Creer, Crear y Emprender: El Significado Profundo de Transformar Ideas en Realidad
La importancia de las palabras es indudable. Para expresar un determinado concepto, podemos utilizar palabras distintas, pero el resultado no será el mismo. Cada palabra concreta lleva asociada una serie de connotaciones determinadas en nuestra mente, que nos ayudan a situarla inmediatamente en un determinado registro. Sin embargo, en determinados casos, limitamos algunas palabras como consecuencia de estos conceptos preestablecidos. Cuando pensamos en la palabra ‘emprender’, probablemente nos venga a la mente algo como ‘crear una empresa’ o la imagen de un ‘empresario’ que inicia un nuevo proyecto. No obstante, el significado de ‘emprender’ es mucho más amplio.
¿Qué es Emprender? Más Allá de la Idea de Negocio
Según la RAE, emprender es «acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro». Así lo expresaba John Hagel en la revista Harvard Business Review, donde hacía una reflexión sobre la necesidad de ampliar esta definición. Él señalaba que una definición más útil de ‘emprendedor’ podría ser la de alguien que ve una oportunidad para crear valor y está dispuesto a asumir un riesgo para aprovechar esa oportunidad. Por ello, los emprendedores no se encuentran solo trabajando por su cuenta o creando sus propias empresas; existen también grandes empresas donde encontramos a emprendedores internos.
Peter Drucker describió un gran cambio que percibió en sus primeras etapas: el paso de una “employee society” a una “entrepreneurial society”. En su libro “Innovation & Entrepreneurship”, expone que innovación e iniciativa emprendedora son las dos caras de la misma moneda. Que a una organización le vaya muy bien no es sinónimo de que vaya a mantenerse siempre en ese estado. Por ello, la iniciativa emprendedora debe formar parte de las acciones de un directivo y es absolutamente aplicable al mundo de la empresa. Las empresas de éxito saben que la iniciativa emprendedora es necesaria en sus organizaciones y, por ello, la fomentan como una fórmula para conseguir estar al día y conseguir innovar.
En esencia, un emprendimiento es el proceso y la etapa inicial de crear algo nuevo, mientras que una empresa es la organización consolidada que resulta cuando ese emprendimiento alcanza la madurez. Emprender es tener la iniciativa de llevar a la práctica una idea de negocio, es decir, crear una empresa con los riesgos y dificultades que entraña. Un emprendedor es aquel que monta su empresa desde cero y se enfrenta a los retos que supone transformar una idea en un negocio. Por el contrario, un empresario es aquel que dirige y gestiona una empresa, o una ingeniosa forma de transformar un producto o prestar un servicio.
El emprendimiento es el proceso de identificar oportunidades de negocio, crear soluciones innovadoras y asumir riesgos calculados para desarrollar proyectos que generen valor económico y social. ¡Emprender no se trata solo de obtener dinero! Imagina dejar de lado la idea de ganar dinero por el simple hecho de ganar dinero. ¿Cómo sería enfocarse en crear un bienestar común y ver crecer tu negocio gracias a ello? El objetivo de un emprendimiento va más allá de generar ganancias: busca crear valor sostenible en el tiempo, resolver problemas reales del mercado y generar impacto positivo en la sociedad.
La motivación para emprendedores puede surgir de distintas fuentes: el deseo de independencia financiera, la pasión por resolver un problema específico, la búsqueda de flexibilidad laboral o la ambición de generar cambio social. El emprendedor no es un irresponsable que actúa a la loca. Es alguien que asume riesgos calculados. Riesgos financieros, sí, pero también riesgos de tiempo, emocionales y -uno de los más subestimados- el riesgo de exponerse a la crítica. Cuando se habla del coraje de emprender no se refiere a valentía ciega, sino a actuar aun con miedo, pero con criterio. El coraje no es saltar al vacío sin paracaídas; es saltar sabiendo que se hizo lo necesario para no estrellarse.
El Eje "Creer, Crear y Comunicar con Pasión"
Para emprender un proyecto, primero debes creer en él, confiar en ti y en tu equipo, y dedicar todos tus esfuerzos a ponerlo en marcha. Después, necesitarás crear y darle forma hasta el punto de que las personas consigan reconocerlo, tal y como tú habías previsto. Y solo llegados a este punto, pasarás a la fase de comunicar con pasión aquello en lo que has creído y creado.
Desde pequeño, el significado del término emprender fue evidente. Padres y abuelos, todos emprendedores, transmitieron el valor y el coste de serlo. Este aprendizaje ligado al emprendimiento, que incluye humildad, honestidad, sacrificio y trabajo, se guardó en la maleta antes de volar en solitario.
