Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo de John Maxwell: Un Resumen Detallado
El liderazgo ha generado una considerable literatura más o menos científica a lo largo de la historia. No es para menos si se tiene en cuenta el papel que cumplen los líderes en cualquier proyecto humano y del impacto que sus decisiones pueden tener en quienes les rodean. Es por eso que no resulta nada fácil definir al líder ideal.
En su lugar, el escritor norteamericano John C. Maxwell propone una serie de principios que, a su juicio, garantizan un modelo de liderazgo sólido en cualquier circunstancia. Se trata de una larga lista de principios que, a su juicio, garantizan un modelo de liderazgo sólido en cualquier circunstancia.
Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo
Aquí te presentamos un resumen de estas leyes:
- Ley del límite: Tu capacidad para ejercer el liderazgo establecerá los límites de tu carrera profesional.
- Ley de la influencia: El valor de un líder viene determinado por el número de personas sobre las que es capaz de influir de manera decisiva.
- Ley del proceso: El liderazgo más exitoso nunca llega de manera repentina. Es el resultado de un proceso relativamente largo durante el cual el líder ha “madurado” sus habilidades y competencias.
- Ley de la navegación: Ponerse al timón de una embarcación es relativamente sencillo si esta se encuentra ya en alta mar. Además, los líderes deben ser capaces de ver más allá de lo que tienen justo delante de ellos.
- Ley de E. F. Hutton: “Cuando el verdadero líder habla, las personas escuchan”. El liderazgo es conocido y respetado por todos, de ahí que se preste atención a cualquier intervención de quien lo detenta.
- Ley del terreno firme: Los trabajadores ven en los líderes una suerte de punto de referencia al que pueden acudir siempre que lo necesiten. Es necesario, por tanto, que el líder sea cercano y que genere confianza entre los empleados.
- Ley del respeto: Ser respetado no equivale a ser temido. Los líderes que generan temor entre los equipos que están a su cargo no ejercen su rol de manera efectiva, puesto que someten a los empleados a altos niveles de tensión y esto puede impactar negativamente en los resultados.
- Ley de la intuición: Por definición, la intuición no puede aprenderse ni imitarse. Sin embargo, se trata de una de las cualidades más valoradas en cualquier líder. El liderazgo requiere de preparación y de una buena estrategia a largo plazo. Con todo, muchos de estos planes acabarán resolviéndose de manera exitosa gracias a la intuición de los líderes.
- Ley del magnetismo: El líder no necesita convencer a los demás para que realicen una determinada tarea o para que se embarquen con él en un nuevo proyecto. Sencillamente, comunica sus planes y el resto de los profesionales se suman a su iniciativa por puro magnetismo.
- Ley de la conexión: Los líderes no pueden ocuparse solamente de las cuestiones económicas o laborales, también deben establecer una conexión con sus empleados a nivel emocional. Identificar correctamente el estado de ánimo de los trabajadores y pulsar las teclas correctas para maximizar su rendimiento es fundamental en el liderazgo del s.
- Ley del círculo interno: Los líderes trabajan mejor cuando se rodean por un círculo muy cercano y no necesariamente numeroso de colaboradores. Estos trabajadores coinciden plenamente con el criterio del líder y saben cómo responder a sus estímulos.
- Ley de la entrega de la responsabilidad: Cualquier profesional que haya desempeñado cargos de especial responsabilidad sabe lo difícil que puede llegar a ser la delegación de parte de sus tareas. Por consiguiente, deben escoger cuidadosamente a sus colaboradores y confiar en su valía.
- Ley de la reproducción: Una de las conductas negativas más comunes entre los líderes es el recelo ante la posibilidad de que surja un liderazgo más potente en su entorno de trabajo y que implique, finalmente, su sustitución.
- Ley del convencimiento: ¿Qué sucede primero? ¿Los empleados siguen al líder porque acierta o porque están convencidos de que va a acertar? Sin embargo, para llegar a este estadio es necesario haber desarrollado plenamente una imagen de seguridad y efectividad que “convenza” al resto del equipo.
- Ley de la victoria: La búsqueda del triunfo es consustancial al liderazgo. Todas las estrategias del líder van encaminadas a alcanzar los objetivos previstos y, si cabe, a mejorarlos. Paralelamente, los líderes se preocupan por la mejora de sus equipos, lo cual contribuye a una mayor realización de los empleados a su cargo.
- Ley de la inercia: Poner en marcha un nuevo proyecto o tomar las riendas de un equipo de profesionales recién formado no es precisamente sencillo. Eso sí, cuando el proyecto está en marcha, conviene evitar que aminore el ritmo de trabajo o que se pierda la ambición y/o la motivación de los empleados.
- Ley de las prioridades: No todas las actividades que se realizan en una empresa son igualmente prioritarias en un momento dado. El líder debe jerarquizar las tareas a completar en función de su relevancia para el proyecto.
- Ley del sacrificio: Quizá deban encajar una pérdida de responsabilidades o el empeoramiento de sus condiciones laborales.
- Ley de la oportunidad: ¿Existen las casualidades? Más bien, existe la posibilidad de estar en el sitio adecuado en el momento oportuno. Los líderes están obligados a aprovechar las oportunidades cuando estas se presenten. Por lo tanto, los líderes han de tomar la decisión correcta cuando se den las circunstancias más apropiadas. Lógicamente, en más de una ocasión fallarán los tiempos o la decisión no será tan acertada como se había pensado.
- Ley del crecimiento explosivo: Esta ley es, en realidad, la segunda parte de la ley número 13 (“Ley de la reproducción”).
- Ley del legado: Resulta imposible no pensar en cuál será el legado que dejará el líder tras su paso por la empresa. Será entonces cuando se compruebe si su legado es una empresa mejor, igual o peor que la que recibió.
