El cambio en las ayudas a PYMES en España tras las crisis: una evolución hacia la digitalización y la resiliencia
La economía española ha experimentado profundas transformaciones en las últimas décadas, marcadas por un crecimiento robusto a finales del siglo XX y principios del XXI. Sin embargo, este crecimiento se ha visto desafiado por diversas crisis, que han puesto a prueba la solidez de su tejido productivo, compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas (PYMES). La crisis financiera de 2008, la pandemia de COVID-19 y la subsiguiente escalada inflacionaria han evidenciado la dependencia de las PYMES de la financiación y su vulnerabilidad ante la falta de recursos financieros, lo que ha provocado la desaparición de muchas de ellas.
En este contexto, el Gobierno español ha respondido con planes y programas ambiciosos para modernizar la economía, recuperar el crecimiento económico y crear empleo, prestando especial atención al apoyo a las PYMES, fundamentales para la resiliencia y el futuro del país.
El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia: un impulso sin precedentes
El pasado 13 de abril, el Gobierno presentó en detalle el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, concebido como un proyecto de país para orientar la modernización de la economía española. Este plan busca una recuperación sólida, inclusiva y resiliente tras la crisis de la COVID, dando respuesta a los retos de la próxima década.
Next Generation EU permitirá a España movilizar un volumen de inversión sin precedentes, de hasta 140.000 millones de euros en transferencias y créditos en los próximos seis años. Esta movilización de recursos abre una oportunidad extraordinaria para España, comparable a los procesos de transformación económica producidos a raíz de la incorporación a las Comunidades Europeas en los años 80 o la creación del Fondo de Cohesión europeo en mitad de los 90.
El Plan España Puede permitirá no solo la superación de la crisis y la recuperación del empleo, sino también la modernización de la economía, para que esa recuperación sea verde, digital, inclusiva y social. Se pondrán en marcha transformaciones y reformas estructurales dirigidas a la transición hacia una economía y sociedad climáticamente neutras, sostenibles, circulares, respetuosas con los límites impuestos por el medio natural y eficientes en el uso de recursos.
El dinero recibido por España proviene de dos programas distintos de la Unión Europea: el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y REACT-EU. Con el dinero obtenido del programa Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), se apoyará a las PYMES que tengan un impacto duradero en la economía y sociedad. Del monto total del programa MRR, 46.600 millones de euros se destinarán a subvenciones a fondo perdido que se otorgarán entre este año y el próximo. Las ayudas que provienen del programa MRR se asignan a principios de 2022, y el objetivo es repartir todos los fondos antes de 2026. Este programa dará prioridad a los proyectos que sigan políticas de sostenibilidad, competitividad en el largo plazo y generación de empleo. Por otro lado, el dinero que corresponde al programa REACT-EU servirá para financiar la recuperación de empresas y PYMES en el corto plazo. Los fondos de REACT-EU se repartirán entre este año y el próximo.
Según Pedro Sánchez, este es “el plan económico más ambicioso y trascendental de la historia reciente de España”. Estas bases representan la estructura del plan de recuperación y los principales objetivos que España quiere alcanzar con la ayuda de los fondos europeos. En relación a la transición ecológica, el objetivo es encaminar a España hacia una economía más verde. Dentro de la base de transición digital, se apoyarán proyectos que aceleren la transformación digital en el país. Otra base es la cohesión social y territorial, que busca reforzar el estado de bienestar. Desde junio están activas las ayudas de la Unión Europea, cuyas convocatorias se abrirán paulatinamente para organizar mejor el proceso. Son 30 los componentes que forman parte del plan de recuperación español, y 17 de ellos incluyen iniciativas pensadas especialmente para la participación de las PYMES. Se espera que las PYMES presenten proyectos alineados con las bases del plan de recuperación y que también impulsen el crecimiento económico y la generación de empleo.
Impulso a la digitalización de las PYMES
El componente 13 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia recoge las inversiones y reformas para el impulso a la PYME, dentro de la palanca V para la “Modernización y digitalización del tejido industrial y de la PYME, recuperación del turismo e impulso a una España Nación Emprendedora”. Estos esfuerzos están alineados con la implementación de la Agenda España Digital 2025, aprobada por el Consejo de Ministros y presentada el día 23 de julio de 2020, y que incorpora la transformación digital de la empresa como uno de sus 10 ejes estratégicos, poniendo así de relieve la importancia de acelerar los procesos de digitalización de las PYME, impulsando así la adopción de las nuevas tecnologías en sus procesos productivos y el uso intensivo de datos.
