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Definición y ejemplos de objetivos generales en un proyecto de emprendimiento

by Admin on 24/05/2026

No tener objetivos claros en un proyecto es como estar perdido sin un mapa, sin saber qué hacer. La planificación del proyecto se vuelve en un proceso de adivinanza porque no está seguro de lo que está planeando. El proyecto puede empezar a incluir más y más cosas, y convertirse en una bola de nieve que se hace cada vez más grande. Por lo tanto, es vital definir correctamente los objetivos desde la primera fase del proyecto.

Los objetivos son los logros que se quieren alcanzar a través de la realización de un trabajo o una acción. En un trabajo monográfico o una tesis, se suelen plantear las metas de la investigación al principio de la redacción.

¿Qué es un objetivo de un proyecto?

La respuesta es bastante fácil: lograr algo. De ahí, podemos definir el objetivo del proyecto como el resultado que se planea lograr al final de ese proyecto. Un proyecto puede tener múltiples objetivos, pero generalmente es mejor mantener el número manejable. Normalmente, un proyecto tendrá entre tres y cinco objetivos principales. Esto permite un enfoque claro y una gestión eficaz.

A menudo podemos ver que las metas, propósitos y objetivos se usan indistintamente en la gestión de proyectos, pero tienen diferencias sutiles en su significado y aplicación. Las metas de un proyecto son declaraciones generales de lo que el proyecto espera alcanzar. Suelen ser menos concretas que los objetivos y expresan una visión general. Además, tienen una orientación a largo plazo y proporcionan una dirección amplia para la organización o el proyecto. El propósito de un proyecto en esencia es su justificación que responde a la pregunta «¿Por qué se emprende este proyecto?». Por último, los objetivos de proyecto son resultados específicos que el proyecto se propone alcanzar. Son concretos, medibles y están delimitados en el tiempo.

La formulación de objetivos generales y específicos es una de las principales tareas del equipo de dirección de una empresa; y sin duda, su definición ocupa un papel clave en la gestión de proyectos. Para que tanto los objetivos generales como los específicos cumplan su función es imprescindible que estén bien redactados y formulados. Así, entender qué son y la diferencia entre objetivos generales y específicos es el primer paso para después aprender cómo redactarlos.

Cuando estableces objetivos generales y específicos estás describiendo la meta a la que quieres llegar y los pasos que vas a dar para alcanzar esa meta. Los objetivos generales se parecen más al propósito que quieres alcanzar, mientras que los objetivos específicos responderían más al cómo se va a alcanzar ese propósito. Se trata de una terminología que se utiliza muy habitualmente al hablar de objetivos de investigación, trabajos de estudio o para un trabajo académico. Con el tiempo, los objetivos generales y específicos se han trasladado también al ámbito laboral y se utilizan en las empresas y gestión de proyectos para describir la meta final que se persigue y los objetivos a corto plazo.

Lo que sí es característico de los objetivos generales y específicos es que ambos deben formularse con claridad y concisión para que no haya lugar a posibles desviaciones. Deben revisarse cada cierto tiempo para poder tomar las medidas correctivas necesarias y deben ser realistas.

Definición de objetivos generales y específicos

Antes de profundizar en la formulación de objetivos y aprender las claves para redactarlos, es crucial comprender la distinción entre objetivos generales y específicos, ya que cada uno juega un papel clave en la planificación y ejecución de proyectos exitosos.

¿Qué es un objetivo general?

Hablamos de un objetivo general, en singular y no en plural, porque lo ideal es que se formule un sólo objetivo general para cada proyecto o incluso para la empresa. El objetivo general suele plantearse como hipótesis o planteamiento de un problema al que se quiere dar solución, como propósito firme, es la meta final. Los objetivos generales deben ser reales, posibles y medibles, aunque se establezcan a largo plazo, para así poder analizar los resultados obtenidos en el tiempo. Para entender bien cómo redactar objetivos generales eficientes puedes echar mano de la metodología SMART. Piensa en el objetivo general de tu proyecto como el objetivo principal. Para hablar de objetivos generales también puede que oigas o leas la expresión objetivos estratégicos.

