Caritina Goyanes Lapique: Una Vida Entre la Tradición, la Gastronomía y un Trágico Final
Caritina Goyanes Lapique, hija del reconocido productor cinematográfico Carlos Goyanes y de Cari Lapique, fue una mujer multifacética cuya vida estuvo marcada por la tradición familiar, su pasión por la cocina y su dedicación a su familia. Su repentina muerte a los 46 años ha conmovido a la sociedad española, dejando un vacío en el mundo de la gastronomía y en el corazón de sus seres queridos.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado a todos los que la conocieron y apreciaron, dejando un vacío en la alta sociedad y en el mundo de la gastronomía, al que dedicó su vida profesional.
Caritina Goyanes ha fallecido este 26 de agosto de forma repentina debido a un infarto, como hemos adelantado en THE OBJECTIVE. La joven, de 46 años, se encontraba junto a su familia en su casa de Marbella, lugar donde también murió su padre hace tres semanas.
Al parecer, la empresaria no se encontraba muy bien desde hacía varios días, pero ella lo achaba a la difícil situación que estaba viviendo por la muerte de su padre, al que estaba muy unida.
Nacimiento y Orígenes Familiares
Caritina Goyanes Lapique nació el 10 de noviembre de 1977 en Madrid. Fue la primera hija del matrimonio entre Carlos Goyanes Perojo y Cari Lapique, hija de los condes de Villamiranda.
Dos años después de su boda -el 20 de septiembre de 1975 en Marbella-, el feliz matrimonio daba la bienvenida a su primogénita en la Clínica de la Concepción de Madrid.
La vida de Caritina, al igual que ha sucedido con su hermana Carla, ha sido muy seguida por las revistas del papel couché. Ambas han protagonizado grandes portadas debido a su complicidad y a la importancia en la vida de su madre, quien siempre ha tenido palabras bonitas hacía ellas.
Ambas han protagonizado grandes portadas debido a su complicidad y a la importancia en la vida de su madre, quien siempre ha tenido palabras bonitas hacía ellas.
Tanto Caritina como Carla siempre han estado muy unidas a su padre. Es por eso que su muerte fue un auténtico mazazo para ambas y, también, para su madre, Cari Lapique.
Tanto las hermanas como la aristócrata se despidieron de Carlos Goyanes en un funeral de lo más triste, en el que no faltaron las lágrimas y las muestras de cariño de personalidades del mundo de la jet set y los negocios.
La última vez que pudimos ver a Caritina fue en la despedida de Carlos, donde apareció totalmente abatida y en compañía de su hijo, Pedro.
La última vez que pudimos ver a Carla, la hermana de Caritina, fue, también, durante el último adiós a su progenitor. La mujer se mostró totalmente devastada; estaba muy unida a su padre, al igual que lo estaba de Caritina.
Esos rasgos que han pasado de generación en generación han convertido a los Goyanes Lapique en personas muy queridas entre sus amigos y en sus puestos de trabajo.
Este ha sido un verano muy duro para la familia Goyanes, que siempre ha estado muy unida. Hace tan solo unas semanas, Carlos Goyanes perdió la vida de manera repentina. "16 años y 16000 millones de veces te volvería a elegir para recorrer este camino juntos.
La última vez que vimos a Caritina fue la tarde del 8 de agosto en la iglesia de la Inmaculada Concepción, situada la zona residencial de Guadalmina (Marbella).
La casa familiar de Marbella era el refugio favorito de Cari, donde pasó los momentos más felices de su vida, junto a sus padres, Cari Lapique y Carlos Goyanes, y junto a su hermana, Carla.
Trágicamente, este verano será el más triste de todos.
Hacer historia del nombre tradicional de la familia es una manera de homenajear a Cari Goyanes Lapique, creadora del catering Six Sens, y de lo orgullosa que estaba de su familia.
Recordar aquí que la empresaria falleció repentinamente el pasado 26 de agosto mientras pasaba su veraneo, como siempre, en el chalé familiar de la urbanización Guadalmina, en Marbella. Una muerte inesperada que ha supuesto una tragedia para los suyos y para todos los que la trataron. «Era una mujer excepcional en todos los sentidos».
La familia Goyanes Lapique compartió este posado en el que los cuatro posaron con looks vaqueros.
La familia Goyanes Lapique compartió este posado en el que los cuatro posaron con looks vaqueros.