A los 17 años, se sintió la necesidad de emprender no una empresa, sino un proyecto, comenzando por crear. Primero, un periódico interno llamado Pearson27 en el Colegio Mayor. Luego, el periódico de la Universidad #NewsUIC. Estos proyectos universitarios fueron la antesala de lo que estaba por venir. Con 22 años, tras experiencia en agencias y medios, se creó la primera empresa de comunicación y diseño gráfico junto a otros cuatro socios. Este proyecto enseñó a aprender, a crecer profesionalmente, a hacer frente a una de las mayores crisis, a gestionar ahorros y a valorar lo urgente e importante. La asignatura más exigente fue la “Perseverancia”, o como se le llamaba, “tirar para adelante cueste lo que cueste”. Se sintió la necesidad de crear y dar forma a un proyecto propio, una gasolina que impulsaba a seguir adelante.
Desde 2008 hasta 2010, se trabajó intensamente con ilusión, creyendo en una gran oportunidad. Fueron dos años muy duros de sufrimiento, entrega, dedicación plena y renuncias, pero a finales de 2010, la empresa empezaba a recibir proyectos interesantes que auguraban un futuro esperanzador. Esta etapa enseñó a confiar en las personas y a discernir en quiénes se podía confiar. Posteriormente, surgió la oportunidad de trabajar en Roma-Vaticano. Tras un tiempo, el cuerpo volvió a pedir un nuevo reto, y junto a otro socio, se lanzó la segunda agencia vinculada a proyectos de comunicación cultural. Se volvió a sentir ese cosquilleo en el estómago de cuando se está creando un proyecto, esa emoción de trabajar en lo que más gusta: la propia marca. Se volvió a sacar un papel en blanco y un lápiz, a dibujar, a creer, a crear y a comunicar con pasión.
Esta tampoco fue una etapa fácil, compaginando labores en Roma con la gestión de proyectos de la segunda empresa y trabajos personales. De cada etapa, se obtiene un excelente aprendizaje. La primera permitió dar el salto a la experiencia internacional. En la segunda, se aprendió a compaginar tareas profesionales en Roma con proyectos de comunicación digital y la nueva empresa a distancia en Barcelona. El cuerpo seguía pidiendo más, y recogiendo la experiencia adquirida en varios países, se optó por volver a Barcelona para seguir aprendiendo a emprender.
Características Fundamentales para un Emprendimiento Exitoso
Todo emprendimiento exitoso comparte cinco características fundamentales que determinan su capacidad de sobrevivir y crecer en el mercado:
- Un emprendimiento exitoso equilibra tres dimensiones: rentabilidad económica, satisfacción de necesidades del cliente e innovación constante.
- Capacidad de modificarse y optimizarse con el tiempo hasta convertirse en algo más sólido y estable.
- Gran determinación para hacer de la visión una realidad.
- Ningún emprendimiento es veloz. Todos requieren tiempo para asentarse y lograr la rentabilidad esperada.
- Capacidad de crecer para que los ingresos superen los costos.
Para que tu emprendimiento arranque con fundamentos sólidos, sin importar si apenas tienes una idea o si ya diste los primeros pasos, es crucial:
- Elaborar un plan de negocios: Es la carta de presentación del proyecto empresarial. Detallará las características del bien o servicio, analizará su viabilidad y rentabilidad, trazará una estrategia de marketing y ventas, la forma de monetizarlo y aspectos legales. Ayuda a definir la estrategia, identificar puntos débiles y fuertes y venderlo a inversores y clientes.
- Creatividad, innovación e ingenio: Lo primero es identificar el valor añadido que se ofrecerá a los potenciales clientes. Los productos innovadores son aquellos que introducen novedades significativas o mejoras sustanciales en comparación con lo que ya existe en el mercado, buscando satisfacer necesidades no cubiertas o resolver problemas de manera más eficiente.
- Talento: Un proyecto sólido es la suma de los talentos involucrados. Es fundamental buscar personas que aporten valor, ya sea de forma permanente o por etapa/proyecto.
- Legalidad y administración: Aspectos como registrar la marca, pagar impuestos, poner en orden contratos y solicitar permisos de operación son clave y deben hacerse tan pronto como sea posible.
- Identificar oportunidades: Las mejores suelen estar frente a nosotros, esperando ser identificadas. Un emprendimiento exitoso resuelve un problema que otros han pasado por alto. Concéntrate en un sector específico en el que te muevas diariamente y escucha cuáles son los retos que otras personas como tú enfrentan. Quizá ahí está tu nicho.
