Estrategias para la Vacunación Empresarial: Protegiendo la Salud y Productividad de los Trabajadores
La vacunación es la medida preventiva más costo-efectiva para evitar las enfermedades infecciosas inmunoprevenibles, tanto a nivel individual como comunitario. En el ámbito laboral, los riesgos biológicos deben ser gestionados a través de un sistema de gestión del riesgo, donde la vacuna es un elemento clave de protección personal (EPP) específico. Su provisión y uso obligatorio están regulados por normativas legislativas que se refieren a la entrega por parte del empleador, la capacitación en prevención y el uso por parte del trabajador.
A nivel mundial, anualmente ocurren 374 millones de accidentes laborales y mueren 2,78 millones por accidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo, lo que equivale a una carga económica del 3,94% del PIB global. Es fundamental crear conciencia sobre la importancia de proteger la salud de los trabajadores del riesgo de adquirir algunas enfermedades transmisibles, contribuyendo a evitar muertes prematuras, discapacidad y consultas médicas, entre otras. De este modo, los objetivos de vacunar a la población laboral incluyen prevenir enfermedades directamente relacionadas con riesgos ocupacionales, evitar el ausentismo laboral, proteger a los trabajadores con comorbilidades del riesgo de padecer determinadas enfermedades transmisibles y evitar que los trabajadores sean fuente de contagio para otros trabajadores, su familia o la comunidad.
La prevención en salud del trabajador, en distintos niveles, es una herramienta estratégica para gestionar el riesgo y evitar el daño. La prevención primordial, el nivel más adecuado, consiste en controlar que no se generen agentes de riesgo que afecten la salud del trabajador antes de instalar un proceso productivo. Si el riesgo está presente, la prevención primaria busca mantenerlo en niveles donde la epidemiología indica que no habría daño durante una vida laboral de exposición, pero el individuo debe asumir conductas protectoras. Si el riesgo supera los límites legales, la prevención secundaria implica proteger al trabajador con elementos de protección personal (EPP). Si el daño se produce, la prevención terciaria incluye el manejo clínico, la rehabilitación y el manejo de secuelas.
Vacunación Empresarial: Un Pilar Esencial de Prevención
La vacunación empresarial se ha convertido en una prioridad fundamental en la actualidad, ya que las empresas buscan proteger la salud y el bienestar de sus empleados. La principal diferencia entre la vacunación empresarial y otras formas de vacunación radica en su aplicación y objetivos. Mientras que la vacunación general busca proteger al individuo y a la comunidad en su conjunto, la vacunación empresarial se enfoca en proteger la salud dentro del entorno laboral, contribuyendo a la seguridad y salud en el trabajo. La implementación de estos programas requiere una planificación cuidadosa y consideración de las necesidades específicas de la empresa y sus trabajadores. Por ejemplo, una evaluación de los riesgos laborales puede indicar la necesidad de vacunas contra enfermedades particulares en función de la exposición o la interacción con ciertos agentes patógenos.
La implementación de la vacunación empresarial en las organizaciones trae consigo múltiples beneficios, no solo en términos de salud, sino también en la eficiencia operativa y el ambiente laboral. Vacunar a los empleados contra enfermedades infecciosas previene que estos agentes perturben las operaciones normales del negocio, asegurando que menos trabajadores requieran baja médica durante epidemias estacionales como la gripe. Esto es especialmente crítico en países como Colombia, donde ciertas temporadas incrementan el riesgo de contagios. Promover la vacunación entre los empleados requiere más que simplemente ofrecer las vacunas; implica una comunicación efectiva y estrategias motivacionales que resalten los beneficios tanto para el individuo como para el colectivo. Implementar estos métodos puede crear un entorno laboral más saludable y aumentar la eficiencia operativa, reduciendo los días de enfermedad y mejorando el clima laboral general.
¿Por qué es importante la vacunación empresarial?
- Salvaguardar la salud de los empleados.
- Prevenir la propagación de enfermedades infecciosas en el lugar de trabajo.
- Reducir las ausencias laborales.
- Mejorar la productividad.
- Fortalecer la imagen corporativa.
Compromiso y Estrategias en la Vacunación Empresarial
Un compromiso firme con la vacunación empresarial implica entender que la salud de los empleados es fundamental para el éxito y crecimiento del negocio. Esto se traduce en la implementación de un programa integral de vacunación que abarca diferentes enfermedades y está alineado con las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Para ello, es esencial facilitar el acceso a las vacunas de forma conveniente y gratuita para los empleados, trabajando en colaboración con centros de salud y autoridades competentes para asegurar un suministro adecuado de vacunas, evitando demoras y dificultades en el proceso.
