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Comunicación

Riesgos empresariales: identificación, clasificación y gestión para la continuidad del negocio

by Admin on 22/05/2026

Toda actividad empresarial lleva implícito un riesgo. Algunas en mayor medida que otras, pero ninguna se encuentra exenta. En el plano corporativo, los riesgos empresariales se definen como la incertidumbre que surge durante la consecución de un objetivo. Esto no quiere decir que todos los elementos que enmarcan la actividad comercial de las empresas sean riesgos empresariales en sí mismos. Los riesgos empresariales están presentes en cualquier actividad. Sin embargo, algunos implican un mayor o menor nivel de incidencia sobre las actividades de las empresas. Ninguna organización se encuentra libre de riesgos, lo cual es motivo de incertidumbre, ya que afectan directamente el funcionamiento de la misma. En este sentido, resulta importante identificar aquellos riesgos potenciales y elaborar estrategias para evitarlos a toda costa.

Los riesgos empresariales amenazan los objetivos financieros de una empresa. Pueden afectar los resultados de una empresa y su reputación entre los consumidores, y los planes de gestión de riesgos pueden ayudar a mitigarlos. Las organizaciones enfrentan riesgos empresariales cuando existe una posible incertidumbre en torno a la estrategia, las ganancias, el cumplimiento, el medio ambiente, la salud y la seguridad.

Clasificación de los riesgos empresariales

Los riesgos empresariales se clasifican según su nivel de impacto y también pueden definirse en función de su naturaleza. A continuación, exploramos los tipos principales:

Riesgos según su origen y alcance

  • Riesgos Sistémicos: Se refiere a aquellos riesgos que están presentes en un sistema económico o en un mercado en su conjunto. Sus consecuencias pueden aquejar a la totalidad del entramado comercial, como sucede, por ejemplo, con las crisis económicas de gran envergadura y de las cuales ninguna compañía puede sustraerse.
  • Riesgos No Sistémicos (o Específicos): Son los riesgos que se derivan de la gestión financiera y administrativa de cada empresa. Es decir, en este caso la que falla es una compañía en concreto y no el conjunto del mercado o escenario comercial. Varían en función de cada tipo de actividad y cada caso, al igual que la manera en que son gestionados.

Riesgos según su naturaleza

Está claro que los riesgos empresariales de tipo legal o jurídico no deben tener la misma gestión que otro de tipo económico. La manera más extendida de clasificar los riesgos es por su naturaleza. A continuación, se detallan los 10 tipos principales de riesgo empresarial:

  1. Riesgos Financieros: Son todos aquellos relacionados con la gestión financiera de las empresas. Es decir, aquellos movimientos, transacciones y demás elementos que tienen influencia en las finanzas empresariales: inversión, diversificación, expansión, financiación, entre otros. Los riesgos financieros son aquellos originados por fluctuaciones económicas que pueden tener un impacto negativo en la empresa a corto o largo plazo.
  2. Como ejemplo de dichas fluctuaciones, podemos mencionar los siguientes tipos de riesgos financieros:

