El emprendedor ideal según el inversor: Claves para levantar capital y construir un proyecto exitoso
Todo emprendedor que aspira a un crecimiento acelerado y carece del capital necesario, debe considerar asociarse con individuos que dispongan de recursos o buscar financiación a través de inversores ángeles o fondos de capital de riesgo. Sin embargo, el proceso de levantar capital es complejo y requiere una preparación exhaustiva.
Preparación del emprendedor: Antes de buscar inversión
Antes de embarcarte en la búsqueda de capital, como emprendedor, debes plantearte las siguientes preguntas y asegurarte de tener todo listo:
- ¿Has validado tu idea de negocio?
- ¿Tienes tracción o generas ingresos?
- ¿Cuentas con un plan de negocio claro?
- ¿Tienes un equipo de trabajo sólido?
Si estas preguntas tienen respuestas afirmativas, estarás en una posición mucho más favorable para levantar capital y presentar tu proyecto a posibles inversores. La lección más importante para un emprendedor es que cuando se trata de capital privado y se ha conseguido atraer a un inversor para tu empresa, la ejecución lo es todo.
En una jornada educativa sobre inversores privados, Brian Cohen ofreció valiosos consejos para que los inversores tomen decisiones acertadas al arriesgar su dinero, destacando la importancia de la estructura del equipo ideal de una startup. Según Cohen, no es necesario saberlo todo para ser una de las personas más inteligentes; más bien, lo crucial es reconocer aquello que ignoras y tener la capacidad de admitirlo.
Lo que el inversor busca en el emprendedor
La labor de un inversor es identificar una oportunidad de negocio, invertir una cantidad determinada de dinero y obtener un retorno. Bajo esta premisa, al evaluar un negocio, el inversor priorizará que su dinero esté bien invertido y que recibirá el retorno esperado. Esto lo valida investigando sobre el proyecto y formulando preguntas específicas para determinar su atractivo.
Aparte de esto, la siguiente cualidad que los inversores requieren es que un empresario tenga la capacidad de mantenerse seguro de sí mismo. Aunque a un inversor le haya gustado tu idea, tendrás que apoyarla verificando tu trayectoria empresarial de manera rigurosa. Hay una regla que siempre se cumple: la honestidad es la mejor política. Independientemente de lo que quiera saber tu inversor (si has pagado siempre tus impuestos, por ejemplo), en caso de dudar en tu respuesta, lo mejor es siempre revelar la información que te pida.
Un buen emprendedor sabe escuchar, ejecutar y adaptarse rápidamente a los cambios. Un buen inversor invierte en personas y proyectos con los que se siente identificado, esas ideas que buscan cambiar el mundo. Vivimos en una época en la que, utilizando las nuevas tecnologías y con nuestra propia determinación, es posible lanzar un producto mínimamente aceptable sin tener que contar con un presupuesto elevado. Se trata de una estupenda manera de asegurar ese capital para mejorar tu negocio.
Preguntas frecuentes de los inversores
Los inversores suelen tener un batallón de preguntas para los emprendedores. Estas se agrupan en tres categorías principales:
- Preguntas sobre el negocio: Estas generalmente se derivan de tu plan de negocio y buscan comprender el mercado, producto o servicio, competencia, adquisición de usuarios, ventas, propiedad intelectual, área financiera, entre otras. Algunas ejemplos son:
- ¿Qué servicio o producto ofrece tu compañía?
- ¿Cuál es el problema que estás resolviendo?
- ¿Cómo vas a hacer dinero?
- ¿A quién le importa o por qué debe importarme?
- Si es tan bueno tu negocio, ¿por qué nadie lo ha hecho?
- Este proyecto se ha tratado antes. ¿Por qué crees que ahora sí va a funcionar?
- ¿Cuál es tu diferenciador principal?
- ¿Por qué la gente se enamora de tu producto o servicio?
- ¿Cuántos clientes tienes al momento?
- ¿Cuál es tu costo de adquisición de clientes?
- ¿Con cuántos clientes has validado tu idea de negocio?
- Preguntas sobre el emprendedor y el equipo: Estas pretenden evaluar tu preparación y experiencia, la cohesión del equipo, la visión a largo plazo, tus valores y cultura. Algunas de ellas son:
- ¿Por qué eres tú la persona ideal para correr este proyecto?
- Cuéntame de la página 8 (cuando en realidad estás en la 4).
