejado de ser un tema reservado para especialistas o grandes patrimonios. Hoy, gracias a la digitalización y la aparición de nuevos vehículos de inversión, cada vez más personas pueden acceder a la inversión en startups a través de distintos vehículos, especialmente gracias a la digitalización y la aparición de nuevas plataformas.
Modalidades y vehículos de inversión
Para quienes se preguntan cómo funciona invertir en startups, es fundamental entender que existen distintas modalidades, cada una con un perfil de riesgo, capital mínimo y grado de implicación diferente. En la práctica, la inversión en startups puede canalizarse a través de tres grandes vías:
- Inversión directa: Consiste en adquirir participaciones en rondas de financiación de una empresa concreta, normalmente en fases tempranas. Implica un mayor riesgo y menor diversificación, pero también mayor potencial de rentabilidad y participación activa.
- Vehículos profesionales: Como los fondos de venture capital, que agrupan el capital de múltiples inversores para invertir en una cartera diversificada de startups. Este modelo delega la selección y gestión en un equipo profesional.
- Plataformas digitales: Especialmente aquellas especializadas en equity crowdfunding, que permiten a numerosos inversores participar conjuntamente en rondas de financiación a través de importes más reducidos, facilitando el acceso y la diversificación.
Actualmente, las fórmulas más utilizadas destacan los fondos de venture capital y el equity crowdfunding, aunque también existe inversión directa en rondas privadas. Cada una responde a perfiles de riesgo, capacidad financiera y grado de implicación distintos. Por ello, antes de invertir, resulta esencial analizar sus características, ventajas y limitaciones para seleccionar la opción más adecuada según los objetivos y la estrategia patrimonial de cada inversor.
Tipos de inversores y vehículos:
- Familiares y amigos cercanos: Aportan capital en fases muy tempranas.
- Business angels: Son personas con experiencia y conocimientos empresariales que invierten su propio dinero en startups que se encuentran en sus primeras fases de vida (pre-seed o seed), con un ticket habitualmente entre 10.000 y 150.000 €. Implican una relación cercana con el equipo fundador y, a menudo, aportación de red y experiencia. Los business angels tienen un papel fundamental en el panorama emprendedor, y están adquiriendo, año tras año, más importancia en el sector de la inversión. Aportan no solo financiación, sino también experiencia, contactos y acompañamiento estratégico.
- Crowdfunding directo / Equity crowdfunding: Son plataformas digitales basadas en los sistemas de micromecenazgo en las que los usuarios pueden invertir capital para financiar un proyecto, ya sea a cambio de una recompensa o de manera puramente altruista. El equity crowdfunding se presenta como la vía más accesible para quienes dan sus primeros pasos. A través de plataformas reguladas, es posible invertir desde 500 euros en startups previamente evaluadas, lo que reduce el riesgo y permite diversificar con facilidad. El crowdfunding ha democratizado el acceso a la inversión en startups, permitiendo diversificar incluso con pequeñas cantidades.
- Fondos de capital semilla (seed capital): Entidades que invierten el dinero de terceros, como los inversores particulares en startups en fases de desarrollo.
- Fondos de capital riesgo (venture capital): Son vehículos de inversión gestionados por profesionales que agrupan el capital de diferentes personas inversoras para destinarlo a una selección de startups previamente analizadas. El funcionamiento de un fondo venture capital se basa en la diversificación, es decir, el fondo de inversión invierte en varias empresas emergentes, aumentando así la probabilidad de que alguna logre un crecimiento que compense las posibles pérdidas de otras. Permiten acceder con un capital mínimo de inversión en startups más reducido y delegar la gestión. En España, existen tanto fondos especializados en sectores concretos (biotecnología, fintech, energía limpia, etc.) como fondos generalistas.
- Corporate venture capital (CVC): Grandes empresas que invierten en startups como parte de su estrategia de innovación abierta.
- Incubadoras y aceleradoras: Son sociedades creadas con el propósito de ayudar a los emprendedores a desarrollar o expandir su startup. Las incubadoras se enfocan en las startups que aún no han sido desarrolladas, por lo que se centran en dar orientación y ayuda para poder materializar las ideas de negocio de los emprendedores.
