El Lado Secreto del Emprendedor: Más Allá del Éxito Idílico
Se habla tanto de emprender últimamente, y parece que internet nos ha abierto a todos la curiosidad y las ganas. Nos llenan de publicidad para emprender: emprende, tienes que hacerlo, yo facturo más de 7 cifras… Sin embargo, el emprendimiento es un camino emocionante y lleno de desafíos, pero también puede ser estresante y abrumador. La presión de tener que hacer que un negocio funcione, el riesgo financiero y la incertidumbre constante pueden llevar a una gran cantidad de estrés y ansiedad. Este artículo explora la información importante, de la que poca gente habla, y que todo emprendedor debería conocer.
El Perfil del Emprendedor: Luces y Sombras
Los emprendedores tienen rasgos positivos: son orientados al logro, les apasiona tener la responsabilidad por decisiones complejas y detestan el trabajo rutinario y repetitivo. Si son especialmente creativos, poseen altos niveles de energía y altos niveles de perseverancia e imaginación. Estas características, aunadas a la disposición de tomar riesgos calculados, les permiten transformar lo que usualmente empieza como una idea apenas definida en algo concreto. Los emprendedores pueden inspirar un entusiasmo altamente contagioso en una organización.
Junto con esta mística, sin embargo, los emprendedores pueden tener aspectos de su personalidad que los hacen personas difíciles con quienes trabajar. Por ejemplo, el empuje hacia la acción los hace en muchas ocasiones actuar aparentemente sin haberlo pensado, teniendo un impacto fuerte en las organizaciones. ¿Existe, entonces, un lado oscuro del emprendedor? ¿Hay características que podrían ser comunes a los emprendedores que les hagan personas particularmente complicadas? Analicemos tres aspectos comunes, recordando que son tendencias.
La Necesidad de Control
Un tema recurrente tanto en la vida como en los negocios de los emprendedores es la necesidad de control. Frases que pueden resonar en emprendedores son “soy un mal empleado, porque no puedo tener jefe”, o “yo lo haría mejor que mi jefe, por ello iniciaré mi empresa”. Es común observar un alto nivel de control entre emprendedores. Esto les hace jefes que desean tener el control de todo, del más mínimo detalle de la organización, de lo que ocurre dentro de la empresa y de sus integrantes. Se sienten desconfiados de colaboradores que tienen iniciativa o que comunican poco sus acciones. Esto les hace perder el control. En muchos casos, los nuevos negocios surgen por personas que son “rebeldes con causa”, que no encuentran en las estructuras organizacionales comunes una forma de expresar su creatividad y sus talentos individuales.
La Desconfianza
Los emprendedores han aprendido a desconfiar. Desconfían de quienes les preguntan por su negocio (usualmente contestan “allí vamos”, “más o menos”), de la competencia, de sus colaboradores cercanos y, en general, del mundo que les rodea. Piensan en muchas ocasiones que les robarán si no controlan, que la competencia tiene infiltrados en el negocio o que si llevan a un socio o persona clave, les robará el negocio. Lo curioso es que usualmente tienen razón. Es una especie de profecía autocumplida. El extremo es el que es riesgoso.
La Necesidad de Aplauso
Los emprendedores desean ser héroes. Desean ser héroes míticos que empiezan sin nada, vencen los obstáculos y logran posicionarse en la cúspide. El riesgo que implica conquistar grandes cosas, las fuerzas que hay que vencer, los “enemigos” en el camino, hacen que se refuerce el sentimiento de control, desconfianza y, por ende, hace crecer una necesidad de aplauso. Los emprendedores necesitan ser reconocidos por sus victorias. En muchas ocasiones, construyen monumentos a sus logros (grandes edificios vistosos que quizá no contribuyen al negocio) o buscan el reconocimiento de otros. Es normal. Recuerde: le han ganado la carrera a muchos.