En esta misma línea, el impulso a la digitalización de las PYME viene recogido en las estrategias de la Comisión Europea encaminadas a alcanzar la doble transición ecológica y digital de la economía y sociedad europea, en concreto en la Estrategia Europa Digital “Shaping Europe´s Digital Future” y en la “Estrategia para las PYME en pro de una Europa sostenible y digital“. En este contexto, el Gobierno presentó el 27 de enero de 2021 el Plan de Digitalización de PYMES 2021-2025 con un presupuesto de 4.656 millones de euros y cuyos ejes de actuación y medidas tienen por objeto establecer un conjunto de programas para la digitalización básica de la PYME, apoyo a la gestión del cambio, a la innovación disruptiva y emprendimiento digital y apoyo a la digitalización sectorial.
Para asegurar el éxito en este reto y el empleo eficiente y eficaz de los recursos sin precedentes que están disponibles, es esencial la participación de todos los agentes implicados en el proceso de digitalización de las PYME, por lo que se hace necesario el establecimiento de esquemas de colaboración público-privada que permitan alcanzar el objetivo marcado.
El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital realiza la presente solicitud de manifestaciones de interés para alcanzar un conocimiento más amplio de los distintos instrumentos, agentes y canales para lograr canalizar a las empresas las ayudas previstas y lograr los objetivos marcados en la digitalización de las PYME y autónomos. El número total de trabajadores empleados por las PYMES ha crecido en más de 800.000 empleados. Así, el Componente 13 del PRTR: Impulso a la PYME”, cuenta con una dotación de 4.894 M€ de subvenciones y 58.103 M€ en préstamos.
Dentro del marco del Componente 13, creado específicamente para el impulso de las PYMES, se ubican la mayor parte de las convocatorias exclusivamente dirigidas a este tipo de empresas:
- El programa Kit Digital: con 4 convocatorias abiertas para distintas tipologías de PYMES. Concede ayudas para la adopción de soluciones de digitalización, con un presupuesto de 3.000 millones de euros para proporcionar a las empresas ayudas no reembolsables que les permita adoptar un conjunto de herramientas digitales básicas, disponibles en el mercado, para lograr impulsar a corto plazo el proceso de digitalización del conjunto de la economía.
- El programa Kit Consulting: lanzado recientemente con una dotación de 300 M€. Está dirigido a PYMES de entre 10 y 250 empleados para apoyarlas en sus procesos de transformación digital y para aumentar el uso de nuevas tecnologías.
- El programa UNICO-BONO PYME: de reciente lanzamiento. Facilita a empresas de hasta 50 empleados contratar acceso a internet en banda ancha de 100 Mbps y/o contratar servicios complementarios asociados a la conectividad, como WiFi profesional, centralita, red privada virtual, etc.
Además, el Fondo Europeo Next Generation está llamado a facilitar la capacitación de los profesionales dentro de las empresas, abordando la escasez de talento disponible, especialmente en el ámbito digital, que se ha convertido en un gran desafío para las empresas. Los avances tecnológicos no pueden ser adecuadamente aprovechados si no se dispone de personal formado. Por poner un ejemplo, áreas como la ciberseguridad van a crecer en España a un ritmo del 7,7% durante este año, de acuerdo con IDC Research.
Programas de apoyo a la financiación y crecimiento
Durante la vida del Plan de Recuperación, continúan abiertos los programas especialmente dirigidos a la digitalización, formación y crecimiento de las PYMES. Entre ellos destacan:
- Las convocatorias dirigidas a los clusters como el programa de Agrupaciones Empresariales Innovadoras (AEIs): que en 3 convocatorias ha financiado 688 proyectos de AEIs de toda España con 115 M€.
- El sistema de garantías de CERSA: opera con las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) de las Comunidades Autónomas. El Sistema de garantía ha facilitado el acceso a financiación por más de 5.500 M€ (más de 3.500 M€ reafianzados por CERSA, de los cuales se han imputado al PRTR más de 2.700 M€) para abordar sus proyectos transformadores a más de 36.000 PYMES, en más de 50.000 operaciones.