Plataformas para invertir en startups
Plataformas para invertir en startups como Seedrs o Crowdcube pueden ayudarnos a encontrar proyectos de negocio que se alineen con nuestros intereses. El listado oficial de proveedores de servicios de financiación participativa puede consultarse en el registro público de la CNMV.
Factores clave para analizar antes de invertir
El primer paso para invertir en una startup es definir el perfil de inversión: cantidad máxima a invertir, riesgo asumible y sector. Antes de invertir en startups o en cualquier otro tipo de empresa, debemos tener claro cuál es nuestro objetivo: ¿buscamos alta rentabilidad a largo plazo o diversificar nuestra cartera? Además, es importante evaluar nuestro nivel de tolerancia al riesgo y las pérdidas que estamos dispuestos a asumir para lograr nuestros objetivos.
Para invertir en startups de éxito, o todavía mejor: cómo invertir en startups con éxito, es importante que adquieras cierta base de formación sobre cómo invertir en startups. Invertir en startups requiere formación, paciencia y una mentalidad abierta al riesgo y al aprendizaje continuo. La inversión más valiosa que puedes hacer es en educación. El aprendizaje constante es lo que hará de ti un gran inversor o inversora. Con esto desarrollarás la habilidad de identificar las mejores oportunidades de inversión y serás mejor estratega.
Identificar una buena oportunidad de inversión implica más que entusiasmo, requiere método y visión. Es necesario hacer un análisis extenso de la empresa por dentro y por fuera. El entorno de inversión en startups es exigente, por lo que la preparación y la visión son clave. La selección del proyecto es uno de los pasos más críticos en este proceso.
Cómo hacer tu PRIMER ANÁLISIS TÉCNICO para invertir en bolsa PASO a PASO
Criterios de evaluación de una startup:
- Equipo fundador: Es importante ver: ¿Cuál es su experiencia? ¿Tienen formación? ¿Son suficientes para ser resilientes al abandono de algún miembro? Su solidez, su experiencia sectorial y su capacidad de ejecución son cruciales.
- Producto/servicio: ¿Tiene sentido lanzarlo? ¿En cuánto tiempo podría estar? ¿Soluciona algún problema? ¿Cuál es la ventaja competitiva real del producto y servicio?
- Modelo de negocio: ¿Cuál es el modelo de negocio? ¿Qué barreras de entrada existen?
- Mercado objetivo: ¿Existe mercado objetivo o es necesario crearlo? ¿Hay competencia? Probablemente, esta sea la pregunta más compleja de resolver. Es importante investigar cuáles son las fortalezas y debilidades de la industria. También, se quiere entender bien cómo se mueve y si es dependiente de otros sectores.
- Tracción inicial: ¿Han ganado algún premio? Importante ver qué premio, bajo qué parámetros se concedió o quién está detrás de su emisión. Algunos premios son más fiables que otros. ¿Participaron en aceleradoras? ¿Tienen business angels detrás?
- Plan de negocio: Es importante evaluar el plan de negocio, incluyendo objetivos, estrategias de crecimiento y viabilidad del modelo de negocio, así como la experiencia y la capacidad del equipo fundador. Desde la perspectiva financiera, el plan de negocio debe revelar no solo cifras, sino solidez argumental: hipótesis bien formuladas, un CAPEX justificado, un buen análisis de la competencia y previsiones de crecimiento en escenarios realistas. Más allá de una cuenta de resultados optimista, el plan financiero debe permitir proyectar los cash flows del proyecto con el objetivo de definir una estrategia de financiación con la antelación suficiente para poder negociar los mejores términos.
- Otros inversores: Como potencial inversor o inversora, te interesa conocer quiénes son los otros inversores de la compañía. Además, es importante conocer si la empresa ha pasado por más rondas de inversión.
- Estrategia de salida: Cómo y cuándo se recupera la inversión.
Pasos para invertir en startups:
- Es importante definir cuánto dinero se está dispuesto a invertir, considerando la posibilidad de no recuperarlo si la startup fracasa.
