David Martínez Guzmán: El Enigmático Empresario Mexicano
David Martínez Guzmán, originario de Monterrey, es uno de los multimillonarios mexicanos más prolíficos. Es conocido por su habilidad para invertir en países y empresas en dificultades.
David Martínez Guzmán, conocido como el "fantasma de Wall Street".
Un Perfil Reservado
Su vida privada es un misterio. En Internet solo circulan dos fotografías suyas y, para evitar que sus datos aparezcan en la red, contrató a una empresa estadounidense para que comprara todos los dominios vinculados a su nombre.
Inversiones Estratégicas
Es el máximo accionista del Banco Sabadell, con el 3,49% del capital. Además, tiene inversiones en México, España, Estados Unidos, Argentina y Venezuela.
Rivalidades y Alianzas
Su enemistad con el otro gran magnate mexicano, Carlos Slim, es notoria. También se conoce su cercanía a López Obrador, la familia Kirchner y el régimen chavista de Nicolás Maduro.
El "Fantasma de Wall Street"
Por su capacidad de levantar un imperio económico desde cero, muchos le comparan con Amancio Ortega. Por su discreción, se ha ganado el apodo de el fantasma de Wall Street.
Formación Académica
A pesar de que su familia pudo brindarle una buena educación, el mérito de levantar semejante fortuna es solo suyo. La religión marcó su infancia. Tras graduarse en el Instituto Irlandés viajó a Roma para estudiar Filosofía Antigua, Mundo Medieval y Ciencia Moderna en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, institución vinculada a los Legionarios de Cristo. A su regreso a México cursó Ingeniería Eléctrica en Monterrey. En la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard encontró la especialidad que le iba a convertir en multimillonario: la compra de deuda.
Fintech Advisory
Después de trabajar para CitiGroup en Nueva York, en 1987, con 30 años, se animó a emprender y fundó, gracias al apoyo de su abuela, que le prestó 300.000 dólares, Fintech Advisory, una firma especializada en la compra de deuda a países y empresas en apuros. En tres décadas, logró transformar el dinero familiar en un patrimonio que, según estimó el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, ascendía a 2.400 millones de dólares en 2016. Informes más recientes apuntan a que esa cifra se acercaría más a los 4.700 millones.
Apariciones Públicas Escasas
Varios medios han tratado de entrevistarlo, pero él siempre se ha negado. Solo hizo una excepción a finales del 2013, cuando concedió declaraciones a dos medios de Buenos Aires. Hoy no queda ni rastro en Internet de dichas entrevistas y solo circula una cita, presuntamente vinculada a él, en la que presumía de haber "participado en casi todas las reestructuras de deuda soberana de los últimos 25 años". Sus testimonios llegaron en un momento donde Argentina atravesaba una brutal crisis de deuda y estaba acorralada por los fondos buitre que el mexicano criticó duramente.
Inversiones en Argentina
El país sudamericano es, probablemente, uno de los escenarios donde mejor se ha sabido mover Martínez Guzmán. Logró afianzar una fuerte amistad con el ex presidente Néstor Kirchner, aunque no tanto con su esposa y sucesora Cristina. Su incursión en el mercado argentino ha estado enfocada en el sector de las telecomunicaciones. Es dueño de un porcentaje importante del conglomerado formado por Cablevisión y Telecom. También es socio del Grupo Clarín, lo que dio pie a su enemistad con su compatriota Carlos Slim.
Rivalidad con Carlos Slim
La persona más rica de México también tiene grandes intereses en Argentina, fundamentalmente con su empresa telefónica Telmex y se ha quejado del presunto favoritismo que los presidentes argentinos dedican a Martínez Guzmán. Su rivalidad y su intento de ganarse el favor de los políticos tiene un capítulo complementario en su país natal. Ambos compiten por los proyectos de infraestructura que impulsa el presidente López Obrador.