- Preguntas para sacarte de quicio: Estas últimas se hacen para evaluar tu inteligencia emocional e identificar cómo manejas la presión. Ejemplos incluyen:
- Esto suena como un producto en busca de un problema... ¿no?
- Yo no te pregunté eso. Te pregunté...
- Tengo una pregunta de 3 partes. Una... dos... tres...?
- OK, está bueno ya, dale hacia adelante.
La importancia de un buen inversor y la relación emprendedor-inversor
Será muy difícil el éxito de la receta si no se logra sumar al buen inversor a su proyecto. Vincularse con un buen inversor aporta mucho más que recursos económicos. Por eso, elegir al socio financiero adecuado es tan importante como desarrollar el producto. Del mismo modo, encontrar a un buen inversor, supone por tu parte, evaluar su capacidad, dedicación y ética.
En el mundo de las startups, la colaboración entre un inversor y un emprendedor es esencial para el éxito y el crecimiento de una nueva empresa. En resumen, el inversor aporta los recursos financieros necesarios para impulsar la idea del emprendedor, así como su experiencia y conocimientos para evitar errores comunes y tomar decisiones acertadas. Por otro lado, el emprendedor es la fuerza impulsora detrás de la startup. Posee la pasión, la creatividad y la visión necesarias para desarrollar una idea innovadora y convertirla en realidad. Es el experto en el dominio específico de la startup, conoce los detalles del desarrollo y tiene una comprensión profunda del mercado objetivo.
La verdad es que la teoría suena muy bien, pareciera ser la pareja ideal, ¿no? Sin embargo, los malos inversores también existen. Son aquellos que no aportan valor y que su único foco es el rendimiento económico o beneficios personales. Es poco lo que se involucran en los proyectos y suelen guiarse más por dónde están invirtiendo sus colegas y seguir la "tendencia" que a donde realmente pueden aportar valor. Por un lado, buscan minimizar riesgos, pero por el otro, parecen apostadores de casino.
Expectativas y roles
Un inversor no tiene necesidad alguna de invertir en un proyecto concreto, pero sí tiene mucho interés, porque al fin y al cabo ese es su negocio. Para llegar a invertir efectivamente en uno tiene que ver algo en él que lo convenza de que le va a dar un beneficio y le va a compensar. Muchas veces, el problema es que el emprendedor no se está poniendo en la piel del inversor, y viceversa. Tiene que darse cuenta de que ha de dar cosas a cambio. Sobre todo, una razón para la inversión, un equilibrio entre riesgo y rentabilidad. De hecho, si se piensa en lo asimétrico de la relación y lo distintos que son los respectivos objetivos de inversores y emprendedores, se puede llegar a la conclusión de que lo difícil es que lleguen a acuerdos.
Por decirlo así, son dos animales de especies absolutamente distintas, no directamente competidores, pero sí con visiones muy diferentes de lo que es el mundo y de lo que es una empresa. Por norma, los emprendedores son excesivamente optimistas y están muy confiados en sí mismos y obsesionados por controlarlo todo. Por el contrario, los inversores son normalmente más desconfiados, más pesimistas y se involucran menos. Ambos deberían saber que el 80 por ciento de los proyectos fallan, pero mientras que al emprendedor esto no le preocupa, porque es un problema de «los otros ocho que fracasan», el inversor lo que quiere es descubrir y gestionar los riesgos y rentabilidades de todos sus proyectos. O, dicho de otra manera, el emprendedor juega contra la estadística, mientras que el inversor busca siempre jugar con la estadística a su favor. El emprendedor va siempre persiguiendo el escenario más favorable, y haciendo todo lo posible por hacerlo realidad, mientras que el inversor quiere considerar todos los escenarios y cubrir en la medida de lo posible todos los riesgos.
¡¡Lo difícil es que terminen por entenderse!! Para que realmente surja la inversión en un proyecto, ambos tienen que aprender cómo funciona el otro, cuáles son sus motivaciones y sus objetivos. Como dijo el inversor J.L. Cabiedes: “A veces te viene un emprendedor que te dice que está buscando algo más que dinero, que busca un inversor que le aporte conocimientos y contactos. A mí en esos casos me surge la duda: si el inversor pone su dinero, sus conocimientos y sus contactos, entonces; ¿Qué pone el emprendedor? Muchos de los inversores pensamos que si corro yo todo el riesgo y aporto lo fundamental, a lo mejor es más lógico que monte yo el negocio y lo contrate a él a sueldo.”
