Emprendedor vs. Empresario: Claves para Entender sus Roles y Contribuciones en el Mundo de los Negocios
En el mundo de los negocios, los términos "emprendedor" y "empresario" se utilizan frecuentemente, a veces, de manera intercambiable. Sin embargo, aunque ambos roles están relacionados con la creación y gestión de negocios, existen diferencias clave entre ellos. Lo cierto es que son términos que no hacen alusión a lo mismo. Existe en la sociedad cierta dificultad a la hora de diferenciar entre los conceptos de emprendedor y empresario, una dificultad lógica, puesto que hace apenas diez años ni siquiera se utilizaba la palabra emprendedor: entonces solo conocíamos a los autónomos y a los empresarios. Vamos a ir paso por paso para que quede todo muy clarito.
Definiciones Clave: Emprendedor, Empresario y Autónomo
Para poder tener una imagen clara del sector business, debemos tener muy claras sus diferencias y similitudes. Según el diccionario de la Real Academia Española, el empresario es el “titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa” y el emprendedor es el que “emprende, con resolución, acciones o empresas innovadoras”. Aquí comienzan las primeras diferencias. En teoría, el empresario posee un negocio y lo dirige, mientras que el emprendedor actúa con decisión e innovación.
Según la Wikipedia, “un emprendedor es una persona que diseña, lanza y pone en funcionamiento un nuevo negocio”, mientras que el emprendimiento sería “la capacidad y el deseo de desarrollar, organizar y manejar un negocio junto con sus respectivos riesgos, y con el fin de obtener una ganancia”. Por otro lado, un trabajador autónomo es una persona que no tiene jefe, sino que trabaja para sí mismo. El término autónomo designa a aquellas personas que trabajan por cuenta propia, para lo cual se hallan inscritos en un régimen especial de la Seguridad Social.
El autónomo realiza de forma habitual, personal y directa, una actividad económica a título lucrativo y sin sujeción a contrato de trabajo alguno. El trabajador autónomo es un emprendedor siempre porque asume un riesgo para llevar a cabo una idea. Ahora bien, un emprendedor puede serlo sin ser trabajador autónomo. Una persona que lleva a cabo una idea en la empresa en la que está contratado como trabajador por cuenta ajena es un emprendedor, pero no un trabajador autónomo. Del mismo modo, los creadores de tecnologías que emprendieron sin convertir en un primer momento esa tecnología en el fruto de su actividad también eran emprendedores, aunque no autónomos.
La diferencia entre trabajador autónomo y empresario es que este último crea una estructura empresarial para desarrollar su actividad. De este modo, el emprendedor puede no ser un empresario, pero el empresario siempre es un emprendedor, por las mismas razones que en el caso de trabajador autónomo.
El Emprendedor: El Motor de la Innovación y el Riesgo
El emprendedor es aquella persona que identifica una oportunidad de negocio y decide asumir el riesgo de convertirla en realidad. Un emprendedor se define por su espíritu proactivo y su capacidad para identificar y explotar nichos de mercado. Es la persona que lleva a cabo una idea y en el intento asume un riesgo. Los emprendedores se caracterizan por tener algunas cualidades específicas, como innovación, creatividad y disposición para asumir riesgos.
Se centra en la creación de nuevas ideas y empresas. Su objetivo es sacar adelante un producto, servicio, proceso o modelo de distribución innovador, que no existía anteriormente y que soluciona un problema que él mismo ha detectado. Cuando un emprendedor tiene una idea saca adelante el proyecto con sus propios medios. Así que, ser emprendedor significa detectar oportunidades de negocio, obtener y utilizar los recursos necesarios para poner en marcha el proyecto, diseñar el plan de negocios y ejecutarlo. Suelen poner en juego dinero, esfuerzo y tiempo para sacar adelante su negocio.
Características y Motivaciones del Emprendedor
El principal elemento diferenciador de un emprendedor es la actitud que tiene ante la vida. Son personas observadoras que identifican oportunidades de negocio y piensan soluciones innovadoras ante los problemas. El emprendedor busca rentabilidad monetaria, pero en un sentido más amplio, también busca satisfacer desafíos personales o sociales. Busca una rentabilidad emocional y satisfacer una aspiración. Dicho en otras palabras, toma una decisión vital.
Según un estudio de Harvard Business School: “los emprendedores son menos neuróticos porque necesitan una confianza excepcional en sí mismos para asumir los riesgos de empezar un negocio”. Suelen destacarse la creatividad, la resiliencia, la tolerancia al riesgo, el locus de control interno y el entusiasmo. El emprendedor, sobre todo al principio, suele estar solo o contar con un equipo muy reducido, por lo que debe hacer de todo. La incertidumbre forma parte de su día a día.
