Los bienes de capital en el emprendimiento: motor de productividad y crecimiento
Los bienes de capital son un pilar fundamental en cualquier economía y, de manera particular, en el ámbito del emprendimiento. Estos activos, esenciales para la producción de otros bienes y servicios, son la base sobre la que se construye la capacidad productiva de una empresa y, por ende, de un país. Comprender su naturaleza y su rol es clave para cualquier emprendedor que busque optimizar sus operaciones y contribuir al desarrollo económico.
¿Qué son los bienes de capital?
Los bienes de capital son aquellos bienes duraderos que se utilizan en el proceso productivo para generar otros bienes o servicios. De acuerdo con el CFA, los factores de producción -insumos para la producción de bienes y servicios- incluyen al capital, que se refiere al capital físico, es decir, a los bienes tangibles como equipos, herramientas y edificios. Los bienes de capital se definen en términos generales como los equipos o inmuebles utilizados por las empresas para producir y vender sus bienes o servicios.
Estos bienes de capital son uno de los tres factores de producción, los otros dos son los recursos naturales y la mano de obra, según la clasificación del Diccionario de Economía Palgrave. Un bien de capital es un recurso tangible que una empresa utiliza para producir bienes o servicios, pero que no se consume en el proceso productivo inmediato. En todos los casos, los bienes de capital cumplen una función esencial: permitir que la empresa pueda producir, almacenar, gestionar o distribuir sus productos o servicios.
A diferencia de los bienes de consumo, que son mercancías generadas para satisfacer directamente la necesidad del consumidor, los bienes de capital no se destinan directamente a los consumidores, sino que sirven para producir otros bienes o servicios. Los bienes de consumo pueden subdividirse a su vez en bienes duraderos y bienes perecederos. Los bienes duraderos o Slow Moving Consumer Goods (SMCG) se caracterizan por tener una larga vida útil (automóviles, electrodomésticos o maquinaria). Fast Moving Consumer Goods (FMCG), sin embargo, tiene un ciclo de rotación mucho más acelerado.
El bien de capital se define por tomar un producto (en algunos casos una materia prima de la naturaleza, en otros casos un bien intermedio también elaborado) y transformarlo en otro con características diferentes, que habitualmente se lo denomina bien de consumo pero eventualmente podrá ser otro bien de capital, pues obviamente que algún proceso productivo los determina.
Ejemplos de bienes de capital
Entre los ejemplos más comunes de bienes de capital se encuentran máquinas, herramientas, vehículos industriales, equipos informáticos, inmuebles destinados a la actividad empresarial y cualquier otro activo que contribuya a mejorar la productividad. Para entender mejor este concepto, un ejemplo claro de bien de capital sería una máquina industrial utilizada en una fábrica para producir artículos de consumo. Los bienes de capital que permiten la posterior elaboración de bienes de consumo, son producidos por la industria pesada.
Maquinaria industrial como ejemplo de bien de capital.
La importancia de los bienes de capital en la economía de mercado
Los bienes de capital son fundamentales para la eficiencia operativa, ya que determinan la capacidad productiva y la competitividad de la organización. Un concepto muy importante asociado al factor productivo capital es el de inversión. La creación de riquezas en una economía significa que se instalan y ponen en marcha procesos productivos que generan bienes y servicios que los consumidores valoran y están dispuestos a pagar por ellos. En la época moderna, todos los procesos productivos requieren de bienes de capital.
Es ampliamente reconocido por los economistas que un mejor nivel de vida requiere de mayor producción y que la formación de capital es crítica para el incremento de ingresos de las personas. En efecto, los países con mayor nivel de vida tienen los mayores niveles de inversión de capital y presentan tasas más elevadas de producción por habitante. Mirando hacia atrás, desde el conocimiento proporcionado por la contabilidad moderna hasta las condiciones de los ancestros salvajes de la raza humana, podemos decir metafóricamente que ellos también utilizaban el «capital».