- Las plataformas para invertir en startups permiten explorar proyectos innovadores. Asistir a eventos especializados y consultar redes de inversores también facilita la identificación de oportunidades.
- Estudia el plan de negocio (objetivos, estrategias de crecimiento y viabilidad del modelo de negocio), así como la experiencia y la capacidad del equipo fundador.
- Elegir el canal más adecuado según el perfil de inversión es un paso fundamental.
- No apuestes todo a una sola startup. Algunas veces es probable que creas tanto en la propuesta de una startup que quieras invertir todo en ella.
¿Qué rentabilidad puedes esperar al invertir en startups?
A diferencia de los productos tradicionales, la rentabilidad al invertir en startups puede variar enormemente, desde la pérdida total del capital hasta retornos que multiplican varias veces la inversión inicial. Además, conviene tener en cuenta que muchas startups no logran consolidarse, por lo que existe la posibilidad de perder la totalidad de la inversión. Invertir en startups puede ofrecer rentabilidades significativas en algunos casos, pero también implica asumir un riesgo significativo, incluida la posibilidad de perder toda la inversión.
El VC Method implica proyectar un valor de salida, establecer la rentabilidad esperada, calcular la participación necesaria y, luego, determinar su traducción en acciones y en precio por acción, aspectos claves en una negociación de inversión. Y es aquí cuando entran en juego factores como el riesgo de “dilución”, que tiene en cuenta posibles rondas de inversión posteriores, o la importancia de pactos de accionistas claros previa negociación del term sheet.
Factores que influyen en la rentabilidad:
- El momento en que se realiza la inversión (fase semilla, crecimiento, escalado…).
- La diversificación: invertir en varias startups disminuye el riesgo de perder toda la inversión.
- El sector y las tendencias del mercado.
- El equipo fundador y su experiencia.
- La gestión de futuras rondas de financiación y posibles diluciones, es decir, cuando tu porcentaje de la empresa se reduce porque entran nuevos inversores.
Es importante tener en cuenta que este tipo de inversión suele ser poco líquida. No podrás disponer del capital invertido hasta que se produzca un evento relevante (venta de la startup, salida a bolsa o recompra de participaciones). Durante este periodo, los resultados pueden tardar años en materializarse y no siempre llegan a producirse. Es por ello que muchas personas buscan protegerse ante imprevistos contando con un fondo de emergencia que les pueda aportar una mayor tranquilidad.
Preguntas frecuentes sobre cómo invertir en startups
¿Cuánto tarda una startup en ser rentable?
El tiempo que necesita una startup (empresa emergente) para alcanzar la rentabilidad no sigue un plazo fijo, ya que puede variar considerablemente según el caso, el sector y su modelo de negocio, e incluso puede no llegar a alcanzarse. Durante los primeros años, estas compañías suelen centrarse en crecer muy rápido y captar clientes, reinvirtiendo todos sus ingresos y la financiación que reciben en lugar de buscar beneficios inmediatos. Por este motivo, es muy habitual que al principio operen con pérdidas. Alcanzar la rentabilidad requiere mucha planificación financiera, un buen control de los gastos y lograr que el producto o servicio encaje perfectamente en las necesidades del mercado.
¿Por qué muchas las startups no llegan a consolidarse?
Una de las causas más frecuentes por la que una startup no logra sobrevivir es no encontrar suficiente demanda real en el mercado. Es decir, crean un producto o servicio que el público realmente no demanda o por el que no está dispuesto a pagar. Otro factor decisivo es quedarse sin fondos antes de alcanzar la rentabilidad, fruto de una mala gestión del presupuesto o de dificultades para conseguir nueva financiación. Además, los problemas internos entre los fundadores, una estrategia equivocada o la fuerte competencia también influyen directamente. El éxito siempre requiere equilibrar una buena idea con una gestión financiera impecable.
¿Qué significa el VC?
Las siglas VC corresponden al término en inglés Venture Capital, que en español se traduce como capital riesgo, y se refiere a fondos especializados en invertir en empresas emergentes con alto potencial de rendimiento.