- Los programas existentes de ENISA: a través de la línea Emprendedoras Digitales y la de Agroinnpulso. Las líneas de préstamos participativos de ENISA aún disponen de remanentes.
- Los programas ACTIVA, desplegados por la Escuela de Organización Industrial (EOI) a nivel de Comunidades Autónomas: orientados a la formación, asesoría y el emprendimiento. El programa Activa Crecimiento, que ofrece asesoramiento, análisis interno de las empresas y ayuda para elaborar un Plan de Crecimiento. El programa Activa Industria, que ofrece un diagnóstico y análisis de la situación digital de las empresas y asesora en la elaboración de un Plan de Transformación.
- El programa de inversión en Capital Riesgo, INNVIERTE del CDTI: se reformuló en los últimos años e incrementó su dotación gracias al PRTR.
- Ayudas para la modernización de las PYMES del sector del libro: cuyos objetivos son, entre otros, la modernización de editoriales, distribuidoras, librerías y empresas especializadas en artes gráficas. Se financian proyectos de inversión para mejorar la competitividad del sector del libro, mejorar su resiliencia e impulsar su transición digital.
- Ayudas a eventos profesionales para la internacionalización de las industrias culturales y creativas: cuyo objeto es financiar PYMES que presenten proyectos para impulsar la internacionalización de las industrias culturales y creativas, así como consolidar la imagen de España como referente cultural en su respectivo ámbito de acción.
- Ayudas a salas de exhibición: Las salas de cine desempeñan un papel cultural, social y económico crucial, no solo para toda la industria cinematográfica, sino también para las ciudades y comunidades en las que se encuentran.
- Ayudas para la promoción del sector del videojuego, del pódcast y otras formas de creación digital: Tienen por objeto el apoyo de estos sectores, ya sea promoviendo la inversión, generando empleo, aumentando la visibilidad, etc. Las ayudas se gestionan a través de 3 convocatorias destinadas a PYMES y autónomos y dotadas con 21 M€.
- Ayudas generales de para la producción de largometrajes sobre proyecto: con varias convocatorias anuales dotadas con un total de 43 M€. El objeto de las ayudas es cubrir parte del coste de producción de los largometrajes. En concreto, en cada convocatoria se pretende beneficiar a un mínimo de 10 PYMES de las que al menos 7 deben ser PYMES que produzcan proyectos dirigidos exclusivamente por mujeres y al menos 3 deben ser PYMES que produzcan proyectos de animación.
- Programa específico para PYMES sobre cambio climático y transición energética.
- Programa específico para internacionalización y emprendimiento.
- Formación e-learning de personas trabajadoras autónomas y de la Economía Social.
- Proyecto Universidad-PYME.
- MOVES FLOTAS PLUS y MOVES CORREDORES.
En la Palanca 5 del Plan de Recuperación se enmarca el Componente 14: Plan de modernización y competitividad del sector turístico.
Nuevos programas de financiación e inversión
En el PERTE Agroalimentario, el Ministerio de Industria y Turismo ha lanzado las ayudas a proyectos industriales en el sector agroalimentario. Se ha lanzado el Programa de incentivos para proyectos de producción y consumo de hidrógeno renovable (clústeres o valles), dotado con 1.200 millones de euros, que busca apoyar proyectos de gran envergadura, con más de 100 MW de capacidad de electrólisis y con un 60% de compromiso previo de compra del hidrógeno renovable producido. Se ha lanzado el Programa de Energías Renovables Innovadoras que cuenta con 250 millones de euros para impulsar el despliegue de instalaciones innovadoras como proyectos de agrivoltaica, fotovoltaica flotante, asociados a infraestructuras, autoconsumo colectivo con participación de consumidores vulnerables, e instalaciones de bomba de calor renovable. Permanece abierta la primera convocatoria a la cadena de valor industrial renovable, dotada con 750 millones de euros y que busca reforzar el ecosistema industrial y desarrollar nuevas capacidades tecnológicas e industriales en energía solar, eólica, bombas de calor, baterías para usos energéticos y electrolizadores para hidrógeno renovable.
