Competencias Esenciales para Emprender con Éxito
Actualmente, muchos emprendedores están llevando a cabo sus proyectos, algunos de ellos sin contar con la preparación necesaria. Ser emprendedor supone un desafío que requiere esfuerzo, pasión y perseverancia. Sin embargo, el tesón no es suficiente para gestionar una empresa; es necesario que este perfil desarrolle una serie de habilidades. Es conveniente, por ello, que el emprendedor dedique tiempo, formación y esfuerzo a desarrollar las habilidades necesarias para el negocio, tanto 'hard skills' (habilidades duras) como 'soft skills' (habilidades blandas).
La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.
En la creación de un negocio propio, se deben tomar en cuenta ciertos elementos que pueden garantizar el éxito, si se utilizan a favor para tomar decisiones acertadas. Un buen emprendedor ve oportunidades donde los demás ven problemas, y toma la iniciativa para hacer negocio. Un emprendedor exitoso es perseverante y no se rinde ante los obstáculos: cuando los demás abandonan, él sigue adelante. Un gran emprendedor hace siempre lo que dice que hará: mantiene su palabra a pesar de tener que hacer esfuerzos extraordinarios y sacrificios personales. Un emprendedor con éxito es entusiasta, íntegro y se muestra orgulloso de su trabajo.
Definiendo las Competencias Emprendedoras
Empecemos por definir lo que es una competencia, ya que suele ser confundido su significado. Una competencia se define como una característica personal que ha sido comprobada como impulsora de un mejor trabajo. Los modelos de competencias se han puesto muy populares, ya que intentan buscar una nueva forma de medir el nivel de ajuste que tiene una persona para cumplir adecuadamente una labor.
¿Qué es ser “emprendedor”? Un emprendedor es aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para tomarla. Un inversionista inteligente sabe que el dinero productivo es la clave para aumentar su patrimonio. Por eso, en lugar de gastarlo en gastos innecesarios, lo invierte para generar mayores ganancias. De esta forma, el DINERO PRODUCTIVO fluye hacia el saco del DINERO PROTECTOR, que se utiliza para cubrir los GASTOS esenciales y proteger el patrimonio.
Nadie es perfecto en este modelo; inevitablemente tenemos un perfil con puntos fuertes y límites. Pero los ingredientes de un desempeño destacado solo requieren que se sea ducho en un número dado de estas aptitudes y que estos puntos fuertes se extiendan en Habilidades Cognitivas y las 5 zonas de la Inteligencia Emocional según Daniel Goleman (AUTOCONOCIMIENTO, AUTOGERENCIAMIENTO, MOTIVACIÓN, EMPATÍA y APTITUDES SOCIALES). No parece haber un modelo genérico único, dado que estas competencias deben cambiar según sea el tipo de negocio, el entorno en el que se emprende y la etapa de avance en la que se encuentra la empresa.
Competencias Clave en las Fases del Emprendimiento
A medida que se avanza en la investigación sobre los factores clave para lograr el éxito en la aventura emprendedora, se observa cómo empresas muy similares, con tecnologías comparables, con acceso similar a las fuentes de capital, con antecedentes comunes y con condiciones de mercado equivalentes, presentan resultados de negocios muy distintos. Es evidente que los negocios, al igual que las personas, deben crecer, y que con este crecimiento se produce el cambio. Desafortunadamente, la mayoría de los negocios no se gestionan de acuerdo a este principio. Para comprender las razones, se da una mirada a las tres fases del crecimiento de un negocio según Michael E.
El ciclo normal que sigue un EMPRENDIMIENTO implica la inserción de un paradigma que hace que el mercado alcance bruscamente el nivel adecuado para iniciar su vida útil. Cuando se alcanza el nivel óptimo, el crecimiento se dificulta enormemente, generándose una curva asintótica en donde las nuevas mejoras no justifican el esfuerzo invertido. En este momento se ha llegado a un punto adecuado para la aparición de un nuevo paradigma que transforme radicalmente la manera de funcionar y le permita al sistema un salto importante en sus niveles de productividad. Usualmente para encontrar el paradigma adecuado es necesario pasar por un proceso de experimentación que puede traer disminuciones temporales en la productividad.
