Creatividad empresarial: Casos de éxito y metodologías para la innovación
La creatividad es una habilidad inherente a los seres humanos y esencial para el éxito en los negocios. Tener una idea brillante y saber materializarla es la clave para triunfar. Potenciar la creatividad es fundamental para conseguir ideas empresariales sorprendentes, con las que despertar el interés de la sociedad y generar soluciones innovadoras. Sin embargo, no siempre es fácil. Como dijo Henry Ford: “Si le hubiera preguntado a la gente qué querían, me habrían dicho que un caballo más rápido”. Él, en cambio, usó su pensamiento creativo para ofrecer un producto innovador que revolucionó el mercado.
El pensamiento creativo es un proceso mental complejo que implica actitudes, experiencias, combinatoria, originalidad y juego para lograr una producción o aportación diferente a lo que ya existía. Requiere que las personas usen todo su potencial y salgan de su zona de confort. Las técnicas de creatividad empresarial contribuyen a entrenar esta habilidad a través de estímulos, permitiendo enfocar nuestro pensamiento hacia un objetivo concreto a través de una secuencia o etapas preestablecidas que nos ayudan a desmontar el itinerario mental habitual.
Beneficios de la creatividad en la empresa
Los beneficios de la creatividad en la empresa están claros. Según un estudio de McKinsey, las compañías con mayor índice creativo están un 67% por encima en crecimiento orgánico de ingresos. La creatividad en la empresa es la capacidad que tienen los equipos de trabajo de generar nuevas ideas y de llevarlas a la realidad, con el objetivo de crear algo nuevo, como una nueva línea de producto o servicio, una nueva aplicación o un nuevo negocio. Para poder obtener ideas de valor en nuestra empresa que nos ayuden a afrontar los distintos retos, debemos trabajar las habilidades creativas de manera estructurada.
La innovación se asocia con la búsqueda de nuevas ideas y, sobre todo, con la creatividad. Es el proceso mediante el cual se toman ideas creativas para aprovechar sus beneficios tanto comerciales como financieros para la empresa. No debemos confundir un momento de inspiración con los resultados del trabajo tras poner en marcha un proceso creativo. Si aplicamos correctamente las técnicas creativas, tendremos muchas probabilidades de aumentar la productividad en el trabajo.
Metodologías para impulsar la creatividad
Para conseguir impulsar las nuevas ideas en la empresa, existen diferentes metodologías. Estas son algunas de las más empleadas por las organizaciones:
1. Lluvia de ideas (Brainstorming)
Esta técnica, desarrollada por Alex F. Osborn en la década de los 40, es una de las más extendidas. Es una técnica grupal, guiada por un coordinador, pensada para impulsar que todos los miembros de un equipo sean capaces de expresar sus ideas de manera libre, evitando la crítica o censura de ideas, dentro de un tiempo limitado, buscando la asociación de ideas para la consecución de nuevas soluciones o conceptos. Consiste en anotar en un papel todas las palabras que se ocurran y que estén relacionadas con el tema a desarrollar, sin importar si los términos tienen relación directa o indirecta. Una vez terminada la lluvia de ideas, lo importante reside en saber conectar esos términos. Durante el brainstorming, no debes juzgar las ideas del equipo (por absurdas que parezcan) y es interesante ir más allá y profundizar en aspectos relacionados con el tema. Existe una variante escrita de esta técnica que se llama Brainwriting, aplicada normalmente con grupos que no se conocen, con grupos que tienen dificultades de expresión o con equipos muy jerarquizados.
2. Los seis sombreros para pensar
Esta es una de las técnicas de creatividad empresarial creada por Edward De Bono, autor de "El pensamiento creativo", más populares por su sencillez y efectividad. Pone en escena el funcionamiento de la mente humana, creando una metáfora con 6 sombreros que sirven para observar la realidad desde un prisma diferente. En el mundo empresarial, esta técnica se pone en práctica para generar ideas creativas. La técnica consiste en que cada miembro de un equipo debe colocarse un gorro que le permite expresar sus opiniones libremente en base a cada color:
- Blanco: Se centran en los hechos prácticos y probados, recopilando la información existente e inventariando la que falta. Se plantea el punto de partida.