Apuntan a solucionar el problema general determinado en el planteo inicial del tema. Es el resultado final que quiere alcanzarse, es decir, la razón por la que se realiza una investigación o una acción. Suele ser un enunciado único que resume la intención principal del trabajo o la acción de una manera global.

¿Qué son los objetivos específicos?

A los objetivos específicos también se les conoce como objetivos tácticos. Los objetivos específicos deben ser coherentes con el objetivo general. La diferencia es que cada objetivo específico abarca de forma concreta un aspecto o estrategia de marketing o producción necesaria para alcanzar el objetivo general. Cuando redactes tus objetivos específicos ten en cuenta que deberán ser medibles, ya que de ellos debe poder derivarse un plan de acción, también lo más concreto posible para conseguir el resultado final definido (el objetivo general). De esta forma, los objetivos específicos deben ayudarte a conseguir tu objetivo general. Tus objetivos específicos marcarán el camino que debes seguir para llegar a tu meta.

Se refieren a los objetivos de cada estrategia o de cada proceso necesario para lograr los objetivos generales. Busca la consecuencia de una meta más pequeña y focalizada dentro de una de las áreas de la empresa.

Características de los objetivos

Para mejorar el desempeño de una empresa no es suficiente tener objetivos: es vital que estén bien definidos para lograr resultados tangibles. Para que tus objetivos sean de valor, es muy importante que se puedan medir fácilmente en cada momento. Los objetivos deben ser alcanzables, específicos y de una duración limitada. Dentro de una empresa los objetivos se derivan de dos propósitos diferentes.

Condiciones para objetivos generales y específicos

Veamos en primer lugar las condiciones que deben cumplir tanto los objetivos generales como los objetivos específicos. Aquellas características que son comunes para ambos tipos de objetivos:

  • Objetivos cuantitativos. Aunque es posible establecer objetivos cualitativos, siempre se preferirán los objetivos cuantitativos sobre los cualitativos, ya que los primeros ofrecen mejores formas de medición.
  • Plazo de tiempo. Objetivos generales y específicos deben incorporar un plazo de tiempo determinado, una fecha en la que deben cumplirse.
  • Escritos y redactados. No vale solo con tenerlos en la cabeza. Es clave que tanto los objetivos generales y específicos estén redactados y escritos en un plan firme. De esta forma, no fluctuarán en función de las condiciones externas o estados de ánimos de los responsables.
  • Conocidos y aceptados. No los guardes en un cajón. Para que los objetivos generales y específicos sean efectivos todos los miembros de la empresa o del proyecto deben conocerlos.
  • Realistas. Los objetivos generales y específicos deben ser realistas. Esto no quiere decir que sean mediocres, fáciles de conseguir o no retadores. Los objetivos realistas son aquellos que están alineados con los recursos de la empresa.

Diferencias entre objetivos generales y específicos

Un primer acercamiento a los objetivos generales y específicos podría ser la siguiente: mientras que los objetivos generales se alcanzan, los objetivos específicos se logran, las metas se cumplen y las tareas se desarrollan. Puede que al principio te parezca un poco confuso, porque, al fin y al cabo, estamos hablando de tipos de objetivos todo el tiempo, por eso, te ayudamos con algunas diferencias entre objetivos generales y específicos:

