El Impacto de la COVID-19 en el Ecosistema Emprendedor Global
La actividad emprendedora es uno de los elementos clave en cualquier estructura económica moderna. Sus dinámicas se asocian al ciclo económico y tienen impacto sobre el mercado de empleo, el comercio exterior y las actividades de innovación, entre otras. La irrupción de la pandemia provocada por la COVID-19 supuso un cambio brusco en la coyuntura sobre la que se desarrollan las actividades empresariales, generando una recesión súbita e inesperada en la mayoría de las economías mundiales y, a la vez, implicando cambios a muy corto plazo en la forma de hacer negocios. El cierre temporal de los establecimientos y otras medidas derivadas del confinamiento impuestas como política de salud pública se unió a la fuerte demanda de determinados productos y servicios relacionados con medidas de higiene y salud, o con los nuevos escenarios laborales y escolares que surgían al interior de las casas.
Desafíos Económicos para los Emprendedores
Emprender nunca ha sido una decisión fácil, ya que implica riesgo e incertidumbre. Sin embargo, con la llegada de la crisis económica derivada de la pandemia mundial de coronavirus, los nuevos emprendedores lo tuvieron aún más complicado para sacar adelante sus proyectos. Las garantías de éxito disminuyeron en ciertos sectores, siendo los más afectados la hostelería, el turismo, la educación, el comercio, los servicios personales y la cultura. La morosidad en el cobro de las facturas y los problemas para atender las nóminas o proveedores han sido las dos principales amenazas para estos negocios durante la pandemia. En torno al 28% de los autónomos y pymes ha debido hacer frente a estas circunstancias.
Un estudio coliderado desde la Universidad Pablo de Olavide reveló que el 60% de los emprendedores españoles ha visto su actividad empresarial amenazada a causa de la COVID-19, una cifra ligeramente inferior a la media internacional. A nivel global, Bellavitis et al. (2021) ya han documentado una fuerte reducción en las inversiones de capital riesgo después de la pandemia, lo que demuestra que la falta de recursos financieros supone un obstáculo para trasladar las intenciones empresariales a acciones concretas.
El Caso de las Microempresarias Peruanas
Este es el caso de las microempresarias peruanas en condición de pobreza o en riesgo de caer en ella, quienes aún enfrentan brechas en inclusión financiera y acceso a herramientas necesarias para impulsar sus negocios. Para tener una idea más concreta del impacto, Financiera Confianza, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA en Perú, realizó una encuesta a sus clientas del producto Palabra de Mujer. En ella se mostraba que solo 6 de cada 10 microempresarias pudieron tener sus negocios funcionando en octubre de 2020, aunque el país para la fecha ya se encontraba en la fase 4 de reactivación económica. Además, durante el periodo de cuarentena las restricciones de movilidad tuvieron un impacto significativo, viéndose más reflejado en entornos rurales.
Frente a este panorama y para mantener los ingresos, el 72% de las microempresarias decidió diversificar el negocio (48% cambió y el 24% agregó un negocio), ya que viven del día a día y cualquier pequeña alteración puede cambiar la estrategia de sobrevivencia. También, se observa cierta volatilidad, ya que un 10% de ellas, al no ver otra salida, decidió volver a ser dependiente. La investigación resalta que, en caso de necesitar capital, hay una preferencia por optar por préstamos a familiares y no de una entidad financiera, lo que demuestra la brecha de inclusión financiera.
Existe en el país una necesidad de contribuir directamente a la reactivación económica y a la reducción de la inequidad y no se puede lograr sin las pymes y sin las mujeres emprendedoras. Es importante el papel que las microfinancieras pueden desempeñar en estos segmentos. Por ejemplo, Financiera Confianza firmó un acuerdo con Centrum PUCP para que 600 mujeres microemprendedoras cuenten con una formación gratuita y virtual que les ayude a reactivar sus negocios.
Adaptación y Digitalización
Junto a la cuestión económica, el salto a lo digital es otro lugar común para este colectivo. El 42% de la muestra de emprendedores españoles afirma haber incrementado el trabajo no presencial o haber comenzado a desarrollar su jornada laboral desde casa. La asistencia a la oficina de los emprendedores de Chile, Australia y Reino Unido se ha reducido a menos del 10% de los casos, cifra que supone el 42% para España y Japón.
En cuanto a la digitalización, se observa que si bien se conoce, se le da poco uso. Financiera Confianza, por ejemplo, se ha trazado un objetivo en este ámbito y está brindando capacitaciones digitales para ayudar a que la actual 'digitalización' sea utilizada para fines del emprendimiento.