Competencias para la Infancia Empresarial
Para Luis E., un Empresario-Emprendedor debe poseer ciertas competencias fundamentales para iniciar con éxito su negocio:
- Conocimientos técnicos: Implica poner en práctica, ampliar y saber aplicar su experticia, así como transferir estos conocimientos a otros. Un Empresario-Emprendedor que tenga bien desarrollada esta competencia podrá crear una empresa con mayor probabilidad de éxito.
- Autoconfianza: Tener el convencimiento de que se es capaz de hacer un muy buen trabajo, que se puede cumplir con la misión encomendada y que se sabe escoger el enfoque adecuado para superar los obstáculos.
- Persistencia: La capacidad de poner un esfuerzo adicional a lo que se hace, evitando problemas y encontrando nuevas oportunidades, lo que implica progresar a pesar de lo que suceda. Lo contrario a esta competencia no es ser “flojo”, sino más bien el “facilismo”.
- Búsqueda de información: La inquietud y curiosidad de querer saber más sobre las cosas, temas o personas. Profundizar para conseguir la información más exacta que pueda ser útil en el futuro, resolviendo discrepancias a través de preguntas. Es altamente recomendable que antes de comenzar una aventura empresarial o un nuevo proyecto, la persona prepare un PLAN DE NEGOCIOS.
- Identificación con el negocio: La decisión personal de orientar sus intereses en torno a las necesidades de la empresa, integrando en ocasiones su vida personal con la empresarial.
- Iniciativa: Tener predisposición a actuar y no solo pensar en lo que se debe hacer. Se adelanta a los acontecimientos, se prepara verificando sus opciones y tiene un plan para atacar la oportunidad.
- Innovación: Una persona es capaz de innovar introduciendo cosas nuevas para mejorar la calidad de vida de sus posibles clientes. Usualmente sus innovaciones no se quedan en los sueños o utopías, sino que tienen un impacto directo en su vida personal.
- Olfato para los negocios: Implica tener presente un enfoque empresarial para sopesar los riesgos, identificar dónde están los beneficios y aprovechar las oportunidades solo cuando las condiciones están dadas para que sea un éxito económico.
- Orientación al cliente: Nace del deseo de ayudar o servir a los demás en satisfacer sus necesidades, lo que implica conocer y resolver problemas del cliente. Lo ideal sería que esta persona se comprometiera a subsanar los problemas de sus clientes sin presentar excusas.
- Orientación al logro: Saber establecerse una meta, el camino, planificar el tiempo, los recursos, los riesgos para lograr alcanzar la meta dentro de las limitaciones que impone la situación y lo disponible.
Un emprendedor es optimista y seguro. El convencimiento de ser capaz de realizar una tarea adecuadamente o tomar decisiones para resolver un problema son imprescindibles.
Competencias para la Adolescencia y Madurez Empresarial
La Adolescencia en el ciclo de vida de un negocio empieza en el momento en que se solicita de manera importante ayuda externa. No existe forma de predecir en qué momento puede ocurrir, pero SIEMPRE ocurre, sobre todo a consecuencia de eventuales crisis en la etapa de Infancia. Cualquier negocio que tenga voluntad de perdurar deberá pasar por su Adolescencia. Cualquier propietario de una pequeña empresa que pretenda sobrevivir, terminará buscando ayuda. Para lograr efectivamente esta labor, existe ahora una serie de competencias de mayor prioridad según Luis E. Palacios en su libro Sabiduría popular en la empresa latinoamericana:
- Integridad: Se refiere al grado como una persona se comporta en concordancia con lo que predica y los valores que transmite. Es la honestidad fundamental del Empresario-Gerente para hacer que la gente trabaje para él.
- Desarrollo de personas: Implica un esfuerzo verdadero por fomentar el desarrollo y la formación de los demás, a partir de un buen análisis de sus cualidades y necesidades profesionales y humanas.
- Preocupación por el orden y la calidad: Es una competencia que induce a las personas a reducir al máximo la incertidumbre que hay en su entorno, lo que se refleja en el control del trabajo, la comprobación de la información o la insistencia para que los roles asignados queden claros y se cumplan de acuerdo con lo previsto.
- Sensibilidad interpersonal: Es la capacidad de entender la conducta, sentimientos y preocupaciones de las personas, sean estas expresadas verbalmente o no.
- Dirigir efectivamente a la gente: El Empresario-Gerente tiene el poder de ser el Dueño y el Gerente de la Empresa, por lo que esta competencia implica lograr comprometer a los demás para que hagan lo que considera que es adecuado para el beneficio de la organización.
