Cómo aprender y desarrollar competencias emprendedoras para el éxito
La prosperidad económica de un país y la estabilidad de su mercado laboral dependen de las actividades actuales y futuras en torno al emprendimiento. El Plan de acción sobre emprendimiento 2020 (2013) de la Comisión Europea destaca la necesidad de formar a las personas en competencias emprendedoras para así promover el crecimiento y la creación de empresas. "Cada vez más el abanico de competencias emprendedoras se va ampliando a consecuencia del escenario social y cultural en el que estamos viviendo".
¿Qué son las competencias emprendedoras?
Las competencias emprendedoras son aquellas cualidades necesarias para iniciar y liderar cambios tanto en su entorno profesional como personal, coinciden los expertos. Implican desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Aportan estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.
Diversas investigaciones y autores coinciden en que las competencias clave necesarias para ser una persona emprendedora dependen del contexto económico y social en el que esta se mueva, por lo que es difícil especificar cuáles son. Sin embargo, organismos internacionales han propuesto "marcos de consenso" para determinar cuáles son las competencias emprendedoras.
Marcos de referencia internacionales
- EntreComp, Marco europeo de la competencia emprendedora: La Comisión Europea ha desarrollado en 2016 el marco de referencia EntreComp, que define 3 grandes áreas competenciales relacionadas con las habilidades emprendedoras. Estas son: ideas y oportunidades, recursos y pasar a la acción.
- Metodología Empretec de la ONU: Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas ha creado una metodología para fomentar el emprendimiento que considera extrapolable a todas las economías: se trata de Empretec, que establece 10 competencias que toda persona emprendedora debe desarrollar. Estas han sido determinadas a partir de una investigación de David McClellan, psicólogo estadounidense y profesor de la Universidad de Harvard.
En la siguiente tabla, se pueden observar las competencias clave según estos dos marcos, destacando las coincidencias significativas.
| Áreas/Competencias EntreComp | Competencias Empretec (David McClellan) |
|---|---|
| Ideas y oportunidades | Búsqueda de oportunidades, Búsqueda de información, Creatividad |
| Recursos | Fijación de objetivos, Planificación y seguimiento |
| Pasar a la acción | Persistencia, Cumplimiento de los compromisos, Riesgos calculados, Calidad y eficiencia, Persuasión y contactos, Independencia y autoconfianza |
Como se puede observar, existe una significativa coincidencia respecto a las principales competencias.
Habilidades clave de un emprendedor exitoso
Ser emprendedor va mucho más allá de tener una idea innovadora. Un emprendedor de éxito debe adoptar el estilo de liderazgo más adaptado a su modelo de negocio y a su personalidad. Se necesita una mente emprendedora orientada al éxito, capaz de tener iniciativa, creatividad, autoconfianza y entusiasmo. Este planteamiento está dirigido a potenciar la creación de nuevas ideas que aporten soluciones a problemas reales, colaborando de este modo a la mejora de la sociedad. A menudo se dice que lo más importante para que un proyecto empresarial tenga éxito es la capacidad del equipo emprendedor, incluso por encima de la idea o del modelo de negocio. Pero en qué consiste esta capacidad?
Rasgos y habilidades esenciales
- Iniciativa y proactividad: Un buen emprendedor ve oportunidades donde los demás ven problemas, y toma la iniciativa para hacer negocio.
- Perseverancia: Un emprendedor exitoso es perseverante y no se rinde ante los obstáculos: cuando los demás abandonan, él sigue adelante.
- Compromiso: Un gran emprendedor hace siempre lo que dice que hará: mantiene su palabra a pesar de tener que hacer esfuerzos extraordinarios y sacrificios personales. El emprendedor es uno de los perfiles más comprometidos con el negocio y así debe demostrarlo. En ocasiones, esto implica contar con la fuerza de voluntad para sacar adelante un proyecto cuando todo va viento en popa, pero también cuando hay dificultades.
- Entusiasmo e integridad: Un emprendedor con éxito es entusiasta, íntegro y se muestra orgulloso de su trabajo.
- Asunción de riesgos calculados: Uno de los rasgos diferenciales del emprendedor es la capacidad de asumir riesgos, evaluando las consecuencias. Para ser capaz de llevar una idea a la acción es imprescindible saber tomar riesgos y evaluar las contrapartidas, así como las recompensas.
- Visión de futuro y fijación de objetivos: Un buen emprendedor sabe lo que quiere, piensa en el futuro y sabe dónde quiere llegar.