- Educación permanente (EDUCACCIÓN): El emprendimiento exige educación continua: cursos, libros, mentores, asesores. Es aprender y hacer, equivocarse y corregir, avanzar imperfecto. El éxito sin humildad es frágil.
- Humildad: No creer que ya lo sabes todo; seguir aprendiendo de otros emprendedores, incluso de quienes están empezando.
- Proposición única de ventas: Si haces lo mismo que todos, eres invisible. Necesitas aquello que hace que alguien te elija a ti y no a otro.
- Discernimiento: Una de las habilidades más importantes del emprendedor no es la terquedad. Es el discernimiento para saber cuándo ajustar el rumbo, en lugar de enamorarse de una idea que no funciona.
Esquema que ilustra el ciclo virtuoso de creer en una idea, crear el proyecto y emprender la materialización.
Desafíos y Realidades del Emprendimiento
Emprender es el proceso de identificar oportunidades de negocio y transformar ideas en empresas viables mediante innovación, adaptabilidad y determinación. Sin embargo, no todo es color de rosa. Durante años se vendió la idea de que emprender significaba trabajar desde la playa, sin jefes ni horarios. La realidad es otra: emprender implica trabajo constante, decisiones difíciles y la capacidad de levantarte cada vez que algo sale mal. Cuando inicies tu emprendimiento, te darás cuenta de que existen más obstáculos que respuestas. Pero eso no debe frenarte, ya que encontrarás muchos ejemplos de personas y equipos que forjaron su propio camino.
No todo ha sido color de rosa. Se han intentado muchos negocios, y muchos fracasaron. A nadie le gusta equivocarse, sobre todo cuando existe una inversión de recursos y esfuerzos de por medio. Los resultados no llegan de inmediato. Habrá noches largas, menos tiempo libre y momentos de alta presión. Pero esto no debe desanimarte: simplemente es parte del proceso. Cuando se decide emprender, se va en contravía de lo que la mayoría hace, y eso genera resistencia. Las críticas más duras suelen venir de quienes más te quieren. Por eso es clave aprender a filtrar consejos.
Un emprendimiento tendrá muchos tropezones antes de despegar. Si lo que esperas es hacerte millonario de la noche a la mañana, quizá sea mejor que compres un boleto de lotería. El tiempo que tarda un emprendimiento en alcanzar la rentabilidad varía considerablemente según el tipo de negocio, el sector y el modelo operativo. Los emprendimientos basados en servicios profesionales (consultoría, diseño, marketing, coaching) suelen alcanzar rentabilidad más rápido porque tienen costos operativos bajos y pueden generar ingresos desde el primer cliente. Las tiendas online y negocios de retail necesitan tiempo para validar su propuesta de valor, optimizar la adquisición de clientes y perfeccionar su logística. Las empresas de software como servicio requieren inversión inicial significativa en desarrollo del producto y adquisición de usuarios. Los negocios industriales y de manufactura necesitan más tiempo debido a la inversión en maquinaria, instalaciones y desarrollo de procesos productivos.
Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid
Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid
En un entorno donde solo el 15 % de los emprendimientos sobrevive sus primeros tres años, contar con fundamentos sólidos puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.
| Periodo | Porcentaje de Supervivencia | Fuente |
|---|---|---|
| Primer año | ~80 % | General |
| Segundo año | ~70 % | General |
| Tercer año | ~15 % | Consultora ENLACE (España) |
| Quinto año | ~50 % | General |
Datos que reflejan la dificultad de consolidar un emprendimiento a lo largo del tiempo.
Infografía que representa los principales obstáculos a los que se enfrentan los emprendedores, como la falta de capital o la incertidumbre.
El Ecosistema Emprendedor Global y Regional
América Latina es la región con mayor intención de emprender a nivel mundial, repartida casi equitativamente entre hombres (37 %) y mujeres (33 %), según el informe Global Entrepreneurship Monitor (2024). Chile, Uruguay y México encabezan el ranking de países con el entorno más favorable para emprender en América Latina, según el informe Global Entrepreneurship Monitor 2024/2025. El unicornio mejor valorado actualmente es Kavak (México) con una valoración de 8.700 millones de dólares, seguido de Rappi (Colombia) con 5.250 millones de dólares y QuintoAndar (Brasil) con 5.100 millones de dólares.