- Impacto e influencia: Es la competencia que refleja la capacidad de influir, persuadir y convencer a los demás para que estos hagan lo que la organización necesita, teniendo a la gente de su lado y consiguiendo que apoyen sus planes.
- Trabajo en equipo: Esta competencia implica esa capacidad de hacerlo juntos, como opuesto a hacerlo individualmente. Para ello debe existir un genuino interés por hacer la labor con otros, comprendiéndose que hay una razón de productividad en el camino.
- Liderazgo: La definición más básica de esta competencia implica la capacidad de conducir las acciones de un grupo de personas. El liderazgo es en definitiva una competencia resultado de otras desarrolladas, dado que para ser líder hace falta Integridad, Capacidad de Influir, Sensibilidad Interpersonal, Búsqueda de Información, Autoconfianza, Flexibilidad, etc. Es la piedra angular bajo la cual se sustenta el rol del Empresario-Gerente en su esfuerzo por hacer crecer su negocio.
- Flexibilidad: Es la capacidad de adaptarse y trabajar eficientemente bajo variadas y cambiantes situaciones. Supone valorar posturas distintas, puntos de vista encontrados entre diversas personas o grupos, adaptando el propio enfoque.
Como emprendedor, debes estar preparado para asumir distintos roles en la administración de tu propio negocio, estas competencias son de diversa índole: técnicas, humanas y conceptuales.
- Competencias humanas: Implican la capacidad de interacción que puedes lograr con las distintas personas que se relacionan de manera directa o indirecta con tu negocio. Ser comunicativo es fundamental, ya que como emprendedor debes saber cómo influenciar positivamente a los demás, bien sea en tu propio equipo de trabajo, a tus clientes o proveedores. Crear redes de trabajo: en la actualidad muchas empresas tienden a mantener una relación constante con aquellos agentes que les proporcionan los recursos necesarios para desarrollar su actividad comercial de la mejor manera.
- Competencias conceptuales: Aquí es donde tu creatividad, iniciativa e impulso juegan un papel fundamental. Análisis, creatividad e innovación: Para aportar nuevas ideas y tomar las decisiones correctas es fundamental el pensamiento creativo, que nos permite obtener distintas perspectivas y alternativas originales. Asimismo, con el pensamiento crítico podremos analizar, argumentar y aplicar la lógica.
El Rol de las Habilidades 'Hard' y 'Soft'
Es conveniente que el emprendedor dedique tiempo, formación y esfuerzo a desarrollar habilidades necesarias para el negocio, tanto 'hard skills' (habilidades duras) como 'soft skills' (habilidades blandas).
Hard Skills
Las 'hard skills' o habilidades duras más demandadas en la actualidad están directamente relacionadas con la digitalización y la innovación: programación, 'blockchain', ciberseguridad o 'machine learning' son algunos ejemplos. Dentro de las 'hard skills', también son fundamentales los conocimientos financieros. También es clave saber rodearse bien, tanto captando a un director financiero (CFO, por sus siglas en inglés) experimentado como apoyándose en otras organizaciones.
Soft Skills
Algunas 'soft skills', como la empatía, son innatas, pero existen otras, como la comunicación avanzada, que se pueden perfeccionar y aprender, como señala un informe de la consultora global McKinsey. En esta categoría de habilidades blandas se incluyen las relacionadas con capacidades como la comunicación y persuasión, el pensamiento crítico, el compromiso, la flexibilidad para saber adaptarse a las circunstancias, el trabajo en equipo o la resiliencia.
Las 'soft skills' son cada vez más demandadas, una tendencia que, se prevé, seguirá creciendo durante esta década en todos los sectores empresariales. En concreto, se pronostica un crecimiento estimado en la demanda de las habilidades sociales y emocionales de un 26% en Estados Unidos y un 22% en Europa para el 2030, según el mencionado informe.
A continuación, algunas 'soft skills' esenciales:
- Comunicación: Se trata de una 'soft skill' fundamental para todo emprendedor: una comunicación clara, asertiva y empática le ayudará a conseguir financiación, estrechar lazos con su equipo y conseguir socios para su proyecto.
- Resiliencia: Esta habilidad es determinante para aquellas etapas en las que la empresa se encuentra con retos o desafíos que puedan impactar en el correcto funcionamiento de su actividad. Tiene que ver con la capacidad para adaptarse a los cambios y recuperarse de las situaciones adversas en entornos VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, por sus siglas en inglés).