El Costo Invisible: Desafíos Personales y Emocionales del Emprendedor
Este artículo no tiene como objetivo asustar a nadie. Todo lo contrario, tiene el objetivo de aportar una información importante, de la que poca gente habla, y que tienes que conocer. La mayoría de emprendedores, si no todos, hemos tenido o tenemos estas sombras. El emprendimiento puede ser muy, muy estresante y sobre todo abrumador, pero existen muchas maneras de manejar el estrés y la presión. Conocer estos problemas sobre el emprendimiento que nadie cuenta es crucial, pues a menudo se presenta el emprendimiento como un mundo idílico.
La Soledad
El primero de los problemas a los que puede que te enfrentes, es el de la soledad. En general, cuando se trabaja desde casa, es normal aislarse. Eso implica que, durante esos días, no tengas ningún tipo de capacidad de estar con más personas (más allá, quizá, de tu familia). Es distinto que ese emprendedor que está en una oficina con más trabajadores, porque, aunque esté 16 horas trabajando, puede bajar a tomarse un café y charlar con otras personas. Para solucionar este problema, puedes optar por pasar parte de esas largas jornadas laborales en un coworking. Pero la soledad, digamos, física, no es la única que aparece en el emprendedor. En muchas ocasiones, también la soledad en un sentido abstracto está presente. En ese caso, puedes acudir a diferentes foros de emprendimiento que haya por tu ciudad.
La Incomprensión
Junto al problema de la soledad, está el problema de la incomprensión. Las características de los emprendedores no están presentes en la mayor parte de las personas. ¿Cómo resolver el problema de la incomprensión? No es fácil. Sin embargo, en mi experiencia, la mejor forma de resolver el problema de la incomprensión es planteándolo abiertamente, es decir, poniendo las cartas sobre la mesa. Solo con eso, ya hay mucho ganado. Una vez se explica y se pone en común, ese miedo o recelo deja de ser tan importante. Simplemente, se asume que la otra persona es diferente y se la valora como tal.
Problemas Familiares y de Amistad
Por lo anteriormente mencionado, también es habitual que haya problemas familiares y de amistad. No quiero decir que eso esté bien. Simplemente, constato que es así. Esto genera serios problemas, teniendo en cuenta que no puedes pasar tanto tiempo con tus seres queridos. Bueno, este es uno de los problemas más sencillos de resolver si se tiene un mínimo de voluntad. No tienes más que dedicar unas horas del día a estar con la familia, y un día a la semana, por ejemplo, para los amigos.
La Mala Prensa
Otro de los problemas a los que se enfrenta el emprendedor, es el de la mala prensa. No hace falta mucha reflexión para comprender que esta es una idea errónea, pero está ahí, y es moneda común en amplios sectores de la población. Conviene aclarar, no obstante, que tiene peor prensa el empresario que el emprendedor. Triste, pero cierto. Existen tres soluciones posibles: La primera, no decir demasiado que eres emprendedor o empresario (no es la solución que yo recomiendo, porque si eres lo que eres, debes decirlo abiertamente). La segunda, es tratar de convencer a la gente de que el hecho de que seas un empresario no es algo negativo. La tercera, y más recomendable para la mayoría de personas, es decir abiertamente que eres emprendedor o empresario y, si surge alguna persona que te critica por ello, ignorarlo.
Estrés y Salud Mental
¿Alguna vez te has sentido abrumado por la presión de emprender? Si es así, no estás solo. Muchos emprendedores pasan por alto su salud mental, centrando toda su atención en el negocio. El estrés es casi un compañero constante en la vida del emprendedor. Plazos, inversores, empleados… la lista es interminable. Cuando estamos estresados, nuestro cuerpo libera hormonas como el cortisol. A corto plazo, esto puede ser beneficioso. Arianna Huffington y Tim Ferriss son solo dos de las muchas figuras relevantes que han experimentado los efectos negativos del estrés crónico. Después de colapsar por agotamiento, Arianna Huffington cambió su enfoque hacia un estilo de vida más equilibrado. Tim Ferriss, conocido por su enfoque en la eficiencia y la productividad, también ha hablado sobre la importancia de cuidar de uno mismo. Si bien es cierto que el emprendimiento es una actividad económica, también es un desafío psicológico. La ansiedad es un tema tabú en el mundo empresarial, pero es una realidad para muchos emprendedores. Ignorarla solo empeora las cosas.