En 1983, Cari dejaba de ser hija única y estaba feliz con la llegada de su hermanita, Carla.
Tanto, que hasta se encargó de escoger su nombre. Como nos contaba entonces su madre, tenía pensado ponerle Sandra, pero Cari, que tan sólo tenía cinco años, se empeñó en que tenía que ser Carla "porque así los cuatro teníamos nombres que empezaban por 'C".
Caritina y Carla Goyanes, que tenían personalidades muy distintas, eran inseparables y no dudaban en deshacerse en halagos la una con la otra.
“Adoro a mi hermana, pero si es cierto que somos opuestas.
Carla ha pasado, en su vida, por distintos trabajos. Probablemente el más conocido y especial fue en la inmobiliaria de su familia, donde se ha empleado en los últimos tiempos.
La mujer se casó con Jorge Benguria en el verano de 2011, a quien conoció en una cita a ciegas. Juntos han tenido tres hijos y han vivido en distintos países. Carlos, el primero de ellos, vino al mundo en 2012, mientras que Santi lo hizo hace diez años. Beltrán, el primogénito, nació en 2019, después de que la familia se trasladara definitivamente a Madrid.
Carla era bautizada en una iglesia madrileña junto a su primo Carlos, hijo pequeño de Myriam Lapique y Alfonso Cortina.
"Mi matrimonio significaba casarme con el hombre del que estaba enamorada, por el que había luchado, era convertir en realidad mi cuento de hadas…", nos confesaba.
"Tenía en contra todo, incluso la opinión de mi padre, que en esas fechas no estaba demasiado de acuerdo con mi relación con Carlos porque era casado y aquella circunstancia parecía insalvable…".
Juntos habían logrado vencer todos esos obstáculos que parecían 'separarles' y formar una familia que, para ellos era lo más importante: "las demás cosas están en un segundo plano y siempre se pueden solucionar". Junto a ellos, aparecían Cari y Carla, a las que les "encantaba fotografiarse".
La repentina muerte de Caritina Goyanes ha conmovido a la sociedad española, dejando un vacío en el mundo de la gastronomía y en el corazón de sus seres queridos.
Caritina, hija del productor Carlos Goyanes y de Cari Lapique, fue una mujer multifacética cuya vida estuvo marcada por la tradición familiar, su pasión por la cocina y su dedicación a su familia.
Caritina Goyanes era una mujer profundamente religiosa que vivió como un "día de emoción maximísima" la Comunión de su hija, MiniCari. La celebración unió una vez más a toda la familia, que siempre ha sido una piña.
A finales de 2021, Caritina Goyanes disfrutó de una escapada que llegó tras una etapa agridulce marcada por el fallecimiento de su tío, Alfonso Cortina, y la boda de sus dos primos, Felipe y Carlos Cortina.
Una Tradición Familiar
Su nacimiento estuvo marcado por la tradición familiar, pues se mantuvo la costumbre de nombrar Caritina a una descendiente de la rama materna, tradición que se remontaba a sus bisabuelos.
Tras su nacimiento el 10 de noviembre de 1977 en la clínica madrileña de la Concepción quedó inscrita con el nombre de Caritina Manuela Goyanes Lapique. Se convertía así en la quinta descendientes de la saga que iniciaron los bisabuelos María Magdalena Cañedo y Santiago de Liniers que decidieron llamar así a su segunda hija. A partir de 1909 se instauró el nombre de la Santa en el árbol genealógico. Así hasta llegar a la sexta generación con el nacimiento de Caritina Matos Goyanes a la que se conoce con el apodo de «Minicari» por ser una fotocopia de su madre.
La celebración de Santa Caritina de Cirilo se celebra el 5 de octubre.
Con el nacimiento de Caritina, se mantuvo una arraigada costumbre familiar. No hubo que elegir entre un listado de nombres como suele suceder con los recién nacidos. Si el primogénito era niño se llamaría Carlos como el padre Goyanes.
Pero fue niña y en este caso estaba clarísimo. Se mantendría la costumbre de la mujeres Lapique: Caritina. Y como era de esperar no hubo discusión en este primer tramo de la vida de la bebé.
«Cuando nació mi hija no había dudas de que seguiríamos con la costumbre, y así fue. Aunque la llaman ‘‘Minicari’’ por lo mucho que se parece a mí», contaba orgullosa la matriarca. El resto de la familia respeta esa elección que hasta ahora sigue la línea materna.