    • Riesgo de Crédito: Es cuando la empresa deudora no puede cumplir con los pagos de sus acreedores, ya sean financieros, comerciales o públicos.
    • Riesgo de Cambio: Es cuando las transacciones de una empresa se ven afectadas por fluctuaciones en el tipo de cambio entre su moneda o divisa local y la moneda utilizada para realizar transacciones con un país extranjero.
    • Riesgo de Liquidez: Es la dificultad que presenta una empresa para efectuar sus obligaciones de pago a corto plazo como consecuencia de la incapacidad de convertir sus activos en liquidez sin generar pérdidas que afecten el presupuesto.
    • Riesgo a las Tasas de Interés: Es cuando aparecen cambios inesperados en dichas tasas y afectan el valor de mercado del patrimonio.
    • Riesgo de Mercado: Es la posibilidad que existe de que los activos de una empresa pierdan valor como consecuencia de la fluctuación del precio en el mercado actual. Los cambios o pérdidas del mercado pueden amenazar la situación financiera de una empresa.
  3. Riesgos Económicos: En este caso, se refiere a los riesgos asociados a la actividad económica, ya sean de tipo interno o externo. En el primer caso, hablamos de las pérdidas que puede sufrir una organización debido a decisiones tomadas en su interior. En el segundo, son eventos cuyo origen es externo. Los riesgos económicos están relacionados con la probabilidad de que se desarrolle un evento que tenga repercusiones negativas en el aspecto económico de la empresa.
  4. Riesgos Legales y Contractuales: Estos riesgos vienen dados como consecuencia del incumplimiento de leyes, normas o contratos vigentes, y pueden afectar la gestión de riesgos dependiendo del país en el que se encuentre la empresa. Un riesgo legal es un tipo específico de riesgo de cumplimiento que ocurre cuando una empresa no sigue las reglas gubernamentales para las empresas. Los riesgos legales pueden resultar en costosos juicios y una reputación negativa para los negocios. Se refiere a los obstáculos legales o normativos que pueden obstaculizar el rol de una empresa en un sitio determinado. Por ejemplo, en algunos países operan leyes restrictivas en el mercado que limitan la acción de ciertas compañías.
  5. Riesgos Políticos: Este riesgo puede derivarse de cualquier circunstancia política del entorno en el que operen las empresas. Los riesgos políticos son aquellos originados por las decisiones de un estado. Los hay de dos tipos: gubernamentales o legales, y extralegales.
    • Riesgos Gubernamentales o Legales: En este caso se engloban todos aquellos que son el resultado de acciones que han sido llevadas a cabo por las instituciones del lugar, por ejemplo un cambio de gobierno o una modificación en las políticas comerciales. Abarcan las leyes o normas que son establecidas en entes específicos, las cuales obligan a las empresas a limitar ciertas acciones.
    • Riesgos Extralegales: Incluyen aquellos actos que no están contemplados dentro del marco legal, como por ejemplo: manifestaciones violentas, golpes de Estado, actos terroristas.
  6. Riesgos Ambientales: Son aquellos a los que están expuestas las empresas cuando el entorno en el que operan es especialmente hostil o puede llegar a serlo. Tienen dos causas básicas: naturales o sociales. En el primer grupo podemos mencionar elementos como la temperatura, la altitud, la presión atmosférica, las fallas geológicas, entre otros. Los riesgos ambientales están relacionados con fenómenos naturales (cambio climático) y desastres naturales que afecten directa o indirectamente el funcionamiento de una empresa. En el segundo, cuestiones como los niveles de violencia y la desigualdad.
  7. Riesgos Inherentes: Se derivan de un daño específico, es decir, son de carácter interno y están relacionados directamente con las actividades y negocios a los que se dedica la compañía.
  8. Riesgos Tecnológicos: Son causados por un mal uso de la tecnología y, sobre todo, la falta de mecanismos de ciberseguridad que protejan los datos digitales. Una empresa puede experimentar un riesgo de seguridad si no crea o no sigue estrategias de ciberseguridad.
  9. Ciberseguridad para Pequeñas Empresas Guía Completa para Proteger tu Negocio

  10. Riesgos Biológicos: Se entiende como la posibilidad de que los trabajadores de una empresa sufran daños debido a la exposición a agentes biológicos durante la jornada laboral.
  11. Riesgos Químicos: Son aquellos producidos por exposición no controlada ante agentes químicos, los cuales pueden tener repercusiones en la salud de los trabajadores a corto o largo plazo.
  12. Riesgos Físicos: Hacen referencia a los factores ambientales que dependen de las propiedades físicas de los cuerpos (carga física, ruido, iluminación, radiación ionizante, radiación no ionizante, temperatura elevada y vibración) que actúan directa o indirectamente sobre los tejidos y órganos del cuerpo del trabajador y que pueden producir efectos nocivos en su salud y, por tanto, en su calidad de vida. Los riesgos físicos son amenazas a los activos físicos de una empresa, como equipos, edificios y empleados. Las causas de los riesgos físicos pueden incluir daños a los edificios debido a un incendio o un desastre natural y la falta de capacitación sobre el uso adecuado del equipo. Es posible que las empresas deban pagar reparaciones de activos físicos debido a riesgos físicos.
  13. Otros tipos de riesgos empresariales

    Aunque estos son los riesgos más comunes e importantes, debes saber que existen algunos otros como:

