¿Cómo Termina una Startup? Estrategias y Pasos Clave
Cerrar una startup que ha contraído deudas es un proceso que exige contar con expertos en Derecho Concursal si queremos lograr el mejor final posible para esa actividad que no ha salido bien, por las razones que sea. Es muy importante controlar todos los pasos del concurso de acreedores si queremos llegar a la fase de concurso o liquidación con las mejores perspectivas. La Asociación Española de Startups aconseja a estos pequeños empresarios que, toda vez que se detecte que las dificultades de la startup son irreversibles, lo mejor es cerrar y terminar con una actividad que, a lo mejor, ya sólo nos puede suponer problemas. Cerrar la startup cuanto antes nos puede suponer limitar las pérdidas. Pero el mejor consejo a la hora de cerrar una startup es contar con expertos en liquidaciones de empresas.
El concurso de acreedores es un recurso legal a nuestro alcance para renegociar las deudas y poder sacar a flote nuestras startups ante la acumulación de deudas. El concurso de acreedores es una solución ante la acumulación de deudas por la startup. Pero la crisis económica no ha hecho más que empezar y es lógico pensar que vendrán muchos más concursos, liquidaciones y subastas extrajudiciales. Lo mejor a la hora de cerrar un proyecto que no ha funcionado, por las razones que sean, es que no se transforme en un lastre futuros proyectos u otros negocios que tengamos en paralelo.
En este sentido, lo primero y principal es discernir si mi empresa está o no en estado de insolvencia. Hay dos tipos de insolvencia, la insolvencia actual y la inminente. En la primera, ya arrastraríamos varios meses sin pagar las nóminas o a la Seguridad Social. En ambas situaciones, es igualmente deseable que solicitemos cuanto antes ayuda de abogados expertos en concursos de acreedores. De hecho, debemos hacerlo dentro de un plazo de dos meses tras reconocerse el estado de insolvencia, si bien este año todo es diferente. Lo primero es tener en cuenta que el contador del tiempo, en una situación de insolvencia, va a pesar siempre contra el potencial concursado.
Es una de las primeras cosas que nuestros clientes de nuestro despacho de expertos en Derecho Mercantil nos preguntan: ¿qué pasos vamos a seguir desde el primer momento? Fase de liquidación: sobreviene como consecuencia de la falta de acuerdo con los acreedores en la fase de convenio anteriormente mencionada. O cuando los recursos no bastan para asegurar la viabilidad del concursado. Desde nuestro bufete de abogados expertos en concursos de acreedores recomendamos mucho evitar que la situación e insolvencia degenere en más graves consecuencias para todos.
Cuando nace una nueva startup son muchos los temas que se ponen sobre la mesa: financiación, estrategias de lanzamiento, crecimiento, responsabilidades, crear equipo…Como ves, todos son puntos relacionados con las necesidades que surgen en las primeras etapas. Sin embargo, lo ideal es que, además de ello, se contemplen otros asuntos que serán importantes a futuro, por ejemplo, la estrategia de exit. Este será el tema que vamos a tratar a continuación. Si eres el fundador de una startup o estás en camino de serlo, es un concepto que deberías tener muy en cuenta. Ahora entenderás la razón.
¿Qué es un Exit en Términos Financieros y para Qué Sirve?
Para que entiendas qué es hacer un exit, te pondremos un ejemplo. Imagina que te compras un local con un amigo con el fin de alquilarlo y sacar algún dinero y, al cabo de diez años, decidís separaros. ¿Quién ocurre con el local? Al ser un bien que habéis pagado entre los dos a partes iguales, a cada uno le corresponde el 50% del mismo. Y si decidís soltarlo, la única opción es venderlo. De dicha venta, cada uno se llevará la parte que le corresponde. Pues bien, en las empresas sucede lo mismo.
Si la startup está formada por varios socios y, además, han entrado inversores para poner capital, a la hora de la salida, cada uno querrá llevarse consigo los beneficios que le correspondan. Para que no haya ningún problema en este sentido, se elaboran las denominadas estrategias de exit en una startup. Igualmente sirven para afrontar tiempos de crisis en los que hay que tomar decisiones sobre el negocio. Sea como sea, si se produce una salida en una startup, debe existir un plan previamente trazado para recuperar la inversión y/o hacer ganar dinero a quien ha invertido en tu negocio. Esto es algo que debe elaborarse con mucha antelación, idealmente en los momentos iniciales del negocio. Así las decisiones que se tomen, no están influenciadas de ningún modo y serán más justas.
