Los desafíos de emprender: una mirada realista a las desventajas
Si estás leyendo este artículo, es porque estás pensando seriamente en convertirte en un emprendedor, ya sea para montar una tienda online u ofrecer algún otro servicio. Lo más seguro es que incluso ya tengas una idea de negocio bastante bien definida en mente. Emprender es un reto estimulante y trae consigo muchos beneficios, además de la indiscutible satisfacción de crear algo propio desde cero. Sin embargo, como sucede con todo, tiene sus pros y sus contras, por lo que es conveniente sopesarlos tanto a nivel personal como profesional.
Este no es otro post de frases bonitas y promesas vacías. Es un aterrizaje realista con sello Mentwin, donde te contamos, sin filtro, lo que implica lanzarte al ruedo; las ventajas y desventajas de ser emprendedor. Si alguna vez te han vendido que emprender es glamour, coworkings con café gratis y éxito rápido… hoy venimos a desmontarte el mito. Emprender tiene un lado oscuro que a menudo se omite del discurso.
Ventajas de ser un emprendedor
Aunque el enfoque de este artículo son las desventajas, es importante reconocer las motivaciones y beneficios que impulsan a muchos a emprender.
Mayor autonomía e independencia
Emprender un negocio se caracteriza por una autonomía e independencia que son incomparables al de la ocupación de un empleado por cuenta ajena. Independientemente del trabajo que se realiza, la libertad que otorga el tener tu propia empresa y tomar tus propias decisiones son una gran ventaja que se tiene muy en cuenta a la hora de plantearse el ser emprendedor. Además, ser tu propio jefe te permite también seleccionar a las personas que quieres que formen parte de tu equipo de trabajo.
La posibilidad de mayores ingresos
Este es otro de los puntos de peso que suele ser clave en la decisión de emprender. Ser ambicioso no es un rasgo negativo, ni tampoco lo es el hecho de querer conseguir una estabilidad económica y aspirar a un nivel de vida superior.
La satisfacción de crear algo propio y ver cómo prospera
Directamente ligada al éxito e ingresos considerablemente más altos, está la satisfacción personal que supone el crear algo propio y la consecución de los objetivos que uno se propone. Retar y poner a prueba las habilidades de uno mismo, arriesgarse y ver cómo prospera una idea viene acompañado de un sentimiento de satisfacción único y nos hace sentirnos invencibles.
Aportar algo nuevo a tu entorno y ser recompensado por ello
Por último, ser un emprendedor de éxito puede mejorar tu estatus y abrirte muchas puertas. Además, aportar tu granito de arena al entorno en el que vives también es un punto positivo que no se puede obviar. Ser de utilidad para la sociedad a través de acciones de diversa índole se puede considerar también como un logro personal de autorrealización.
Claves para emprender con éxito y vivir con propósito. Sergio Fernández, Máster de Emprendedores
Desventajas de ser emprendedor
Las ventajas y desventajas de ser emprendedor conviven al mismo tiempo. Hay días en los que sientes que todo tiene sentido y que vas por el buen camino, y otros en los que quieres salir corriendo y te preguntas si hay una conspiración universal contra ti. Emprender no es para todo el mundo. Aquí te vamos a contar todas las desventajas de ser emprendedor.
Saber administrar la autonomía recién adquirida
La autonomía también trae sus inconvenientes, y es que para ser emprendedor hay que exigirse un determinado grado de organización y disciplina para no hundirse a uno mismo de forma rápida y catastrófica. Asimismo, y a diferencia de un trabajador por cuenta ajena, las responsabilidades que se concentran en tu persona son mucho más grandes tanto en número como en dimensión. Las claves para ser un emprendedor de éxito nos exigen saber un poco de todo: administración y gestión empresarial, comercio, marketing, y, por supuesto, ser un as dentro de nuestro área de trabajo.
Si esta es tu principal motivación, probablemente estás muy perdido en la vida, tus frustraciones con el trabajo y la animosidad negativa hacia tu jefe (o jefes) no van a solucionar nada a ese respecto. Si piensas que has erradicado completamente la figura del jefe de tu vida, estás equivocado, pues de ahora en adelante tus jefes serán los clientes y la Agencia Tributaria, entre otros.
Inevitables riesgos económicos
Otro de los aspectos negativos del emprendimiento es el inevitable riesgo económico al que nos enfrentamos: todo negocio o actividad empresarial requiere de medios económicos para iniciarse, pero no hay seguro que valga aquí, pues todo emprendedor se arriesga a fracasar al comenzar un nuevo proyecto y perder todo su dinero. Es importante estar preparados y saber evaluar las dificultades que podrían surgir, así como organizar nuestros ingresos de forma responsable hasta que el negocio florezca y alcance una estabilidad que consideremos suficiente. Tampoco está de más tener guardado un plan B en la manga, siempre listo en el caso de que las cosas vayan realmente mal y no quedarnos en la miseria.