En América Latina, el 49 % de las mujeres ya tiene un negocio alternativo y el 75 % ha considerado emprender, evidenciando el impacto creciente del emprendimiento femenino en la economía. En España, las mujeres representan el 36,9 % del total de trabajadores por cuenta propia, superior al 34 % de la media europea. Según la Encuesta Global de Emprendimiento 2025 de GoDaddy, el 71 % de las emprendedoras cree que la inteligencia artificial le permitirá competir con empresas más grandes en el próximo año. Sin embargo, persisten desafíos importantes: el 39 % de las mujeres en América Latina señala la falta de capital como su principal dificultad para emprender.
Las personas que deciden emprender cada vez son más jóvenes. Según el Global Entrepreneurship Monitor, Perú ocupa el tercer lugar mundial en emprendimientos en fase inicial, con una alta participación de jóvenes entre los 18 y 35 años.
Mapa de América Latina señalando los países líderes en el ecosistema emprendedor.
Herramientas y Apoyos para Emprendedores
Para gestionar eficientemente cualquier tipo de emprendimiento, es fundamental contar con herramientas que ayuden a organizar contactos, automatizar procesos y hacer seguimiento a oportunidades. Ya sea que estés en la etapa de emprendimiento o gestionando una empresa consolidada, necesitas herramientas que escalen contigo. Las herramientas digitales son fundamentales para optimizar operaciones, automatizar procesos y escalar tu emprendimiento:
- Un sistema para organizar contactos, hacer seguimiento a oportunidades de venta y automatizar la comunicación con clientes potenciales.
- Plataformas para programar publicaciones, monitorear menciones y analizar el rendimiento de tus contenidos.
- Plataformas para medir el rendimiento de tu sitio web, campañas de marketing y embudo de ventas.
Existen distintas formas de conseguir capital inicial para despegar. En instituciones gubernamentales y el sector privado hay convocatorias, fondos y programas de apoyo. Es recomendable buscar asesoría especializada para asegurarse de contar con todos los documentos y requisitos necesarios. Los ecosistemas de emprendimiento son entornos que integran recursos, conocimiento y conexiones para impulsar nuevos negocios. No hay una fórmula mágica para emprender un negocio de forma exitosa, pero sí existen muchos libros de liderazgo, webinars, conferencias y artículos que pueden nutrirte en distintos niveles. El aprendizaje continuo es fundamental para cualquier emprendedor.
Casos de Éxito Inspiradores en América Latina
¿Quieres que tu emprendimiento sea el próximo caso de éxito? Aquí te presentamos algunos ejemplos inspiradores:
- Synapbox (México): En 2015, Cristina de la Peña y otros socios crearon esta aplicación, aprovechando el poder del video para ayudar a las marcas a sumarse a esta tendencia de manera eficaz, resolviendo una problemática actual del mercado.
- Sinba (Perú): Surgió en 2015 con el objetivo de encontrar solución al problema de los millones de toneladas de alimento que se tiran año con año. Para 2021, este emprendimiento logró reciclar más de 2.000 toneladas de residuos orgánicos y ha abierto una red de recolección en hogares.
- Crehana (Perú): Plataforma de aprendizaje en línea desarrollada en 2015 por Diego Olcese Díaz y Rodolfo Dañino. Cuenta con certificaciones avaladas por universidades y en 2021 alcanzó un récord de 70.000.000 USD en una ronda de inversión. Actualmente, busca potenciar su unidad de negocio con “Crehana for business” para capacitar startups en América Latina.
- Mamotest (Latinoamérica): Organización de telerradiología especializada en la detección de cáncer de mama, que brinda servicios asequibles y de alta calidad en lugares vulnerables. En 2022, ganó el Premio de Sostenibilidad Zayed y planea escalar sus operaciones para atender a más de 1.000.000 de personas.
- Hand Talk (Brasil): Esta app brasileña, desarrollada por Ronaldo Tenorio en 2012, ayuda diariamente a miles de personas sordomudas a conectarse con el entorno social. Su clave de éxito reside en su facilidad de uso, interfaz amigable y diseño, ofreciendo una solución con un propósito social y humano.
- Sistema.bio (México): Alex Eaton y Camilo Pagés crearon en 2010 un proyecto esencial: convertir el excremento de ganado en biogás mediante un biodigestor, promoviendo soluciones sostenibles.
- NotCo (Latinoamérica): Fundada por Matias Muchnick, Pablo Zamora y Karim Pichara, busca reinventar la industria alimentaria replicando alimentos de proteína animal con opciones basadas en plantas y vegetales, manteniendo el sabor y aportando más nutrientes. La clave es el uso de la tecnología para una causa que podría ayudar a combatir el hambre mundial.
Infografía que resume los principales hitos y soluciones aportadas por los casos de éxito de emprendimientos mencionados.
