La Capacidad Empresarial: Definición, Factores y Habilidades Clave para el Éxito
La capacidad empresarial se define como el proceso de utilizar la iniciativa privada para transformar el concepto de empresa en una nueva compañía, o para ampliar y diversificar un negocio o una empresa existentes que tienen un elevado potencial de crecimiento. Es el instrumento universalmente empleado para producir y poner en manos del público la mayor parte de bienes y servicios existentes en la economía.
Además, puede definirse como todo el conocimiento, así como las herramientas, que posee un empresario para gestionar y generar riqueza a través de la actividad que ejerce. De esta forma, los empresarios poseen ideas, las llevan a cabo y asumen los riesgos que estos planteamientos conllevan.
La Capacidad Empresarial como Factor de Producción
La capacidad empresarial es uno de los cuatro factores de producción conocidos. La capacidad empresarial, por tanto, se incluye dentro de los factores de producción conocidos, junto a tierra, trabajo y capital. Aunque ha sido un factor cuestionado por algunos economistas, especialmente de corriente marxista, los libros de historia económica, así como de economía, lo recogen como un factor de producción más. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hace referencia a este concepto como un factor crucial para el desarrollo económico.
A continuación, se presenta una tabla que resume los factores de producción tradicionales y la adición de la capacidad empresarial:
| Factor de Producción | Descripción |
|---|---|
| Tierra | Recursos naturales utilizados en la producción de bienes y servicios. |
| Trabajo | Esfuerzo humano, tanto físico como intelectual, aplicado a la producción. |
| Capital | Bienes duraderos creados para producir otros bienes o servicios. |
| Capacidad Empresarial | Habilidad para organizar los otros factores, innovar, asumir riesgos y generar valor. |
Objetivos y Motivaciones de la Capacidad Empresarial
El objetivo principal es maximizar el beneficio. No es un objetivo único, ni siquiera tiene por qué ser el primordial. Parece además claro a primera vista que las Empresas están para producir y comercializar bienes y servicios, pero que esta actividad se realiza porque se quiere obtener un Beneficio, y cuanto más se gane, mejor; los empresarios no trabajan sólo por el bien común sino también con ánimo de lucro. La capacidad empresarial es saber vender los servicios y productos. Además, de saber llegar al cliente por medio de la ambición y el impulso de triunfar. Esto permitirá conseguir los objetivos propuestos.
Habilidades Clave de un Emprendedor con Capacidad Empresarial
La capacidad empresarial requiere de habilidades administrativas, organizacionales y directivas. Se debe saber identificar oportunidades para establecer relaciones interpersonales, generando motivación, desarrollo profesional, compromiso del empleado, aprendizaje continuo, participación y creatividad.
Un empresario, o un coach en el contexto de la consultoría, aparte de vender un producto, se está vendiendo a sí mismo, tiene que transmitir una imagen transparente. Desde ese punto de vista, es importante que el coach crea en sí mismo y en su servicio, fijando metas claras y ambiciosas. Todo esto, para que los objetivos estipulados se cumplan. "El líder no sólo vende un producto intangible, sino que también se vende a sí mismo".
El coach atiende a distintas personas dentro de la empresa y tiene que nivelar los objetivos de crecimiento del cliente con los objetivos de la empresa. Además, el coach debe tener una visión sistemática para evaluar los riesgos y soluciones en contextos más amplios. Con esto, detectando posibles dificultades.
¿DE QUÉ DEPENDE EL CRECIMIENTO ECONÓMICO DE UN PAÍS? CONCEPTO
Las Capacidades Empresariales como Habilidades Organizacionales
Las capacidades empresariales son las habilidades de una organización para ofrecer valor a sus clientes y partes interesadas. Son los componentes básicos de la arquitectura empresarial y proporcionan un lenguaje común para alinear la estrategia, los procesos y la tecnología. Identificar las capacidades empresariales principales de su organización puede ayudarle a optimizar su rendimiento, priorizar sus inversiones y adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado.