Además de proporcionar vacunas, se deben llevar a cabo campañas de concientización y educación sobre la importancia de la vacunación empresarial. Esto incluye la difusión de información precisa y actualizada sobre los beneficios de las vacunas, los protocolos de vacunación y las medidas de prevención adicionales. Es igualmente importante realizar un seguimiento y monitoreo constante de la vacunación de los empleados, manteniendo registros actualizados para garantizar que todos estén protegidos y para facilitar la identificación de posibles riesgos y necesidades adicionales.
La vacunación en el ámbito laboral va más allá de un simple acto médico; se convierte en una estrategia para fortalecer la resiliencia del equipo frente a enfermedades contagiosas. Identificar las vacunas apropiadas para entornos laborales es esencial. Las vacunas contra la gripe, neumonía y otras enfermedades contagiosas deben considerarse prioritarias. Además, en sectores específicos, como la salud o la atención al público, las vacunas contra enfermedades específicas, como la hepatitis B, pueden ser fundamentales. El éxito de los programas de vacunación radica en su diseño y ejecución eficaz. Establecer alianzas con centros de salud o profesionales médicos que faciliten la administración de vacunas en el lugar de trabajo es una estrategia efectiva.
La información es clave para fomentar la participación en programas de vacunación. La vacunación se integra de manera eficaz con otros servicios de salud ocupacional. Coordinar programas de vacunación con exámenes médicos periódicos, campañas de pausas activas y promoción de hábitos saludables crea un enfoque integral para el bienestar laboral. En Emergencias, por ejemplo, se ofrece un Servicio de Vacunación para empresas diseñado para cuidar la salud y el bienestar del equipo, abarcando un amplio rango de vacunas para todas las edades. Su objetivo es garantizar la salud y el bienestar de todos, proporcionando acceso a inmunizaciones esenciales en cualquier momento y lugar del país los 365 días del año. También ofrecen talleres y charlas informativas en empresas para fomentar una cultura de salud que empodere a los empleados a tomar decisiones informadas sobre su bienestar.
Marco Legal y Recomendaciones Internacionales
En Chile, la Ley 16.744 y sus Decretos Supremos (DS) indican las condiciones que se deben mantener en los lugares de trabajo y el derecho a saber por parte del trabajador. También existen circulares del Ministerio de Salud que incluyen situaciones y grupos especiales laborales a vacunar, pero es necesaria una normativa que oriente a trabajadores dependientes e independientes y a empleadores sobre qué vacunas colocar, en qué situaciones y a quiénes, dependiendo de la actividad laboral. En 2018, Chile contaba con 8.364.282 trabajadores, de los cuales 6.105.926 (73%) estaban protegidos por la Ley 16.744.
El financiamiento y otorgamiento de las prestaciones preventivas, curativas y económicas relacionadas con salud laboral, según la Ley 16.744 de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, es a través de organismos administradores de la Ley (OAL) como el Instituto de Salud Laboral (ISL) y Mutualidades como la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), Mutual de Seguridad de la Cámara Chilena de la Construcción (MCChC) e Instituto de Seguridad del Trabajo (IST). A esta Ley están afiliados todos los trabajadores con contrato y, desde 2019, los trabajadores independientes que emiten boletas a honorarios. De esta forma, la vacunación de la población laboral tendría como vías de financiamiento al Estado, a través del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), y a los empleadores para las vacunas contra agentes de riesgo específicos que no están incluidas en el PNI.
En el Código del Trabajo chileno, Libro II “De la Protección a los Trabajadores”, artículo 184, se indica que “El empleador estará obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, informando de los posibles riesgos y manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para prevenir accidentes y enfermedades profesionales”. El artículo 154 exige que la empresa cuente con un “Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad” que defina los EPP según el riesgo e incluya sanciones por infracción. El incumplimiento de estas normativas es considerado una falta "grave" o "gravísima", según el caso, dando origen a multas.