Hasta que no cumplió su mayoría de edad, Caritina Goyanes Lapique utilizaba el nombre original como hacía su abuela Fernández de Liencres y la bisabuela. Y así la llamaban las amistades y parte de la familia hasta que decidió que era demasiado largo. Los que la conocimos desde pequeña la seguíamos localizando siempre de la manera primigenia. Y comentaba con sentido del humor: «Así es cómo sé cuando sois los de antes y no nuevos, cuando os dirigís a mí como Caritina».
Contaba que había compañeros de clase cuando comenzó en la universidad que pensaban que era un apelativo cariñoso con origen en la Virgen de la Caridad en vez de en el santoral.
La esposa de Carlos Goyanes, Cari, siempre prefirió el diminutivo. En este caso para diferenciarse de su madre Caritina Fernández de Liencres y Liniers, que falleció en el 2015 a los 85 años. Aseguran los que la trataron que la nieta era muy parecida en carácter y en manera de ser. La dama en cuestión posó en juventud en los años cincuenta para el fotógrafo Richard Avedon en Nueva York.
La explicación que daba Cari Lapique hija cuando la entrevistaban y hablaba de su progenitora era que el padre se dedicaba al comercio de temporada y en un viaje que recalaron en Nueva York «aprovechó para hacerse esa sesión. A mí me habría encantado tener también esos retratos».
Y antes estaba la bisabuela Caritina de Liniers y Cañedo. Su abuelo paterno, Antonio Fernández de Liencres y Nájera, era marqués de Nájera, de Donadío y vizconde de Villa de Miranda. En la actualidad, el título se ha extinguido, porque nadie lo ha reclamado en más de cuarenta años.
Formación y Pasión por la Cocina
Caritina, como muchos jóvenes de su entorno social, tuvo la oportunidad de estudiar diversas disciplinas. Comenzó con Derecho, luego realizó un máster en Bolsa, pero finalmente se decantó por su verdadera pasión: la cocina.
En 1998 colaboró durante tres años con la famosa chef y jurado de 'Masterchef' Samantha Vallejo-Nágera, en su catering 'Samantha de España'.
En 2001 la colaboración entre estas dos amigas acabó debido a que Caritina quiso retomar la abogacía, pero dejó de ejercer su profesión aproximadamente a los seis meses debido a que a la empresaria no le gustaba su trabajo y quería seguir dedicándose a la cocina.
Ambas han protagonizado grandes portadas debido a su complicidad y a la importancia en la vida de su madre, quien siempre ha tenido palabras bonitas hacía ellas.
Caritina nació hace 46 años y, en un primer momento, decidió estudiar Derecho. Una formación que complementó con un máster en Bolsa. Pronto se dio cuenta que lo suyo no eran los números sino que prefería dedicarse a la cocina.
Por eso, se formó con distintos cursos que le llevaron hasta París, donde siguió formándose, y hace unos años formó su propia empresa de catering que es todo un éxito; Six Sens by Cari -como le conocían en su familia y los más allegados-.
Su amor por la gastronomía la llevó a París, donde se formó en este arte antes de regresar a España para lanzar su propia empresa de catering, Six Sens by Cari. El éxito de su emprendimiento fue tal que Cari publicó un libro de recetas con platos "fáciles, originales y baratos" que se puede adquirir en Amazon, consolidándose en el ámbito culinario.
En todos estos años, su marca se ha convertido en una de las mejor valoradas, llegando a publicar hasta su propio libro de recetas.
De esta manera, Caritina supo, desde muy joven, que su destino estaba entre los fogones. Una pasión que también transmitía a través de sus redes sociales, en su perfil de Instagram, donde daba tips sobre «planes, viajes y gastronomía».
También, compartía infinidad de imágenes junto a su familia, especialmente de sus dos hijos; Cari y Pedro.
A través de su catering, Cari ha participado en infinidad de eventos, tanto en aquellos actos más grandes, como bodas, así como en algunos más privados como celebraciones. Lo cierto es que la familia Goyanes-Lapique siempre le ha gustado mucho reunirse y es por eso que habían elegido Marbella como el lugar al que volver todos los años.
Sin embargo, este verano se ha teñido de luto con la pérdida de Caritina, que siguió de cerca la muerte de su padre, Carlos Goyanes, apenas unas semanas antes.
