Liderazgo basado en la confianza: el pilar del éxito organizacional
La palabra “confianza” es una de las más comunes en nuestra vida y es la base para construir equipos sólidos, crear una cultura de trabajo positiva y generar buenos resultados de negocio. Es tal el poder de la confianza que, a través de ésta, un líder puede inspirar a las personas a alinearse con sus ideas para lograr una misión. De hecho, la mayoría de las responsabilidades que tiene un líder comienzan y terminan con la confianza.
En el mundo del trabajo actual, que se enfrenta a desafíos constantes debido a las nuevas formas que van surgiendo, la diversidad de personas y la creciente emocionalidad mal gestionada de la sociedad de hoy, el liderazgo basado en la confianza se ha convertido en un pilar fundamental para el logro de objetivos de cualquier organización.
Según la RAE, la confianza es la “esperanza firme que se tiene en alguien o algo”. Etimológicamente, proviene del latín confidāre (respecto de confidĕre), constituido por el prefijo con y el término fiar (asociado a fidĕre), y el sufijo -anza, del latín -antia.
La confianza como piedra angular del liderazgo efectivo
A estas alturas de la historia, quizás esté de más afirmar que el liderazgo no se trata de ejercer autoridad o de dirigir a un equipo. O quizás no esté de más. El liderazgo es un compromiso profundo de guiar, inspirar y empoderar a los demás.
La confianza es la piedra angular del liderazgo efectivo. Sin ella, los equipos no pueden funcionar de manera cohesiva y la motivación se desvanece. La confianza se gana a través de la coherencia entre palabras y acciones, la transparencia, la honestidad y la capacidad de escuchar activamente a los miembros del equipo. Y se pierde ante el menor accionar que atente contra esa coherencia.
Los líderes más efectivos se concentran en convertir la construcción de la confianza en un objetivo claro y concreto. Cuando las personas confían en sus líderes, se sienten más motivadas para dar lo mejor de sí mismas. La motivación no se logra mediante incentivos económicos, sino a través de un ambiente de trabajo en el que puedan sentirse valorados y apoyados. Un líder que demuestra confianza en sus equipos inspira un sentido de propósito y autodeterminación en sus colaboradores.
«La mejor manera de saber si puedes confiar en alguien es confiando en ellos»
Ernest Hemingway
El equipo necesita creer que su líder cumplirá con lo que ha dicho. El equipo necesita creer que el líder se interesa por generar situaciones de equilibrio de intereses y equidad. Las personas del equipo necesitan creer que el líder se interesa genuinamente en sus necesidades más personales y emocionales, como parte de su enfoque.
La confianza no se decreta, ni se informa en un comunicado. La confianza se demuestra con acciones. Y el primer paso para desarrollar confianza es construir credibilidad a nivel personal. Es decir, ser confiable.
¿Cómo generar confianza entre el liderazgo y los colaboradores?
Desde mi punto de vista y experiencia, un liderazgo totalmente honesto y directo es la base para construir y mantener la confianza. Aquí te presentamos seis pilares fundamentales:
- Sé sincero con tu equipo, incluso si no dispones de toda la información: Ser honesto, dar retroalimentación, expresar expectativas y mostrarse vulnerable son formas de ser transparente ante los demás. La transparencia es uno de los pilares del liderazgo ético. Cuando los líderes son abiertos y honestos acerca de las decisiones y los cambios en la organización, crean un entorno en el que los empleados sienten que son parte de los procesos importantes y tienen un impacto real en el futuro de la empresa. La transparencia también ayuda a mitigar la incertidumbre y los rumores que a menudo surgen durante momentos de cambio o crisis. Al comunicarse de manera clara y abierta, los líderes fomentan un sentido de seguridad y confianza en su equipo, lo que fortalece la cohesión interna.
- Pon en práctica lo que predicas: Los colaboradores no confían en aquellos líderes que actúan como si su poder y autoridad les permitiera esquivar ciertas reglas de conducta o abusar de privilegios bajo el argumento de “porque soy el jefe”. Los líderes confiables son personas genuinas que ponen en práctica sus valores, demostrando su compromiso a través de su trabajo y acciones.
- Mantén la coherencia en tus mensajes sobre las decisiones y recomendaciones: Los equipos de trabajo en las organizaciones valoran la coherencia y uniformidad respecto de las decisiones que se toman en la vida empresarial. Si en tu comunicación de liderazgo no existen mensajes coherentes, entonces las personas no confiarán en ti. Cuando lideramos equipos, es muy importante que creamos en aquello que comunicamos.
