Desafíos del Emprendimiento: Donde la Cultura Empresarial y la Información son Escasas
España tiene pocos emprendedores, pero con negocios que sobreviven más. Así, entre 2012 y 2016 se sitúa como el penúltimo país, solo por detrás de Bulgaria, en la tasa de empresarios incipientes. Solo un 2,6% de las personas entre 18 y 64 años crean una empresa propia o compartida que lleva en marcha menos de tres meses, por debajo de la media europea del 4%, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, en empresas establecidas, de más de 3 meses pero menos de 42, España se coloca mejor que otros países: un 2,5% de la población ha creado una, por encima de Francia (1,8%) o Italia (1,6%) y cerca de la media europea (2,8%).
El Panorama del Emprendimiento en España: Barreras Culturales y Estructurales
Según Jesús Sainz, secretario general del Círculo de Empresarios, esta mayor tasa de supervivencia en España puede ocurrir porque no se aventuran a crear un negocio sin “un proyecto claro y sólido". Además, explica que se emprende menos "por razones culturales y educativas". "No hay espíritu emprendedor porque no nos forman para asumir riesgos, utilizar el fracaso para aprender, ni ser creativos o trabajar en equipo", afirma.
Estos factores se suman a otros desafíos prácticos. Precisamente Sainz explica que otro de los factores que hacen que se creen menos empresas son los aspectos regulatorios y la financiación, que "depende en un 70% de los bancos privados que no se arriesgan con nuevos proyectos". "En España, empezar tu propio negocio tiene un coste importante mayor que en otros países y una burocracia muy pesada. Si emprendes dedicarás muchas horas a satisfacer las demandas de las administraciones", resalta. Sainz argumenta que la Ley de Emprendedores de 2012 "no ha tenido ningún efecto porque no facilita el inicio de la actividad".
Por su parte, Fermín Albaladejo, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE), coincide en el análisis, aunque asegura que en la asociación son optimistas ya que "poco a poco" se va emprendiendo más. "El mejor resultado que ha dejado la crisis es que ahora emprender es una opción para la mayoría de los jóvenes, y eso antes no pasaba", subraya. Albaladejo explica que la asociación no pide subvenciones de las administraciones, sino tan solo que "allanen el camino para que sea un proceso más rápido y con menos trámites".
Factores Psicológicos y Sociales que Condicionan el Emprendimiento
Según la OCDE, en España el miedo a fracaso supone una barrera para emprender en el 47,4% de los casos, un poco por debajo de la media europea (47,8%). Los datos reflejan que las mujeres emprenden menos que los hombres. En el caso de los negocios incipientes, solo un 2,1% emprende en España frente al 3% de hombres, ambos niveles por debajo de la media europea: 2,8% de mujeres y 5,3% de hombres. "Las mujeres más miedo al fracaso que los hombres, y eso influye a la hora de emprender", explican fuentes del Instituto de Estudios Económicos, asociación que aboga por "una política inclusiva que apoye la creación de empresas".
En cuanto a edades, en España los jóvenes emprenden igual que la media, pero tienen menos negocios que aguanten más allá de los tres meses. "Situaciones en las que el mercado laboral no ofrece empleo a los jóvenes son buenas oportunidades para crear una nueva empresa, pero en España eso no se aprovecha", explica Sainz.
Disparidades Regionales en la Cultura Emprendedora Española
En este sentido, castellanos y leoneses, asturianos y cántabros son los ciudadanos españoles que menos perciben en sus territorios oportunidades para emprender. El informe precisa que las autonomías con mayores porcentajes de ciudadanos que perciben oportunidades de emprender son Andalucía, Aragón, Madrid, Mallorca y País Vasco, por encima de ese 31 por ciento.
Así aparece recogido en los mapas de posicionamiento de las actitudes y valores para emprender de la población adulta por autonomías del estudio, donde también se destaca que menos del 39 por ciento de los habitantes de la Comunidad de Castilla y León y de Mallorca considera que emprender es una “buena opción profesional”, la menor horquilla entre las autonomías. Este Observatorio del Emprendimiento de España expone que entre el 48 y el 53 por ciento de los castellanos y leoneses considera que tiene conocimientos y habilidades para emprender. La media en España está en el 53 por ciento. Las autonomías con mejor percepción de cualidades emprendedoras son Andalucía, Asturias, Canarias, Cataluña, Extremadura, La Rioja, Mallorca y Valencia, con porcentajes en la horquilla por encima del 53 por ciento.