  • Grado de detalle. Una de las principales diferencias entre objetivos generales y específicos es el grado de detalle y sentido del objetivo. Mientras que los objetivos generales son amplios y globales, los específicos son detallados y concretos.
  • Origen del objetivo. Mientras que el objetivo general se desprende de la meta, las aspiraciones, la visión y propósitos de la empresa; los objetivos específicos se desgranan desde el objetivo general.
  • Período de tiempo. Otra de las diferencias fundamentales entre objetivos generales y específicos es el período de tiempo definido para cada uno de ellos. Un objetivo general se establece a largo plazo, y los objetivos específicos a corto o medio plazo.
  • Momento de formulación. La formulación de un objetivo general tiene lugar en el momento en el que se detecta el problema o necesidad y se plantea la hipótesis. Los objetivos específicos se formulan una vez que el objetivo general está claro.
  • Flexibilidad. El objetivo general debe ser flexible, no puede ser rígido ya que en el curso de los años pueden aparecer nuevas empresas de la competencia, nuevas tecnologías y otros acontecimientos que hagan necesario la redefinición del rumbo de la organización. Los objetivos específicos son menos flexibles, ya que son pasos concretos hacia el objetivo general.
  • Universalidad. Otra diferencia entre objetivos generales y específicos se centra en el rango de acción. Mientras que el objetivo general debe ser universal y muy amplio, los objetivos específicos deben ser detallados.
  • Fin. Mientras que el objetivo general se alcanza cuando se han cumplido todos los objetivos específicos, éstos finalizan cuando han terminado con éxito cada uno de los planes de acciones que se han puesto en marcha para llevarlos a cabo.

Para una definición eficaz de objetivos es bueno centrarse en aquellas metas que puedan ser cuantificables. Como indicamos antes, la posibilidad de medir los resultados hace posible valorar los avances destinados a lograr el éxito final. Hay que ser realistas y conscientes también de los recursos disponibles para la ejecución del proyecto.

Tipos de objetivos de un proyecto de emprendimiento

Los objetivos del proyecto pueden variar ampliamente dependiendo también de la naturaleza y el tipo de proyecto. Comprender estos tipos puede ayudar a mantener el enfoque y la alineación.

Objetivos técnicos

Aquí la atención se centra en lograr resultados técnicos, como desarrollar nuevas funciones de software, implementar nuevas tecnologías o actualizar las existentes, mejorar el rendimiento de los sistemas, procesos o equipos existentes.

Objetivos financieros

Los objetivos financieros del proyecto normalmente se centran en los resultados financieros asociados con el proyecto, como lograr un retorno de la inversión específico, optimizar las estrategias de precios, reducir costos, lograr una relación costo-beneficio favorable, etc.

Objetivos operativos

Cuando su objetivo es mejorar la eficiencia, la productividad o los procesos dentro de una organización, puede establecer objetivos operativos. Esto puede incluir optimizar las operaciones, mejorar los flujos de trabajo o mejorar la gestión de la cadena de suministro.

Objetivos comerciales o de mercado

Aquí la atención se centra en la perspectiva y los aspectos comerciales. Estos pueden ser: aumentar la participación de mercado, mejorar el posicionamiento de la organización en el mercado, organizar las bases de datos de clientes, adaptar nuevas fuentes de ingresos, expandirse a nuevas regiones geográficas, adquirir nuevos clientes, etc.

Objetivos de calidad

En algunos proyectos, la calidad es de suma importancia y existe un objetivo específico de alcanzar ciertos estándares de calidad en los entregables del proyecto. Esto puede incluir cumplir con los estándares de la industria, obtener certificaciones o cumplir con puntos de referencia de desempeño específicos.

Objetivos de desempeño

Por último, tenga en cuenta que puede tener objetivos relacionados con el proyecto en sí. Los llamados objetivos de desempeño.

Alcanza tus Metas con el Método SMART: Guía Paso a Paso

Metodología SMART para la formulación de objetivos

Para hablar de las características de los objetivos de una empresa tenemos que hablar de los objetivos SMART, ideados por George T. Doran. Para redactar objetivos de forma efectiva se aplicará el conocido como método SMART. Esta técnica asegura que los objetivos sean bien definidos y alcanzables. En inglés, estas siglas significan que un objetivo debe ser específico, medible, alcanzable, relevante y limitado en el tiempo.