La pandemia del coronavirus ha sacudido los procesos de planificación empresarial y ha tenido consecuencias críticas en sus resultados. En contextos económicos de cambio constante, tener la capacidad de aumentar la frecuencia de planificación, reevaluación y reajustes es fundamental para lograr un entorno más estable. En el contexto actual, los emprendedores pueden optar por fijarse objetivos de crecimiento más prudentes, considerando los riesgos crecientes y la incertidumbre del mercado y las mayores limitaciones para obtener recursos financieros.
Durante una situación tan estresante e incierta como la de la COVID-19, con confinamientos y distanciamiento social, resulta relativamente fácil obtener información a través de la tecnología. Las situaciones de crisis, como las pandemias, suelen crear cohesión y una cultura más colectiva en la que no solo resulta apropiado pedir ayuda, sino que además se fomenta.
Los emprendedores pueden satisfacer parcialmente su necesidad de apoyo emocional con el espíritu comunitario que supone "estar todos juntos en el mismo barco". Además, con la COVID-19, es probable que los emprendedores, intencionadamente o no, participen en nuevas actividades y adopten nuevos comportamientos, como emprendedores y como ciudadanos particulares. La situación provocada por la COVID-19 cambia su modo de actuar, tanto en los negocios como en la esfera privada.
En cuanto a los beneficios que supone emprender en tiempos de COVID-19, se tiene que tener en cuenta que son aplicables sobre todo a sectores de negocios digitales, como tiendas online, formación a distancia y talleres en línea. Un negocio digital puede conseguir más clientes potenciales, ampliando su área de influencia y reduciendo costes. La situación ha hecho que muchos emprendedores hayan decidido dar marcha atrás con sus proyectos. También algunos negocios no han podido reconvertirse, bien por falta de financiación o de recursos, lo que ha reducido la competencia en ciertos ámbitos.
Las organizaciones más orientadas hacia la innovación son las que mejor han podido mitigar los efectos negativos de la crisis. Previo a la pandemia, diversos autores habían destacado cómo los contextos de crisis pueden ser favorables para iniciativas empresariales basadas en identificación de oportunidades o el desarrollo de innovaciones. Schepers et al. (2021) relacionan los procesos de innovación con el desarrollo de la resiliencia por parte de los emprendedores, entendiendo por resiliencia el proceso en el que las personas, empresas, comunidades o entidades se ajustan a las nuevas condiciones del contexto.
La digitalización de la PYME ante el reto del COVID-19
Bienestar Emocional y Relaciones Sociales
Junto a la cuestión económica, el informe "Entrepreneurship during the Covid-19 Pandemic: A global study of entrepreneurs’ challenges, resilience, and well-being", coliderado por la Universidad Pablo de Olavide y financiado principalmente por el King’s College de Londres, evalúa la repercusión de la pandemia en el colectivo emprendedor en términos de bienestar emocional y relaciones sociales.
Los niveles de satisfacción con la vida entre los emprendedores han caído un 12% durante los primeros meses de la pandemia, según el informe, pasando de 7.5 a 6.6 sobre 10. Apenas la mitad de los participantes en el estudio encontró tiempo suficiente para recuperarse del estrés laboral o para practicar ejercicio de forma regular. El 44% informó no dormir lo suficiente. La mayoría de la muestra (58%) manifestó estar preocupada por la salud de su familia y por la suya propia. En esta línea, algo más de un tercio reconoció su temor por recibir cuidados médicos insuficientes. Casi la mitad de los emprendedores advirtieron sobre la frustración que sentían ante las restricciones sociales. No obstante, el estudio subraya que apenas un 15% reportó sentirse solo en el trabajo.
Evolución de la Demografía Empresarial en España
En 2020 se crearon en España 102.000 sociedades menos que en 2019, lo que equivale a una reducción cercana al 25% y sitúa a este indicador en los niveles posteriores a la crisis de 2008. La creación de empresas fue menor en los principales tipos jurídicos: sociedad anónima, sociedad de responsabilidad limitada y algo menos intensa en el caso de los autónomos. Las bajas de empresas también se redujeron, aunque de forma mucho más moderada (menos del 2%) en 2020.
Entre las actividades que experimentaron mayores expansiones se encuentran los servicios financieros, las actividades postales y algunos segmentos de las actividades de transporte, mientras que entre las que tuvieron mayores contracciones destacan las agencias de viajes y el comercio. Un análisis doblemente desagregado, por sectores y por naturaleza jurídica, muestra que en algunas actividades relacionadas con la construcción se produjo un cierto proceso de reasignación, reduciéndose el número de sociedades y aumentando el de autónomos.