La inteligencia emocional es una habilidad subestimada que puede ayudarte a manejar el estrés de manera efectiva. Conocer el problema es el primer paso, pero ¿qué puedes hacer al respecto? Una de las mejores maneras de manejar el estrés y la presión en el emprendimiento es aprender a priorizar y enfocarse en las tareas más importantes. Otra manera de manejar el estrés y la presión en el emprendimiento es aprender a delegar tareas. Muchos emprendedores sienten que tienen que hacer todo ellos mismos, pero esto puede llevar a una gran cantidad de estrés y ansiedad. El Mindfulness ha ganado popularidad en los últimos años, y por una buena razón. Hoy en día, hay una aplicación para casi todo, y la salud mental no es una excepción. Tu salud mental no solo te afecta a ti sino también a tu equipo. Implementar cambios es genial, pero necesitas métricas de bienestar para saber si realmente están teniendo un impacto positivo. A veces, el apoyo externo puede ser invaluable. Participar en eventos y workshops sobre bienestar y salud mental puede ofrecerte nuevas perspectivas y herramientas. El estigma en torno a la salud mental a menudo nos impide hablar abiertamente sobre nuestros desafíos. Compartir tu experiencia no solo te libera sino que también puede ayudar a otros que están pasando por lo mismo. Para cerrar, es crucial entender que tu bienestar emocional es inseparable de tu éxito empresarial. No son dos entidades separadas, sino dos caras de la misma moneda.
Bloqueos Comunes: Inseguridad, Procrastinación y Perfeccionismo
Más allá de las modas, todo pasará. Pero quienes somos realmente emprendedores tenemos ese ADN que nos caracteriza, de culo inquieto. Más bien, la mente es lo que tenemos inquieta. Y quienes hemos dado el paso sabemos que casi nadie habla del lado oscuro de emprender, de lo malo de emprender. Porque eso no es atractivo, no vende y no suele contarse.
- Inseguridad: Ese sentimiento que va y viene en el que nos repetimos que no somos capaces o el miedo a que no salga bien.
- Procrastinación: Ese “mañana lo hago”. Tienes muchas ideas y planes, pero nunca consigues ponerlos en marcha.
- Perfeccionismo: Es querer hacerlo genial, el problema es cuando dejas de hacer cosas porque las quieres perfectas. Es mejor hecho que perfecto.
- La crítica: Siempre habrá alguien a quien no le guste lo que haces o lo que compartes. Aléjate del ruido. Sigue haciendo, porque por cada crítica negativa suele haber varias personas a las que ayudas.
Por otro lado, hay dos frases que conviene pensar con honestidad. «No tengo tiempo»: es la frase del que no quiere emprender, aunque suene duro. Muchas veces sí hay tiempo, pero no prioridad. «No tengo dinero»: a veces, en vez de irme 10 días de vacaciones, me he ido 7 y con el dinero ahorrado he podido invertir en herramientas digitales que me ahorran trabajo o me permiten dar mejor solución a mis clientes. Al margen de estos básicos, puede que lo que te bloquee sea falta de organización, foco o claridad. Apunta tus objetivos principales en una libreta.
Riesgos y Realidades Económicas del Emprendimiento
Emprender está muy bien, pero hay que lanzarse al vacío con red, sobre todo, cuando el emprendedor no es un joven que vive en casa de sus padres. Es crucial conocer los riesgos más comunes al emprender. Si eres emprendedor desde hace tiempo, no van a ser novedad, pero quizás te sirva para recordar que a todos nos pasan (casi) las mismas cosas.