Componentes de un objetivo SMART

  1. S (Específico): Debe ser un objetivo Específico. Es importante que el objetivo sea concreto para cualquier profesional que trabaja en la empresa. Los objetivos del proyecto deben ser claros y precisos para evitar ambigüedades.
  2. M (Medible): Debe de ser un objetivo Medible. Para evaluar el resultado, es necesario desarrollar criterios para medir el progreso y el éxito de su objetivo. La posibilidad de medir el objetivo permite saber cómo avanza el trabajo del equipo.
  3. A (Alcanzable): Debe de ser un objetivo Alcanzable. Eso significa que los objetivos deben ser desafiantes, pero aún así realistas y alcanzables dentro de las limitaciones del proyecto. Los objetivos deben ser posibles.
  4. R (Realista/Relevante): Debe ser un objetivo Realista. Eso significa que deben estar sincronizados con los objetivos comerciales más amplios y la visión del proyecto. Los objetivos pueden ser alcanzables, pero a veces no ser realistas.
  5. T (Limitado en el Tiempo): Debe alcanzarse en un determinado Tiempo. Eso significa que los objetivos del proyecto deben estar marcados en el calendario del proyecto y tener unas fechas claras. Definir una duración para alcanzar los objetivos ayuda a gestionar el tiempo y medir el progreso.

Cómo redactar objetivos generales y específicos

Ahora que ya sabes qué son los objetivos generales y específicos y cómo diferenciarlos ya puedes comenzar a redactarlos. Te contamos paso a paso con ejemplos de objetivos generales y específicos como redactar tus objetivos generales y específicos.

Cómo redactar objetivos generales

  1. Plantea el problema, necesidad e hipótesis. Te ayudará a pensar en un problema o necesidad que necesites resolver. ¿Cuál es el principal problema que se te plantea? ¿Cuál es la hipótesis de trabajo que te ayudará resolver el problema o satisfacer esa necesidad?
  2. Evalúa tus recursos. Antes de redactar tu objetivo general vuelve a revisarlo teniendo en cuenta los recursos disponibles con los que vas a contar para poder llevarlo a cabo. Recuerda que tu objetivo general debe ser realista y coherente con tu visión y misión de una empresa.
  3. Responde a estas preguntas. Para ayudarte con la redacción del objetivo general puedes comenzar respondiendo a las siguientes preguntas: ¿Qué cambiar? ¿Para quién? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo?
  4. Redacta el objetivo general. Ahora podrás pasar a redactar el objetivo general. Éste debe comenzar con un verbo en infinitivo que expresará la acción que se quiere lograr. En algunos casos podrá ir acompañado de a quién o para quién se va a realizar. Deberá incluir cómo se va a realizar aunque de una forma muy general. Y, por último tendrás que incluir el cuándo, es decir, la fecha en la que esperas que suceda.

Para la redacción de objetivos generales y específicos en cualquier proyecto o plan, es necesario utilizar verbos que reflejen con claridad lo que se desea lograr. Los verbos de acción son los más adecuados para describir objetivos específicos, tales como: diseñar, construir, implementar, evaluar, etc. Mientras que los verbos que indican un estado deseado, son más adecuados para objetivos generales, tales como: mejorar, fortalecer, aumentar, reducir, optimizar, entre otros.