Sixsens: Un Catering de Éxito
Por este motivo decidió emprender su propio negocio hostelero y abrió el catering 'Sixsens' bautizado con este nombre por el sexto sentido que dicen que poseen las mujeres, pero su catering es más conocido por el nombre de Catering de Cari.
Se rumoreó que debido a la apertura de este nuevo catering surgio una enemistad entre la chef y la empresaria, pero ambas desmintieron esa noticia asegurando que seguían teniendo una buena relación. Goyanes declaró sentirse muy agradecida con todo lo que había aprendido de Samantha Vallejo.
Con el paso de los años, Cari se apartó de los focos -que dejaba a su madre y su hermana- e inició su propio camino poniendo en marcha su propia empresa de catering, Six Sens, una de las más solicitadas de la capital.
"Al principio fue un drama horrible porque pensaban en mi carrera..., pero al final vieron que las cosas me iban muy bien y cambiaron de opinión. Ahora están encantados", nos contaba, entusiasmada, sobre su aventura empresarial.
Su catering, SixSens, era uno de los más solicitados de la capital, pero, sin duda, su mayor orgullo era su familia.
Cari daba el sí, quiero a Antonio Matos, en la pequeña iglesia Madre de Dios del Carmen, en Ibiza, uno de sus "rincones favoritos".
Matrimonio e Hijos
En 2008, Caritina contrajo matrimonio con el empresario Antonio Matos en una boda de ensueño celebrada en la iglesia de Es Cubells, en Sant Josep de Sa Talaia, Ibiza. El evento fue un verdadero acontecimiento social, congregando a personalidades como Nieves Álvarez, José María García, Nati Abascal y Colate, entre otros.
De su unión nacieron dos hijos: Pedro, en 2010, y su hija menor, cariñosamente apodada "Minicari", en 2013. Para Cari, su familia era su mayor tesoro, y eso se reflejaba claramente en sus redes sociales, donde compartía momentos íntimos de su vida como madre, esposa y profesional.
Era un pequeño, nos explicaba, "superdeseado, tanto por nosotros como por ambas familias. Nunca me imaginé que se podría llegar a querer tanto. Te das cuenta de lo que realmente es importante".
Era su primer verano como mamá, uno muy distinto a todos los que había vivido anteriormente, pero todos estaban como 'locos' con el pequeño Pedro.
Tener un hijo y verle crecer y que me llame mamá, que me abrace… es lo mejor que me ha pasado jamás".
"Pedrito es muy, muy bueno pero es superinquieto y muy, muy travieso".
Junto a su marido, Antonio, nos decía que vivía como siempre soñó: "Sólo se vive una vez, la vida pasa muy deprisa y hay que intentar disfrutarla al máximo".
Porque, como ella misma nos desvelaba en todas sus entrevistas, "mis hijos me han cambiado la forma de ver la vida y de vivirla. Pasas de vivir pensando primero en ti a pasar tú a un plano muy lejano comparado con tus hijos.
También, compartía infinidad de imágenes junto a su familia, especialmente de sus dos hijos; Cari y Pedro.
En 2013, la alegría se multiplicó en casa de Caritina Goyanes con la llegada de su segunda hija, Mini Cari. “Tiene una personalidad envidiable y se pone el mundo por montera.
"16 años y 16000 millones de veces te volvería a elegir para recorrer este camino juntos.
Desafíos Personales y Fe
A pesar de la felicidad que mostraba en Instagram, la vida de Caritina no estuvo exenta de dificultades. Según recoge El Mundo, en una entrevista con la Fundación Mater Mundi TV, Caritina confesó haber atravesado una etapa de gran ansiedad, impulsada por el miedo a la pérdida, que la llevó a ser extremadamente exigente con sus hijos y a crear tensiones en su matrimonio. Sin embargo, su profunda fe católica la ayudó a superar esta crisis.
Desde siempre la empresaria se ha declarado católica, pero en 2018 afirmó que su matrimonio pasaba por un mal momento debido a la monotonía y que ella no se notaba cerca de Dios, iba a misa todos los domingos pero no se sentía cercana a sus creencias. Un amigo de ella le recomendó los retiros de Emaus y ella acudió a ellos, estos retiros están basados en la lectura del evangelio según Lucas 24: 13-35.