Internacionalmente, la vacunación a los trabajadores es una norma. Varios países han incorporado recomendaciones según actividad y vacunas a utilizar. La revisión 2006-2015 de las infecciones laborales en Estados Unidos mostró que las actividades con más frecuencia de casos fueron el personal de salud, de laboratorio, el trabajo con animales y trabajadores de servicios públicos. En Chile, el documento del ISP, “Situación de vacunación de trabajadores y trabajadoras”, indica que los grupos de trabajadores expuestos a riesgo y susceptibles de vacunación preventiva incluyen:
- Personal sanitario.
- Personal que ocupa puestos claves en la comunidad (bomberos, socorristas, policías, protección civil).
- Trabajadores de laboratorios clínicos y de investigación microbiológica.
- Trabajadores de instituciones cerradas (cárceles, centros geriátricos, y de discapacitados psíquicos).
- Trabajadores docentes, en especial jardines infantiles y guarderías.
- Personal de limpieza en contacto con residuos.
- Trabajadores en contacto con aguas contaminadas (colectores, aguas estancadas, aguas servidas, saneamiento ambiental).
- Trabajadores en centros de producción o manipulación de alimentos.
- Trabajadores de limpieza, lavandería, recolección de residuos.
- Trabajadores no sanitarios expuestos a sangre, pinchazos u otros fluidos contaminantes (manicuristas, podólogas y personas que realizan tatuajes).
- Trabajadores en contacto con animales salvajes (zoológicos, animalarios).
- Mineros.
- Veterinarios.
- Trabajadores agropecuarios.
En el Real Decreto 664/1997 de España, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos, se indica que cuando exista riesgo por exposición a agentes biológicos para los que haya vacunas eficaces, estas deberán ponerse a disposición de los trabajadores, informándoles de las ventajas e inconvenientes de la vacunación. La vacunación será totalmente gratuita para el trabajador y voluntaria, aunque la no aceptación puede suponer, en ciertos puestos de trabajo y para ciertas enfermedades, la consideración de No Apto en razón de la necesidad de la protección de terceros.
Riesgos Biológicos y Vacunas Recomendadas
El riesgo biológico laboral de microorganismos patógenos incluye a los genéticamente modificados, cultivos celulares y endoparásitos humanos que pueden causar infección, alergia o toxicidad en el trabajador expuesto. Estos riesgos deben ser manejados con un sistema de gestión que evite o disminuya la exposición. Los EPP son la barrera entre el agente y el trabajador y deben cumplir criterios de idoneidad definidos por el Instituto de Salud Pública (ISP). El Decreto Supremo (DS) 594/1999, artículo 53, indica que el empleador debe proporcionar a los trabajadores, libres de costo, los EPP adecuados al riesgo, y que los trabajadores deberán usarlos en forma permanente mientras se encuentren expuestos.
En Chile se desconoce cuántos trabajadores están expuestos a riesgos biológicos. La población objetivo del MINSAL durante la campaña de influenza 2019, incluyó 402.384 trabajadores agrícolas, criaderos de cerdos y personal de salud público y privado. En el personal de salud, los accidentes cortopunzantes son de vital importancia y cuentan con protocolos específicos para su manejo.
Algoritmo en caso de accidente cortopunzante, contaminado con sangre o secreciones de paciente con HBsAg+.
Las vacunas son un EPP de tipo biológico que protegen contra agentes de riesgo biológicos inmunoprevenibles, equivalente a un EPP de tipo físico como un protector auditivo, zapatos de seguridad y/o guantes que protegen contra traumas acústicos y accidentes. En este contexto legal, la vacunación es imperativa para el personal expuesto, ya que es una medida costo-efectiva en la prevención de enfermedades transmisibles inmunoprevenibles. Cuando un trabajador se incorpore a una nueva empresa con exposición a riesgos biológicos, el nuevo empleador deberá verificar que el trabajador cuente con el esquema completo de vacunación y si aún se encuentra en el tiempo de inmunidad que otorga la vacuna correspondiente. Cuando no se cumpla alguna de estas condiciones, el nuevo empleador deberá vacunar al trabajador.
Si bien las vacunas están dirigidas a microorganismos específicos, una misma vacuna puede ser preventiva o terapéutica, tener distintos objetivos y fuentes de financiamiento. Algunas condiciones a considerar son:
- Vacunas como elemento de protección personal, por riesgo específico, con financiamiento por el empleador:
- Vacunas por riesgo de exposición o accidente laboral como hepatitis B, hepatitis A, enfermedad meningocócica y tétanos.
- Vacunas para personal que viaja a zonas con endemia o mayor incidencia de infecciones específicas como fiebre amarilla o encefalitis japonesa.
