Aprender a Emprender: La Montaña Rusa Emocional y la Clave de la Inteligencia Emocional
Emprender es un camino fascinante, lleno de retos y oportunidades, pero también puede ser una fuente importante de estrés y desgaste emocional. Iniciar un negocio es una experiencia llena de emociones, desde el placer de ver una idea convertirse en realidad hasta la emoción de superar desafíos imprevistos.
Cuando decidimos emprender, nos embarcamos en una aventura llena de experiencias de todo tipo. El día a día del emprendimiento está lleno de cambios que nos mueven y generan muchas emociones, llevándonos de la seguridad en uno mismo a la inseguridad, y de la ilusión a los miedos y dudas de una manera muy rápida.
Emprender no es un sprint sino una maratón en toda regla. Ten en cuenta que emprender y montar tu propio negocio forma parte de los objetivos que requieren una visión a largo plazo y una gestión constante de uno mismo y del entorno.
El camino del emprendimiento es fascinante, pero también está lleno de obstáculos que pueden poner a prueba la estabilidad emocional y mental de cualquier persona. La incertidumbre financiera, la carga de responsabilidades y la necesidad constante de tomar decisiones críticas pueden convertir el emprendimiento en una experiencia extenuante, tanto física como emocionalmente.
La Salud Mental en el Emprendimiento: Un Tabú que Necesita Ser Roto
De hecho, estudios recientes han revelado que las personas que deciden fundar una startup son significativamente más propensas a experimentar niveles altos de estrés, ansiedad e incluso depresión en comparación con aquellas que siguen trayectorias laborales más convencionales. A pesar de estas alarmantes cifras, abordar la salud mental en el ámbito del emprendimiento sigue siendo un tabú.
Muchos fundadores y fundadoras sienten la presión de proyectar una imagen de éxito y resiliencia inquebrantable, lo que a menudo les impide reconocer o buscar ayuda cuando su bienestar emocional se ve comprometido. En este contexto, es fundamental romper el silencio y abordar la salud mental como una parte integral del éxito empresarial. Cuidar la mente no solo es un acto de autocuidado, sino una estrategia necesaria para asegurar la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
Desafíos Emocionales Comunes para el Emprendedor
Estos son algunos de los obstáculos emocionales más comunes que enfrentan los emprendedores:
- Estrés constante por la incertidumbre financiera: A diferencia de quienes cuentan con un salario estable, las personas emprendedoras suelen enfrentarse a incertidumbres constantes respecto a sus ingresos. En particular, durante las etapas iniciales, la falta de previsibilidad en los ingresos genera una carga elevada de tensión.
- Sobrecarga de roles y responsabilidades: Quienes emprenden, especialmente en las primeras fases de sus negocios, suelen asumir múltiples funciones: además de ser las personas fundadoras y visionarias del proyecto, también pueden estar a cargo de las finanzas, el marketing, las ventas, la atención al cliente y hasta las tareas operativas.
- Aislamiento social: El emprendimiento puede ser una experiencia solitaria, ya que muchas personas trabajan solas o en equipos pequeños y carecen del apoyo estructurado que se encuentra en empleos más tradicionales. Esta soledad se intensifica si no se cuenta con una red de apoyo, lo que puede agravar problemas de ansiedad o depresión.
- Dificultad para equilibrar la vida personal y profesional: Existe el mito de que para tener éxito es necesario dedicar todo el tiempo y la energía al negocio, descuidando el bienestar personal. La falta de equilibrio entre el trabajo y la vida personal puede llevar a un agotamiento físico, una desconexión emocional y problemas de relaciones interpersonales.
- Miedo al fracaso y autocrítica excesiva: Las decisiones equivocadas, los errores financieros o los resultados negativos pueden llevar a las personas a cuestionar constantemente su capacidad y valía. Esta situación se agrava con la tendencia a compararse con otras personas empresarias exitosas.