Sin embargo, menos del 25 por ciento de los ciudadanos de la Comunidad de Castilla y León, percibe facilidad para iniciar un negocio, frente a una media nacional del 30 por ciento. La Comunidad se sitúa así entre las de menor porcentaje de España, junto a Asturias, Extremadura, Cantabria y Galicia. El documento también indica que entre el 43 y el 48 por ciento de los castellanos y leoneses cuenta con modelos de referencia para emprender. La media de España está en el 48 por ciento. GEM, un proyecto internacional que analiza el fenómeno emprendedor en distintos contextos, indica además que entre el 48 y el 53 por ciento de los ciudadanos de la Comunidad asume que emprender “brinda estatus social y económico”.
Otros datos de interés indican que menos del 41 por ciento de los castellanos y leoneses percibe noticias frecuentes sobre emprendimiento de éxito, el menor porcentaje en España junto a cántabros y castellanomanchegos. En este sentido, el documento afirma que la existencia de indicadores de cultura emprendedora, como los modelos de referencia o la consideración social de la figura del emprendedor como una opción deseable y fácil de desempeñar “también condiciona el comportamiento emprendedor”.
Para ilustrar las diferencias regionales, la siguiente tabla resume algunos de estos indicadores de percepción:
| Indicador de Percepción Emprendedora | Castilla y León (ejemplo de baja percepción) | Media Nacional (España) | Autonomías con Mayor Percepción (ejemplos) |
|---|---|---|---|
| Oportunidades para emprender | Menos que la media nacional | > 31% | Andalucía, Aragón, Madrid, Mallorca y País Vasco (>31%) |
| Considera emprender una “buena opción profesional” | Menos del 39% | N/A | N/A (Castilla y León y Mallorca, menor horquilla) |
| Tiene conocimientos y habilidades para emprender | 48-53% | 53% | Andalucía, Asturias, Canarias, Cataluña, Extremadura, La Rioja, Mallorca y Valencia (>53%) |
| Percibe facilidad para iniciar un negocio | Menos del 25% | 30% | N/A (Castilla y León, Asturias, Extremadura, Cantabria y Galicia entre las de menor %) |
| Cuenta con modelos de referencia para emprender | 43-48% | 48% | N/A |
| Asume que emprender “brinda estatus social y económico” | 48-53% | N/A | N/A |
| Percibe noticias frecuentes sobre emprendimiento de éxito | Menos del 41% | N/A | N/A (Castilla y León, Cántabros y Castellano-Manchegos, menor %) |
Indicadores Clave para Medir el Ecosistema Emprendedor
Para comprender la viabilidad del emprendimiento en un territorio, es esencial analizar diversos parámetros. Se analizan indicadores como la tasa de actividad emprendedora, el contexto institucional, las infraestructuras o la educación emprendedora para determinar dónde resulta más viable poner en marcha un negocio. Uno de los más relevantes, según recalcan en el Observatorio del Emprendimiento, es la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA), que mide específicamente el porcentaje de población adulta implicada en iniciativas empresariales de menos de tres años y medio. Otro indicador clave es el Índice de Contexto para Emprender (NECI), que evalúa las condiciones estructurales que rodean al emprendimiento.
El informe del Observatorio de Emprendimiento también presta atención a las infraestructuras físicas y comerciales, que son esenciales para el desarrollo de cualquier negocio. Esto hace referencia a la disponibilidad de espacios profesionales, redes logísticas, conectividad digital y servicios avanzados, que influyen directamente en la viabilidad y el crecimiento de las empresas. Por último, la educación emprendedora y el papel de la universidad son factores también determinantes.
En contraste con las regiones con baja percepción, algunas ciudades españolas muestran un ecosistema emprendedor más dinámico. La capital (Madrid) lidera el ranking nacional con una TEA del 9,1%, claramente por encima de la media española que es del 7,2%. Y según el informe GEM del Observatorio del Emprendimiento, la capital también encabeza el NECI con 5,3 puntos. Por su parte, la Ciudad Condal (Barcelona) presenta una TEA del 8,6%, la más alta registrada en Cataluña en las dos últimas décadas y muy próxima a la media general de la Unión Europea. Su NECI, por su parte, se sitúa en torno a los 5,1 puntos, con buenos resultados en educación emprendedora, innovación y proyección internacional. En relación con la fiscalidad y la carga administrativa, que también influyen de forma decisiva a la hora de elegir dónde emprender, Madrid parte con ventaja según el GEM 2024-2025.