El emprendedor ha de entender que no entra en el papel del business angel hacer viables los proyectos. El negocio tiene que ir completo en sí mismo, y ha de ser viable, factible e invertible sin la ayuda del inversor. Si no, no es un buen negocio. Todo inversor prefiere invertir en startups en las que los emprendedores también se jueguen algo, aunque no siempre sea su propio dinero.
El riesgo no es bueno ni para el inversor ni para el emprendedor, y hay que evitarlo cuanto se pueda. Solo si es necesario y te pagan mucho por él estás dispuesto a correrlo. Por eso, es muy importante que, desde el principio, cada uno sepa muy bien qué papel va a desempeñar exactamente el business angel en la empresa. No deben intercambiarse los papeles, ni intentarlo siquiera. El empresario debe ser siempre el emprendedor, puesto que la empresa es suya. Si el inversor se quiere implicar demasiado, puede que no sea el que esa empresa necesita. Lo único que necesita, y no es poco, es una persona que le ponga dinero. Parafraseando a Groucho yo concluiría que «nunca invertiré en un proyecto que me necesite a mí como socio». Tiene que ser como si yo no existiera. Si al final el proyecto es viable gracias a mis contactos, pues para eso lo hago yo.”
El inversor en la "escudería de Fórmula 1"
Las relaciones entre un emprendedor y un inversor se han de parecer a las de una escudería de Fórmula 1. El piloto es el emprendedor y el coche es su empresa, mientras que el inversor se sitúa en boxes. El piloto es el que conduce el prototipo, el que elige la trazada de las curvas y el que pisa más o menos el acelerador; él es quien se juega la vida en la carrera y, por lo tanto, quien tiene que saber conducir el coche mejor que nadie. No hay cosa más peligrosa que el inversor que se cree mejor piloto que nadie y no para de indicarle al piloto cómo debe conducirlo, o peor todavía, le quiere quitar el volante de las manos.
El papel del inversor es vigilar desde boxes una serie de pantallas llenas de cifras y gráficos, analizar todos esos datos y decidir si el coche ha de entrar en boxes. Con la manguera de gasolina en la mano, debe decidir si echa o no más gasolina al coche, o si ha de cambiarle las ruedas… Mientras, el piloto sólo ha de preocuparse de hacer vueltas rápidas, pero con la seguridad de que nunca se va a quedar sin combustible. Éstos son, a mi modo ver, los respectivos papeles que han de desempeñar el inversor y el emprendedor.
Trescientos sesenta y cuatro días al año el emprendedor hace exactamente lo que quiere en su empresa. Es imposible controlarlo. Tan imposible que yo como inversor ni lo intento. En mi modelo de pacto de socios no incluyo cláusula alguna orientada a controlarlo ni a supervisar la startup, ni en los asuntos de gestión diaria ni en los de estrategia, ni en nada. El negocio es suyo y él ha de manejarlo. Al menos, como digo, trescientos sesenta y cuatro días al año, porque sí hay uno en que como inversor tengo la sartén por el mango: cuando el emprendedor viene a por más dinero. Si la empresa va mal, vendrá a por más dinero, y si la empresa va bien, vendrá también a por más, en este caso porque crecer es caro. El inversor también controla bastante la situación en el momento de la salida, pero entre medias no participa, ni en mi opinión debe hacerlo, en la marcha diaria del negocio.”
Aportación según el tipo de inversor
Hay muchos tipos de inversores. Algunos se implican mucho con los emprendedores y se ponen prácticamente a su lado a tirar del carro. Los hay, incluso, que persiguen aquella vieja quimera de que sea el carro el que tire de los bueyes. Corre un peligro cierto de convertirse no sólo en inversor, sino en mentor o padrino. Si lo quiere o lo acepta, está en su derecho y es su decisión, pero no es el modo profesional de organizar las cosas.
Hay otros inversores que sí aportan realmente algo a la empresa, aunque solo sea impartiendo consejos oportunos basados en su mayor experiencia o conocimiento de ciertas parcelas del negocio concreto o de los negocios en general. Pero, en definitiva, el negocio lo lleva el equipo emprendedor y es éste quien lo tiene que llevar. Lo que sí es muy valioso es que el inversor haya estado en muchos consejos, haya conocido muchos proyectos y muchas startups, haya entrado en muchas inversiones, haya tenido muchos socios y haya hecho muchas desinversiones, porque de esa manera será capaz de aportar una mayor tranquilidad que alguien que, como generalmente le ocurre al emprendedor, está pasando por eso por primera vez.