- Rojo: Está vinculado a las emociones, sentimientos, sensaciones o intuiciones sobre el asunto que se esté tratando.
- Negro: Su portador será el encargado de detectar posibles problemas o adversidades sobre una iniciativa, incidiendo en los inconvenientes y obstáculos (desventajas).
- Amarillo: Por el contrario, el empleado que lo lleve aportará los beneficios que el proyecto puede conllevar desde un punto de vista lógico.
- Verde: Será el encargado de dilucidar posibles alternativas y soluciones a los problemas, ofreciendo nuevas ideas e hipótesis.
- Azul: El profesional que lo tenga será el responsable de organizar la agenda, planificar la ejecución y preparar el proceso.
3. Método Disney (El soñador, el realista y el crítico)
Que todo lo relacionado con Walt Disney es un éxito está claro. Por ello, este método, impulsado por el experto en Programación Neurolingüística, Robert Dilts, es una buena opción para despertar la creatividad en tu empresa. Esta metodología consta de tres pensamientos para el desarrollo: el soñador, el realista y el crítico.
4. Método 6-3-5
Esta metodología, acuñada por Bernd Rohrbach, es una de las más útiles para conseguir un gran número de ideas en poco tiempo. Por tanto, si necesitas que tu equipo realice un trabajo eficiente e invierta el mínimo tiempo en obtener ideas exitosas, esta es tu metodología. El único inconveniente que puedes encontrar es que está pensado para 6 personas, las cuales deben proponer tres ideas distintas cada 5 minutos. El proceso se repite durante un tiempo máximo de media hora y la máxima es no dejar de escribir pensamientos, indistintamente de la calidad de éstos. Con esta técnica se consigue potenciar el trabajo en equipo, al tiempo que se aprende a desarrollar ideas a partir de los pretextos que expongan los compañeros. La clave está en que todo el mundo trabaja a la vez y bajo la presión de cumplir con el tiempo establecido.
5. La técnica de Da Vinci (Dibujo y concentración)
Uno de los genios que ha dado la historia de la humanidad, Leonardo Da Vinci, también dejó un legado aplicable para lograr buenas ideas empresariales. Da Vinci abogaba por utilizar la concentración para evadirte y abstraerte del trabajo durante 10 minutos. Una vez hayas acabado de plasmar en papel todo lo que se te ocurra, debes tomarte tu tiempo y analizar el porqué de cada garabato. Intentar encontrar nexos de unión entre los dibujos es interesante para poder expresar aquello que con palabras no has encontrado la forma de hacerlo. Esta metodología es muy recomendable para aquellos a los que les resulta complicado transmitir una idea.
6. Método de los ojos limpios (Molière)
Esta técnica, también bautizada como el método de los ojos limpios, consiste en invitar a una persona o personas ajenas al proyecto para que ofrezcan su propia visión y aporten matices nuevos. De este modo, se consigue un enfoque fresco, ya que la opinión externa no está sesgada por los antecedentes.
7. Método SCAMPER
El Método SCAMPER se utiliza frecuentemente para dar una vuelta o mejorar una idea o producto ya existente. Para ello, debemos trabajar alrededor de 7 conceptos (que conforman la sigla SCAMPER): Sustituir, Combinar, Adaptar, Modificar, Proponer otros usos, Eliminar y Reordenar. Es muy útil para mejorar productos existentes.
8. Metodología TRIZ
Fue desarrollada por el ingeniero Genrikh Altshuller tras analizar las convergencias sobre cómo superar los obstáculos en el proceso creativo que presentaban en torno a un millón y medio de patentes tecnológicas. Como resultado, su autor creó una metodología que permite a los profesionales evaluar un problema, aplicar soluciones preestablecidas e identificar nuevas ideas. Para ello, esta técnica facilita una serie de herramientas de análisis que facilitan el proceso creativo.