La máxima prioridad de Caritina siempre ha sido su familia, una pasión heredada de sus progenitores.
"Lo más importante y lo que les he intentado enseñar es que sean buenas personas, transigentes, generosos y trabajadores", nos decía su madre.
Caritina Goyanes era una mujer profundamente religiosa que vivió como un "día de emoción maximísima" la Comunión de su hija, MiniCari. La celebración unió una vez más a toda la familia, que siempre ha sido una piña.
Un Adiós Inesperado
Caritina Goyanes ha fallecido a los 46 años por un paro cardíaco que no ha podido superar.
Caritina Goyanes ha fallecido repentinamente a los 46 años en su hogar de Marbella, un lugar que recientemente había sido escenario de otro triste adiós, el de su padre, Carlos Goyanes Perojo, hace apenas tres semanas.
Al parecer, la empresaria no se encontraba muy bien desde hacía varios días, pero ella lo achaba a la difícil situación que estaba viviendo por la muerte de su padre, al que estaba muy unida.
Este ha sido un verano muy duro para la familia Goyanes, que siempre ha estado muy unida. Hace tan solo unas semanas, Carlos Goyanes perdió la vida de manera repentina.
Hacer historia del nombre tradicional de la familia es una manera de homenajear a Cari Goyanes Lapique, creadora del catering Six Sens, y de lo orgullosa que estaba de su familia.
Recordar aquí que la empresaria falleció repentinamente el pasado 26 de agosto mientras pasaba su veraneo, como siempre, en el chalé familiar de la urbanización Guadalmina, en Marbella. Una muerte inesperada que ha supuesto una tragedia para los suyos y para todos los que la trataron. «Era una mujer excepcional en todos los sentidos».
La última vez que pudimos ver a Caritina fue en la despedida de Carlos, donde apareció totalmente abatida y en compañía de su hijo, Pedro.
Nuevo mazazo para la familia Goyanes-Lapique. A la muerte de Carlos, a los 79 años, en su casa de Marbella ha seguido el fallecimiento de su hija Caritina, a los 46, tras sufrir un infarto.
Legado Familiar
El legado de Caritina Goyanes no solo se basa en sus logros como empresaria, sino también en su papel como madre y esposa. Su hermana Carla, con quien mantenía una relación estrecha, ahora se enfrenta al desafío de sobrellevar esta pérdida en un momento ya de por sí difícil para la familia.
Caritina Goyanes, nieta de los condes de Villamirandala, se despide dejando una huella indeleble en su círculo íntimo y en la sociedad que la vio crecer.
Es por eso que su muerte fue un auténtico mazazo para ambas y, también, para su madre, Cari Lapique.
Caritina en Diez Minutos
Cari siempre fue muy atenta con Diez Minutos y nos abrió su corazón en varias ocasiones. Una de ellas fue en 2016, cuando se sinceró sobre su faceta empresarial, sus hijos y su familia. "Nunca me imaginé que se podía querer tanto a los hijos, con una entrega tan desinteresada. Tenemos la suerte de tener dos niños súper cariñosos", nos confesó enconces.
Caritina, que siempre ha mostrado su fe en Dios, compartió con todos uno de los días más felices de su vida, la Primera Comunión de su hijo Pedro, en mayo de 2019.
Caritina empezó trabajando en un despacho de abogados, pero confesó que no le gustó y que estaba deseando hacer lo que siempre le había gustado: el mundo de la gastronomía, por eso fundó su propia empresa de catering 'Six Sens', que era conocido como 'El catering de Cari'.
Aunque estuvo a dieta en varias ocasiones, a Cari nunca le importó se una mujer de 'talla grande'. Muchas marcas las reclamaban para ser su imagen. Tal y como nos contó en una de sus entrevistas, "las tallas grandes ya se pueden comprar en muchos sitios, ropa bonita, y de diseño".
En 2011, cuando Pedro era tan solo un bebé, protagonizó un divertido reportaje junto a su madre para Diez Minutos, con motivo del Día de la Madre. Entonces Cari ya nos confesaba que quería tener una niña para llamarla 'Cari', un sueño que cumplió en abril de 2013.
Durante años, la familia nos dejó divertidas imágenes como esta: todos juntos en una lancha, con Carlos como 'capitán'.
La familia Goyanes Lapique compartió este posado en el que los cuatro posaron con looks vaqueros.