- Creatividad e innovación: Para aportar nuevas ideas y tomar las decisiones correctas son esenciales la creatividad y la innovación. Así se consigue enfocar las distintas situaciones desde varias perspectivas, ideando alternativas originales para seguir adelante.
- Pensamiento crítico: Por su parte, el pensamiento crítico supone la capacidad de analizar, argumentar y aplicar la lógica.
- Organización y planificación: Son básicas para organizar el trabajo propio y el del equipo.
- Capacidad de persuasión y contactos: Un gran emprendedor utiliza estrategias bien definidas para influir en el comportamiento de los demás, convenciéndoles para que hagan lo que ellos quieren.
- Autoconfianza y optimismo: Los mejores emprendedores son optimistas, confían en sí mismos, están seguros de sus posibilidades, se proponen retos ambiciosos y asumen la responsabilidad de alcanzarlos, independientemente de las actuaciones de los demás. Es decir, creer en uno mismo, sentir seguridad y tener confianza en las propias capacidades para afrontar los retos.
- Resiliencia y flexibilidad: Esta última, tiene que ver con la capacidad para adaptarse a los cambios y recuperarse de las situaciones adversas en entornos VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, por sus siglas en inglés).
- Trabajo en equipo y colaboración: Adoptar una cultura de colaboración en la compañía y contagiar al equipo permite enriquecer cada proyecto que emprenda la compañía.
- Gestión de personas: Esta destreza tiene que ver con la gestión y administración no solo de una empresa, sino también de las personas que forman parte de ella.
¿Cómo aprender y desarrollar las competencias emprendedoras?
Todo el mundo dispone de estas competencias, más o menos desarrolladas, y lo que ayuda a emprender con éxito es ponerlas a prueba, entrenarlas y mejorarlas día a día, conscientemente, de manera planificada, formándose, saliendo de la zona de confort, con perseverancia y evaluando de manera continuada. Las competencias, aunque son atributos complejos, se manifiestan a través de comportamientos observables y, por su formación, experiencia y carácter, todas las personas tienen unas competencias más desarrolladas que otras. "La relación entre las competencias y el desarrollo del espíritu emprendedor demuestran que un conjunto equilibrado de ellas favorece la iniciativa emprendedora y su éxito" (Balmaceda, 2018).
Las competencias emprendedoras se pueden aprender y trabajarse como cualquier otro tipo de habilidad. Ser emprendedor supone un desafío que requiere esfuerzo, pasión y perseverancia. Pero el tesón no es suficiente para gestionar una empresa: es necesario que este perfil trabaje una serie de habilidades. Es conveniente, por ello, que el emprendedor dedique tiempo, formación y esfuerzo a desarrollar habilidades necesarias para el negocio, tanto 'hard skills' (habilidades duras) como 'soft skills' (habilidades blandas).
Tipos de habilidades a desarrollar
- Hard Skills (Habilidades duras): Las 'hard skills' o habilidades duras más demandadas en la actualidad están directamente relacionadas con la digitalización y la innovación: programación, 'blockchain', ciberseguridad o 'machine learning' son algunos ejemplos. Dentro de las 'hard skills', también son fundamentales los conocimientos financieros.
- Soft Skills (Habilidades blandas): Algunas 'soft skills', como la empatía, son innatas, pero existen otras, como la comunicación avanzada, que se pueden perfeccionar y aprender, como señala un informe de la consultora global McKinsey. En esta categoría de habilidades blandas se incluyen las relacionadas con capacidades como la comunicación y persuasión, el pensamiento crítico, el compromiso, la flexibilidad para saber adaptarse a las circunstancias, el trabajo en equipo o la resiliencia. Las 'soft skills' son cada vez más demandadas, una tendencia que, se prevé, seguirá creciendo durante esta década en todos los sectores empresariales.
Educación y formación para el emprendimiento
Tanto la ONU como la Comisión Europea abogan por que la educación para el emprendimiento se fomente en todos los países. De hecho, en su Plan de acción sobre emprendimiento 2020 (2013), la Comisión Europea pone de relieve la necesidad de formar al profesorado para que aprenda a aplicar metodologías educativas que favorezcan el desarrollo de habilidades transversales entre el alumnado, necesarias para emprender. "En cada etapa formativa deberíamos recibir educación para el emprendimiento, con un enfoque diferente adaptado al individuo y a su momento formativo y crecimiento personal. ¡Nunca es tarde para aprender!".