9. Mapas mentales
Esta técnica gráfica fue promovida por Tony Buzan, investigador en el campo de la inteligencia y presidente de la Brain Foundation. El mapa mental es una técnica gráfica muy útil para la generación de ideas por asociación y para organizar la información. Para aplicarla escribimos en el centro el problema o reto y de ahí irradian los temas relacionados con el problema dando una estructura nodal.
Aquí tienes una tabla resumen de algunas técnicas de creatividad empresarial:
| Técnica | Autor/Origen | Descripción Breve | Aplicación Principal |
|---|---|---|---|
| Lluvia de Ideas (Brainstorming) | Alex F. Osborn | Generación libre de ideas en grupo, sin crítica. | Generación de gran número de ideas. |
| Los Seis Sombreros para Pensar | Edward de Bono | Observar la realidad desde diferentes perspectivas (roles). | Análisis y generación de ideas multifacética. |
| Método Disney | Robert Dilts (basado en Walt Disney) | Desarrollo de ideas a través de roles de soñador, realista y crítico. | Estructurar el pensamiento creativo. |
| Método 6-3-5 | Bernd Rohrbach | 6 personas proponen 3 ideas cada 5 minutos. | Generación rápida de un gran número de ideas. |
| Técnica de Da Vinci | Leonardo Da Vinci | Concentración, abstracción, dibujo y análisis de garabatos. | Superar bloqueos, expresar ideas complejas. |
| Método de los Ojos Limpios (Molière) | Jean-Baptiste Poquelin (Molière) | Visión externa y fresca de un proyecto por personas ajenas. | Obtener perspectivas imparciales. |
| Método SCAMPER | R.P. Crawford | Mejora de productos o ideas existentes a través de 7 acciones. | Innovación y mejora de productos/servicios. |
| Metodología TRIZ | Genrikh Altshuller | Evaluación de problemas y aplicación de soluciones preestablecidas. | Resolución de problemas técnicos y generación de ideas. |
| Mapas Mentales | Tony Buzan | Representación gráfica de ideas por asociación desde un concepto central. | Organización de información y generación de ideas. |
Factores clave para fomentar la creatividad
Para despertar la creatividad y obtener ideas de valor en nuestra empresa, debemos trabajar las habilidades creativas de manera estructurada. Muchas empresas estimulan la aparición de estas ideas con técnicas que ayudan a desarrollar la creatividad. Aquí hay varios aspectos importantes a considerar:
Tiempo y espacio adecuados
Es importante contar con el espacio adecuado. Es importante que el espacio de trabajo cuente con diferentes ambientes: con zonas abiertas o recogidas, sofás y sillas cómodas, luces agradables, música, espacios que fomentan la interacción informal entre los equipos o incluso la relajación. Cada vez son más las compañías que apuestan por un nuevo modelo de oficina que incluyan espacios de bienestar. Del mismo modo que se necesita de tiempo para poder pensar en clave creativa, también es importante contar con el espacio adecuado. Dejar algunas horas semanales para que los empleados piensen, lean e investiguen libremente sobre posibles proyectos y/o soluciones puede generar ideas muy interesantes.
Diversidad en los equipos
La diversidad (como puede ser la de género, la funcional, la generacional, la cultural, la formativa o la de identidad sexual) aporta diferentes visiones y perspectivas, que podrían estar pasándose por alto. Por ejemplo, en Pixar, un animador puede tomar clases de narrativa con guionistas premiados, mientras que un ingeniero de software puede aprender sobre teoría del color con directores de arte. Esta cross-polinización no solo mejora las habilidades individuales, sino que también fomenta una cultura de innovación donde cada empleado contribuye más allá de su rol.
Estímulo al trabajo en equipo y motivación
Para despertar la creatividad conviene empezar por fomentar el trabajo en equipo, mediante iniciativas como las sesiones de lluvia de ideas (brainstorming), actividades para fomentar la unión y la confianza o talleres guiados de creatividad (con o sin un propósito concreto). Motiva a tus equipos demostrando que valoras sus ideas e iniciativas, incluso aquellas que no llegan a ponerse en marcha. Si muestras que la creatividad siempre es bien acogida, fomentarás la producción de más ideas. A veces, los empleados tienen buenas ideas pero no tienen forma de compartirlas, o no se sienten con confianza para ello, ya sea por la jerarquía que ocupan en la empresa, porque su superior ha rechazado la idea o por temor a que su propuesta sea mal recibida.