Polémica en Venezuela
Las operaciones de Martínez Guzmán en Latinoamérica tienen su capítulo más polémico en Venezuela. Según desveló Bloomberg a principios de 2019, el Departamento del Tesoro de EEUU tiene una investigación abierta en su contra por, presuntamente, haber prestado asistencia financiera al régimen chavista por valor de 300 millones de dólares. Las fuentes citadas por el medio estadounidense aseguran que el propio Martínez Guzmán viajó a Caracas para cerrar la operación en persona y, ahora, amenazan con incluirlo en la lista negra y congelar sus activos en EEUU.
Última Aparición Pública
La última vez que el multimillonario mexicano fue visto en público fue en el año 2011, cuando asistió a la inauguración de un parque eólico en la Patagonia. En el vídeo promocional grabado por el Gobierno argentino se pudo ver a un hombre aplaudiendo en primera fila el discurso de Cristina Fernández de Kirchner. Aunque pocos pudieron identificarlo, era Martínez Guzmán, aunque más canoso y con barba.
Estilo de Vida
Su nombre también dio que hablar después de que comprara un dúplex en uno de los edificios más caros de Nueva York y adquiriera una pintura de Jackson Pollock valorada en 140 millones de dólares. Actualmente vive entre Buenos Aires, Nueva York y Londres, sin descuidar sus visitas fugaces a Alicante, donde tiene un asiento reservado en la junta de accionistas del Banco Sabadell.
Inversión en Banco Sabadell
El inversor mexicano del Sabadell, David Martínez, ha puesto en prenda en torno al 17% de las acciones que posee del banco. Martínez, conocido como el ‘fantasma de Wall Street’, entregó a finales de noviembre como garantías para una operación 33 millones de títulos del Sabadell, de acuerdo con los datos recabados por THE OBJECTIVE en la CNMV, que suponen el porcentaje anteriormente citado sobre el número total que tiene. El inversor mexicano es el mayor accionista individual del Sabadell, banco en el que entró en 2013. Desde entonces, ha desembolsado 375 millones de euros en distintas transacciones. En la actualidad, ostenta el 3,5% del capital, con algo más de 193 millones de títulos de la entidad, cuyo valor de mercado estaría cerca de los 350 millones.
Interés de BBVA en Banco Sabadell.
Interés de BBVA en Sabadell
Martínez es una de las pocas voces discordantes en el seno del Sabadell con respecto a la opa. Fue el único consejero que no mostró su rechazo en la reunión en la que el banco se opuso a abrir negociaciones para explorar una fusión. Tras esta decisión, BBVA lanzó la oferta hostil. Desde entonces, el accionariado del grupo catalán ha cambiado drásticamente. Tras la entrada de BNP Paribas, a principios de noviembre, tan solo 11 grandes inversores controlan casi el 30% del capital, entre los que se encuentra el empresario mexicano. Algunos expertos no descartan que la entidad vasca vaya a modificar las condiciones, incluyendo una parte importante en metálico para facilitar el éxito de la operación.
El empresario mexicano y conocido en el mundo financiero como el ‘fantasma de Wall Street‘, David Martínez, ha hecho rentable en los últimos días su apuesta por Banco Sabadell, que comenzó hace ya más de diez años. Y lo ha hecho en pleno interés de BBVA por llevar a cabo unas negociaciones de fusión, que ha lanzado una oferta (opa) hostil. Tras sufrir durante mucho tiempo pérdidas latentes, en algunos momentos de importancia relevante, ahora encuentra una vía para recuperarlo por completo.