- Inseguridad en la toma de decisiones: La presión de tomar decisiones que pueden tener un impacto significativo en el negocio y en la vida personal puede generar ansiedad, una sensación de constante tensión y un ciclo de preocupación.
Como gestionar tu montaña rusa emocional cuando eres emprendedor
La Montaña Rusa Emocional del Emprendedor
Una de las dificultades personales que nos encontramos tiene que ver con los vaivenes del emprendimiento, lo que llamamos “El efecto montaña rusa”. Puede ocurrirte que hoy pienses que te vas a comer el mundo y mañana que tu idea no sirve para nada y nadie la querrá comprar. Es más, te puede ocurrir esta montaña emocional incluso en el mismo día, o lo que es peor cambiar tu estado por momentos. ¿Qué ha ocurrido? No ha cambiado nada, lo único que ha cambiado eres tú.
Estos son los estados emocionales típicos del "efecto montaña rusa":
- Euforia: El entusiasmo inicial, la creencia de que todo es posible.
- Desilusión: La realización de que no es tan fácil como se había imaginado, acompañada de dudas sobre la propia capacidad.
- Miedo: La imaginación de escenarios catastróficos.
- Optimismo realista: Un aprendizaje del periodo de desilusión, viéndolo como una oportunidad para escuchar a los clientes e identificar cuándo las respuestas del entorno no son las esperadas para poder llevar a cabo reajustes del producto o servicio.
La Importancia de la Inteligencia Emocional
La inteligencia emocional (la capacidad de gestionarnos a nosotros mismos y nuestras relaciones de forma eficaz) es un concepto que cobra cada vez más peso en cada uno de los ámbitos de nuestra sociedad. La persona emprendedora suele ser alguien que destaca por su perseverancia, ilusión y energía para llevar a cabo su proyecto. Pero esta energía es difícil mantenerla a lo largo del tiempo y surgen muchas oportunidades para poner en práctica nuestra gestión emocional.
Una correcta gestión emocional nos permite adaptarnos al entorno de nuestros proyectos, nos ayuda a comunicarnos de forma más efectiva con nuestros clientes y a conectar con sus necesidades reales, a ser más resilientes ante las dificultades que se nos presentan y por tanto aporta luz a nuestro éxito empresarial. Diversos estudios hablan de éxito empresarial ligado a la inteligencia emocional.
La investigación realizada desvelando los efectos de la inteligencia emocional sobre la intención y la autoeficacia emprendedora realizada por Roxana Andreea Mortan, Pilar Ripoll, Carta Carvalho y M. Consuel Bernal, descubrió cómo la regulación y la utilización de las emociones afectan positivamente en la autoeficacia empresarial. Igual que elaboramos el modelo de negocio, producto, clientes ideales, equipos, financiación, etcétera, deberíamos crear un plan personal de gestión emocional donde podamos entrenarnos en resiliencia.
Bloqueos Emocionales Comunes y Cómo Afrontarlos
La mayoría de los bloqueos están asociados al miedo de base: inseguridades, incertidumbres, miedo a exponerse, a fracasar, vértigo, preocupación excesiva que se convierte en angustia y ansiedad, aversión al riesgo, salir de la zona de confort. Otras tienen su origen más en la tristeza, como la soledad, el desánimo, la decepción. Son muy comunes las emociones derivadas del enfado, cuando las cosas no van como uno desea, enfado con los demás o consigo mismo, frustración, ira, culpa. Por último, la famosa saturación del exceso de actividades, de información o de falta de experiencia.
Lo más importante es saber que absolutamente todas las emociones son nuestras, las fabricamos nosotros, nos guste o no asumirlo, y en nuestras manos está aprender de ellas y cambiarlas. Nuestros pensamientos las preceden y las construyen.
Debemos comenzar a cambiar esos hábitos y empezar a gestionar, en vez de controlar lo que sentimos. Vamos a darle la bienvenida a nuestras emociones porque ellas vienen a decirnos algo.
