El Empresario Teatral de Mozart: Un Vistazo al Mundo de la Ópera
El mundo de la ópera, con sus intrincadas historias y personajes apasionados, ha sido fuente de inspiración para muchas obras de arte. En este artículo, exploraremos dos joyas operísticas que comparten un argumento en común: la ópera dentro de la ópera. Se trata de 'Der Schauspieldirektor' (El director de teatro o El empresario teatral) de W. A. Mozart, y 'La Canterina' (La cantante) de F. J. Haydn.
'Der Schauspieldirektor' ('El empresario teatral') de Mozart
'Der Schauspieldirektor', con música de Mozart y libreto de Gotlieb Stephanie, es una parodia de las peripecias y dificultades que enfrenta el protagonista al intentar formar una compañía artística, lidiando con los celos y rivalidades entre cantantes y actores. Un empresario teatral debe formar una compañía para un espectáculo en Salzburgo, comprobando lo difícil que resulta contratar actores y, aún más, cantantes, debido a las rivalidades profesionales de éstos. En particular, surge la rivalidad entre las dos sopranos, Frau Herz y Fräulein Silberklang, pues las dos quieren el papel principal.
En esta obra se parodian los problemas de relaciones públicas en el teatro vienés. La Herz canta una arieta para consolidarse como “reina de las sopranos”. Su rival, Sra. Silberklang, le responde cantando un rondó de bravura. Mientras, el tenor Vogelsang trata en vano de apaciguar los antagonismos de las divas. Finalmente, todos ellos llegan al acuerdo de que lo que prima por encima de todo es el arte, y no les importa sacrificar su personalidad a los intereses de éste.
Entre otros detalles, aquí ya utiliza el tema del metateatro para mostrar con cierta dosis irónica los problemillas de un montaje a causa de los cantantes, verdaderos reyes y dictadores de la ópera; en el s.XVIII, se habían homologado en importancia el escenógrafo y los cantantes, en especial castrati y sopranos con facilidad para las agilidades y arias de bravura, quienes exigían y sometían a cambios incesantes al músico y al libretista con una sola intención: su lucimiento vocal en escena. Mozart llama a las sopranos Herz(Corazón)y Silberklang(algo que designa la dramática d'agilità, es un juego de palabras en alemán), tanto como Buff(que será Buffo en italiano)sirve de fin onomatoéyico al maestro escénico.
Un encargo imperial
Para la ocasión, el emperador José II mandó componer, tanto a Mozart como a Antonio Salieri, una ópera de carácter ligero basado en el tema del montaje teatral. La obra del compositor italiano fue Prima la musica e poi le parole (Primero la música y luego la letra). En medio de una gran rivalidad entre ambos compositores, la crítica premió a Salieri: si bien la obra de Mozart cuenta con una overtura mucho más apropiada, con ese aire despreocupado y festivo y unos números mejor construidos vocalmente, no se debe olvidar que Salieri era el Compositor de Corte de aquellos años, y como tal, contaba con más medios. Un aspecto clave fue el libretista, pues Giovanni Battista Casti era bastante más experto que Gottlieb Stephanie el Joven, libretista de Mozart.
'La Canterina' ('La cantante') de Haydn
'La Canterina', con música de Haydn y libreto de Carl Friberth, cuenta los devaneos amorosos de una joven cantante que coquetea a un tiempo con su maestro de canto y con un vecino de éste.
La Flauta Mágica
Representa no sólo la perfección en la carrera corta y genial de Mozart, sino la síntesis universal de la variedad de géneros músico-teatrales conocidos hasta la fecha. El argumento es bastante simple si no se entra en detalles, el príncipe Tamino perseguido por una serpiente, se interna en los dominios de la Reina de la Noche, quien se aparece enseñándole un retrato de su hija Pamina, secuestrada por el malvado Sarastro, Tamino se enamora al ver la imagen de la joven, entonces la Reina promete cederle la mano de su hija con la condición de que la rescate. Junto con Papageno, hombre-pájaro, se adentra en territorio de Sarastro, pero pronto se da cuenta de que el mal lo encarna realmente la Reina y no Sarastro. Es en esencia una historia maravillosa con una música maravillosa, en la que todos somos felices de ver el fácil triunfo de la luz y la verdad sobre el oscurantismo, en el fondo es la búsqueda de la felicidad.
Personajes principales de La Flauta Mágica
- TAMINO, príncipe egipcio.
- SARASTRO, sumo sacerdote de Isis y Osiris.
- LA REINA DE LA NOCHE, enemiga de Sarastro.
- PAMINA, hija de la Reina.
- PAPAGENA.
- MONOSTATOS, moro al servicio de Sarastro.
- TRES DAMAS, servicio de la Reina.
- TRES MUCHACHOS.
- DOS SACERDOTES.
Ya que lo que nos importa realmente es la música, no me alargaré más sobre el simbolismo masónico de la Flauta Mágica, difícil tarea de los directores y escenógrafos que la representen, para quien esté interesado se ha escrito mucho sobre estas interpretaciones os recomiendo un libro en especial La Flauta Mágica de Jan Assmann, donde se desgranan, desde el punto de vista de un egiptólogo, todos los enigmas de la ópera.