Estonia: Un Modelo Digital para el Emprendimiento Global
Mientras España enfrenta desafíos internos en el fomento del emprendimiento, otros países europeos han desarrollado modelos innovadores. Estonia es un país único en el mundo por ser una sociedad totalmente digital: todos sus servicios públicos están disponibles en línea, incluyendo todos los servicios empresariales. En 2014, el gobierno de Estonia se percató de que había un grupo creciente de emprendedores extranjeros que tenían la necesidad de hacer negocios transfronterizos con total independencia de la ubicación y no podían.
El territorio báltico también se ha posicionado para ofrecer a personas de otros países que puedan poner en marcha sus negocios o empresas con solo unos pocos trámites. Tras la pandemia del COVID-19 hemos visto como cada vez más emprendedores españoles están más interesados en crear empresas paneuropeas globales, ya que buscan más independencia para moverse y cambiar de residencia a la hora de trabajar. Estonia es el único país del mundo que ofrece esta alternativa a los empresarios no residentes para que puedan crear y dirigir un negocio completamente online. Asimismo, desde 2020, con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, también estamos recibiendo una gran cantidad de emprendedores británicos que deciden convertirse en e-residentes para continuar formando parte de la UE.
El Programa e-Residency de Estonia: Ventajas y Funcionamiento
El programa e-Residency está abierto a ciudadanos de todo el mundo. Para convertirse en e-Residente hay que rellenar un cuestionario con información personal que lleva aproximadamente una hora y esperar a que la Agencia de Policía y Guardia de Fronteras de Estonia apruebe que todo está en orden, casi el 90% de las solicitudes se aprueban. e-Residency es un tipo de residencia digital, no una residencia física. Es una tarjeta que permite un acceso completo al entramado de servicios públicos y empresariales de Estonia de manera online. Esto significa que cualquier persona, independientemente de dónde viva puede acceder de la misma manera que una persona estonia. Hasta el 1 de febrero de 2023, hemos concedido la e-residencia a 4.294 personas que tienen la nacionalidad española y a 5.476, que viven en España.
Beneficios Clave para Emprendedores
- Sencillez y rapidez: Además de la digitalización, las principales ventajas que ofrece el programa son la sencillez y la rapidez a la hora de crear una empresa. En sólo un día, y sin necesidad de moverse de casa, cualquier español puede crear una empresa.
- Costes accesibles: La cantidad total que un autónomo español puede ahorrar depende del precio que le ponga a su tiempo. Si hablamos de dinero, obtener la residencia electrónica cuesta entre 100 y 130 euros, y constituir una empresa estonia cuesta 265 euros, ambas son tasas estatales.
- Sectores populares: Los negocios más escogidos por los e-Residentes españoles son los vinculados a las actividades de consultoría empresarial y de gestión (representan un 21%). No tenemos ninguna limitación, pero si vendes bienes físicos y estás en España, o con un objetivo en el mercado español, puede que establecer un negocio en Estonia no sea lo más útil para ti.
- Ventajas fiscales: Asimismo, los emprendedores que decidan formar una sociedad en Estonia pueden escoger su residencia fiscal. Es decir, los ciudadanos pueden optar por convertirse en residentes fiscales estonios o seguir pagando impuestos en España. Estonia no es un paraíso fiscal. Estonia tiene un sistema fiscal sencillo y transparente que incentiva el espíritu empresarial, pero eso no significa que no tengamos impuestos. Si no retira dividendos de su empresa y opta por reinvertir los beneficios en ella, el impuesto de sociedades en Estonia es del 0%. Sin embargo, si cobra dividendos de su empresa estonia, tiene que pagar un 20%, sin excepciones.
- Cooperación y financiación: España y Estonia son dos países de la Unión Europea, por lo que no hay restricciones. Como España está en la Unión Europea, pertenece al ecosistema estonio, las oficinas fiscales estonias y españolas cooperan hasta cierto punto. Para las empresas emergentes realmente hay muchas oportunidades de financiación muy interesantes, porque tenemos un ecosistema de startups muy potente.