Emociones Relacionadas con el Miedo
Todos los miedos nos avisan de que “algo en el futuro nos va a hacer daño” y nos deja el mensaje de “prepárate”. Así que nuestro cuerpo se prepara, o para enfrentarse, o se paraliza, o para salir corriendo. El más común es el miedo al cambio, a salir de la zona de confort. La sensación de incertidumbre, de qué va a pasar, es algo que nos persigue también, y nos lleva a una situación de alerta constante. Se relaciona con la falta de control, sobre todo al principio.
Para combatirlo, es crucial conectar con la pasión en lo que realmente creemos, lo que hará emerger habilidades como la creatividad, la innovación, la flexibilidad y la empatía. Para ello, no olvides cuál es tu propósito, qué es lo que quieres hacer profundamente. “Cuando las prioridades están claras, las decisiones se hacen fáciles”, porque sabes que cualquier contratiempo será temporal.
Ante cualquier miedo que pueda surgir pregúntate:
- ¿Qué es lo peor que puede pasar?
- ¿Es el león tan grande?, ¿existe león?
Si lo analizas verás que las consecuencias no son tan drásticas y que el miedo va desapareciendo poco a poco.
Estrés y Ansiedad
El estrés y la ansiedad son motivo de consulta de urgencia porque el miedo literalmente se nos ha metido en el cuerpo. El llamado secuestro de la amígdala va más allá de nuestro control y nos hace pasar malas jugadas, crea un sistema de alerta que distorsiona la realidad y nos hace enfocarnos en lo amenazante y lo negativo.
La clave es analizar cuán real es la amenaza, y sobre todo encontrar la congruencia entre nuestras emociones, pensamientos y acciones y palabras. Es el principio de coherencia, que vayan todos en la misma línea. Para ello es importante conectar con las sensaciones del cuerpo, y sentir que es un lugar seguro donde acudir siempre que lo necesitemos.
Emociones Relacionadas con la Tristeza
La tristeza es una emoción de alta frecuencia que nos indica la pérdida de algo o alguien. Se ha de analizar cuál ha sido esa pérdida y no solo me refiero a lo material o lo de fuera. El desánimo y la decepción con uno mismo se asocian con un cansancio vital que nos impide tomar decisiones y nos paraliza. Se amortigua promoviendo la fortaleza interior. Por eso, es tan importante conocernos a nosotros mismos, poder sobreponernos a las trabas y valorar nuestras habilidades. Felicitarnos por los logros, por pequeños que sean.
Rodearse de gente positiva, cultivar las buenas relaciones, compartir nuestros sentimientos, elegir compañeros en los que confiar y alejarse de la gente negativa. Establecer relaciones de apoyo dentro y fuera de la familia, aceptar que el cambio es parte de la vida y que los fallos no son fracasos sino oportunidades de mejora.
No olvidarse nunca de nuestro propósito y preguntarse constructivamente siempre que hemos hecho algo:
- ¿Qué ha salido bien?
- ¿Qué se puede mejorar?
- ¿Qué he aprendido de ello?
Esto ayuda a evitar situaciones de desánimo y de tristeza.
La soledad, tan temida, también se ve mucho en los emprendedores, fruto de haber estado inmersos en nuestros proyectos, dejando muchas veces amigos y familiares fuera de nuestro contexto. Implica sentirnos desconectados con los demás, así que la manera de dejar de sentirla es haciendo lo posible por reconectarnos, apuntarnos a grupos de personas que están en nuestra misma situación. Es importante encontrar un equilibrio entre la vida personal y la profesional, agendando tiempos de desconexión con el trabajo.
Emociones Relacionadas con el Enfado
La emoción del enfado sale cuando nos sentimos agredidos, cuando se ha incumplido una norma nuestra o se percibe una injusticia. Analizar qué es lo que se ha incumplido, si tenemos que revisar nuestras propias normas porque igual están desmesuradas o no son realistas es clave para poder hacer una buena gestión del enfado. La frustración aparece cuando el enfado es mantenido en el tiempo, nos bloquea y nos resta energía.
