El Valle del Jerte: Emprendimiento e Innovación frente a la Despoblación Rural
La comarca del Valle del Jerte, una zona de montaña situada en el límite noroeste de la provincia de Cáceres, se asienta sobre el Sistema Central, entre la Sierra de Gredos y la de Béjar. Limita al norte con las provincias de Ávila y Salamanca, al oeste con la comarca del Ambroz, por el sur con la ciudad de Plasencia y al este con la Comarca de la Vera. Definida geográficamente por el río Jerte y su valle, esta región, declarada bien de interés cultural en 1973, articula once municipios que concentran poco más de diez mil habitantes.
Cada año, durante la segunda quincena de marzo, el paisaje del Valle se transforma con la floración casi simultánea de un millón y medio de cerezos, un fenómeno que durante quince días cubre de blanco las laderas y activa una economía estacional ligada al turismo, la producción agrícola y las tradiciones locales. Se celebra la Fiesta de El Cerezo en Flor, declarada de interés turístico nacional. Sin embargo, este territorio, al igual que gran parte del medio rural español, se enfrenta a una crisis multidimensional -ambiental, social y económica- marcada por la despoblación y el envejecimiento de su población.
Radiografía de la Despoblación en Extremadura y el Valle del Jerte
La región de Extremadura, de la que forma parte el Valle del Jerte, se encuentra amenazada por la despoblación y comparte los demás malestares que aquejan al mundo rural del Estado español. La población envejece y las personas jóvenes con formación emigran a otras zonas con mayor perspectiva laboral. En el periodo 2011-2017, 14.000 jóvenes emigraron de Extremadura y cada mes se van al menos 200 de entre 20 y 39 años, según datos de la Junta de Extremadura.
Además, esta comunidad autónoma está catalogada como la región menos desarrollada (el PIB se encuentra por debajo del 75 % de la UE27), tiene la tasa de riesgo de pobreza más alta del Estado (44,3 %) y un paro juvenil que llega al 45,4 % de media, subiendo hasta el 59,2 % entre las mujeres. En todo caso, se trata de trabajo, a su vez, precario, ya que el 95,2 % es temporal.
A este paisaje debemos sumarle los riesgos que supone el cambio climático para la región: se pronostica un aumento de las temperaturas entre 2,5 y 3 ºC en los próximos 30 años, se alargarán los veranos y se desplazarán los inviernos, y habrá una alteración en el ciclo de lluvias, reduciendo en un 50 % las precipitaciones. La amenaza es terrible para un territorio que depende de la agricultura, es decir, del clima.
Evolución de la Agricultura en el Valle del Jerte: Del Policultivo al Monocultivo de Cereza
Para entender las transformaciones recientes en el paisaje y la agricultura del Valle del Jerte, hemos de emprender un recorrido que comienza con las desamortizaciones del siglo XIX, que pusieron fin a las estructuras comunales del territorio valxeritense, y sigue con el impulso cooperativo que se dio en la comarca durante el siglo XX. Antes de las desamortizaciones, en el Valle del Jerte podía encontrarse una diversidad de cultivos, pastos y bosques que permitían una economía de subsistencia en la región, donde ya se cultivaba el cerezo, pero no dominaba el paisaje como en la actualidad. La agricultura familiar se estabilizó alrededor del cerezo, dejando en gran medida de lado a la ganadería (sobre todo caprina), y se acentuó por las grandes enfermedades en otros cultivos importantes como la castaña y la vid.
Más tarde, durante el periodo 1980-2010, ocurrió una nueva oleada de transformaciones en el Valle del Jerte que desembocaron en la inserción de la comarca en el sistema agroalimentario globalizado. El salto de escala llegó con la creación de una cooperativa de segundo grado (La Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte) y la implementación de varias innovaciones tecnológicas y empresariales: se introdujo el frío en la poscosecha para alargar la vida útil del fruto, se hizo una reconversión varietal según las demandas del mercado, se creó la marca Valle del Jerte a través de la denominación de origen de las picotas, la variedad autóctona de cereza. Todas estas transformaciones han conducido a un modelo de agricultura familiar basado en la exportación de un monocultivo. La Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte está integrada por aproximadamente 3500 agricultores y agricultoras que comercializan en su conjunto aproximadamente 20.000 toneladas de fruta al año.
Recientemente ha quedado patente que el modelo de desarrollo local, basado en la rentabilidad de la cereza, se encuentra en crisis. La oferta en el mercado mundial de la cereza ha crecido un 43 % en los últimos 55 años debido a la aparición de nuevas zonas productoras con menores costes de producción. Esto ha generado un aumento de la competitividad y una bajada en la rentabilidad de la cereza del Valle del Jerte, a lo que hay que sumar los altos costes de producción que van en alza. El imperativo capitalista sigue dibujando una huida hacia adelante mediante la intensificación en los cultivos, la especialización en monocultivos y la exportación hacia mercados cada vez más lejanos (el nuevo reto es China, Taiwán y otras plazas del este asiático).