Martínez desembarcó en 2013 en el Sabadell. Lo hizo entonces en una mega ampliación de capital que lanzó el banco presidido por Josep Oliu para reforzarse. Desde entonces, ha desembolsado algo más de 375 millones de euros en distintas fases y se sienta en el consejo de administración. En la actualidad, ostenta un 3,56% del capital, siendo así el principal accionista de referencia. La subida en Bolsa del banco en las últimas semanas y la propuesta de compra enviada por BBVA han catapultado la acción del Sabadell, que aunque está muy por debajo de sus máximos históricos sí está por encima de lo pagado por el mexicano, tanto en 2013, 2015 y 2019, las tres veces en la que ha decidido adquirir títulos de la entidad. El valor más alto pagado por Martínez fue 1,64 euros en su desembarco. En la jornada de este martes, tras desvelar BBVA sus intenciones de retomar un proyecto de integración, la cotización del Sabadell alcanzó los 1,8 euros, tras escalar un 3,3%, aunque llegaron a subir más. Por tanto, los 200,3 millones de títulos en poder del empresario azteca superan los 360 millones.
Martínez al estar sentado en el consejo de administración será partícipe de la decisión que adopte el Sabadell. La entidad ya ha comunicado que analizará la propuesta remitida por BBVA. En el mercado, aunque consideran que ambos grupos tienen un encaje perfecto y serviría para fortalecer el sistema financiero español, se desconfía de que vaya a prosperar. Según señalan fuentes financieras el grupo vasco tendrá que ser muy generoso en su oferta.
Mucho ha cambiado la propiedad del Banco Sabadell desde que en 1881 lo fundara un grupo de industriales del sector textil de la localidad que da nombre al banco. Esta entidad se creó con el fin de dar cobertura a los procesos de compraventa de lana, tejidos, carbón y demás materias primas necesarias para el desarrollo de la actividad económica de la ciudad. Al principio de los noventa, los datos de la Asociación Española de Banca (AEB) reflejaban la existencia de más de 30.000 accionistas, entre los que se encontraba una buena parte de la burguesía de la comarca.
La llegada de Josep Oliu a la dirección cambió radicalmente este escenario. En este nuevo terreno de juego, el propósito del máximo mandatario era buscar accionistas institucionales que proporcionaran protección de cara a su exposición en el mercado bursátil. En la biografía de Josep Oliu, El banquero estratega, se recoge la apresurada carrera de negociaciones efectuadas en el año previo, donde encontraron solamente el apoyo del BCP portugués, que entró en el accionariado del banco con un 8,5% de las participaciones. La escasez de tiempo para apuntalar la operación obligó al Sabadell a entrar también en contacto con La Caixa, que finalmente adquirió el 15% de las acciones del banco. Este acuerdo se materializó mediante el traspaso de Banco Herrero. La inclusión en el IBEX 35 coincidió con su competidor catalán convertido en accionista mayoritario. Sin embargo, sus nuevos intentos de ampliación de capital se toparon con la negativa del Banco de España, que no quería ver cajas de ahorros comprando bancos. La situación se resolvió con la salida de La Caixa en el año 2006, eso sí, llevándose un beneficio de 651 millones de euros.
A partir de 2007 empezó a cobrar fuerza en el accionariado un grupo de empresarios de origen catalán que constituyeron una family office llamada Famol, mediante la cual gestionaban sus acciones. El objetivo principal era superar la barrera del 5%, cifra mínima necesaria para poder esquivar impuestos a la hora de repartir dividendos. La familia Lara contaba también con Inversiones Hemisferio, otra sociedad que estuvo entre los mayores dueños del banco hasta el año 2012. Este negocio ha terminado resultando ruinoso para el clan, hasta el punto de hacer quebrar la sociedad en el año 2018, como resultado de unas pérdidas estimadas en más de 400 millones de euros. Los Lara, junto a empresarios catalanes como Andic y Foch-Rusiñol, se abalanzaron en el año 2006 para adquirir acciones de La Caixa, que por entonces cotizaban a 8,1 euros. Un 2,96% fue a parar al banco suizo UBS, mientras que el resto se repartió entre consejeros del banco y accionistas destacados. Las sucesivas ampliaciones de capital realizadas por el Sabadell diluyeron el valor de estos títulos más de un 25% en dos años.