Estas leyes, según Maxwell, son fundamentales para cualquier persona que aspire a ser un líder eficaz. El Dr. John C. Maxwell, experto en liderazgo, durante años ha usado y enseñado un instrumento de liderazgo que pone en perspectiva esa clase de respeto que proyecta el líder en sus funciones como tal y lo ha llamado “Los Cinco Niveles de Liderazgo“.
Los Cinco Niveles de Liderazgo
A continuación se describen los componentes filosóficos y conceptuales más importantes de cada uno de los niveles de esta escalera:
- Posición: El nivel de los derechos: La gente le sigue porque tiene que hacerlo. Es el nivel más bajo de liderazgo para cualquier persona, se basa en un título o descripción de trabajo. Si la gente sigue a un líder sólo porque se le ha nombrado jefe o líder de equipo, ese es un líder por posición. La gente sólo lo sigue -o piensa que lo sigue- porque tiene que hacerlo. La mejor prueba para saber si usted es un líder de posición, es pedir a la gente que le siga más allá del límite de autoridad establecida. Si no quieren, el líder está en nivel 1 de dicha escalera. El liderazgo que se queda en este nivel por largo tiempo se debilita en vez de fortalecerse.
- Permiso: El nivel de las relaciones: La gente le sigue porque quieren hacerlo. Este nivel de liderazgo se basa en la relación de un líder con sus seguidores. Cuando estos últimos comienzan a tener confianza a un líder, entonces comienzan a seguirle porque quieren. Los seguidores respetan y admiran mucho al líder y éste gana facultad para influir sobre ellos. Cuando el líder tiene el beneplácito de la gente para dirigir, todo el proceso de liderazgo se hace más grato para todos. Pero sólo las relaciones positivas no son suficientemente fuertes para crear un liderazgo duradero.
- Producción: El nivel de los resultados: La gente le sigue por lo que ha hecho por la organización -grupo, iglesia o empresa. En este nivel de producción, la influencia se cimenta y el respeto crece por lo que el líder y sus seguidores logran juntos. La gente comienza a seguir por lo que el líder ha hecho por el equipo u organización. El éxito de un líder es beneficioso para todos sus seguidores y -por ende- para la organización. Todo el mundo quiere resultados. En especial las personas gozan de los resultados cuando participan en su creación. En este nivel, el líder y los seguidores empiezan a disfrutar juntos del éxito. Si el líder alcanza este nivel, apoyado por los seguidores… se logran muchas de las metas propuestas.
- Desarrollo de Personas: El nivel de la reproducción: La gente le sigue por lo que ha hecho por ellos. El llamado más alto de todo líder es ayudar a las personas a desarrollar su potencial. Los mejores líderes ayudan a desplegar el potencial de los otros para que también lleguen a ser líderes. El líder que avanza hacia el nivel de facultar personas cambia su enfoque. De inspirar y dirigir seguidores, pasa a desarrollar y a dirigir líderes. Cuando se convierte en un líder que desarrolla personas, se esfuerza por reproducir su liderazgo en otros y ayudar a la gente a alcanzar el desarrollo de su potencial. El tiempo que pase con personas es una inversión.
- Personalidad: El nivel del Respeto: La gente le sigue por lo que es y lo que representa. El quinto y más elevado nivel de liderazgo es la personalidad. Es el verdadero nivel de respeto. El líder que dedica su vida al desarrollo de personas y organizaciones produce un impacto tan increíble por tan largo tiempo que la gente lo sigue por lo que es y por lo que representa. Como líder, no puede aspirar a alcanzar el nivel cinco. Lo más que puede tratar es trabajar para abrirse paso a través de los primeros cuatro niveles con tantas personas como las que pueda con el propósito de agregar valor a sus vidas.
John C. Maxwell ofrece un curso educativo de 21 semanas que abarca 21 leyes de liderazgo con base en lecturas bíblicas. Quizás por el hecho mismo de ser el autor de muchos libros como éste, su redacción es clara y adecuada para el propósito de educar e inspirar a otros, en particular a los que comparten su fe cristiana.
En cada capítulo, Maxwell hace una breve introducción de un nuevo principio y luego aporta lecturas diarias y significativas del Viejo y del Nuevo Testamento para la semana de trabajo. Se centra más en fomentar la meditación y la introspección que en presentar un trayecto detallado hacia la grandeza del liderazgo. Al quinto día de considerar cada principio, Maxwell lo invita a usar un ejercicio de autoevaluación en su sitio de red para ayudarlo a comprender el principio más profundamente.
“La ley del techo” - Todos fijan un límite - un techo - para su desempeño. La pregunta es si su techo está hecho de piedra o si usted puede levantarlo. Para algunos, el techo es un límite mental autoimpuesto. Quizás no se les ocurra a estas personas que pueden hacer más. Otros le temen a los riesgos que implica mover los límites actuales más allá.
Cuando usted compara los personajes bíblicos de Saúl y David, ¿con quién se identifica? Piense en las limitaciones (o “techos”) de Saúl y en cómo David, el pobre pastorcillo, rompió los límites de su edad e inexperiencia y superó las expectativas de todos.
“La ley de la influencia” - Cuando Josué recibió la orden divina de guiar a los Niños de Israel hacia la Tierra Prometida, al principio el nuevo rebaño de fieles no acogió su liderazgo con mucho entusiasmo. El pueblo sólo reconocía a Moisés como su líder y no quería que éste renunciara y le traspasara el manto del líder a Josué.
Es posible que este último sea un gran gestor -incluso el mejor- pero ello no le garantiza la capacidad de influir sobre los empleados.