Cuando se incumple una norma o valor propio puede dar lugar a la culpa, porque buscar culpables, como uno mismo, es la manera más sencilla de eliminar la frustración. Es importante, para ello, trabajar la aceptación y, en muchos casos, el perdón a uno mismo, revisando nuestros valores y nuestras normas para conseguirlos.
La Emoción de Saturación
El “No puedo más”, “Estoy desbordado-a”, “Todo me supera”, “Me sobrepasa”. Se da cuando hay exceso de actividades a hacer, de información que leer, de decisiones que tomar. Aquí sería interesante aprender a delegar, y hacernos una plantilla donde pongamos por bloques lo realmente urgente, lo realmente importante, lo que son los dos, o ni uno ni otro, y asignemos los tiempos a cada bloque.
Estrategias para el Bienestar Emocional en el Emprendimiento
Para cuidar la salud mental durante el proceso de emprendimiento es fundamental que se adopte un enfoque integral hacia el bienestar desde el primer momento. A menudo, las personas que están creando o gestionando un negocio de alto impacto se enfrentan a altos niveles de estrés y presión, lo que puede afectar su equilibrio emocional.
Las expertas de Vos et al. (2020) nos dicen que los 3 ingredientes esenciales para la sostenibilidad son: la salud (física, social y mental) y el bienestar fruto del éxito autopercibido (no el impuesto), y el rendimiento, sentirse competente.
Prácticas Clave para Gestionar Emociones
Emprender puede ser un viaje desafiante, pero también es una oportunidad para crecer y aprender sobre nosotros mismos. Al aplicar estas estrategias, puedes manejar el estrés y el desgaste emocional de manera efectiva, permitiéndote mantener la pasión por tu proyecto.
- Reconocer el Estrés: El primer paso para manejar el estrés es reconocer cuándo y por qué nos sentimos abrumados. Llevar un diario de emociones puede ayudar a identificar patrones y momentos críticos.
- Establecer Límites: Es esencial aprender a decir "no". Establecer límites claros en cuanto al tiempo y la carga de trabajo permite evitar el agotamiento.
- Priorizar el Autocuidado: Dedicar tiempo a cuidar de uno mismo es vital. Esto puede incluir desde practicar ejercicio, meditar, o simplemente relajarse con un libro.
- Buscar Apoyo: Hablar con otros emprendedores o unirse a grupos de apoyo puede ser increíblemente beneficioso. Compartir experiencias y recibir consejos de personas que han pasado por situaciones similares puede brindar una nueva perspectiva y alivio emocional.
- Celebrar los Logros: Reconocer y celebrar tus hitos, ya sean metas alcanzadas o mejores decisiones tomadas, puede aumentar tu motivación y mejorar tu estado de ánimo.
Otras estrategias efectivas incluyen:
- Ejercicio físico: Actividades como correr, practicar deportes o simplemente realizar caminatas ayudan a liberar tensiones, mejorar el ánimo y mantener el cuerpo en movimiento.
- Escuchar música: Tiene un poder relajante que puede disminuir la ansiedad y mejorar la concentración.
- Descanso adecuado: Asegurarse de dormir las horas necesarias es clave para mantener la mente clara y reducir el agotamiento.
- Alimentación saludable: Proporciona al cuerpo los nutrientes que necesita para funcionar óptimamente, lo que a su vez influye en el bienestar mental.
- Yoga o meditación: Estas actividades no solo mejoran la flexibilidad y el tono muscular, sino que también promueven la calma, la autoconciencia y la conexión mente-cuerpo.
- Terapias psicológicas: Acudir a profesionales es una manera efectiva de gestionar la presión, hablar sobre preocupaciones y aprender herramientas para afrontar el estrés.