Hay que eludir al inversor aficionado de comportamiento casi bipolar que un día se muestra totalmente «enamorado» del emprendedor -«es un chico estupendo, es valiosísimo»-, pero que de repente, el primer mes en que las ventas no se ajustan a lo que ponía en el business plan, pasa a decir «este chico me está engañando, quiero sacar mi dinero; ¿Dónde está mi dinero?». Es importante siempre que haya alguien que tenga perspectiva y conserve la calma.
Cualidades del buen emprendedor
Para ser un buen emprendedor, hay que cultivar una serie de cualidades específicas:
- Capacidad de buscar y contrastar información: Una habilidad fundamental para Néstor.
- Cumplir lo prometido: Ligado a la responsabilidad y al poder.
- Autoestima y confianza: Para avanzar en la incertidumbre y sortear dificultades. Esa confianza se gana aceptando retos, superando temores y con una gran dosis de flexibilidad. La resiliencia es clave, te prepara para vivir con menos, mantener la calma ante la adversidad y continuar aprendiendo aun cuando el entorno es cambiante.
- Resolución de problemas: Reconocer que el problema no es un objeto inanimado, sino que pertenece a quien lo sufre.
- Aprendizaje continuo: Ayuda a aprender sobre la marcha.
- Experiencia, pasión, flexibilidad, escucha activa, compromiso, ambición y trabajo en equipo: Conocimiento profundo del sector, experiencia funcional en áreas de interés o experiencia en un entorno de startup.
Crear una empresa es difícil y hay que saber sufrir.
Tipos de emprendedores: El emprendedor inversionista
Dentro del mundo del emprendimiento existen diferentes tipos de emprendedores. Estos se pueden clasificar en función del tipo de startup que desarrollen, de su experiencia en el mundo de los negocios o incluso del tipo de financiación con la que cuenten.
El emprendedor inversionista es una persona que cuenta con los recursos necesarios para invertir o crear su propia startup. Tras haber reunido cierto capital, lo invierten en proyectos que les pueden garantizar más rentabilidad a largo plazo. Este es su principal objetivo: lograr que su patrimonio crezca. La revista 'Emprendedores' afirma sobre este tipo de emprendedores que disponen de capital y deciden invertirlo en un nuevo proyecto. En cambio, no se encargan de las gestiones del día a día, por lo que están más distanciados del proyecto. Esto puede llevarlos al desinterés o abandono de la idea.
Características del emprendedor inversionista:
- Tiene capital.
- La rentabilidad es su principal objetivo.
- Más allá de encontrar una novedosa solución a un problema, realizan inversiones para obtener beneficios económicos a largo plazo.
- Tiene experiencia en negocios.
- Miedo al riesgo: Sabe identificar oportunidades de éxito, pero según Adecco, tiene más miedo al riesgo que otro tipo de emprendedores.
- Optimismo.
- En busca del éxito.
- Alejados de la gestión diaria de los proyectos.
Ejemplos de emprendedores inversionistas:
- Elon Musk: Fundó Zip2, X.com (que dio origen a PayPal).
- Reese Witherspoon: Fundó la productora Type A Films.
- Carlos Blanco: Ejemplo en el ámbito español.
- Juan Roig: Presidente de Mercadona, invierte a través de Lanzadera.
Para lograr que un proyecto tenga impacto, es imprescindible combinar las buenas ideas con la financiación necesaria para que lleguen al mercado.
Search Funds: Una ruta emocionante para liderar empresas
Si buscas nuevas formas de invertir o dirigir una empresa, probablemente hayas oído hablar de los Search Funds. Aunque no son tan famosos como el capital de riesgo o el private equity, los Search Funds representan una ruta emocionante para aquellos que buscan liderar y revitalizar una empresa existente.
¿Qué es un Search Fund?
Un Search Fund es esencialmente un vehículo de inversión que permite a un emprendedor, a menudo con un fuerte trasfondo en gestión o consultoría, buscar y adquirir una empresa mediana establecida para gestionarla y hacerla crecer.
¿Qué hace un Search Fund?
El funcionamiento de un Search Fund se divide en dos fases principales: la búsqueda y la gestión.
Fase de búsqueda
Durante esta fase, el emprendedor, apoyado por sus inversores, se dedica a identificar y evaluar empresas que no solo tengan un potencial de crecimiento considerable, sino que también coincidan con su experiencia y visión. Esta fase puede durar de uno a dos años y requiere una meticulosa diligencia debida, durante la cual el emprendedor analiza los mercados, las finanzas de las empresas potenciales y su compatibilidad estratégica. El objetivo es encontrar una 'joya oculta', una empresa subvalorada o mal gestionada que, con el liderazgo adecuado, podría incrementar significativamente su valor.