Si vienes de un sueldo fijo, prepárate. Ser emprendedor implica aprender a vivir con la incertidumbre. A veces facturas un montón en un mes y al siguiente… grillos. Épocas de vacas flacas en las que hacíamos magia para estirar cada euro. Por eso es vital aprender a gestionar tus finanzas, crear colchones, diversificar y, sobre todo, no volverte loco cuando un mes va mal.
El emprendimiento NO es una buena alternativa al desempleo, claramente te puede sacar de él, pero es caro. Muchos emprendedores inexpertos deciden ignorar eso e intentarlo igual en una situación desesperada de desempleo.
Tu tiempo libre siempre sujeto a la carga de trabajo
Ser emprendedor conlleva sacrificar noches sin dormir para sacar el negocio adelante. La flexibilidad horaria podría convertirse en tu peor enemiga, aunque es cierto que en teoría eres el que se establece sus vacaciones y los días de trabajo. Pero si hay algún problema o muchísimo trabajo y eres el único que lo puede abarcar, despídete de los fines de semana y de la jornada de 8 horas al día, pues hay que estar siempre dispuesto a hacer todo lo que está en tus manos y más para sacar el negocio adelante. Emprender online te permite trabajar desde casa. 8-10 horas al día (en sus inicios, Cova llegó a trabajar 12 o 14). Pero ¡eh! Al menos tú decides cómo te distribuyes tus 55 horas semanales de curro. Un chollo, oiga.
La soledad del emprendedor
Otra de las grandes desventajas de ser emprendedor: la soledad. Hay días en los que parece que estás en una isla. Y si no construyes una red de apoyo (mentores, colegas, comunidad), puedes sentir que te estás volviendo loco.
La frustración y el agotamiento
Cuando emprendes, es fácil caer en la trampa de querer hacer más, tener más, ser más. Y eso puede llevarte al agotamiento. Llegas a metas que antes soñabas y ahora te parecen normales. La exigencia te devora si no pones límites. Este mes tienes clientes, pero ¿y el que viene? Igual que en el relato “Cuento de Navidad”: tus fantasmas del pasado, el presente y el futuro vendrán a hacerte una visita. Consejo: trabaja en ti para intentar tener controlados tus miedos y así, mantener la ansiedad a raya. Consejo extra de Cova: intenta no compararte con los demás. Lo que ves en las redes sociales son solo instantes escogidos, no representa la realidad de una empresa. No conozco a nadie que no haya pasado malas rachas o que no haya cometido múltiples errores.
Estadísticas sobre el fracaso emprendedor
Desde el inicio de la crisis han corrido ríos de tinta cantando loas al emprendimiento y los emprendedores. Un discurso que, como una gota de agua cayendo una y otra vez sobre la piedra años y años, ha ido erosionando paulatinamente a la opinión pública. De hecho, por primera vez en el año 2016, convertirse en emprendedor se ha convertido en la opción predilecta de la mayoría de los españoles (26,8%) por encima de hacerse funcionarios (25%), que históricamente venía siendo la opción predilecta de los universitarios, según el estudio Y después de la Universidad, ¿qué?, realizado por GAD3.
Sin embargo, las modas no siempre son buenas y, las ventajas que vende el discurso proemprendimiento cuentan siempre con una contrapartida de carácter económico que invita a pensar fríamente si merece la pena lanzarse a la piscina del mundo empresarial.
Aquí te presentamos algunas estadísticas clave:
- El 80% de las startups fracasan el primer año de creación. La mayoría de las escuelas de negocio coinciden en esta cifra. Además, más del 30% de los autónomos echan el cierre de su negocio antes de que termine ese primer año.
- El 90% de ellas no sobrepasan los dos años. Es decir, 8 de cada 10 empresas ya habían muerto durante su primer año. De las dos que habían conseguido sobrevivir, una de ellas (el 50%) habrá desaparecido durante el año siguiente.
- Hasta 12 años en ser "relevante". Aquellas que consiguen sobrevivir a los dos primeros años y no tiran la toalla, tardan un mínimo de 8 años en conseguir un cierto grado de relevancia. Según explica el fundador de coches.com en su blog, Iñaki Arrola, algunas empresas que han triunfado en Internet como Milanuncios, Tripadvisor, Fon, Idealista, Privalia o Softonic han tardado al menos una década en hacerse relevantes.
Otros puntos críticos:
- Si tu empresa pasa una mala racha, nadie te ayudará: El ecosistema emprendedor es profundamente darwinista y superficial. Cuando a una nueva empresa parece irle bien, todo el mundo llama a su puerta y los inversores llaman a su puerta. Sin embargo, cuando atraviesa un momento delicado, nadie parece escucharlas. Este comportamiento obedece a la lógica clásica del mercado porque los inversores buscan ganar dinero con tu startup. "Cuando te dedicas a Venture Capital tienes que maximizar la inversión en compañías que van bien y no ayudar a mantener compañías que están sufriendo. Es duro pero es así", asegura Arrola.