Cómo crear un objetivo específico

  1. Ten en cuenta tu objetivo general. Tus objetivos específicos deben ser coherentes con tu objetivo general. Piensa en establecer, al menos, 3 objetivos específicos, aunque pueden ser más, en función de las dimensiones del proyecto o de la empresa. Tal vez, tu objetivo general debe desglosarse en objetivos específicos por cada departamento de tu organización.
  2. Accionables. Tus objetivos específicos deben ser accionables, esto quiere decir que deben después derivar en planes que puedan ejecutarse. Por eso, tus oraciones deberán comenzar con un verbo. Igual que hiciste con tus objetivos generales, elige verbos infinitivos pero algo más específicos.
  3. Asigna un responsable del objetivo específico. Aunque los objetivos específicos pueden elaborarse entre varias personas y serán probablemente varios los responsables de ejecutar los planes necesarios para lograrlos, es importante que exista solo un responsable de vigilar que se cumple.
  4. Establece el tiempo. En los objetivos específicos es incluso más importante que establezca un plazo en el que se debe cumplir el objetivo. Añade el momento de inicio y el momento del final.
  5. Define claramente los criterios de éxito. Puede que te parezca obvio pero el grado de éxito de un proyecto depende de varios factores y puede tener diversas interpretaciones. Dejar esto claro desde el inicio te ayudará más tarde a evaluar correctamente tu proyecto. Por ejemplo, puedes definir con anterioridad, qué se considerará un resultado aceptable y qué se considerará resultado completo o superación de las expectativas.
  6. Desgránalo en hitos. No estará de más que pienses también en dos o tres hitos importantes necesarios para completar el objetivo con éxito. Piensa en estos hitos como tus paradas obligatorias donde tendrás que hacer check-in para poder llegar a la meta.

Ejemplos de objetivos generales y específicos

Para entender aún mejor la diferencia entre un objetivo general y uno específico, y cómo aplicarlos en distintos contextos, hemos preparado estos ejemplos para ti:

Ejemplos de objetivos generales

  • Empresa de tecnología educativa: "Desarrollar y expandir el uso de una plataforma de aprendizaje digital personalizada entre estudiantes de secundaria en América Latina en los próximos 5 años, facilitando el acceso a recursos educativos de alta calidad a bajo costo."
  • Empresa de moda sostenible: "Consolidar la producción y venta de ropa ecológica y ética en Europa en un período de 8 años, enfocándose en consumidores conscientes y en la reducción del impacto ambiental de la industria textil."
  • Proyecto de investigación de una empresa de energía renovable: “Analizar el impacto de las políticas públicas de fomento al uso de energías renovables en la reducción de la huella de carbono en áreas urbanas de América Latina durante la última década”.
  • Académico: “Mejorar el rendimiento académico en el área de ciencias durante el curso escolar”.
  • Laboral: “Reducir el consumo de energía en la empresa en un año”.
  • Atención al cliente: “Incrementar la satisfacción del cliente en un 20% en el centro de atención telefónica”.
  • Salud: “Mejorar la condición física general en seis meses”.

Ejemplos de objetivos específicos

  • “Desarrollar una línea de productos con ingredientes 100% orgánicos y de origen local en un plazo de 12 meses”.
  • “Incrementar en un 20% la visibilidad de la marca en redes sociales en los próximos 6 meses mediante campañas publicitarias que eduquen a los consumidores sobre los beneficios de la alimentación saludable y sostenible”.
  • “Reducir el uso de envases plásticos en un 50% en un año a través de la implementación de materiales biodegradables y sistemas de reciclaje, alineando las prácticas de la empresa con su compromiso con la sostenibilidad”.
  • Académico: “Asistir a clases de apoyo en ciencias cada semana” y “realizar al menos dos horas de estudio adicionales cada día en ciencias”.
  • Laboral: “Implementar iluminación LED en todas las oficinas en un plazo de tres meses” y “reducir el uso de aire acondicionado en un 30% durante las horas de menos ocupación”.
  • Atención al cliente: “Realizar encuestas mensuales de satisfacción para recopilar información sobre la experiencia del cliente” y “capacitar al personal en técnicas de comunicación efectiva y resolución de conflictos cada trimestre”.
  • Salud: “Caminar 10.000 pasos diarios” y “realizar tres sesiones de ejercicio a la semana durante 30 minutos”.

Los objetivos generales y específicos de un proyecto son esenciales para el éxito del mismo. Como hemos explicado, los objetivos generales son metas amplias que se quieren alcanzar al final del proyecto. Por otro lado, los objetivos específicos son metas más específicas y detalladas que se deben cumplir para lograr el objetivo general. Es importante establecer estos objetivos desde el principio para poder tener una guía clara de lo que se quiere lograr y cómo se va a lograr. Así se puede asegurar que el proyecto se desarrolla de manera efectiva y eficiente.

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