Además del objetivo principal que acabamos de comentar, si continuamos indagando en la explicación “qué es un exit en términos financieros de una empresa”, nos encontramos con dos utilidades claras:
- Disponer de una estrategia adecuada. En función de cual sea tu objetivo a largo plazo, deberás trazar una estrategia de exit diferente. Así, por ejemplo, puedes querer vender tu empresa o que se fusione con otra. Incluso que esta salga a Bolsa. Para todo ello, deberás tener un plan de exit.
- Atraer a los inversores. Elaborar una estrategia de exit en una startup también sirve para atraer inversión. Todos los inversores buscan obtener beneficios de las acciones que realizan o del dinero que ponen en una empresa. El plan de salida o exit es una de las medidas que mejor determinan la rentabilidad de la misma. Mencionarlo en una reunión con inversores es un punto muy favorable en su decisión. Querrán saber qué ocurre con sus ganancias en cualquiera de los casos.
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Posibilidades de Salida para Inversores
Ahora que sabes qué es un exit en términos financieros y para qué sirve, veamos las diferentes posibilidades de salida para inversores que se pueden dar. Si buscas en la bibliografía, encontrarás diferentes opciones, esta es nuestra selección de mejores planes de exit en una startup.
- Venta. La venta de una empresa puede darse a diferentes niveles. Por ejemplo, se puede vender a un conocido, en el mercado abierto o a otra empresa. La segunda opción es altamente atractiva para quienes quieran iniciar un negocio. Pues es menos costoso tomar el control de un negocio ya en marcha, que arrancarlo desde cero. Hay muchos compradores de este tipo. En cuanto a la opción 3, hablamos de compradores que buscan eliminar competencia o abarcar una mayor cuota de mercado.
- Adquisición. Este plan es similar al anterior, pero solo hablamos de empresas que compran otras empresas. Es una estrategia de exit en una startup a través de la cual se cede la propiedad de la misma.
- Fusión con otra empresa más consolidada. Hablamos de fusión de empresas cuando dos compañías independientes se combinan para formar una. En esta estrategia, lo más acertado es que la startup establezca lazos con otra más consolidada, con mayor reconocimiento y con más recursos que ella. Esto le permitirá dar un salto y crecer. Aún así, hay diferentes tipos de fusiones.
- Salida a Bolsa. Para salir a Bolsa, lo primero es optar por una OPV (Oferta Pública de Venta). Para ello, la empresa debe disfrutar de cierta maduración y consolidación en el mercado. En función de ello, la empresa tendrá más o menos valor. Es una de las medidas que se toman para liderar un sector.
- Recompra de participaciones. En un plan de exit de una startup también es habitual optar por la recompra de participaciones. De este modo, se ofrece una opción de salida para socios o inversores que la deseen, pero aquellos que prefieran continuar con el negocio pueden hacerlo.
- Cierre. Por último, si se opta por el cese de actividad, la alternativa disponible es el cierre. Es el peor escenario, pues se vuelve prácticamente imposible recuperar la inversión que se hizo al inicio. Aún así, debe haber un plan para ello.
En 2022, se calcula que cerca de 10.000 startups en todo el mundo llevaron a cabo un 'exit' mediante una compra o salida a bolsa, según datos de Crunchbase. Otras startups españolas que han cerrado 'exits' en 2022 son la empresa de compraventa de vehículos Clicars, adquirida por 100 millones de euros, o las plataformas de 'e-learning' Educaedu y Emagister, ambas compradas por la firma de inversión Miura Partners. Hannun, empresa especializada en decoración sostenible, también alcanzó el 'exit' en 2022, aunque en este caso para salir al BME Growth, el mercado bursátil para empresas de reducida capitalización en expansión.
Ejemplos Reales de Exits Exitosos
No podemos terminar este post sobre el exit en una startup sin dar ejemplos de casos reales que han ocurrido en los últimos años. Algunos de los exit españoles más relevantes han sido:
- Idealista. Esta empresa se vendió a finales de 2020 por un valor de 1.321 millones de euros. El comprador fue el fondo sueco EQT. Tras el acuerdo, quedaron al frente los fundadores de la misma.
- Rastreator. También a finales de 2020, el grupo Zoopla compró el grupo de comparadores de seguros Penguin Portals, en el que encontramos a Rastreator. El valor de la operación fue 560 millones de euros. Hasta ese momento la empresa pertenecía a las aseguradoras Admiral (británica) y Mapfre (española).
- Privalia. Por último, esta otra empresa se vendió en 2016 por un valor de 500 millones de euros. En este caso el comprador fue el fondo Vente-Priveé. Todo el equipo directivo continuó en su cargo.