El Propósito y la Ambición Saludable
El primer paso es saber para qué estás montando tu proyecto y dónde quieres llegar. Hay que tener clara la diferencia entre la visión, que es lo que queremos ser como empresa, y el propósito, que es el para qué queremos serlo. El propósito tiene que ser tu ‘para qué’ más profundo. Es la historia que habita en tu interior y que necesita ser contada. Cuando te marcas tu propósito, la gestión emocional es mucho más sencilla, porque sabes que cualquier situación va a pasar, es temporal, y que tienes un propósito marcado y es hacia dónde tienes que ir.
La ambición es necesaria. Entendida como esas ganas de superarse uno mismo y de conseguir logros y metas, es sana. Un objetivo tiene que ser desafiante, es decir, te reta, pero, al mismo tiempo, tiene que ser realista. Esa es la ambición sana.
El Papel del Apoyo Social y la Vulnerabilidad
Comprender e interiorizar un modo de emprender humanizado, naturaliza y normaliza que muestres vulnerabilidades y que pidas/recibas apoyo externo. Sentirse y mostrarse vulnerable (en espacios seguros: familia, amistades, profesionales) es necesariamente humano. Si no, te rompes.
Llorar, por ejemplo, es una respuesta natural innata con múltiples beneficios para la salud física y mental: reduce los niveles de cortisol, estimula la producción de endorfinas, alivia y libera emocionalmente, promueve la introspección y fortalece la conexión con los demás. La vulnerabilidad inherente a soltar las lágrimas activa el modo ‘comprensión y ayuda’ de nuestro entorno social, que nos escucha, nos sostiene y nos ayuda.
No cargues con toda la responsabilidad, con todo el peso. Puedes tener altos niveles de autonomía y pedir ayuda, contar con los demás. Es compatible y necesario. Si tu negocio es parte de tu proyecto de vida, las responsabilidades y las alegrías deben ser compartidas. Los resultados científicos apuntan a que la resiliencia y la permanencia en el tiempo de las empresas son objetivos emprendedores mucho más valiosos que el crecimiento rápido a toda costa, ya que predicen más creación de empleo y mayor desarrollo económico.
Mindfulness como Herramienta para la Gestión Emocional
La herramienta más poderosa para la gestión emocional es el mindfulness, el poder observar la emoción desde fuera. Esa capacidad es entrenable por todo el mundo. Consiste en conseguir disociarse de la emoción, en el sentido de "yo no soy la emoción". Cuando observas las emociones desde fuera y te das cuenta que no eres ‘tus emociones’ es cuando las puedes gestionar.
El objetivo del mindfulness es atraer tu atención al presente, porque el pasado y el futuro son los que generan el estrés. El mindfulness ayuda a ser capaces de parar y darnos cuenta qué es lo que está pasando ahora y, desde ahí, ser capaces de darle la respuesta más adecuada a cada situación.
| Ámbito de Aplicación | Beneficios del Mindfulness |
|---|---|
| Salud y Centros de Salud | Reducción del estrés, mejora del bienestar, aumento de la concentración para pacientes y profesionales sanitarios. |
| Deporte y Centros Deportivos | Mejora del enfoque, control de la presión, rendimiento mental optimizado. |
| Particulares y Autoconocimiento | Mayor presencia, desarrollo de la atención plena, enfoque en lo importante. |
| Centros Educativos | Incorporación de relajación, arte, juego rítmico e intuitivo para la consciencia plena, respondiendo a las necesidades educativas. |
| Empresas y Organizaciones | Potenciación del desarrollo humano, mejora del clima laboral, aumento de la productividad y la comunicación. |
En resumen, cuidar la salud mental mientras se emprende implica una combinación de prácticas físicas, emocionales y sociales. Al integrar estas estrategias y cultivar una inteligencia emocional sólida, los emprendedores pueden no solo sobrevivir, sino prosperar en el desafiante y gratificante viaje de construir su propio negocio.