Fase de gestión
Una vez adquirida la empresa, el emprendedor pasa a la fase de gestión, donde asume un rol ejecutivo, típicamente como CEO. Desde esta posición, el emprendedor implementa cambios operativos, estrategias de crecimiento y mejoras en la eficiencia con el objetivo de aumentar los ingresos y la rentabilidad de la empresa. Este período de gestión dura generalmente entre cinco y siete años y es crucial para el éxito del Search Fund, ya que el verdadero retorno de la inversión se realiza cuando la empresa se vende a un valor significativamente mayor.
Ventajas de un Search Fund
Los Search Funds presentan beneficios tanto para los inversores que buscan oportunidades alternativas como para las empresas en las que invierten:
| Ventajas para inversores | Ventajas para las empresas objetivo |
|---|---|
| Rendimientos potencialmente altos | Liderazgo dedicado y estratégico |
| Inversión directa y controlada | Inyección de nuevas ideas y procesos |
| Diversificación de cartera | Financiación y apoyo continuo |
| Acceso a talento de gestión de élite | Planificación de sucesión |
Presencia de Search Funds en España
Los Search Funds en España están comenzando a notarse cada vez más en el paisaje empresarial, especialmente entre aquellos que ven en este modelo una forma efectiva de tomar las riendas de una empresa y llevarla a nuevos horizontes. Este tipo de fondo de inversión es relativamente reciente en el país, aunque nos hemos consolidado como el tercer país con mayor actividad en esta clase de activo, por detrás de EE. UU. y México. Un ejemplo de cómo se están aprovechando estos fondos en España es el Beka Alpha Search Funds, SCR. Este fondo se centra en crear un grupo de emprendedores que trabajan en conjunto para encontrar y gestionar pymes con potencial de crecimiento, operando principalmente en Iberia y con un porcentaje limitado en el resto de Europa. Nuestra combinación de un conocimiento profundo de las pymes y un proceso de inversión bien estructurado, ayuda a minimizar los riesgos mientras maximiza las oportunidades de crecimiento. La expansión de los Search Funds en España refleja una evolución en el pensamiento empresarial y financiero, ofreciendo nuevas vías para el crecimiento económico y la innovación en gestión.
Preguntas frecuentes sobre Search Funds
Al explorar la opción de los Search Funds, es natural que surjan diversas preguntas sobre su funcionamiento, beneficios y posibles riesgos. Aquí respondemos a algunas de las preguntas más comunes para aclarar dudas y proporcionar una visión más completa sobre este modelo de inversión.
- ¿Quiénes pueden invertir en un Search Fund? Cualquier inversor que busque diversificar su cartera puede considerar invertir en un Search Fund. Sin embargo, es más común que los inversores institucionales, como fondos de pensiones, fondos de inversión o inversores privados con experiencia en capital riesgo o emprendimiento, se involucren en estos fondos debido a su estructura y naturaleza a largo plazo.
- ¿Qué tipo de empresas buscan los Search Funds? Los Search Funds generalmente buscan empresas estables con flujos de caja predecibles y potencial de crecimiento. A menudo se centran en empresas de tamaño medio que operan en sectores con barreras de entrada significativas, baja dependencia tecnológica o donde el fundador busca retirarse y no tiene un sucesor claro.
- ¿Cuáles son los riesgos asociados con la inversión en un Search Fund? Como cualquier inversión, los Search Funds conllevan riesgos. El principal es el riesgo de ejecución: el éxito del fondo depende en gran medida de la capacidad del emprendedor para gestionar eficazmente la empresa adquirida. Además, la inversión está generalmente bloqueada durante varios años, lo que puede afectar la liquidez del inversor.
- ¿Cómo se compara un Search Fund con otros vehículos de inversión como el private equity o el venture capital? Aunque los Search Funds pueden parecerse al private equity y al venture capital, se distinguen principalmente por su enfoque y estructura. Los Search Funds suelen implicar un compromiso más directo y personal del inversor, que a menudo participa en la gestión diaria de la empresa. Además, mientras que el private equity y el venture capital pueden gestionar una cartera de empresas, un Search Fund típicamente se centra en la adquisición y desarrollo de una única empresa.