Romper la rutina y descansos activos
Cuando el equipo esté encasillado y no avance, puede ser una buena idea sacarlo de esa rutina. Y es que, paradójicamente, cuando nos concentramos demasiado podemos perder habilidades creativas. A veces, es suficiente con salir del ambiente habitual, cambiar de sala, hacerse un café en el comedor o asomarse a una ventana o a la terraza. El descanso agudiza la capacidad de los participantes para detectar vínculos conceptuales de términos aparentemente inconexos. Muchas organizaciones fomentan los conocidos como descansos activos, pausas de 5 a 10 minutos acompañadas de una variedad de ejercicios simples, que se pueden realizar en el mismo lugar de trabajo. Los descansos activos rompen la rutina del trabajo, re-activan la energía y permiten liberar estrés. Caminar mientras se mantiene una conversación también fomenta la creatividad.
Ejemplos de creatividad empresarial
La creatividad es esencial para el desarrollo de una sociedad, especialmente en la sociedad digital. Aquí presentamos algunos casos de éxito que demuestran el poder de la creatividad y la innovación en el mundo empresarial.
Nintendo: Resurgir de las cenizas
Nintendo, que nacía en 1974 y saltaba a la fama con la popular Gameboy, demostró una increíble capacidad de resiliencia y creatividad. Lejos de dejarse vencer, en el año 2006, cuando las videoconsolas eran señaladas como las grandes culpables del sedentarismo entre los más jóvenes, Nintendo lanzó la famosa Wii. Esta consola incorporaba un control inalámbrico que detectaba los movimientos de brazos y piernas y los transfería a la pantalla como parte de la dinámica del entretenimiento. Con la Wii, jugar con una consola no consistía solo en apretar botones. Era estar de pie, saltar, bailar, jugar al tenis o hacer cualquier otro ejercicio de manera individual o en grupo.
Sin embargo, la buena suerte no duró mucho y en el año 2015 su futuro parecía bastante desalentador. Su última consola, Wii U, había sido un fracaso comercial y sus deudas crecían al mismo ritmo que su hundimiento en el mercado. Pero de nuevo, un enfoque creativo de la situación salvó la vida de Nintendo.
- Lanzamiento de la colección de ropa Vans & Nintendo: Otra estrategia de marketing maestra que colocaba a Nintendo en boca de todo el mundo.
- Lanzamiento de la consola Nintendo Switch: Fue a finales del 2016 cuando la compañía reveló el lanzamiento de una nueva consola llamada Switch, inspirada en la mítica Nintendo Gameboy NX. La tecnología más sofisticada de los videojuegos con un toque vintage para apelar a la nostalgia de los que en su día utilizaron la original fue una garantía de éxito.
¡La historia completa de la Nintendo Switch! [2017-2024] [Documental] [RangelTEG]
Mini: Renovación de un clásico
Mini fue un pequeño automóvil producido por British Motor Company que alcanzó una gran popularidad en Reino Unido en los años 60. En el año 2001 y bajo la batuta de BMW, Mini cambia radicalmente su estrategia de marketing. Por un lado, lanzó al mercado un nuevo modelo que, conservando su esencia retro original, presentaba un estilo renovado, más robusto, urbano y práctico. Mini dejó de ser solo un coche pequeño para jóvenes para convertirse también en un coche potente, con mejor rendimiento. Además, pasó a ser perfecto para viajar gracias a su motor y a un maletero más amplio. En esta nueva estrategia, su tamaño mini, uno de los motivos que provocó su estancamiento en el mercado ante la aparición de monovolúmenes y coches espaciosos, se convierte en su gran fortaleza. El resurgimiento de esta marca no pasó solo por modificar su producto sino por comunicarlo mediante acciones muy creativas.