Programas y Estrategias para Combatir la Despoblación y Fomentar el Emprendimiento
Ante este panorama, diversas iniciativas buscan revitalizar la comarca y generar nuevas oportunidades. La Diputación Provincial de Cáceres creó un Programa Especial de Cooperación para la Inversión en Planes de Acción Territorial denominado Programa DIPUTACIÓN DESARROLLA. El programa, con ejecución en las anualidades presupuestarias de 2018 y 2019, busca cooperar en el desarrollo económico de las comarcas rurales de la provincia de Cáceres, con el objetivo de promover el desarrollo sostenible, la creación de empleo y la mejora de infraestructuras enfocadas a generar dinamismo empresarial.
Valle del Jerte Territorio Inteligente: Digitalización y Atención a Mayores
Valle del Jerte Territorio Inteligente afronta tres de los principales retos de buena parte del medio rural: la atención a los mayores, la eficiencia en la gestión del agua y el incremento de población promoviendo la dinamización del mercado de vivienda local en alquiler como un paso imprescindible para atraer nuevos pobladores.
Los mayores son un colectivo de especial importancia en el medio rural. Por ello, una de las principales propuestas de Zwit Project es la video-asistencia social, un servicio de comunicación por vídeo que -a través de un tablet especialmente adaptado- permite conectar a los mayores con los servicios sociales locales. El servicio de video-asistencia ofrece también la posibilidad de crear ecosistemas digitales a nivel de usuario, personalizando sus tablets con aplicaciones de salud, sociales, culturales o de ocio según las preferencias y necesidades de cada uno. Esto incluye video-agenda de contactos, canales temáticos de vídeo, aplicaciones de gestión de medicamentos o de ejercicios de prevención de Alzheimer, e incluso, más adelante, soluciones de hogar digital con sensórica de cuidados y alarmas técnicas de inundación, humo, gas, etc.
La video-asistencia no es solo un servicio, es también una oportunidad para generar nuevas oportunidades de empleo y emprendimiento local. Los tablets de usuario dispondrán de un market place de servicios locales, un escaparate digital al servicio de lo que las empresas y emprendedores locales puedan ofrecer a ese colectivo de usuarios. Se promueve así el emprendimiento asociado a oportunidades de negocio concretas generadas por nuevos servicios públicos.
Para hacer posible Valle del Jerte Territorio Inteligente, es necesario evitar el riesgo de exclusión digital. El 50% de los mayores de 65 años no tienen internet en su casa porque no lo ven necesario, y corren el riesgo de quedar fuera de los nuevos servicios digitales. Por ello, está previsto generar pequeñas redes WiFi que conecten los domicilios sin internet con puntos de acceso municipales. No se trata de dar internet gratis a quien no lo tiene, se trata de garantizar el acceso universal al servicio de video-asistencia.
Por otro lado, promover la transición digital del medio rural necesita de personal capacitado dedicado a ello. Esta es la tarea del Centro de Innovación, Emprendimiento y Participación Social, puesto en marcha con la contratación de un técnico especializado. Su tarea será generar el escenario de emprendimiento asociado a la video-asistencia, contactar con las empresas locales y atraer emprendedores organizando talleres, jornadas y encuentros.
Inversiones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico destina 1,4 millones de euros para el desarrollo de 11 proyectos encaminados a la transformación territorial y a la lucha contra la despoblación en Extremadura. Este programa innovador contempla subvenciones en tres modalidades: iniciativas impulsadas por entidades locales, las impulsadas por entidades sin ánimo de lucro e iniciativas empresariales o de emprendimiento. Todos estos proyectos responden a una convocatoria que, desde una dimensión económica, social, medioambiental y de género, propicie la reactivación social y económica de zonas con problemas de despoblación y revalorice el espacio rural.
En la modalidad de iniciativas impulsadas por entidades locales han sido aprobados 7 proyectos, por un total de casi 1,2 millones de euros. Uno de ellos es la Oficina de Provincia Inteligente y Transformación Digital (Oprid), presentada por la Diputación Provincial de Cáceres, con el que la Mancomunidad del Valle del Jerte desarrollará el proyecto 'Valle del Jerte Inteligente'.
En la modalidad de entidades sin ánimo de lucro se han aprobado dos proyectos valorados en 119.037 euros, uno de ellos es el presentado por la Asociación Nacional de Emprendedores del Medio Rural (Anemur) denominado "Transforma el territorio, crecemos contigo", de Cáceres; y el otro, presentado por Asociación Economías Bioregionales, "Cáceres composta, generando oportunidades para fijar población rural a partir de la valorización de los residuos orgánicos en la provincia de Cáceres". Además, las empresas que han logrado el apoyo a sus proyectos, con 108.618 euros, han sido Ruralízate.