- Puedes arruinarte hasta perder tu casa: Uno de los mantras que rodean el ecosistema emprendedor es que emprender sale muy barato. Esto en gran medida depende de préstamos, avales, deudas y el tipo de sociedad o categoría de autónomo al que se encuentre adscrito el emprendedor. Frente a la creencia popular de que emprender sale prácticamente gratis, que de hecho tampoco es cierta ya que en España es el cuarto país de la UE en el que sale más caro emprender.
- Más horas de trabajo: Los trabajadores por cuenta ajena, los asalariados, trabajan una media de 36,5 horas semanales. Mientras tanto, los trabajadores por cuenta propia lo hacen hasta 45,1 horas, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Es decir, los emprendedores trabajan el equivalente a una jornada de trabajo extra a lo largo de la semana.
- España no es un buen lugar para abrir una empresa: España es el país que peor se posiciona de todo nuestro entorno en la UE para abrir un nuevo negocio. Por delante se encuentran países como Macedonia, Letonia o Georgia, según el índice elaborado por el Banco Mundial, Doing Business.
Fuente: Diversas escuelas de negocio y estudios de mercado.
La gestión de los comentarios negativos y el miedo al juicio
El mundo se divide entre las personas que se animan, avanzan y hacen y las que permanecen inmóviles, critican y juzgan a los demás. Mi primera sugerencia es que formes parte del primer grupo, la segunda es que no prestes atención a las críticas. Somos humanos. Esto de la crítica, esto de juzgar y el miedo a ser juzgados viene de nuestro pasado remoto.
El origen del miedo al rechazo
El miedo a que nos juzguen y el miedo al fracaso tiene que ver con el miedo a no ser aceptados. Cuando vivíamos en las cavernas necesitábamos ser aceptados, si nos rechazaban (y nos echaban de la tribu) moríamos. Así de simple. Todavía, en nuestro ADN, persiste ese miedo al rechazo, que está muy relacionado con los juicios y la crítica ajena. En esos tiempos era vital ser aceptado por tu grupo, cuando no eras aceptado y te rajaban de la cueva te las tenías que valer por vos mismo y en esos tiempos tan complicados lo más probable es que no duraras ni un día. Algunas personas todavía sienten ese miedo de no ser aceptados y por ello tratan de evitar las críticas.
La irrelevancia de la crítica de desconocidos
Hoy hay muchas «tribus» por doquier y cada uno de nosotros nos podemos relacionar con aquellos que nos valoran y comparten nuestra visión del mundo, nuestra forma de pensar y también valoran lo que hacemos. Esto explica el éxito de lo que se denomina «nichos de mercado». Los Yankees suelen decir «nich is rich» (hay riqueza en los nichos). Hoy mucha gente se junta con otra gente que tienen los mismos gustos y preferencias. Hace décadas era casi imposible, nuestros amigos y conocidos eran los que estaban cerca de nosotros, en nuestro barrio o ciudad. Hoy podemos juntarnos con quien se nos venga en gana, sea que vivan en la misma cuadra que nosotros o en cualquier lugar del mundo. De acuerdo a esto ¿qué sentido tiene intentar agradar a quienes no conectan con nosotros? ¿Qué sentido tiene hoy querer agradarle a todo el mundo? ¿Para qué insistir tratando de caerle bien a personas que no son compatibles con nosotros?
Es absurdo pero real. La gente se preocupa más por la opinión, crítica o juicio de los desconocidos que por las de los conocidos. Si te critica un amigo, familiar o conocido te molesta menos que cuando te critica un perfecto desconocido, o un perfil anónimo en una red social. Terminamos «dándole más bola» a las opiniones de estos desconocidos que a las opiniones de nuestro círculo cercano. Y como si esto fuera poco una crítica nos pesa más que mil halagos. Igual no te preocupes. Todos, en mayor o menor medida, actuamos de esta forma.
Superando el miedo a ser juzgado
¿Qué importa si te juzgan? Te van a juzgar, siempre vas a encontrar a gente que se va a meter en tu vida y se va a meter a opinar. Hay gente que se dedica a gastar su tiempo criticando y juzgando a otros. Te pregunto ¿vas a dejar de emprender por miedo a que alguien te juzgue o te critique? (alguien que ni siquiera te conoce). ¿No vas a animarte a hablar a cámara ante la eventual posibilidad de recibir una crítica? ¿Vas a enterrar tu sueño de crear un negocio, de escribir tu blog, de publicar contenidos por miedo a que te juzguen? Hay miles de personas a quienes podés ayudar con tus conocimientos, habilidades, experiencia, etc. Siempre alguien lo va a hacer, sin importar lo bien que hagas las cosas alguien te juzgará o criticará. Todos tenemos gente que nos quiere y gente que no nos quiere. Hay detractores por todos lados. ¿Y qué? Siempre habrá alguien que tenga algo que decir. Dejá de lado a estas personas, no les prestes atención.
Fuente: Elaboración propia.