Sin embargo, la noción de capital sólo tiene sentido en la economía de mercado. Es un concepto que no tiene sentido fuera de las condiciones de una economía de mercado. La contabilidad moderna es el fruto de una larga evolución histórica. Hoy en día existe, entre los empresarios y los contables, unanimidad en cuanto al significado del capital. El capital es la suma del equivalente en dinero de todos los activos menos la suma del equivalente en dinero de todos los pasivos dedicados en una fecha determinada a la realización de las operaciones de una unidad empresarial concreta.
El concepto de capital es el concepto fundamental del cálculo económico, la principal herramienta mental de la conducción de los asuntos en la economía de mercado. Las nociones de capital y renta, tal como se aplican en la contabilidad y en las reflexiones mundanas de las que la contabilidad no es más que un refinamiento, contraponen los medios y los fines - que planea emplear para proveer, mediante una actuación posterior, la satisfacción de deseos futuros. El conjunto de bienes destinados a la adquisición se evalúa en términos monetarios, y esta suma -el capital- es el punto de partida del cálculo económico.
El ahorro y la inversión: claves para la acumulación de capital
Hay un impulso inculcado en todos los seres vivos que los dirige hacia la asimilación de la materia que preserva, renueva y fortalece su energía vital. Al principio de cada paso adelante en el camino hacia una existencia más abundante se encuentra el ahorro: la provisión de productos que permite prolongar el periodo medio de tiempo que transcurre entre el inicio del proceso de producción y la obtención de un producto listo para su uso y consumo. Estos bienes se denominan bienes de capital. Así pues, el ahorro y la consiguiente acumulación de bienes de capital son el principio de todo intento de mejorar las condiciones materiales del hombre; son el fundamento de la civilización humana.
En el agregado, la síntesis es que del total de lo producido por una sociedad, se debe resignar una parte del consumo si se quiere obtener bienes de capital, que en el futuro significarán mayor producto y entonces mayor potencial de consumo (y de construcción de bienes de capital). A este desarrollo de los bienes de capital (así como de otras formas de capital) se la denomina inversión.
Ahora bien, toda nueva inversión requiere que haya un ahorro previo. Los ahorros en la economía surgen por dos vías: 1. Ahorros de personas, que provienen de sus ingresos disponibles que restan luego del consumo; y/o 2. Ganancias empresariales (otra forma de ahorro) que se destinan a la re-inversión. En este sentido, un país puede que no genere ahorros suficientes para un nivel de inversión dado y recibir inversiones del extranjero por ahorros y/o ganancias empresariales previas generadas fuera del territorio donde se invierte.
El ahorro es fundamental para la inversión y la acumulación de bienes de capital.
Impacto de la inversión en la productividad y los ingresos
Si analizamos la tecnología -es decir, el conjunto de técnicas que combinan diferentes cantidades de factores productivos- y comparamos la actual con la de hace cincuenta años nos encontraremos que seguramente el proceso productivo se habrá vuelto más intensivo en el uso de máquinas y nuevas técnicas. Esto habrá permitido que con un menor uso de los otros factores (recursos naturales y trabajo) se obtenga mayor producción de bienes y servicios.
En el vocabulario de economistas, un incremento en la formación de capital conlleva un aumento en la productividad marginal del factor trabajo y, en consecuencia, se incrementan los ingresos de los trabajadores. Por ejemplo, un trabajador del campo que utiliza un buey con una yunta para arar la tierra es mucho menos productivo que uno que utilice un tractor para esos mismos fines; mejor maquinaria implica un incremento en productividad.
En general, los factores que pueden incrementar la productividad de los trabajadores y, en consecuencia, generar mayores ingresos son:
- Mayor acumulación de capital.
- Tecnologías más avanzadas.
- Mejor formación y adiestramiento.
- Mayor aplicación y disciplina de los trabajadores.
No sólo mayor acumulación de capital hace que los trabajadores actuales sean más productivos, sino que nuevas inversiones permiten la creación de más y mejores puestos de trabajos. Cualquiera que esté fuera del mercado de trabajo encontraría oportunidades de generar ingresos con mayores inversiones en una economía.