Pérdida de Capital
Uno de los riesgos principales es que puedes perder plata. Es muy normal, en los emprendedores que comienzan, hacer planes de negocios que no contemplan malas situaciones o imprevistos. ¿Qué pasa si no llegas al punto de equilibrio? pierdes plata. No solo que estás poniendo tiempo y energía en tu emprendimiento, sino que también estás perdiendo plata cada día que pasa. ¿Cómo hacemos para evitar esto? Hacer muy bien los números desde el principio, si no sabemos, pedir ayuda. Conectarse con gente que sepa, con organizaciones especializadas en emprendedores que están empezando, con personas que ya lo lograron. Exponerse, animarse a mostrar tus números.
Dificultades Fiscales y Burocráticas
Las leyes impositivas y laborales pueden ser extremadamente difíciles de cumplir para una pequeña empresa. Si cumples con todo, tienes dos opciones: 1- pierdes competitividad o 2- te quedas sin rentabilidad. Ambos casos te llevan a situaciones de quiebra. Es una triste realidad. ¿Qué podemos hacer? Informarse con profesionales, leer e investigar sobre el tema, estar actualizados para correr el menor riesgo posible. Además, si lo que esperas son grandes ayudas que parece que existen si atendemos a lo que muchas veces se comenta en los medios, no emprendas porque no van a llegar. Es importante tener expectativas realistas.
Trabajar para Otros Primero
Vas a trabajar para ti después de trabajar para los proveedores, los empleados, el alquiler, el estado nacional, el estado provincial, la municipalidad, la empresa que te da electricidad, gas, teléfono, internet, otros servicios, el banco, el prestamista, cargos judiciales, imprevistos, mantenimiento de las instalaciones y equipos, gastos de publicidad, y algunas cosas que me estoy olvidando. Después de pagar todo eso, vas a trabajar para ti. Si hiciste todas las cosas bien, te va a quedar el 10% de todo lo que generaste (en industrias tradicionales). ¿Qué hacemos para maximizar nuestro beneficio? Podríamos hablar de infinidad de cosas, pero en resumen, estar enfocados (solo) en las tareas que nos hagan vender más y gastar menos.
La Dificultad para Descansar
Si hay algo difícil de ser emprendedor es poder descansar bien. Es un arte que lleva años dominar y mucho trabajo previo en organización personal y en la estructura de tu empresa. Tu falta de salud significa pérdida de resultados. Es desesperante a veces cuando no puedes levantarte de la cama y sabes que tu negocio lo va a sufrir. ¿Cómo podemos lidiar con este problema? Trabajar enfocado y descansar enfocado. Sin distracciones. Aunque puedas tomarte pocos minutos, pocos días, haz que valgan la pena. Todo lo demás puede esperar. Además, es importante reconocer que se deben establecer límites y tomar tiempo para uno mismo. El emprendimiento puede ser muy demandante, tanto mental como físicamente, y es importante tomar tiempo para relajarse y recargar energías. Por último, es importante buscar apoyo y ayuda si se siente abrumado por el estrés y la presión del emprendimiento.
Alta Tasa de Fracaso
El 90% de las nuevas empresas no llegan al quinto año de vida. Las estadísticas son contundentes. Pasan por arriba todo optimismo desinformado que podamos tener. ¿Qué hacemos ante esta adversidad? Muchos emprendedores saltan al vacío sin agarrar una calculadora, sin rodearse de las personas correctas, cometiendo errores evitables. La buena noticia es que la alta tasa de fracasos aplica a emprendimientos, no a emprendedores. Uno como emprendedor puede ir cambiando de empresa, pero mantener sus objetivos claros, más allá de los fracasos circunstanciales.
Responsabilidad Total
Todo, al fin de cuentas, es tu responsabilidad. Puedes delegar, terciarizar, sistematizar, pero el resultado en última instancia es tuyo. Porque eres tú el que responde frente a tus clientes y tus acreedores. Algunas veces, mis días planificados quedan relegados por atender urgencias de errores que comenten personas de mi equipo de trabajo. ¿Qué podemos hacer para reducir este tipo de problemas? Concientizar de manera continua a todo el equipo de trabajo de las consecuencias que tiene lo que hacemos y dejamos de hacer.