Enfrentado a la necesidad de un relevo inversor, el banco recurrió esta vez a capital foráneo, concretamente latinoamericano, centrado en las figuras del mexicano David Martínez Guzmán y de Jaime Gilinski, de origen colombiano. Desde entonces y hasta el pasado 2018, Winthrop Securities Limited ha venido siendo el segundo mayor accionista del Sabadell. En septiembre de ese año desaparece esta sociedad y aparece en su lugar la firma Fintech Investments, ubicada en Luxemburgo. Ambas son propiedad exclusiva de David Martínez Guzmán, un empresario que se hizo multimillonario comprando la deuda de países en crisis. Esta última firma pertenece a Fintech Advisory, un fondo de inversión que representa los intereses de las familias más pudientes de su Monterrey natal. A Jaime Gilinski lo conoció Oliu en 2010 a través del famoso banco de inversión Rothschild, según se recoge en la biografía del banquero catalán. De familia multimillonaria, Gilinski multiplicó su fortuna al comprar la filial colombiana del Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI), la única entidad hasta la fecha que ha reconocido haber blanqueado capitales provenientes del narcotráfico. La entrada de Gilinski en el accionariado se llevó a cabo a través de una ampliación de capital de 275 millones de euros. A cambio, el Sabadell le entregó el 5% de las acciones y adicionalmente le concedió un crédito de 201 millones a una de sus sociedades domiciliadas en Panamá. A los dos meses de entrar en el accionariado, el Sabadell le compró el JGB Miami y en el año 2015 el 5% del capital del Banco GNB Sudameris, dos de los bancos controlados por el magnate colombiano.
Del total de 235.523 accionistas que contabiliza la memoria del Banco Sabadell, sobresalen 37 que poseen el 47,88% del accionariado. Oliu ha tratado de blindar el banco con un 53% de inversores institucionales. Sin embargo, en nochebuena del año pasado se descorchó la posibilidad de venta libre de acciones, dejando sin efecto el pacto parasocial firmado en 2006 que restringía a los titulares la transmisión de sus acciones a terceros. El carácter de los nuevos máximos accionistas de la entidad corresponde al perfil del gran inversor contemporáneo, que ocupa de manera creciente el principal índice bursátil del país. En la actualidad, estas posiciones corresponden a Blackrock y al mencionado David Martínez Guzmán.
Blackrock está considerada la mayor sociedad de gestión de inversiones del mundo. Este fondo de origen estadounidense, fundado por algunos de los socios del quebrado Lehman Brothers y de First Boston, entidad absorbida por Crédit Suisse en 1990, aumenta día a día su influencia dentro del Ibex 35, siendo ya uno de los accionistas mayoritarios del Banco Santander, BBVA, Telefónica, Repsol, Iberdrola, ACS o Merlin Propierties, la mayor socimi de España. Con una participación del 5,003%, es el máximo accionista del Banco Sabadell. El pasado 18 de febrero, David Martínez Guzmán cambió el 3,10% de las acciones que poseía su sociedad Fintech Investments y las puso a su nombre. En la misma operación, amplió su propio capital como consejero hasta el 3,49%.
En el punto de mira de los grandes accionistas se encuentra recuperar la rentabilidad sobre recursos propios perdida por gran parte de las entidades financieras, una situación que afecta muy especialmente al Sabadell. En el II Encuentro Económico Asegurador, celebrado el pasado mes de octubre, el presidente Josep Oliu afirmaba que actualmente “los bancos tenemos problemas de rentabilidad”, añadiendo que algunos factores como “impuestos crecidos o inseguridad jurídica hacen que la llegada de los beneficios se tenga que ir prorrogando”.
| Inversor | Participación en Banco Sabadell |
|---|---|
| David Martínez Guzmán | 3.49% |
| Blackrock | 5.003% |