- Compromiso: El emprendedor es uno de los perfiles más comprometidos con el negocio y así debe demostrarlo. En ocasiones, esto implica contar con la fuerza de voluntad para sacar adelante un proyecto cuando todo va viento en popa, pero también cuando hay dificultades.
- Trabajo en equipo: Adoptar una cultura de colaboración en la compañía y contagiar al equipo permite enriquecer cada proyecto que emprenda la compañía: todos los profesionales, juntos, trabajarán para un mismo fin.
- Liderazgo: Esta destreza tiene que ver con la gestión y administración no solo de una empresa, sino también de las personas que forman parte de ella. Los mejores emprendedores orientan a otras personas a seguirlas y trabajar junto a ellos. Saben vincularse con diferentes tipos de personas para establecer acuerdos, ofrecer feedback e inspirar valores.
Desarrollo y Cultivo de las Competencias
Es posible que no todos poseamos cada una de estas competencias por naturaleza. Eso no significa que no podamos llevar a cabo un emprendimiento. Arriesgar y tomar una oportunidad es siempre posible. Hay que tener en cuenta que no es imprescindible que una sola persona reúna todas estas competencias. Siempre está la posibilidad de formar un equipo en donde se vean reflejadas algunas de ellas en cada uno de sus miembros, complementándose entre todos para lograr el objetivo deseado.
Todo el mundo dispone de estas competencias, más o menos desarrolladas, y lo que ayuda a emprender con éxito es ponerlas a prueba, entrenarlas y mejorarlas día a día, conscientemente, de manera planificada, formándose, saliendo de la zona de confort, con perseverancia y evaluando de manera continuada.
La mejor manera de prepararse para emprender un negocio propio es realizando un curso de Gestión Administrativa, donde se aprenderá a manejar de manera eficaz una empresa en cuanto al área administrativa y comercial, los datos del personal, servicio y atención al cliente, aspectos contables y financieros, entre otros. Emprender un negocio propio es una tarea ardua, pero si te preparas y cuentas con las competencias necesarias, la tarea será más fácil de lograr.
En los Colegios CEU son conscientes de la importancia de impulsar el emprendimiento en el aula. Es una forma de potenciar el desarrollo intelectual y social de los alumnos, dotándoles de iniciativa, creatividad, autoconfianza y entusiasmo. El objetivo es formar jóvenes autónomos, capaces de aportar nuevas ideas y de plantear soluciones a problemas reales tomando decisiones y asumiendo riesgos. Todo, para formar a los líderes con corazón del futuro, decididos a cambiar el mundo a mejor. Porque, no hay duda de que para tener éxito con un emprendimiento no basta con encontrar una idea innovadora. También es necesario haber incorporado a lo largo de los años una serie de competencias.
Ser emprendedor va mucho más allá de tener una idea innovadora. La iniciativa y la proactividad resultan primordiales. El riesgo es algo implícito a la hora de emprender. Pero esto no implica que las personas emprendedoras sean imprudentes. Para ser capaz de llevar una idea a la acción es imprescindible saber tomar riesgos y evaluar las contrapartidas, así como las recompensas. Es decir, creer en uno mismo, sentir seguridad y tener confianza en las propias capacidades para afrontar los retos. Estos rasgos de personalidad nos hacen vernos capaces de alcanzar nuestras metas. Para aportar nuevas ideas y tomar las decisiones correctas son esenciales la creatividad y la innovación. Así se consigue enfocar las distintas situaciones desde varias perspectivas, ideando alternativas originales para seguir adelante. Por su parte, el pensamiento crítico supone la capacidad de analizar, argumentar y aplicar la lógica. Son básicas para organizar el trabajo propio y el del equipo. Un emprendedor de éxito debe adoptar el estilo de liderazgo más adaptado a su modelo de negocio y a su personalidad.
Todo este planteamiento está dirigido a potenciar la creación de nuevas ideas que aporten soluciones a problemas reales, colaborando de este modo a la mejora de la sociedad. Como puedes ver, son muchas las competencias que debes desarrollar para administrar tu negocio propio. Sin embargo, si te preparas correctamente, tendrás asegurado el éxito como emprendedor y un mejor futuro como empresario.