LA RIVALIDAD ENTRE MOZART Y SALIERI #historia #music #curiosidades #datoscuriosos #cultura
Amadeus: Una Mirada Fílmica a la Leyenda de Mozart
Todo empezó una tarde londinense de 1979. El agente de Milos Forman le había invitado al teatro esa noche para ver “una obra impresionante que te asombrará”. Forman no sabe nada, y no tiene, además, muchas ganas de ir al teatro. Sólo cuando están en el interior del taxi se entera de que el argumento se centra en la pugna entre Mozart y Salieri. “¡Oh, no! ¡Un espectáculo musical!”, pensó. “Y por no saltar del coche en marcha, me preparé para lo peor”.Una vez en el teatro, Forman es inmediatamente cautivado por la fuerza de la representación. Y ante el asombro de su agente, al caer el telón se precipita a los bastidores para encontrar al autor de Amadeus, de quien no conoce ni el nombre. Ese mismo día, Forman propone a Peter L. Shaffer que reescriba su obra teatral para el cine. Una obra que reflejaba diversos aspectos de la leyenda mozartiana.
Aspectos clave de la leyenda mozartiana reflejados en Amadeus
- Su precocidad musical, que a los tres años se manifiesta en un talento innato para los instrumentos, y que su padre explota en giras de conciertos por toda Europa.
- Su innato sentido de la melodía. Componía directamente, sin ensayos previos, mientras que Beethoven, por ejemplo, debía repasar infinitas veces sus escritos.
- Su excepcional memoria musical.
En la última parte de Amadeus, se recoge una escena paradigmática de cuanto decimos: Mozart es sorprendido por Schikaneder mientras compone el Requiem en lugar de La flauta mágica. El empresario teatral estalla en un arranque de ira y le increpa: “Mozart, ¿dónde está mi música?”. «Aquí, la tengo aquí -contesta él señalando a su cabeza-. Todo lo demás es garabatear, garabatear, garabatear…”. Y es que Wolfgang componía siempre en la cabeza y retenía en su imaginación composiciones enteras que no pasaba al papel hasta que las concluía. Muchas veces parecía estar ausente durante los viajes; pero al llegar a la posada, por la noche, se sentaba sobre el papel y escribía páginas y páginas. En la película, un Salieri comido por la envidia se queja de que “Dios inspiró a Mozart” en vez de escogerle a él. Porque, cuando Constanze le lleva las partituras de su marido, ve que Mozart escribía sin tachones, sin enmiendas, como si fuera al dictado divino: “¡Primeros y únicos borradores de su música!”, exclama sobresaltado. Y, sin embargo, parecían copias en limpio.
Tanto, que algunas anécdotas al respecto forman parte de su leyenda y su misterio. Se cuenta de él, por ejemplo, que con sólo dieciséis años asistió a una Misa cantada en una iglesia de Roma, y que esa música le encantó. Al terminar pidió las partituras, pero le contestaron que esa Misa sólo debía interpretarse en esa iglesia y que por eso no las facilitaban. Terriblemente disgustado, regresó a su casa, escribió de corrido -con sólo escucharla una vez- la partitura de todos los instrumentos y la envió al prior con aire de revancha.
La enfermedad y muerte de Mozart
Aún hoy, doscientos años después de su fallecimiento, todavía nadie ha podido establecer un diagnóstico definitivo de su enfermedad. Lo único contrastado es que el genial compositor murió presa de innumerables dolores, y rodeado de un halo de misterio. Esa incertidumbre dio pie a diversas leyendas; entre ellas la de que Mozart murió envenenado -hipótesis que aún hoy mantienen algunos- y a manos de sus enemigos. El rumor nace simultáneamente con su muerte: en la Nochevieja de 1791 un periódico de Berlín publicaba que “Mozart ha muerto (…). En realidad, esta leyenda se había fraguado antes en la mente del compositor. Wolfgang, consciente de la rareza de su enfermedad, terminó por creer que sus enemigos le habían emponzoñado el agua, suministrándole un veneno de acción retardada.
La leyenda del envenenamiento
La hipótesis del envenenamiento se generaliza en torno al 1800, a los nueve años de la muerte del compositor. Pasa el tiempo y la conjetura cae en el olvido. Sin embargo, un terrible suceso acontecido veintitrés años después va a relanzar la leyenda hasta nuestros días. Salieri había “confesado” su homicidio en medio de un ataque de locura. Cuando quiso retractarse, pocas semanas más tarde, toda Viena comentaba ya el suceso y lo creía a pies juntillas. Para los vieneses resultaba reconfortante poder descargar sobre un extranjero venido a menos toda la culpa del triste final de Mozart. Por otra parte, la “confesión” de Salieri hizo que todos los cortesanos empezaran a recordar la proverbial enemistad de Salieri hacia el músico de Salzburgo.