Muy pocos países contemplan las experiencias prácticas de emprendimiento como parte regular y obligatoria de su currículo, señala la Comisión Europea en su estudio realizado sobre la educación para el emprendimiento en Europa. Generalmente se ofrece al alumnado estas experiencias fomentando la creación de miniempresas de estudiantes y el trabajo por proyectos para generar ideas y un producto final tangible. Si bien estas experiencias fomentan algunas de las competencias emprendedoras, la Comisión Europea recomienda implantar una asignatura dentro del currículo de diferentes etapas educativas que se centre en formar al alumnado en estas habilidades para el emprendimiento.
Adam Abadías Selma, profesor y consultor de marketing y comunicación digital, señala en su artículo para Educaweb la necesidad de llevar a las aulas experiencias prácticas de emprendedores y emprendedoras que sirvan de inspiración al alumnado. "Sería conveniente que, ya en etapas primarias de la educación, las empresas se adentren en las aulas aportando vivencias sobre cómo es su día a día y cómo lograron llegar ahí."
Iniciativas para el desarrollo de competencias emprendedoras
Sin ánimo de ser exhaustivos, presentamos tres iniciativas que se centran en formar en competencias emprendedoras, sobre todo desde edades tempranas:
- Juego interactivo multilingüe: Esta iniciativa consiste en un juego interactivo multilingüe que permite a los estudiantes conocer, explorar y evaluar sus habilidades en torno al emprendimiento. En esta línea, DEP Institut también desarrollará a partir de otoño de 2019 y hasta 2022 otro proyecto europeo para impulsar las competencias emprendedoras, dirigido a educadores, formadores y profesionales de la orientación. Se denomina ENTRE-FORWARD e incluirá formación, recursos y métodos para fomentar el emprendimiento entre los y las jóvenes.
- Compe10cias LED: En el marco de Compe10cias LED se ofrecen diferentes talleres vivenciales basados en la metodología learning by doing (aprender haciendo) y dinámicas prácticas, mediante las cuales los y las jóvenes van desarrollando competencias emprendedoras. La formación se complementa con asesorías personalizadas y evaluaciones encaminadas a adecuar las acciones formativas a la realidad de cada participante.
- Programa Cultura Emprenedora a l'Escola (CuEmE): La Diputación de Barcelona creó en 2011 el Programa Cultura Emprenedora a l'Escola (CuEmE). En el marco del proyecto, el alumnado crea y gestiona una cooperativa escolar durante el curso lectivo con el apoyo de la comunidad educativa, la administración y otros agentes sociales de su localidad.
10 Emprendedores exitosos que Crearon su Empresa después de los 40
Pasos para desarrollar tus competencias emprendedoras
En Rumbo al Cambio sabemos que emprender no solo es una vía para acceder al mercado laboral, sino una oportunidad de crecimiento personal y profesional. Sin embargo, el camino del emprendimiento requiere más que una idea o el deseo de avanzar: se necesitan habilidades específicas que todos podemos desarrollar con la orientación adecuada.
- Identifica tus puntos fuertes: Cada persona tiene habilidades y talentos únicos. La primera tarea es identificar cuáles son tus puntos fuertes. Piensa en situaciones de tu vida en las que has tenido que resolver problemas o liderar actividades, ya sea en el ámbito laboral, en proyectos personales o en actividades de voluntariado.
- Conoce las habilidades comunes: Aunque cada proyecto es único, existen habilidades comunes que suelen estar presentes en todo/a emprendedor/a.
- Busca programas de formación y mentoring: Iniciativas como Rumbo al Cambio están diseñadas precisamente para ayudarte a construir y fortalecer las competencias que todo/a emprendedor/a necesita. Los programas de formación y mentoring ofrecen la oportunidad de trabajar con profesionales que pueden guiarte en el desarrollo de tus habilidades emprendedoras y en la creación de un plan de orientación personal y profesional.
- Mantén una mentalidad abierta y de aprendizaje continuo: Ser emprendedor/a es un camino de aprendizaje constante. Es importante mantener una mentalidad abierta y estar dispuesto/a a adaptarte a los cambios. Esto implica estar siempre dispuesto/a a aprender, mejorar y reinventarte a ti mismo/a según lo requieran las circunstancias.
- Aprende haciendo: El emprendimiento se aprende, sobre todo, haciendo. A medida que trabajas en tu proyecto, por ejemplo, desarrollando tus ideas, tendrás la oportunidad de fortalecer y mejorar tus habilidades.
- Cultiva tu motivación: El motor de toda persona emprendedora es la motivación. En Rumbo al Cambio, trabajamos no solo para que desarrolles tus habilidades, sino para que encuentres en cada paso una fuente de motivación y confianza.