- Preocúpate por todos y cada uno de tus colaboradores: Para los líderes que valoran la confianza, las personas son lo primero; incluso, dan la misma importancia que al negocio porque saben que a la empresa la hacen sus colaboradores, y sin ellos, no hay ganancias. Por eso, se esfuerzan por construir relaciones con sus equipos todos los días. Estas acciones demuestran su mayor efectividad en tiempos difíciles, ya que ayudan a los líderes a mantener la confianza y lograr una sólida recuperación para la empresa. Un buen líder tiene que conocer esto; para ello ha de escuchar de manera empática y completa a sus colaboradores; reservar en su agenda tiempos de calidad para mantener conversaciones que le permitan detectar esas necesidades individuales (saber escuchar para entender). Si escuchas, es más fácil que te crean. Si te creen, es más fácil que te sigan.
- Ábrete a la retroalimentación positiva y constructiva: Un líder del siglo XXI sabe que liderar una organización implica tener la capacidad y voluntad de recibir retroalimentación constructiva de sus colaboradores. Es cierto que los líderes escuchan, con frecuencia, consejos y sugerencias sobre cómo hacer mejor el trabajo; sin embargo, hay quienes no consideran los comentarios y terminan haciendo lo que ellos quieren. Esto puede arruinar la confianza depositada. Admitir los errores. Tiempo atrás se pensaba que un líder era aquel que todo lo sabía o que no se equivocaba jamás. Ser vulnerable y admitir tus deficiencias como líder es una forma eficaz de generar confianza, ya que al mostrar tus debilidades y errores generas empatía, y cuanto más empático es alguien, más probabilidades existen de confiar en él.
- Empodera a tu equipo: Dale poder a los integrantes del equipo es bastante más que delegar. Cuando como líder has acompañado, instruido, apoyado a tu colaborador y este ha interiorizado todo lo aprendido, llega el momento de soltar la mano y dejarle zarpar. Suelta la mano y deja que cada colaborador crezca y alcance sus propios objetivos; su éxito es el tuyo.
La imagen que los demás tienen de una persona es como un espejo que muestra su nivel de confianza. Esta imagen se forma antes de cualquier tipo de interacción o acuerdo.
Integridad: No se puede construir confianza si se rompen las promesas, o si no se actúa de manera ética. El liderazgo ético no es solo un ideal, sino una necesidad en las empresas que buscan generar confianza y construir relaciones transparentes con sus empleados y socios. Este enfoque en la integridad, la responsabilidad y el respeto es esencial para crear un ambiente laboral saludable, donde la colaboración y el respeto mutuo son la base del éxito.
El liderazgo ético implica que los líderes empresariales tomen decisiones basadas en valores morales sólidos, teniendo en cuenta el bienestar de todos los involucrados, desde los empleados hasta los clientes y la sociedad en general. Este tipo de liderazgo promueve la justicia, la honestidad y la responsabilidad en cada acción, sirviendo como modelo para el comportamiento de toda la organización. Los líderes éticos establecen una cultura empresarial donde las prácticas justas y transparentes no son negociables, creando una relación de confianza que se traduce en lealtad y compromiso por parte de los empleados.
Comunicación abierta y clara: La comunicación es otro de los pilares del liderazgo. Como dice Fernando Flores, podemos ver las organizaciones “como redes recurrentes de compromisos humanos que pasan por el lenguaje”.
La paradoja de la confianza
La llamada “paradoja de la confianza” se produce cuando la confianza pasa a ser “casi circunstancial”, como cuando, durante la última crisis, los Gobiernos garantizaron la solvencia del sistema financiero ante clientes e inversores.
Al pensar en nuestros subordinados y otras personas con las que nos relacionamos, debemos valorar cuánto confían en nosotros. Los participantes que calcularon mal hasta qué punto sus compañeros confiaban en ellos generaron después menos confianza. En concreto, quienes lo sobrevaloraron salieron peor parados que los que lo infravaloraron.
Mike Rosenberg ilustra con el fraude de las emisiones de Volkswagen qué pueden hacer las empresas para evitar una quiebra tan grave de la confianza o para recobrarla una vez manchada su reputación. En el caso de la compañía alemana, Rosenberg opina que los líderes pusieron a los empleados en una situación imposible y después no comprobaron si habían desempeñado su trabajo conforme a la ley.