También se han puesto en marcha nuevas líneas de financiación:
- La línea ICO-VERDE: Un instrumento financiero que dispone de 22.000 M€ con el objetivo de apoyar la transición verde de empresas, PYMES y autónomos.
- La línea ICO-Empresas y emprendedores.
- Las líneas de financiación gestionadas por la nueva Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT).
- El Fondo de Impacto Social.
Desafíos y evolución en la distribución de ayudas
El reparto de subvenciones públicas en 2025 confirma una tendencia iniciada tras la pandemia y consolida un cambio estructural en el modelo de distribución de fondos. Según los datos oficiales del Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas, estas entidades recibieron en 2025 un total de 17.393 millones de euros. En paralelo, las PYMES y autónomos captaron 6.368 millones.
Antes de la crisis sanitaria, el sistema tenía un perfil claramente orientado hacia el apoyo al tejido productivo. La pandemia de COVID alteró de forma excepcional ese equilibrio. En 2020, las subvenciones a pequeñas empresas se dispararon hasta 74.009 millones de euros, impulsadas por los programas extraordinarios de sostenimiento económico. Finalizada la fase más aguda de la emergencia sanitaria, el volumen destinado a empresas comenzó a reducirse progresivamente. El cambio estructural se consolida en 2022. Ese año, por primera vez en condiciones ordinarias de funcionamiento del sistema, las entidades institucionales superaron a las PYMES en volumen de ayudas. Desde entonces, la distancia no ha dejado de ampliarse. En 2024, las entidades sin actividad económica captaron 17.527 millones, mientras que las PYMES obtuvieron 11.482 millones.
La clasificación oficial agrupa bajo esta denominación a beneficiarios cuya función principal no es mercantil. Estas organizaciones no operan en el mercado con ánimo de lucro directo, pero gestionan partidas presupuestarias destinadas a la ejecución de programas públicos. En términos porcentuales, las entidades sin actividad económica concentraron en 2025 el 46% del importe total concedido por las distintas administraciones públicas. La plataforma del Ministerio de Hacienda integra subvenciones concedidas por la Administración General del Estado, comunidades autónomas y entidades locales.
El dato de 2025 confirma que las subvenciones a ONG y entes públicos ya triplican a las PYMES, consolidando un cambio que comenzó tras el fin del ciclo extraordinario derivado de la pandemia. El descenso acumulado de ayudas empresariales desde los 74.009 millones de 2020 hasta los 6.368 millones actuales refleja la finalización de los programas extraordinarios y la reconfiguración de prioridades presupuestarias. Este nuevo escenario redefine el mapa de las subvenciones públicas en España y consolida una estructura en la que el entramado institucional absorbe la mayor parte de los recursos.
Las PYMES representan más del 99% del total de las empresas españolas. Y dentro de ese universo, el 94% son microempresas, muchas de ellas con menos de 10 trabajadores. Su papel en la economía, sin embargo, es esencial.
La agonía de las microempresas se agrava tras cinco años de crisis encadenadas. Primero fue la pandemia y después la escalada de la inflación. Y entre tanto, los consecutivos incrementos de los costes laborales que ha venido impulsando el Gobierno y el encarecimiento del crédito. Una sucesión de complejas circunstancias que se ha llevado por delante a nada menos que 11.300 pequeños negocios en el último lustro.
Así se desprende de la actualización trimestral del indicador que elabora la patronal de las PYMES (Cepyme) y que arroja realidades muy distintas por segmentos de tamaño empresarial, demostrando que la capacidad de resiliencia del tejido productivo patrio ha sido, con diferencia, muy superior en las grandes compañías, mientras las más pequeñas han sufrido las peores consecuencias en el periodo que comprende desde finales de 2019 hasta el cierre del año pasado.
En concreto, la cantidad total de microempresas (menos de 10 trabajadores) cayó un 1%, mientras el número de empresas pequeñas (de 10 a 49 empleados) subió un 9,8%; el de medianas (de 50 a 249), un 8,7%; y el de las grandes (más de 250 trabajadores), un 19,5%. En cantidades absolutas, estas variaciones se traducen en una desaparición de 11.300 microempresas desde 2019, frente al crecimiento de 15.300 firmas pequeñas, de 2.200 compañías medianas y de 954 grandes.