Los emprendedores suelen ser autónomos y les gusta liderar sus propios proyectos, no suele gustarles recibir las órdenes de otros. Trabajan bien en equipo, siempre que sean ellos los que lideren el proyecto. Ante un problema o reto suelen aportar una visión diferente al resto de personas, dan buenas ideas y toman riesgos para seguir adelante con sus proyectos. Les gusta cambiar la forma en que se hacen las cosas y quieren hacerlas bien. Tienen el control tanto de su empresa como de su vida, consiguiendo grandes logros con pocos recursos. Una característica en común de todos los emprendedores es la creatividad y el gusto por enfrentarse a nuevas metas, aprendiendo todo lo necesario para ello.
Algo importante a la hora de enfrentarse a metas y asumir riesgos es sentir pasión por lo que haces. Creer en lo que estás haciendo te ayudará a continuar con el proyecto en los momentos en los que no vaya todo bien. Debes enfocarte en tus decisiones y tu idea, perseverando y continuando para demostrar a todos de lo que eres capaz. La persistencia no quiere decir pensar siempre que todo va a ir siempre bien, se refiere a intentarlo una y otra vez y, si sale mal, analizar los errores que se han cometido y comenzar de nuevo. Aunque a nadie le gusta fracasar, los emprendedores no le tienen miedo al fracaso ni les frena a la hora de plantearse sus objetivos. Uno de los motivos de su persistencia es la confianza que tienen en sí mismos y sus capacidades, por eso, continúa con su idea hasta hacerla funcionar.
Ejemplos de Emprendedores
Es un emprendedor el panadero que abre su establecimiento y, al hacerlo, está poniendo en riesgo su capital económico. También es emprendedora la persona que trabaja por cuenta ajena y decide poner en marcha un proyecto novedoso dentro de la misma empresa, por ejemplo: desarrollar una aplicación que mejora la comunicación entre empleados. Por último, también existe una estrecha relación entre emprendimiento y avances tecnológicos. Los creadores de importantes redes sociales o tecnologías como Bitcoin y Blockchain eran personas emprendedoras que todavía no habían creado una empresa.
El Empresario: El Gestor del Crecimiento y la Estabilidad
El empresario, por otro lado, es el propietario o directivo de una empresa ya establecida que tiene que dirigir y administrar. Es la persona que se encarga de gestionar y dirigir el negocio o empresa. Lo habitual es que tome las decisiones relacionadas con la estrategia, fije los objetivos y determine cuáles son los medios necesarios para alcanzarlos.
Mientras que el emprendedor está más centrado en la fase inicial de creación de la empresa, el empresario se concentra en la gestión diaria y el desarrollo sostenible del negocio. El empresario suele moverse en las capas altas de la gerencia; puede ser el propietario, pero también pertenecer al consejo de administración o a la junta de accionistas de la compañía. Está al mando y esa es la función que desempeña, ayudado por su perfil de gestor. El resto de las tareas las delega en sus empleados que deben cumplir con las metas de productividad de la compañía.
Perfil y Objetivos del Empresario
En cuestiones de riesgo, el empresario lo calcula al milímetro, analizando hasta dónde puede llegar para no perjudicar al negocio. Asume el riesgo que tiene calculado, sin superarlo para no poner en riesgo el negocio. Así, el empresario tiende a ser más conservador al asumir riesgos comparado con el emprendedor. El principal objetivo que persigue el empresario es obtener beneficios y cumplir los objetivos establecidos por la empresa. También tiene que satisfacer las necesidades de los accionistas, socios, empleados y clientes, y hacer frente a la competencia de su negocio.
Por el contrario, el empresario tiene “metas más prácticas y menos emocionales”, porque lo que en realidad busca es ser administrador de una empresa en un clima de tranquilidad y seguridad. La idea, sencilla, queda complementada con la cita del emprendedor Carlos Blanco: “El empresario suele enfrentarse a riesgos bastante controlados, le gustan los negocios seguros. Pero esto también hace que el empresario pueda ser un mejor gestor para su empresa que un emprendedor”.
Puntos de Convergencia: Similitudes entre Emprendedores y Empresarios
Aunque existen semejanzas entre emprendedor y empresario, ambos comparten elementos cruciales para el éxito empresarial. La trayectoria empresarial está repleta de desafíos y aprendizajes continuos, y en este escenario, ambos perfiles cobran gran relevancia. Comparten visión, liderazgo, adaptación al cambio y orientación a resultados. Tanto el emprendedor como el empresario buscan el éxito de sus negocios y demandan un conocimiento profundo del mercado y de las necesidades de los clientes.
