El Emprendedor Vocacional: Pasión, Visión e Impacto Social
Se denomina emprendedora a aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para aprovecharla. De hecho, en la etimología de la palabra se encuentra la voz latina "prendĕre", que significa literalmente coger o tomar. Pero, yendo más allá, el emprendimiento es aquella actitud y aptitud de la persona que le permite emprender nuevos retos, nuevos proyectos; es lo que le permite avanzar un paso más, ir más allá de donde ya ha llegado.
Dentro de los diferentes tipos de emprendedores, el emprendedor vocacional se destaca por su particular motivación. El emprendedor vocacional emprende por el mero hecho de emprender. Todos los perfiles de emprendedores tienen algo de este. Se habla de profesionales de largo recorrido como trabajadores por cuenta ajena, con una fuerte vocación, en muchos casos muy diferente al trabajo que desempeñan actualmente, y que un día deciden apostar por un modo de vida personal y laboral que les haga sentirse plenos. Profesionales del desarrollo personal, el bienestar y la salud son el arquetipo de estos nuevos emprendedores, pero también destacan músicos, artistas y diseñadores.
10 Características de un emprendedor | Aptitudes para lograr el éxito
Características del Emprendedor Vocacional
Los emprendedores vocacionales se distinguen por una serie de atributos fundamentales:
- Pasión inquebrantable: Están apasionados por su proyecto o idea de negocio, lo que los motiva a crear soluciones innovadoras que aborden problemas de manera efectiva.
- Visión innovadora: Tienen la capacidad de ver oportunidades donde otros ven obstáculos.
- Resiliencia y determinación: No se rinden fácilmente ante los desafíos.
- Apertura al aprendizaje: Están siempre dispuestos a aprender y adaptarse a nuevas circunstancias.
- Impacto en la sociedad: Buscan no solo el éxito personal, sino también un impacto positivo en la sociedad.
Factores que Influyen en el Emprendedor Vocacional
Diversos factores pueden influir en la vida de una persona y llevarla a convertirse en un emprendedor vocacional. La valoración que el individuo hace de su realidad subjetiva puede generar la vocación emprendedora. Entre los factores determinantes para la identificación de la vocación de crear empresas en los estudiantes universitarios se encuentra la intención emprendedora, que comprende los patrones de afinidad temprana de los estudiantes hacia la actividad emprendedora, brindando una visión íntegra de la consecución de metas en términos de emprendimiento como parte de la fase universitaria.
Para transformar una creencia en actitud emprendedora, se requiere la incorporación del valor o sentido que un individuo brinda a aquello que considera es deseable, valioso o meritorio. Es así que las probabilidades de crear nuevas empresas también dependen del modelo de creencias que configuren el perfil del emprendedor, por lo que resulta relevante investigar las causas que influyen en la definición de la intención emprendedora.
Sumado a lo anterior e introduciendo la cuestión de la formación universitaria, el apoyo directo a la creación de empresas abre paso a estrategias que promueven una actitud favorable de la población hacia el emprendimiento, entendida como la predisposición macro hacia el desarrollo de una conducta o creencia en particular. Es necesario indagar las motivaciones que llevarían a las personas a emprender y cuáles son las razones para adoptar un comportamiento específico, es decir, que se debe conocer el perfil definitivo para que exista una actitud emprendedora que potencie la creación de nuevas empresas y con ello el desarrollo económico de la nación.
Emprendedor Vocacional vs. Emprendedor por Necesidad
Es importante diferenciar al emprendedor vocacional del emprendedor por necesidad. El emprendedor por necesidad se ve abocado a montar su negocio por la falta de empleo, por aburrimiento en su trabajo actual, por temas familiares, etc. En España, un 72% de los 'emprendedores recientes' de 2021 decidieron lanzar su negocio con el objetivo de ganarse la vida porque el trabajo escasea, según los datos del informe 'GEM 2021-2022' elaborado por el Observatorio del Emprendimiento de España.
Las fuerzas 'pull' engloban todos los motivos que pueden llevar a una persona a querer emprender. Las fuerzas 'push', en cambio, surgen como una reacción a factores externos al propio individuo. Estas fuerzas no hacen que el emprendedor quiera emprender, sino que les obligan a emprender para cambiar su situación personal. A diferencia de los emprendedores vocacionales, los emprendedores por necesidad no suelen sentir pasión o entusiasmo por el proyecto o sector en el que han decidido emprender. Estos emprendedores se mueven por circunstancias personales y suelen buscar resultados rápidos, por lo que están abiertos a cambiar tanto de idea como de sector. Por norma general, las empresas que nacen de un emprendimiento por necesidad tienen una menor tasa de supervivencia que aquellas que nacen de la pasión y vocación.
Ejemplos de Emprendimiento por Necesidad
- Citerea: Un estudio de arquitectura de paisaje fundado en España en 1993 por Ana Luengo Añón y Coro Millares.
- Alibaba: La historia de éxito de Alibaba, la página de 'e-commerce' más importante de China, también está relacionada con el emprendimiento por necesidad.
- Indesmed: Una tienda española de ortopedia 'online' especializada en tecnología médica.
Dimensiones del Perfil Emprendedor
Para centrarse en la figura del emprendedor, se le estudia desde tres dimensiones: su perfil demográfico, psicológico y sociológico. A eso se le puede unir la formación universitaria. Se amplía además el objeto de estudio, añadiendo a dicha estructura una perspectiva triple ligeramente distinta, que abarca el perfil psicológico, sociocultural o institucional y el enfoque gerencial.
