Liderazgo y Prevención del Acoso Laboral: Claves para un Entorno de Trabajo Saludable
El acoso laboral, también conocido como mobbing, es un fenómeno devastador que afecta tanto a los individuos que lo sufren como a las organizaciones en su conjunto. Constituye un riesgo psicosocial de primera magnitud con graves consecuencias para la salud psicológica de los trabajadores y la productividad empresarial.
En la actualidad, afortunadamente, el término mobbing ya resulta familiar, lo que nos permite identificar conductas abusivas en el ámbito del trabajo. El siguiente paso en la evolución es ponernos manos a la obra para que esas conductas desaparezcan y los entornos laborales sean más saludables, tanto física como psicológicamente.
Definición y Tipos de Acoso Laboral
El acoso laboral se refiere al ejercicio de violencia psicológica injustificada en el entorno de trabajo. Este fenómeno se caracteriza por un abuso psicológico sistemático o la humillación de una persona por parte de un individuo o un grupo, con el propósito de dañar la reputación, el honor, la dignidad humana e integridad de la víctima, y finalmente forzarla a abandonar su empleo.
El término «mobbing» fue utilizado por primera vez por el psicólogo sueco Heinz Leymann en la década de los 80. Leymann lo definió como «comunicación hostil y poco ética, dirigida de manera sistemática contra un individuo, quien, debido al mobbing, es empujado a una posición indefensa y mantenido allí mediante el acoso continuo».
Dentro del entorno laboral, la violencia se puede clasificar en tres tipos, dependiendo de la relación que mantiene con la organización la persona que ejerce dicha violencia:
- Violencia tipo I: Ejercida por personas sin relación con la empresa (violencia externa: robos, atracos…).
- Violencia tipo II: Ejercida por personas a las que se atiende o presta servicio (violencia del cliente).
- Violencia tipo III: Ejercida por compañeros de trabajo (con independencia de la relación jerárquica). Dentro de este tipo se encuadran el acoso sexual, el discriminatorio y el acoso laboral (mobbing).
El acoso laboral se manifiesta como conductas repetitivas y negativas hacia un empleado, con el objetivo de generar miedo, intimidación o forzar su renuncia. Los tipos de acoso laboral más comunes incluyen:
- Acoso descendente: Ocurre cuando el acoso se da entre empleados de diferentes niveles jerárquicos, con el acosador en una posición superior.
- Acoso horizontal: El acosador y la víctima pertenecen al mismo nivel jerárquico.
- Acoso ascendente: Es el acoso que se dirige contra aquellas personas que intentan innovar o romper con las normas establecidas, con el objetivo de infundir miedo y advertir a otros empleados sobre las consecuencias de desafiar a la autoridad.
- Acoso estratégico: Se realiza con la intención de forzar la renuncia del empleado para evitar pagarle indemnizaciones.
- Acoso perverso: En este tipo de acoso, el acosador obtiene placer de sus acciones contra el compañero. Es uno de los más graves, ya que el acoso es sutil y el acosador manipula el entorno para salir beneficiado.
- Acoso de dirección: También conocido como mobbing de dirección, es similar al acoso estratégico, pero con la diferencia de que está planificado por la alta dirección de la empresa.
Formas de Expresión del Acoso Psicológico en el Trabajo
Cuando hablamos de acoso laboral, siempre nos referimos a conductas que llevan implícita una violencia psicológica, es decir, comportamientos que suponen una denigración, vejación o humillación para el trabajador, constituyendo una vulneración de sus derechos fundamentales, básicamente su derecho a la dignidad y a la integridad física y moral.
Según el cuestionario de estrategias de acoso en el trabajo LIPT 60 de Leyman, dichas conductas pueden quedar encuadradas en seis grandes bloques:
- Incomunicación o bloqueo de la comunicación: Ignorar, evitar o no hablar al trabajador, prohibir a otros compañeros que hablen con esa persona, no permitir que se exprese.
- Desprestigio laboral: Criticar el trabajo, exagerar los fallos, minimizar los logros, calumniar y murmurar, hacer circular rumores falsos.