Flujos de Creación y Destrucción de Empresas (2000-2020)
La siguiente tabla muestra la variación en el número de altas y bajas de empresas y empresas activas entre 2019 y 2020 según personalidad jurídica en España.
| Tipo de Empresa | Variación Altas (2019-2020) | Variación Bajas (2019-2020) | Variación Empresas Activas (2019-2020) |
|---|---|---|---|
| Sociedad Anónima | Reducción muy significativa | Reducción moderada | Reducción constante |
| Sociedad de Responsabilidad Limitada | Reducción muy significativa | Reducción moderada | Caídas en la mayoría de actividades |
| Persona Física (Autónomo) | Reducción significativa | Reducción moderada | Crecimientos entre 2015 y 2020 |
En todos los tipos de empresa se redujeron muy significativamente el número de altas. El tipo de empresa más dinámico ha pasado de ser la sociedad de responsabilidad limitada en los primeros años de la serie a ser la persona física a partir de 2008. La creación de sociedades anónimas presenta un comportamiento más estable, con una clara tendencia a la baja entre 2000 y 2017, pero con un importante crecimiento en 2018. En cuanto a la destrucción de empresas, las tasas de los autónomos siempre han sido superiores a los otros tipos societarios.
Como se puede observar, la desaparición de sociedades anónimas es una tendencia constante desde el año 2000. El número de personas físicas activas ha presentado tres fases: crecimientos entre 2000 y 2008, y entre 2015 y 2020; y caídas entre 2009 y 2014.
Hay cuatro actividades principales comunes para las tres formas jurídicas (construcción de edificios, construcción especializada, comercio al por mayor y comercio al por menor). En estas dos últimas se redujo el número de unidades en los tres tipos de empresas por naturaleza jurídica, destacando la intensa caída en sociedades anónimas (con una pérdida de tejido empresarial de entre el 5% y el 6%). Por otro lado, en las diez actividades principales operadas por las sociedades anónimas se redujo el número de empresas, con mayores caídas en los sectores relacionados con la construcción, seguidos por la venta de vehículos de motor. En el caso de las diez principales actividades realizadas por las sociedades de responsabilidad limitada, en todas ellas se registraron caídas en el número de empresas (destacando las de transporte terrestre, que se redujeron en un 2,4%), exceptuando las dedicadas a actividades inmobiliarias (que aumentaron un 1,6%).
Actividades con Mayores Incrementos y Caídas
En las sociedades anónimas, los sectores que experimentaron una mayor expansión empresarial, dentro la negativa tónica general, fueron los servicios financieros (4,7%) y los servicios auxiliares a estos, así como otras actividades profesionales y científicas (con un crecimiento cercano al 2%).
Resiliencia y Futuro del Emprendimiento
Pese al coronavirus, en torno al 70% de los emprendedores espera poder crear puestos de trabajo en los próximos años y casi el 40% estiman que su negocio será aún mayor que antes de la pandemia. “Hablamos de un colectivo acostumbrado a enfrentarse a una incertidumbre constante, con gran capacidad de resiliencia”, señala Ana Pérez-Luño. No obstante, advierte que el estudio se realizó antes de la segunda ola y hoy, para según qué sectores, la situación es más dura.
El informe termina con la reflexión sobre cinco tendencias encontradas para la economía post-COVID: digitalización, enfoque ‘local’, modelos de negocios inclusivos, desarrollo de personal y resiliencia emprendedora.
Este trabajo documenta algunos de los principales cambios en la demografía de las empresas españolas como consecuencia de la crisis de la COVID-19 con datos que cubren hasta el 31 de diciembre de 2020. En ese año se crearon en España 102.000 sociedades menos que en 2019, lo que equivale a una reducción cercana al 25%. En cambio, con los datos disponibles, no se aprecia que la tasa de destrucción de empresas haya aumentado de forma significativa y, para algunas formas jurídicas, descendió.
En la medida en que a diciembre de 2020 todavía no se puede considerar que se hubieran manifestado todos los efectos de la crisis COVID-19, probablemente será necesario seguir analizando la cuestión para afinar el diagnóstico del impacto de dicha crisis. En cualquier caso, para hacer frente al posible empeoramiento en la dinámica empresarial como consecuencia de la crisis de la COVID-19, que podría amplificarse a causa de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se hace necesario adoptar medidas que favorezcan el dinamismo empresarial y el emprendimiento.