Repasando la literatura sobre el tema, existen diferentes enfoques y paradigmas que, a través de los años, han contribuido al sustento de lo que se conoce como el perfil del emprendedor. A pesar de esta diversidad, estos enfoques no tienen por qué ser antitéticos, sino que pueden ser complementarios.
Modelo del Proceso Emprendedor de Martin (1984)
Este modelo incluye varios factores de la situación personal de los individuos que posibilitan en mayor medida la creación de empresas:
- Inclinación psicológica al emprendimiento: Se analizan la alta necesidad de logro, compromiso y responsabilidad.
- Inclinación social parcial: Contempla que las personas formen parte de grupos étnicos minoritarios.
- Percepciones demostrativas: Incluyen los elementos del entorno del emprendedor que favorecen la creación de empresas, con iniciativas como incubadoras, empresarios exitosos y ejemplos cercanos de emprendedores.
En el análisis de este modelo se especifica que si a la inclinación o predisposición de los individuos se le añade el aprovechamiento de oportunidades y el desenvolvimiento en un entorno favorable para el emprendimiento, y se producen eventos precipitadores que lo impulsen, existe una alta probabilidad de crear empresas.
Modelo de Huuskonen (1993)
Este modelo establece que, para que una persona tome la decisión de crear empresas, es necesario que tenga vocación emprendedora y alto compromiso para convertir las ideas en realidad. Incluye:
- La percepción que el individuo tiene de su propia realidad objetiva: Formada por su situación personal y laboral, su nivel de integración al entorno social, los acontecimientos vividos y la valoración de los emprendedores en la realidad.
- Sus antecedentes: Como la experiencia laboral y formación, proximidad a empresarios y modelos de comportamiento.
- Una serie de factores personales: En los que se incluyen la personalidad del individuo, sus valores y creencias, su necesidad de logro, su deseo de independencia y su aversión al riesgo, entre otros.
Modelo General de Iniciación Empresarial de Ayerbe y Larrea (1995)
Este modelo establece que para crear empresas lo que importa es la vocación emprendedora. Se considera que para que los individuos tengan vocación de crear empresas es necesario que la persona desee ser empresario y sea capaz de serlo; adicionando a ello que posea una idea o perciba una oportunidad. Deberá sumársele la adecuación de un entorno favorable más acontecimientos precipitadores como no sentirse realizado en el trabajo actual, para atribuir a la persona una vocación emprendedora que concluya en la creación de su negocio.
Intención, Actitud y Comportamiento Emprendedor
Como tercer fundamento de la vocación de crear empresas, además de la intención y actitud emprendedoras, se requiere un comportamiento emprendedor. Para iniciar un proyecto, el primer paso es tomar la decisión o adoptar un comportamiento de ejecución de las ideas pensadas, que a su vez acerca a los emprendedores al estudio de sus intenciones para emprender.
El Modelo del Potencial Empresarial de Krueger y Brazeal (1994) añade a los modelos anteriormente citados una característica: los emprendedores piensan de tal manera que se eligen las oportunidades, aunque existan amenazas.
Resultados de un Estudio en la Universidad Técnica de Ambato
Una investigación descriptiva correlacional, desarrollada en la Universidad Técnica de Ambato en Ecuador, tuvo como objetivo definir la actitud, intención y comportamiento emprendedor de los estudiantes de los cursos superiores. La hipótesis a comprobar era si la actitud, intención y comportamiento emprendedor influyen en la vocación para crear empresas en la proporción de dichos estudiantes.
El estudio reveló lo siguiente:
- El 92,5% de los estudiantes tiene la intención de ser emprendedor.
- El 83,3% de los estudiantes presenta una actitud emprendedora.
- Solo el 30,7% de los estudiantes muestra un comportamiento emprendedor, es decir, tres de cada diez ha iniciado alguna vez una empresa propia.
También resultó importante observar el porcentaje de los estudiantes que poseen más de uno de los factores elegidos para tener la vocación de crear empresas:
Se puede visualizar que el 54,8% de estudiantes tiene la actitud e intención a la vez de ser emprendedor. Además, uno de cada cuatro estudiantes tiene los tres factores necesarios para ser emprendedor: actitud, intención y comportamiento.
Habilidades Clave para el Emprendedor
Un emprendedor, especialmente el vocacional, debe dominar diversas áreas para asegurar el éxito de su proyecto:
- Ventas y marketing: Deberá dirigir las áreas de ventas y marketing en su empresa. Domina las artes del vendedor, no tengas vergüenza en vender a tus clientes, esa es tu función y por la que tu negocio funcionará. Si esperas a que tu cliente entre en la tienda y compre solo, estás muy equivocado, eso solo funciona en las grandes cadenas, donde las dependientas solo se dedican a ordenar la ropa.
- Gestión económica: Deberá conocer el área económico de la empresa. En este área de la empresa, juega un papel fundamental planificar el presupuesto de gastos anual y su control mensual. Aquí entra en juego la negociación con los bancos, principalmente, para conseguir mejores condiciones en productos financieros, como préstamos, comisiones para el cobro con tarjetas de crédito, etc. Aquí sí que tienes que dominar la gestión de las cuentas, para saber si ganas o pierdes, y qué hacer para ser más rentable. Este apartado no puede ayudarte una asesoría, como emprendedor este será el punto clave para la correcta gestión del negocio.
- Conocimiento laboral: Tendrás que conocer todo lo relacionado con el mercado laboral, los diferentes tipos de contratos y las bonificaciones que existen.
- Obligaciones fiscales: En el apartado fiscal tienes que conocer tus obligaciones tributarias, los tipos de impuestos y cuándo los pagas para organizarte el presupuesto de tesorería.