Sin duda, elaborar el plan de exit en una startup no es tarea fácil. Y más si no se tiene experiencia previa. Sin embargo, como ves, es un aspecto clave dentro de la empresa.
Fases de una Startup y el Momento del Exit
A lo largo de su vida útil, las startups pasan por diferentes fases en las que van consiguiendo financiación y materializando su idea de negocio. La fase 'pre-seed', o presemilla, es la etapa inicial, el momento en el que se busca dar forma a la idea de negocio. Esta etapa se lleva a cabo cuando el negocio ya se ha consolidado dentro del mercado y en ella se produce una desinversión, principalmente con el objetivo de obtener beneficios.
A través del 'exit' de una startup, los emprendedores pueden lanzar su negocio al mercado bursátil, venderlo o fusionarlo con otra empresa o bien cerrarlo de manera definitiva, en caso de que no se pueda continuar con la actividad comercial. Para alcanzarlo, es recomendable que previamente se defina una estrategia que se adecúe a los objetivos de la compañía. Además, antes de iniciar un proceso de 'exit', los emprendedores deben elaborar el 'due diligence', una auditoría de los registros financieros de la startup que sirve para corroborar que no hay errores o incidencias en las cuentas. El 'exit' de una startup es un punto clave en el ciclo de vida de cualquier proyecto emprendedor, ya que definirá su futuro.
Pero para llegar a esta parada del camino emprendedor es necesario contar con financiación en las etapas anteriores para que la empresa haya crecido lo suficiente. BBVA Spark acompaña a las startups en su ciclo de vida ofreciendo a sus emprendedores soluciones financieras adaptadas a sus necesidades con las que podrán impulsar su crecimiento.
¿Cuándo Deja de Ser una Startup?
Este relativo nuevo modelo de negocio se les atribuyó a nuevas empresas emergentes centradas principalmente en nuevas tecnologías y el ámbito de internet. Pero, si una startup es una empresa emergente, ¿cuándo a esa empresa le va bien y consigue cifras importantes de facturación, deja de serlo? Primero veamos más en detalle que es considerado una startup. Startup es el término anglosajón usado para denominar proyectos emergentes con ideas generalmente asociadas a innovación y tecnología. En otras palabras, es una empresa emergente que busca desarrollar un modelo de negocios escalable y repetible. Es decir, que se enfoca en la investigación y el desarrollo de procesos para comercializar un producto o servicio innovador. Para ello necesitan ayuda de inversores o Business Angels que invierten en sus proyectos.
Según Fodor una startup deja de serlo cuando cumple con estas particularidades:
- Cuando la empresa consigue gastar lo mismo que ingresa.
- La mayoría de los empleados trabaja 8 horas diarias, no más.
- Si los fundadores o jefes tienen un despacho independiente del resto.
- En caso de absencia del jefe o alguno de los empleados la empresa sigue funcionando igual o mejor.
- Si la empresa tiene más de dos años.
- Si todavía no ha necesitado financiación más allá de la inicial.
Pese a que algunas de estas características si son coherentes, hay algunas en las que discrepamos, especialmente la de los dos años. Según Fodor, 24 meses es un período razonable para que una startup siga denominándose startup, pero pasado ese tiempo es una empresa como cualquier otra. En esto no estamos de acuerdo, ya que creemos que una startup pasados dos años puede seguir creciendo y adaptándose al mercado y, por ello, poder seguir apodándose como startup. En este sentido, no es lo mismo una startup biotecnológica que precise de ensayos y validaciones clínicas que una DNVB que en dos años ya haya sido capaz de lanzar todos sus productos estrella al mercado.
Pese a no estar de acuerdo en algunos de los puntos, creemos que la lista de Marek Fodor es bastante acertada sobre todo en los términos del gasto versus inversión y del funcionamiento y los horarios de la empresa. Aunque no hay que tomársela al pie de la letra ya que cada startup o empresa es un mundo.
Causas Comunes del Fracaso de una Startup
Encontrar una oportunidad de negocio, modelar una idea para aprovechar esta oportunidad, desarrollar un modelo de negocio y montar una empresa para explotarla, no es un proceso sencillo. Más allá de los síntomas, pocas veces se habla de las causas del fracaso de una startup. ¿Y qué más podemos aprender sobre el fracaso de una startup? Hay un montón de causas que pueden matar a una startup. Muchas más que las que las salvan. Por ejemplo la falta de financiación, un equipo con poca experiencia o poco cohesionado, los egos de los fundadores o el propio mercado y su evolución.