Durante la presentación del informe, el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, acusó al Gobierno de "asfixiar" a las PYMES con una escalada de los costes laborales inasumible, especialmente, para los negocios de menor tamaño, triplemente golpeados por las subidas del salario mínimo interprofesional (SMI) y de las cotizaciones sociales, por el incremento de los precios energéticos y de los insumos y el encarecimiento de la financiación. Y advirtió de que se está generando una "espiral muy peligrosa" porque se está produciendo un "estrangulamiento de los márgenes" que merma la rentabilidad y resta capacidad de inversión a las compañías.
Cuerva, que aspira a la reelección como presidente de Cepyme y ya ha entrado de lleno en campaña, endureció notablemente el tono contra la política económica del Gobierno y el asalto a la negociación colectiva que, a su juicio, está llevando a cabo la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. "No hay más margen para exprimir a las PYMES", insistió, para destacar después algunos de los datos más preocupantes del informe. Por ejemplo, que los costes laborales de las empresas más pequeñas y microempresas acumulan un alza del 25,1% desde 2021 (del 19% en el caso de las medianas). O que, pese al aumento de las ventas, la rentabilidad sigue siendo menor que la registrada en 2019 (un 15,4% inferior en las pequeñas y un 10,4% en las de tamaño mediano). "Hemos cerrado 2024 con este informe y nos asomamos a 2025 y el panorama es desolador", advirtió Cuerva.
Tabla: Evolución del número de empresas por tamaño (2019 - 2024)
| Tamaño de empresa | Variación porcentual | Variación absoluta |
|---|---|---|
| Microempresas (<10 empleados) | -1% | -11.300 |
| Pequeñas empresas (10-49 empleados) | +9,8% | +15.300 |
| Medianas empresas (50-249 empleados) | +8,7% | +2.200 |
| Grandes empresas (>250 empleados) | +19,5% | +954 |
Una de las grandes preocupaciones para los pequeños empresarios en estos momentos es la reducción de la jornada laboral que tramitará el Congreso de los Diputados en los próximos meses, después de que el Consejo de Ministros apruebe el texto definitivo en segunda vuelta. "Es una medida particularmente lesiva para la PYME, ya que la gran compañía absorbe mejor los impactos que las pequeñas", afirmó el presidente de Cepyme.
En su informe, la patronal reclama que "se suavicen las medidas que se traducen en alzas de costes laborales y cotizaciones o, en su caso, se modulen para las empresas más vulnerables". Y advierte de que "medidas tales como las subidas acumulativas del salario mínimo interprofesional o una futura reducción de jornada sin variación salarial elevarían el peso de los costes laborales en las empresas españolas en general y en las PYMES en particular".
De acuerdo con la Central de Balances del Banco de España, el 19,2% de las PYMES españolas cerraron el ejercicio fiscal 2020 en quiebra técnica. La pandemia y la consiguiente paralización de la economía provocaron que la quinta parte de las empresas con menos de 250 empleados acumulasen deudas por un valor superior al de todo su patrimonio. Se trata de un contexto difícil. La estadística mercantil del Colegio de Registradores de la Propiedad, Mercantiles y Bienes Muebles de España reflejó un aumento del 86,5% de los concursos de acreedores durante el primer trimestre del año. También una subida del 79% durante la primera mitad del ejercicio. De hecho, y a la espera de conocer los datos de cierre de 2021, el último “Informe Global sobre Insolvencias” publicado por Euler Hermes pronosticó un crecimiento del 30% de las insolvencias empresariales durante dicho periodo.
A pesar de las evidentes dificultades, las PYMES españolas se muestran inmunes al desaliento. Según el último “Índice de Economía y Sociedad Digital” elaborado por la Comisión Europea (DESI), España ostenta la posición 16 de 27 en la digitalización de sus empresas. Evidentemente, la inversión en nuevas tecnologías supone un esfuerzo financiero para las pequeñas y medianas empresas, cuyo balance ha sido sometido a una gran presión durante los últimos años.
La información clara, organizada y a tiempo de las compañías se revela como un aspecto esencial para aumentar las probabilidades de acceso a fuentes externas de financiación. En definitiva, las PYMES españolas cuentan con la determinación para superar el escenario actual. Existen áreas de mejora en las que incrementar su competitividad.