IKEA: Innovación en la experiencia de compra
Desde sus inicios, IKEA, uno de los principales retailers europeos, ha apostado por la experiencia de compra en sus grandes almacenes y siempre ha tenido muy claro que el camino del éxito pasa por donde están sus clientes. IKEA se basa en un cóctel que se compone de “personas+valores+innovación”, intentando crear siempre un mejor día a día para la mayoría de las personas. IKEA supo adaptar su modelo de negocio a un espacio limitado de almacenaje y dio una vuelta de 180 grados al concepto de la venta de mobiliario. En este sentido, el entorno digital ha cambiado la forma de consumir. Ahora, la gente ha dejado de comprar productos. IKEA desde siempre se ha marcado como objetivos el enamorar al cliente, permitir hacer realidad sus sueños.
Esta fusión de tecnología y experiencia física no solo aumenta las ventas, sino que también fortalece la conexión emocional con la marca. Estos esfuerzos le permitieron reportar, en 2018, ingresos netos de 3.2 mil millones de euros tan solo por concepto de ventas online.
Starbucks: Valores de marca y experiencia
La compañía se ha convertido en uno de los ejemplos que todo el mundo mira cuando quiere convertirse en una empresa de éxito. Sin duda, sus valores de marca son fundamentales, cuidando al máximo detalle. Además, todas las cafeterías se sitúan en las zonas “vip” de las ciudades y las más transitadas. El aroma del café se cuela más allá de la puerta de los locales, atrapando a los viandantes. Hasta sus tazas son fundamentales para los clientes, que las han convertido en casi un elemento de culto.
Inditex: Revolución textil
La evolución de Inditex viene a corroborar lo que el grupo español ha sido capaz de hacer durante todos estos años: revolucionar uno de los sectores de actividad más tradicionales de la economía, el textil. Alberto Gimeno, profesor del Departamento de Estrategia y Dirección General de Esade, asegura que "es habitual confundir innovación con I+D" pero, en realidad, "está más relacionada con la heurística: con pensar el mundo de una manera diferente".
Cómo generar ideas de negocio innovadoras
El principal problema de los emprendedores es dar con una idea de negocio original, atractiva y con un impacto real en el mercado que le permita continuar con el plan de empresa. La etapa de creación de la idea de negocio es la más compleja y resulta un freno para muchas personas que quieren emprender. Para ello, podemos encontrar distintas técnicas:
- Elige una persona tipo y selecciona un contexto: Una de las formas más fiables de reconocer oportunidades de negocio es centrarse en un tipo de usuario y analizar el contexto que le rodea (forma de vida, horarios, gustos…). Por ejemplo, nuestro grupo objetivo podrían ser personas de la tercera edad.
- Identificar problemas y necesidades: Tras seleccionar a nuestro grupo objetivo, necesitamos identificar los problemas a los que se enfrenta y establecer soluciones para esos problemas. Dentro de esta fase, existen distintas técnicas creativas para llegar a distintos conceptos.
- Generar las ideas de negocio: Una vez resuelta la fase de investigación y definición de nuestro target, debemos empezar a generar las ideas de negocio en base a los resultados obtenidos.
- Descartar y seleccionar ideas: Lo ideal es trabajar con 2-3 ideas finales a la hora de seleccionar cuál será el modelo de negocio definitivo. En esta fase, debemos volver a investigar, aunque esta vez el estudio estará mucho más acotado, ya que tenemos unos parámetros que seguir para el análisis. Podemos enfocar la valoración de nuestras ideas desde dos puntos de vista distintos: cualitativa y cuantitativamente.
- Da valor a la propuesta de tu empresa: Por último, debemos encontrar una propuesta de valor que dé forma a nuestro modelo de negocio: ¿Qué nos diferencia del resto? ¿Qué tenemos nosotros que puede atraer a la audiencia?
Utiliza estas metodologías y consejos para exprimir tu creatividad y la de todo tu equipo para lograr grandes resultados. Recuerda que la creatividad empresarial es una habilidad que se puede desarrollar y un proceso que se puede gestionar, experimentando, explorando, cuestionando suposiciones, usando la imaginación y sintetizando información. Aprender a ser creativo es como aprender un deporte.