    • Riesgo Operacional: Es uno de los riesgos empresariales que ocurre cuando las actividades diarias de una empresa amenazan con disminuir sus ganancias. Los sistemas internos o factores externos pueden provocar riesgos operativos para las organizaciones.
    • Riesgo Estratégico: Ocurre cuando la estrategia comercial de una empresa es defectuosa o sus ejecutivos no siguen ninguna estrategia comercial.
    • Riesgo Reputacional: Amenaza la reputación de una empresa o la opinión pública.
    • Riesgos de Cumplimiento: Un riesgo de cumplimiento es un riesgo para la reputación o las finanzas de una empresa que se debe a la violación por parte de una organización de leyes y regulaciones externas o estándares internos.
    • Riesgos Humanos: Pueden surgir del incumplimiento de los empleados de sus deberes esenciales en el lugar de trabajo. Pueden surgir de factores que los empleados no pueden controlar, como problemas de salud o acciones intencionales como robo o fraude.
    • Riesgo de Competencia: Puede ocurrir cuando un competidor toma una participación cada vez mayor en el mercado de un producto o servicio.

    Riesgos Puros vs. Riesgos Especulativos

    Los riesgos también pueden ser clasificados en puros y especulativos:

    • Riesgo Puro: Se define como la incertidumbre de que acontezca un determinado suceso que ocasiona una pérdida económica. En consecuencia, el riesgo puro es aquel del que solo puede derivarse un daño en caso de ocurrencia y, por tanto, una pérdida económica. En general, esta distinción es bastante significativa, ya que la cobertura financiera de los riesgos procurada por la institución aseguradora atiende generalmente a los riesgos puros.
    • Riesgos Especulativos: Son asumidos habitualmente por el empresario en función de su conocimiento y quedan fuera del marco asegurador, si bien actualmente existe un cierto acercamiento del seguro a determinadas parcelas de riesgos especulativos.

    Cómo evitar y gestionar los riesgos empresariales

    La clave para el crecimiento y estabilidad de una empresa se basa en anticiparse a los problemas y riesgos que se puedan presentar. Aunque los riesgos son diferentes según las actividades que realice cada empresa, resulta esencial que los riesgos potenciales se identifiquen y que se evalúe su impacto en el lugar de trabajo. Los planes de gestión de riesgos pueden ayudar a mitigarlos.

    Pasos para la gestión de riesgos

    1. Identifica y Evalúa los Riesgos: La evaluación y gestión de riesgos empresariales (también llamado risk management) debe basarse en una planificación acorde a las necesidades y condiciones de cada empresa. Para ello, lo primero que debemos hacer es identificar correctamente los posibles tipos de riesgos empresariales y posteriormente evaluar cuáles son las posibilidades de que ocurran y cuáles serán las consecuencias del mismo.
    2. Diseña un Plan de Acción: Una vez que se lleva a cabo una adecuada identificación y evaluación de riesgos, es necesario elaborar una hoja de ruta donde se especifiquen las acciones o estrategias para mitigar aquellos tipos de riesgos empresariales que puedan afectar el funcionamiento a corto o largo plazo de forma significativa. También puedes apoyarte de tu plan de continuidad de negocio donde se describen los procesos y sistemas de la empresa, sus posibles fallas y cómo atenderlas de forma oportuna.
    3. Implementa Políticas de Seguridad: Una de las claves para una correcta gestión del riesgo es contar con protocolos y normas establecidas que son de utilidad para mitigar los diferentes tipos de riesgos laborales a los que se exponen las organizaciones. Al contar con políticas de seguridad adecuadas a las necesidades de la organización, los trabajadores podrán seguir las estrategias para mitigar los riesgos, lo cual disminuirá las consecuencias negativas en el funcionamiento de la misma.
    4. Apóyate en la norma ISO 31000: La norma ISO 31000 ofrece una guía de estrategias sobre toma de decisiones, procedimientos para análisis y mitigación de riesgos que le permiten a cualquier empresa hacerle frente a cada uno de los riesgos laborales que existen.

    Herramientas y prácticas para la gestión de riesgos

    GRCTools es una excelente herramienta para la implementación de un sistema de Gestión de Riesgos. Por último, se puede crear un registro para cada riesgo y conocer las amenazas recurrentes a la reputación o las ganancias de la empresa.


    Infografía: Ciclo de Gestión de Riesgos.

    En el caso de los riesgos tecnológicos, ante este tipo de amenazas, Delta cuenta con una herramienta, Apolo, además de su equipo experto en estrategias para mitigar riesgos de ciberseguridad, necesarias para disminuir las probabilidades de que tu empresa se vea afectada negativamente.

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