La «pasión», o el «hambre», es esa motivación que lleva a los emprendedores a salir de su zona de confort y lanzarse a desarrollar un negocio alrededor de una idea. También se suele considerar el que no haya caja, es decir, que se quede la startup sin dinero…pero incluso en esos casos, mientras los fundadores sigan manteniendo clara su visión, convicción y pasión, se puede volver a renacer la compañía aún después de haberse quedado sin capital. Una startup es como un coche. Para que un coche vaya a su destino, necesita un conductor (fundador) y gasolina (fondos). Puede tener copilotos, que ayudan y hasta sustituyen al conductor en ciertas etapas (co-fundadores y equipo core), pueden fallar las ruedas (el equipo, recursos, estructura y funcionamiento de la compañía ), el motor (el producto), modelo y color del coche (enfoque a mercado), la carretera (estrategia de ejecución). Todo puede fallar y cambiarse, menos el conductor, pues aunque no es el único que podría conducir este coche, sí es el único que tiene claro a dónde va y para qué.
Una de las cosas más complicadas es tener claro en qué tienes que priorizar tu tiempo. Al fin y al cabo quieres estar en todo -porque realmente lo deseas- pero es imposible. Visión: Si la visión de producto no es la correcta, por mucho que el equipo funcione, la empresa no lo hará. Todas las empresas están formadas por personas y, en una startup, el equipo es reducido y suele está formado por los socios que fundan la propia compañía. Los socios de una empresa, por regla general, comparten la misma visión, misión y valores de la compañía; sin embargo, ¿qué ocurre cuando los socios tienen visiones distintas del negocio o de su gestión? Las discusiones entre los socios y las discrepancias en la estrategia o en la visión del negocio, desgraciadamente, suelen ser una de las causas que acaban llevando al traste una startup si no se saben gestionar estas diferencias. Algunas startups se mueren porque los mismos fundadores tienen diferentes puntos de vista o quieren ir hacía diferentes direcciones.
Una startup no depende únicamente los socios fundadores. Es habitual que haya que complementar el equipo para convertirlo en un equipo multidisciplinar y, en cierta medida, equilibrado. Sucede muy habitualmente que gente con un perfil de «negocio» y no técnico, cree que la tecnología es un commodity. También se puede encontrar el caso totalmente al contrario. Se juntan dos o más ingenieros que hacen desarrollos pero les cuesta mucho la comercialización.
Normalmente, una startup nace con el objetivo de solventar un problema real que tienen los clientes. Por tanto, una startup ofrece la solución a un problema y por la cual pagarían los clientes. Básicamente, naces con una idea, y cuando empiezas a operar no hay demanda de lo que estás ofertando. El negocio en el que nos movemos nosotros cambia cada pocos meses, por lo que tenemos que ir pivotando para no morir. Hay que mantener un pie en el suelo y un ojo como si fuera un drone sobrevolando la empresa para tener una visión panorámica estratégica.
Como comentaban tanto Sira Pérez de la Coba como Javier Andrés, el complejo acceso a la financiación puede causar la muerte de una startup si no se ha desarrollado un plan de financiación adecuado. El problema es pensar en Inversión y no en el mercado. Sin embargo, la realidad es que los negocios se deben de medir por cuenta de resultados. No saber gestionar la tesorería es uno de los errores más comunes. Aunque parezca mentira tener mucho dinero puede matarte. Básicamente porque tu negocio suele crecer «oxigenado», es decir, que crece aunque pierdas dinero, y no de forma natural. Pensemos por un momento un negocio que sea vender camisetas con un logotipo a empresas. Si, al poco tiempo, además de vender camisetas también se venden polos. Hay un momento en el que el foco tiene que ser montar un producto, validarlo y que te paguen por ello.
Por el camino encontrarás socios que no piensan como tú, se te escapará talento y dedicarás tiempo a cosas que no eran tan importantes como creías. Hay muchas causas por las cuáles muere una startup, pero la peor muerte es morir desangrado. Es decir, que has dedicado mucho más tiempo del que requería el proyecto para ver si era viable o no. Hay que darse un tiempo para ver si el proyecto tracciona, y si esto no ocurre, dejarlo. La toma de decisiones debe realizarse apoyándose en datos y no por intuición. El gran error que cometemos los emprendedores cuando lanzamos un negocio online, es el consumir todos nuestros recursos de tiempo en el desarrollo de la plataforma, dejando de lado lo más importante para poder crecer y tomar buenas decisiones, las métricas. Hay que tener en cuenta que, las métricas de nuestro negocio, solo nos sirven para compararlas con nuestro propio negocio valga la redundancia.