Heidi Jarapales: Emprendimiento Sénior y Economía Circular
En este contexto, surge la historia de Adelaida Mariño y su proyecto Heidi Jarapales en Tornavacas, Extremadura. A sus 61 años, Adelaida Mariño ha sido reconocida en España como referencia del emprendimiento sénior gracias a su proyecto de economía circular en el Valle del Jerte. La iniciativa transforma ropa usada y materiales locales en moda sostenible, promoviendo la empleabilidad femenina y el rescate de técnicas artesanales. El proyecto surgió con la intención de combatir la despoblación y revitalizar la economía local, buscando generar empleo femenino en un territorio marcado por la despoblación.
Heidi Jarapales ha unido a mujeres de distintas generaciones en talleres comunitarios. La reutilización textil es uno de los ejes productivos del modelo impulsado por Mariño, basado en el reciclaje textil y la reutilización de materiales del entorno. Cada prenda recuperada se transforma mediante técnicas tradicionales de costura y bordado, y las participantes reciben formación práctica constante. Esto ha reforzado la cohesión social en el Valle del Jerte, convirtiéndose en un punto de encuentro para mujeres rurales y facilitando la transferencia de conocimientos entre generaciones.
En 2023, Mariño llevó su propuesta al programa TaleS, impulsado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación MAPFRE y coordinado por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) de la Fundación UNICEF. Tras meses de formación y mentoría, obtuvo el Premio Nacional TaleS. Este reconocimiento resalta las trayectorias que buscan una segunda vida profesional después de los 60 años. La participación en TaleS fue determinante para el desarrollo del trabajo, al ofrecer metodologías innovadoras como Lean Startup y espacios de intercambio con jóvenes emprendedores.
El fenómeno del emprendimiento sénior en España muestra un crecimiento sostenido. Según el Monitor de Empresas de la Economía Sénior 2023, hay más de 4 millones de personas mayores de 60 años activas profesionalmente, y 977.000 autónomos sénior frente a 189.000 jóvenes. El III Mapa de Talento Senior indica que el 35% de los emprendedores de mayor edad contrata personal, frente al 10% de los jóvenes.
Hacia una Recampesinización y Diversificación Agroecológica
En la ruta de la recampesinización se encuentra la comunidad agroecológica del norte de Extremadura, trazando posibles caminos a seguir. La actitud frente al mercado de quienes se dedican a la agricultura pasa por una diversificación de estrategias para adaptarse a la fuerte presión que este ejerce. Aunque es difícil evadir los canales tradicionales del Valle cuando la producción de cereza es elevada y el comercio y consumo local son escasos, hay un interés generalizado en el desarrollo de canales alternativos y se está trabajando en la búsqueda de innovaciones en la distribución y comercialización de fruta ecológica con fórmulas cooperativas renovadas.
Hoy en día, uno de los vectores más importantes de transformación en el territorio es la asociación Tierra Sana, que aglutina a una base de productoras con fines agroecológicos. A través de ella se facilitan los canales de intercambio de experiencias, con metodologías como la de «campesino a campesino», diseminando los conocimientos de forma horizontal y aprendiendo del ejemplo.
Sin embargo, existe el riesgo de una transición ecológica conducida por el agronegocio tras una fachada verde. La creciente sensibilización hacia el sector «eco» por parte de la administración y de la sociedad ha generado un aumento significativo de fincas en conversión a ecológico, más de 50 solicitudes solo en el Valle en este último año. Este cambio puede traer aportes interesantes en los manejos de suelo, agua y fertilidad, reduciendo el impacto de los actuales fitosanitarios, tóxicos para el medio ambiente. A pesar de ello, este incremento no viene acompañado de cambios estructurales en las formas de cooperativismo ni representa un giro hacia otras economías y mercados más justos para las productoras.
Para evitar este escollo, es necesario explorar nuevos modelos de gestión del territorio guiados por un refortalecimiento del cooperativismo de base e introducir conceptos como la custodia del territorio, convirtiendo a las propias agricultoras en las cuidadoras del medio ambiente mediante buenas prácticas en finca que favorezcan la biodiversidad. El objetivo es abrir nuevos imaginarios en la gente y generar modos de vida atractivos para jóvenes y mujeres, fomentando una cultura con raíces críticas que se alimente de las tramas de vida que componen este paisaje.
| Indicador | Extremadura (General) | Valle del Jerte (Específico) |
|---|---|---|
| Emigración Juvenil (2011-2017) | 14.000 jóvenes | Contexto de alta emigración, especialmente jóvenes formados |
| Población Activa +60 años | Más de 4 millones | Crecimiento del emprendimiento sénior (ej. Heidi Jarapales) |
| Paro Juvenil Medio | 45,4% | Búsqueda de oportunidades laborales locales |
| PIB (% UE27) | Por debajo del 75% | Esfuerzos por diversificar la economía local |
| Dependencia Agrícola | Alta | Modelo de monocultivo de cereza en crisis, búsqueda de agroecología |
| Programas de Apoyo | Programa DIPUTACIÓN DESARROLLA, MITECO | Valle del Jerte Territorio Inteligente, Heidi Jarapales |