A pesar de sus diferentes enfoques, ambos necesitan tener habilidades de gestión. Emprender y dirigir una empresa presentan una variedad de riesgos y retos, y ambos necesitan estar preparados para adaptarse, aprender continuamente y ser resilientes ante los reveses. Comparten la determinación y la capacidad de asumir riesgos y tomar decisiones. Innovan de forma continua, buscan soluciones a los problemas y satisfacen necesidades y generan valor con sus negocios. No les da miedo el fracaso y son capaces de crear alianzas y utilizar bien los recursos, con una buena visión de futuro y poniendo todo su esfuerzo para conseguir sus objetivos. Si bien ambos perfiles comparten el deseo de éxito empresarial, sus objetivos y aspiraciones suelen divergir significativamente.
Diferencias Clave entre Emprendedor y Empresario
Como ya has visto, existe una diferencia entre emprendedor y empresario importante: tanto su forma de ser como sus objetivos son distintos. Aquí se resumen las diferencias principales:
| Característica | Emprendedor | Empresario |
|---|---|---|
| Enfoque Principal | Creación de nuevas ideas y empresas, innovación | Gestión y crecimiento de empresas ya establecidas, optimización de recursos |
| Disposición al Riesgo | Más dispuesto a asumir riesgos significativos, la incertidumbre es parte de su día a día | Tiende a ser más conservador y calcular el riesgo al milímetro, le gustan los negocios seguros |
| Fase del Negocio | Centrado en la fase inicial de creación y lanzamiento del proyecto | Concentrado en la gestión diaria y el desarrollo sostenible del negocio |
| Motivación | Búsqueda de desafíos personales o sociales, rentabilidad emocional, visión de conquistar el mundo | Obtención de beneficios, cumplimiento de objetivos establecidos, metas prácticas y menos emocionales |
| Equipo y Rol | Suele estar solo o con un equipo muy reducido, hace de todo | Líder de equipos formados por profesionales, delega tareas, se mueve en capas altas de gerencia |
| Innovación | Es su motor principal, busca cambiar la forma en que se hacen las cosas | Innovan de forma continua para mantener la competitividad y la estabilidad |
La Dinámica Emprendedor-Empresario: ¿Roles Excluyentes o Complementarios?
Muchas veces podemos pensar que ambos conceptos son análogos o intercambiables, ¡y nada más lejos de la realidad! Podríamos decir que uno describe el camino y los primeros pasos del otro, pero ambas realidades pueden darse simultáneamente. La distinción entre emprendedor y empresario no representa una jerarquía de valor o importancia, sino una diferencia de enfoque, aspiraciones y etapas en el ciclo de vida de un negocio.
Un emprendedor no tiene por qué dejar de serlo al convertirse en un empresario de éxito, ¡siempre puede seguir emprendiendo en nuevos negocios! Cuando una startup crece de manera imprevista y la pasión inicial da paso a una administración menos pasional pero más profesional, la frontera entre el emprendedor y el empresario comienza a difuminarse. En ese punto, la visión de querer conquistar el mundo puede perderse en favor de un perfil más técnico y pragmático. La percepción utópica del negocio queda enterrada bajo una gestión canónica de la compañía, desde la que rentabilizar todo su potencial.
No obstante, esto no quiere decir que el espíritu emprendedor tenga que quedar necesariamente desplazado después de ese crecimiento. Aún existen startups gigantes que, a pesar del crecimiento, siguen conservando su identidad, fruto de un proyecto humilde que se mantiene en su ascenso. Las diferencias, por tanto, son muy sutiles y difícilmente identificables. En la fase inicial de un negocio es más fácil detectarlas, pero luego casi siempre terminan diluyéndose. En ese punto, la diferencia -o la similitud- entre emprendedor y empresario es prácticamente una cuestión de autopercepción. Ambos se necesitan el uno al otro, son de alguna manera el camino hacia un fin y pueden coexistir en el tiempo y hasta en la misma mente.
¿Y si un empresario de éxito da con la chispa de un nuevo proyecto mientras hace networking y se convierte, en ese momento, en un businessman con alma de emprendedor?
Empresa, empresario y emprendedor
La Evolución de los Espacios de Trabajo para Emprendedores y Empresarios
El emprendedor solía relacionarse siempre con el conocido coworking, mientras que el empresario se localizaba en una oficina convencional, como las de toda la vida. Pero ¿y si os dijéramos que los espacios de trabajo flexibles son capaces de cumplir con los requerimientos de ambos? Estos ofrecen soluciones adaptadas a las necesidades de cada perfil, sin importar el tamaño de vuestra compañía ni si os identificáis más con el full-emprendedor o con el full-empresario. Hoy en día, se pueden encontrar fórmulas flexibles para aquellos empresarios o emprendedores que busquen un workplace más nómada con una domiciliación de empresas en puntos estratégicos.