Las Etapas de una Startup
El emprendedor pone la semilla de la idea, los inversores riegan el proyecto para que pueda crecer y la compañía madura gracias al trabajo de todo el equipo. A lo largo de las diferentes fases o etapas de una startup, el negocio puede evolucionar desde un pequeño proyecto hasta una compañía de gran tamaño. En España, con un ecosistema emprendedor cada vez más maduro, nacieron dos nuevos unicornios el año pasado, de acuerdo con CBInsights. En América Latina, fueron nueve, y más de una treintena trotan ya por la región. Pero ¿qué fases atraviesa una startup hasta alcanzar esa valoración? ¿Qué rasgos caracterizan a cada etapa?
- Etapa Pre-Seed: Como en cualquier proyecto, la fase de análisis es esencial para la detección de un problema real en el nicho de mercado en el cual se quiere actuar. Escuchar a potenciales clientes ayuda sin duda a definir con mayor precisión los puntos de dolor que se pretenden atacar. Este análisis se da en la fase pre-semilla considerándose la fase idea porque lo único que requiere es tener la idea y convencer a alguien para que se una a llevarlo a cabo contigo.
- Etapa Seed: En la fase seed o fase semilla lo que se busca principalmente es validar el modelo de negocio. Se tomarán decisiones tan importantes como la metodología que va a seguir una startup. En esta fase se buscan las primeras materializaciones de una startup. Su objetivo es la validación de la hipótesis inicial de valor. Un prototipo en fase temprana de desarrollo no necesita ser funcional, y no tiene por qué ser un producto viable. ¡No debe confundirse con MVP (Producto Mínimo Viable), que sí debe ser tanto funcional como viable! Es el momento de realizar numerosas iteraciones hasta encontrar la solución. Se deben proponer ciertas hipótesis y asunciones de inicio, que a través de un método de comprobación y un criterio de satisfacción deben confirmarse o rechazarse. En cuanto a las formas de financiación, en esta etapa adquiere protagonismo la dinámica de bootstrapping como aquella que empieza y se expande solo por los recursos personales de los emprendedores y los ingresos generados por la compañía.
- Etapa Early Stage: La etapa temprana indica el comienzo de una fase en la que habrá que dejar que la idea evolucione hasta que se convierta en un producto o servicio en el mercado. Es el momento de lanzar para testear. No será la versión final, se estará probando ahora sí un Producto Mínimo Viable (MVP). El producto mínimo viable se trata de un modelo que no tiene las funciones completas por lo que es menos complejo realizarlo. Se lanza como una primera versión, con los resultados y la información que se recopile. Después de su lanzamiento se debe analizar si satisface las necesidades de los clientes, si no es así, se realizan mejoras con nuevas versiones tratando de satisfacer al usuario. Normalmente, las startups cuentan con un equipo en esta fase, no importa el tamaño siempre y cuando cubra las áreas necesarias y ponga en ejecución las tareas iniciales. Esta fase es clave y ayudará a entender de manera fidedigna el efecto que está teniendo en el escenario que se tenía preparado en las fases previas. En esta fase, además de los organismos de financiación que se veían en la fase anterior, adquieren valor las aceleradoras -como entidades que más allá de ideas incipientes ayudan a nuevos modelos de negocio a testear sus soluciones y acceder a clientes- y los Capitales de Riesgo. Otra de las dinámicas que continúan al alza es el crowdfunding o financiación colectiva entre círculos de interés.
- Etapa Growth Stage: Una fuerte demanda en el mercado es satisfecha si el producto o servicio de una startup llega a esta fase. Es decir, habrá cifras al alza en cuanto a nuevos clientes, clientes recurrentes y facturación. La rentabilidad aquí es primordial. Es el momento en el que los equipos empiezan a crecer y se inicia la contratación de personal. Esta fase es la que mayor tasa de fracaso presenta. La financiación en esta fase también es vital, ya sea para cubrir los cambios necesarios o para continuar con el siguiente paso. Durante la fase de expansión se buscan nuevos mercados y resulta un movimiento crítico para la continuidad del negocio. En general, se busca un mercado más ambicioso por lo que se plantea la expansión internacional. Esta fase no es obligatoria ni siempre se da entre las startups. Hay modelos de negocio cuyo objetivo es convertirse en una empresa de alto valor y con largo recorrido. Esta salida puede ser de muchas formas, aunque destacan tres opciones frecuentes: venta de las acciones de los fundadores a otra compañía, adquisición por otra compañía o una Oferta Pública de Venta (OPV), lo que significa su entrada en venta.
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