La inversión en tecnología como factor de crecimiento para las economías
Consideraciones sobre la contabilidad y el capital real
La reflexión que llevó al hombre actuante a las nociones implícitas en los conceptos de capital y renta están latentes en toda premeditación y planificación de la acción. El fin inmediato de la acción adquisitiva es aumentar o, al menos, conservar el capital. La cantidad que se puede consumir en un período determinado sin que disminuya el capital se llama renta. Si el consumo supera la renta disponible, la diferencia se denomina consumo de capital. Si la renta disponible es mayor que la cantidad consumida, la diferencia se llama ahorro.
Los economistas se enfrentaron, y se enfrentan todavía hoy, a la creencia supersticiosa de que la escasez de factores de producción podía ser disipada, totalmente o al menos en cierta medida, mediante el aumento de la cantidad de dinero en circulación y la expansión del crédito. Para tratar adecuadamente este problema fundamental de la política económica, consideraron necesario construir una noción de capital real y oponerla a la noción de capital aplicada por el empresario, cuyo cálculo se refiere al conjunto de sus actividades adquisitivas.
En el momento en que los economistas se embarcaron en estos esfuerzos, todavía se cuestionaba el lugar del equivalente monetario de la tierra en el concepto de capital. Por ello, los economistas consideraron razonable prescindir de la tierra al construir su noción de capital real. Definieron el capital real como la totalidad de los factores de producción disponibles. Se iniciaron discusiones sobre si las existencias de bienes de consumo en manos de las empresas son o no capital real.
Ahora bien, este concepto de totalidad de los factores de producción producidos es un concepto vacío. Se puede determinar y sumar el equivalente en dinero de los distintos factores de producción que posee una unidad empresarial. Pero si nos abstraemos de tal evaluación en términos monetarios, la totalidad de los factores de producción producidos es una mera enumeración de cantidades físicas de miles y miles de mercancías diversas. Tal inventario no sirve para actuar. Es una descripción de una parte del universo en términos de tecnología y topografía y no tiene ninguna referencia a los problemas planteados por los esfuerzos para mejorar el bienestar humano. Podemos aceptar el uso terminológico de llamar bienes de capital a los factores de producción producidos.
La peor consecuencia del uso de la noción mítica de capital real fue que los economistas comenzaron a especular sobre un problema espurio llamado productividad del capital (real). Un factor de producción es, por definición, una cosa que puede contribuir al éxito de un proceso de producción. No menos perjudicial fue una segunda confusión derivada del concepto de capital real. Se empezó a meditar sobre un concepto de capital social diferente del capital privado.
Partiendo de la construcción imaginaria de una economía socialista, se propusieron definir un concepto de capital adecuado a las actividades económicas del gestor general de tal sistema. Un gobierno socialista necesitaría urgentemente los conceptos de capital y renta como guía para sus operaciones. Sin embargo, en un sistema económico en el que no hay propiedad privada de los medios de producción, ni mercado, ni precios para dichos bienes, los conceptos de capital y renta son meros postulados académicos carentes de toda aplicación práctica.
El capital de trabajo es un concepto clave en la contabilidad empresarial.
Contexto del comercio exterior y los bienes de capital
De acuerdo con el reporte analítico de Banxico, Información Oportuna de Comercio Exterior, octubre de 2023, publicado este pasado 27 de noviembre, “El valor acumulado de las importaciones totales en los primeros diez meses de 2023 fue de USD$ 503,847 millones, monto menor en 0.6% al observado en igual lapso de 2022. “Al considerar las importaciones por tipo de bien, se presentaron expansiones de 20.5% en las importaciones de bienes de consumo y de 19.4% en las de bienes de capital, mientras que se observó un descenso anual de 3.1% en las importaciones de bienes de uso intermedio”.
Tabla de Importaciones por Tipo de Bien (Primeros diez meses de 2023)
| Tipo de Bien | Variación Anual |
|---|---|
| Bienes de Consumo | +20.5% |
| Bienes de Capital | +19.4% |
| Bienes de Uso Intermedio | -3.1% |
Estos datos demuestran la relevancia de la inversión en bienes de capital para el desarrollo productivo, evidenciando un crecimiento significativo en las importaciones de estos bienes, lo cual puede interpretarse como una señal positiva de expansión y modernización en los procesos productivos.