Una vez perdida la confianza, recuperarla implica, a menudo, llevar a cabo acciones drásticas para restituir los daños, tal y como indica el refrán “a grandes males, grandes remedios”.
La confianza en los entornos organizacionales
Cuando los empleados confían en sus jefes, también se muestran más dispuestos a señalar en voz alta los problemas y resolverlos. Los seres humanos necesitamos certezas para vivir con coherencia.
El historiador Prof. Yuval Nohan Harari, afirma que “nuestra especie predominó entre los seres vivos debido al hecho de cooperar de manera eficiente sobre la base de unos supuestos compartidos”. La Neurociencia nos ayuda a entender cómo la confianza nos impulsa a acercarnos hacia aquellas situaciones que nos representan algún tipo de “recompensa” y a “alejarnos” de aquellas que activan nuestros sistemas de amenazas.
Autores como Stephen M.R. Covey, Edgar H. Schein y otros, han abordado el liderazgo basado en la confianza. En su libro “Confiar e inspirar. Cómo líderes realmente grandes liberan la excelencia en los demás” (2023), Stephen M.R. Covey utiliza la analogía de las pulgas en un frasco para ilustrar cómo los viejos estilos de gestión (de mando y control) ya no son útiles para lograr resultados.
El trabajo de un líder es ser confiable, pero también es confiar en los demás. De alguna manera, la confianza es una calle de dos vías, o un viaje de ida y vuelta.
La confianza es un ingrediente esencial en una cultura organizacional saludable, y su equipo de liderazgo desempeña un papel fundamental en la construcción de esa confianza. Cuando las personas experimentan confianza mutua con el liderazgo de su organización, el desempeño mejora dramáticamente.
La buena noticia es que la confianza no es una característica innata: es una habilidad que todos pueden aprender. Como líder, debes concentrarte en desarrollar y mantener tu credibilidad personal. Actúa de forma honesta y moralmente responsable.
Fomentar un ambiente de colaboración y creatividad: El liderazgo ético también juega un papel fundamental en el fomento de un entorno donde la colaboración y la creatividad florecen. Cuando los empleados sienten que trabajan en una organización justa y transparente, es más probable que compartan ideas, trabajen en equipo y participen activamente en la resolución de problemas. La combinación de ética y creatividad permite a las empresas innovar de manera efectiva.
La Importancia del Trabajo en Equipo en el Liderazgo
Construir relaciones de largo plazo con ética: El liderazgo ético no solo impacta internamente, sino que también afecta la manera en que la empresa es percibida externamente. Las empresas que priorizan la ética en sus interacciones con clientes, proveedores y socios comerciales tienden a desarrollar relaciones duraderas y basadas en la confianza. Este enfoque garantiza que las decisiones empresariales no solo estén enfocadas en el beneficio inmediato, sino también en el crecimiento sostenible y responsable.
Ejemplo de éxito: Frito-Lay
En lugar de ser víctima de un desastre financiero, Frito-Lay superó las expectativas. La recesión económica, la inflación y las condiciones climáticas impredecibles provocaron aumentos masivos de precios en la cadena de suministro de Frito-Lay. Tuvieron que actuar rápidamente para cambiar su modelo de negocio. La metodología Speed of Trust® los había preparado con una nueva perspectiva y un conjunto de habilidades para gestionar estos tiempos.
| Comportamientos de Líderes Confiables (Según Stephen M.R. Covey) | Descripción |
|---|---|
| Integridad | Actuar de forma recta, proba e intachable, cumpliendo promesas y actuando éticamente. |
| Comunicación Abierta y Clara | Establecer un diálogo honesto y transparente, donde los compromisos se expresan a través del lenguaje. |
| Escucha Activa | Priorizar la comprensión de las necesidades y perspectivas de los colaboradores por encima de la mera transmisión de información. |
| Admitir Errores | Reconocer las propias deficiencias y equivocaciones, generando empatía y vulnerabilidad. |
| Fomentar el Desarrollo | Invertir en el crecimiento profesional y personal del equipo. |
| Empoderar al Equipo | Conceder autonomía y responsabilidad a los colaboradores, yendo más allá de la delegación. |
| Celebrar | Reconocer y valorar los logros y esfuerzos del equipo. |
Claramente no basta con ser confiable para ser un buen líder. Si una persona no obtiene resultados, difícilmente pueda permanecer en una posición determinada. Pero donde las organizaciones a veces fallan, es en considerar que alguien que obtiene resultados pero que no es confiable para su equipo, pueda ser un líder.