El Dilema de la Inversión y la Verdadera Aportación Empresarial
Uno de los mayores debates en Silicon Valley ahora mismo es si estamos frente a una nueva burbuja tecnológica. Tras la explosión de las Punto Com en 2001, muchos se preguntan si hemos llegado a otro pico de empresas sobrevaloradas. Cada vez se están cuestionando más las IPOs o salidas a bolsa de las nuevas startups. La valoración en las nuevas IPOs ha caído en picado en los últimos meses, así como el promedio del valor de cada IPO. Se conocen como turistas a los fondos de inversión y otras instituciones financieras llegadas al valle con el boom de las startups. A diferencia de las Venture Capital, desconocen el sector, por lo que no sirven como asesores para aquellas empresas tecnológicas con un rápido crecimiento. Evernote, Snapchat o Pinterest son claros ejemplos de modelos de negocio de dudosa rentabilidad que han sido valorados por su gran masa de usuarios en vez de por su capacidad de generar ingresos. Se han engrosado los números acerca del potencial mercado y resultado de varias startups para seducir nuevo capital externo al valle.
Es cuestionable la verdadera aportación de muchas startups exitosas. Tomando como ejemplo los unicornios europeos, podemos ver que las necesidades que cubren las nuevas startups están relacionadas con hacer más fácil nuestra vida. Ofrecen música en streaming, entrega de comida a domicilio, pagos online, tiendas virtuales o comunidades de personas con intereses similares. Todas ellas satisfacen los pequeños deseos de una parte de la sociedad acomodada, dejando de lado necesidades básicas como la educación, salud o energía. Por todo lo anterior nos encontramos frente al siguiente dilema: ¿estamos invirtiendo en las ideas adecuadas? Considero que hay que ser crítico a la hora de emprender. Cualquier proyecto no sirve. Tiene que ser viable, con proyección y con un buen equipo preparado y motivado. La gente está más centrada en unirse al Next Big Trend que en desarrollar proyectos que realmente le apasionan. Si paseas por los co-working space e incubadoras del valle descubrirás que una parte significativa de las empresas comienzan su pitch con somos el “Tinder para…” o el “Uber de…”. Palabras como geolocalización, big data, sharing economy, realidad virtual o growth hacking llenan los discursos de los nuevos emprendedores. Asimismo, verás que el fin último de una parte de ellos es escalar una idea para venderla.
Tal y como uno de los emprendedores españoles de referencia, Adeyemi Ajao, declaró en El País: “si alguien piensa que en 10 años el sector tecnológico va a ser más pequeño de lo que es ahora, está equivocado”. La industria tecnológica no va a dejar de crecer. Square, Tinder o Eventbrite, entre otras, son interesantes propuestas para facilitar nuestro día a día, pero no pueden ser las empresas que se lleven el mayor trozo del pastel y monopolicen el interés de los emprendedores.
Liderazgo Consciente y Transformador
¿Existe esperanza? Claro que sí. Todos deseamos ser líderes, pero muchas veces no dimensionamos la magnitud que es la responsabilidad del liderazgo. Con una palabra, podemos dañar las creencias más básicas de un ser humano y también con una palabra podemos infundir ánimo e inspiración en los demás. ¿Cómo detectar si mi visión empresarial y mi liderazgo como emprendedor están desviándose? Analiza tu visión empresarial, tu visión personal. Ahora, te pido que te analices como líder. El primer paso para desarrollarse como persona y como líder es conocer la línea base. ¿Dónde estás hoy? ¿Estás obteniendo los resultados que esperas como líder y persona? El liderazgo positivo y transformador es posible.
Mi deseo es que te hagas las preguntas correctas, aquellas que te reten a moverte hacia adelante como ser humano. Nuestra región necesita de líderes sanos. Recuerda que un líder herido hiere a otros. No esperemos que nuestra región prospere con líderes que esperan usar a otros y no genuinamente crear mejores empresas, mejores comunidades o una mejor sociedad. ¿Estás dispuesto a hacerte las preguntas difíciles? Si has encontrado áreas que necesitan cambiar, ¿harás algo al respecto?