- Entorpecimiento del progreso: Asignar al trabajador una tarea humillante, mantenerlo aislado del resto, obligarlo a realizar tareas muy por encima de sus posibilidades o de los medios con los que cuenta, asignarle tareas por debajo de su competencia, o dejarlo sin nada que hacer.
- Intimidación manifiesta: Gritar o regañar al trabajador en voz alta, amenazarlo verbalmente, ponerlo en ridículo.
- Intimidación encubierta: Recibir escritos y notas amenazadoras, ocasionarle daños en su domicilio, puesto de trabajo, en su vehículo o pertenencias, manipular sus herramientas.
- Desprestigio personal: Criticar, ridiculizar o burlarse de su vida privada, dirigirle insultos o comentarios degradantes.
La situación de acoso laboral requiere componentes objetivos (sistematicidad en la presión, relación de causalidad con el trabajo, falta de amparo en el poder de dirección y elemental gravedad) y subjetivos (intencionalidad denigratoria y carácter individualizado del destinatario).
Responsabilidad de las Empresas en la Prevención del Acoso Laboral
Las empresas son las máximas responsables en la prevención de este tipo de conductas. El acoso laboral, como riesgo conforme a las definiciones de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, debe prevenirse, detectarse y, en caso de diagnosticarse, erradicarse.
La empresa está obligada a la adopción de las adecuadas medidas de Prevención de Riesgos Laborales (PRL), en correspondencia con los derechos de los trabajadores a la seguridad y a la salud en su puesto de trabajo y a la protección frente al acoso, reconocidos en el artículo 4.2. apartados d) y e) del Estatuto de los Trabajadores.
La responsabilidad de la empresa surge tanto por acción (cuando el propio empresario es el sujeto activo de las conductas de acoso) como por omisión (cuando con conocimiento de una situación de acoso no adopta medidas para su tratamiento y erradicación). De ahí la importancia de poner en conocimiento de la empresa cualquier conducta que pueda ser constitutiva de acoso laboral.
En España, el acoso laboral está penado por ley. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales impone a las empresas la obligación de proteger tanto la salud física como psicológica de sus colaboradores. Asimismo, la Ley de Igualdad y la Ley de Protección de Datos contienen disposiciones para salvaguardar a los colaboradores contra el acoso laboral.
Si un empleado sufre acoso laboral, tiene el derecho de presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo o el juzgado de lo social correspondiente. Estas acciones legales buscan garantizar un entorno laboral seguro y respetuoso para todos los trabajadores.
Papel del Liderazgo en la Prevención del Acoso
La falta de un liderazgo positivo es una de las principales causas del acoso laboral. Detectarlo y atajarlo cuanto antes es función del líder.
El líder sabe que la responsabilidad social corporativa no se limita al exterior. Las empresas que cuidan su imagen, el medioambiente, la integración en la sociedad, deben atender primero a su bienestar interior.
Para prevenir el acoso laboral, resulta imprescindible el compromiso por parte de los líderes de la empresa, lo que incluye:
- Establecer Políticas Claras: Definir políticas internas que detallen qué conductas son consideradas acoso y cómo denunciarlas es el primer paso para proteger a los empleados.
- Capacitar a los Líderes: Los líderes deben recibir formación en manejo de conflictos y sensibilización sobre el impacto del acoso.
- Fomentar la Comunicación Abierta: Crear un espacio donde los empleados se sientan cómodos para expresar sus preocupaciones es clave.
El acoso laboral es un problema que debe ser abordado desde sus raíces. La falta de liderazgo y una cultura organizacional tóxica son factores clave que pueden ser transformados para crear un ambiente laboral más positivo. Con políticas claras, una comunicación efectiva y un liderazgo empático, es posible prevenir el acoso y asegurar el bienestar de todos los colaboradores.
Ilustración: Un líder proactivo interactuando con su equipo, fomentando la comunicación abierta y el respeto mutuo.