- Vacunas para proteger al trabajador y evitar que sea riesgo para otros o disminuir ausentismo laboral por ser personal crítico o sistema de beneficio para el personal, con financiamiento por el empleador:
- Vacuna influenza anual, vacuna antineumocócica, vacuna contra papiloma humano (VPH) y vacuna contra hepatitis B en trabajadores sexuales.
- Vacuna contra Coxiella burnetti para trabajadores de ganadería bovina.
- Vacunas en trabajadores que son población objetivo de campañas financiadas por el Estado a través del PNI:
- Vacuna influenza en las campañas estatales, acorde a sus definiciones anuales de poblaciones de riesgo, como, por ejemplo, embarazadas, >65 años, enfermedades crónicas, personal de salud, personal de industria avícola y criadores de cerdos, personal de salud pública incluidas FF.AA. y voluntarios.
- En casos de brotes epidemiológicos: vacuna antimeningococo en personal de salud, de laboratorio, en profesores, parvularias, personal de cárceles.
- Vacuna antipertussis en estrategia capullo.
- Vacunas en casos especiales de hacinamiento en albergues y cárceles, financiadas por el Estado a través del PNI:
- Hepatitis A, hepatitis B, meningocócica.
- Vacunas para evitar que el trabajador contamine y así asegurar la calidad de productos procesados como alimentos, financiadas por el empleador:
- Fiebre tifoidea, hepatitis A.
Vacunas según Riesgo Laboral Específico
Según las recomendaciones internacionales, en Chile, hay variadas vacunas, según tipo de exposición laboral. El primer objetivo es que los trabajadores posean sus vacunas rutinarias al día. En el caso de las trabajadoras gestantes, deben y pueden recibir las vacunas inactivadas definidas para proteger.
El absentismo laboral por enfermedades, fenómeno con impacto en la productividad" Dr. Carlos Medina
| Tipo de Exposición Laboral | Vacunas Recomendadas | Financiamiento |
|---|---|---|
| Personal sanitario | Hepatitis B, Influenza, Sarampión, Rubéola, Paperas (SRP), Varicela, Tos ferina, Meningococo, Fiebre tifoidea | Empleador/PNI |
| Trabajadores agrícolas y ganaderos | Influenza, Tétanos, Rabia, Coxiella burnetti (ganadería bovina) | Empleador/PNI |
| Personal de limpieza y recolección de residuos | Hepatitis A, Hepatitis B, Tétanos | Empleador |
| Manipuladores de alimentos | Hepatitis A, Fiebre tifoidea | Empleador |
| Trabajadores en laboratorios | Hepatitis B, Meningococo, Rabia (según exposición) | Empleador/PNI |
| Trabajadores con exposición a aguas contaminadas | Hepatitis A, Tétanos, Fiebre tifoidea | Empleador |
| Personal en instituciones cerradas (cárceles, centros geriátricos) | Influenza, Meningococo, Hepatitis A, Hepatitis B | Empleador/PNI |
| Docentes y personal de guarderías | Influenza, Sarampión, Rubéola, Paperas (SRP), Varicela, Tos ferina | Empleador/PNI |
| Trabajadores de viaje a zonas endémicas | Fiebre amarilla, Encefalitis japonesa (según destino) | Empleador |
La vacunación, desde un punto de vista de salud pública, es un bien no cuestionable que debe ser defendido, fomentado y financiado por las instituciones y autoridades correspondientes. Es muy importante que esta actuación preventiva primaria esté al alcance de todos los ciudadanos del mundo. En el ámbito laboral, la vacunación es una herramienta preventiva que la empresa ha de contemplar desde dos perspectivas diferenciadas. Por un lado, habrá vacunaciones que el empresario estará "obligado" a ofrecer a sus trabajadores. Serán aquellas que protegen al trabajador de enfermedades que constituyen un riesgo laboral específico para el puesto de trabajo que ocupa. Por otro lado, el empresario puede "voluntariamente" ofrecer a sus trabajadores la vacunación contra enfermedades no vinculadas en su origen al trabajo, como podría ser la gripe, por ejemplo. Las campañas de vacunación bien dirigidas consiguen reducir la contagiosidad de determinadas enfermedades, protegiendo así a los propios trabajadores, a sus familias, a los clientes de la empresa y a los visitantes frecuentes o esporádicos de la misma.