Medidas Específicas para Prevenir el Acoso Laboral
Para prevenir el acoso laboral, resultan imprescindibles tres pilares básicos:
- Un buen modelo organizativo:
Con procedimientos de trabajo bien definidos, canales de comunicación y sistemas efectivos de resolución de conflictos. Estas medidas minimizarán el riesgo de que surjan conflictos entre trabajadores y que algunos de estos se estigmaticen y terminen en una situación de acoso.
- La formación de los mandos y del personal directivo de la empresa:
No olvidemos que el mando es el modulador de los factores psicosociales. Una formación eficaz en técnicas de comunicación, en desarrollo de la asertividad, en resolución de conflictos y en prevención del acoso, entre otras, resultará fundamental para prevenir y tratar este tipo de conductas.
- La implantación de un buen protocolo de acoso en la empresa:
Con una parte puramente preventiva (declaración de principios de tolerancia cero a este tipo de conductas, ámbito de aplicación, difusión del protocolo, definiciones, conductas constitutivas de acoso y exclusiones, formación, etc.) y otra parte reactiva (un procedimiento seguro, ágil, rápido y con las debidas garantías de neutralidad y confidencialidad que pueda dar respuesta a las denuncias que presenten los trabajadores en esta materia).
Ilustración: Un esquema de los pasos a seguir en un protocolo antiacoso: prevención, detección, investigación y resolución.
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Ante una denuncia por mobbing, ¿qué debe hacer la empresa?
Siempre y en todo caso, realizar una buena investigación. Con independencia de que la empresa cuente con un procedimiento preestablecido para la tramitación de las denuncias, debe realizar una investigación de los hechos puestos de manifiesto en la misma. También debe ofrecer a las partes implicadas garantías de agilidad, equidad, seguridad, neutralidad y confidencialidad. Toda denuncia debe terminar con un informe de conclusiones, donde la empresa hará constar si, concluida la fase de investigación, se ha podido constatar o no la existencia de indicios de acoso y las consecuencias de dicho pronunciamiento.
Cómo Identificar el Acoso en el Trabajo
Podemos identificar el mobbing o acoso laboral a través de varios signos que reflejan el maltrato y la hostilidad hacia un empleado:
- Observar cualquier conducta abusiva, ya sea verbal, escrita o gestual, que atente contra la integridad física o emocional de una persona.
- Mantener una comunicación constante con el equipo para detectar cualquier cambio en el desempeño laboral.
- Prestar atención a los comentarios o gestos que, aunque sutiles, pueden ser formas encubiertas de mobbing.
- Si un colaborador se encuentra solo, investigar si está siendo intencionalmente excluido por sus compañeros.
- Identificar si alguien está difundiendo críticas falsas o rumores malintencionados sobre otros empleados.
Estos comportamientos no solo afectan la salud mental y emocional de la víctima, sino que también pueden deteriorar el ambiente laboral y la cohesión del equipo. Es fundamental que las organizaciones reconozcan estas señales y tomen medidas activas para prevenir y abordar el mobbing, protegiendo a sus empleados y fomentando un entorno de trabajo seguro y respetuoso.
| Categoría de Acoso | Ejemplos de Comportamientos |
|---|---|
| Bloqueo de la comunicación | Ignorar al empleado, no permitirle expresarse, aislarlo socialmente. |
| Desprestigio laboral | Criticar el trabajo sin fundamento, minimizar logros, difundir rumores. |
| Entorpecimiento del progreso | Asignar tareas humillantes o sin sentido, sobrecargar o infravalorar capacidades. |
| Intimidación (manifiesta o encubierta) | Gritos, amenazas verbales, dañar pertenencias, notas intimidatorias. |
| Desprestigio personal | Ridiculizar la vida privada, insultos o comentarios degradantes. |
El acoso laboral es un problema que debe ser abordado desde sus raíces. La falta de liderazgo y una cultura organizacional tóxica son factores clave que pueden ser transformados para crear un ambiente laboral más positivo. Con políticas claras, una comunicación efectiva y un liderazgo empático, es posible prevenir el acoso y asegurar el bienestar de todos los colaboradores.
