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Comunicación

Mario Roberto Santucho: Líder del PRT-ERP y Símbolo de la Resistencia Revolucionaria en Argentina

by Admin on 17/05/2026

Mario Roberto Santucho fue el máximo referente de una tendencia política radicalizada que surgió bajo el impacto directo de la Revolución Cubana y la guerra de guerrillas predicada por Ernesto Che Guevara. El Che planteaba hacer de toda la cordillera de los Andes la nueva Sierra Maestra. El sector de Santucho se propuso hacer un Ejército Revolucionario que, siguiendo los lineamientos generales de Ernesto Che Guevara, enfrentara a las Fuerzas Armadas.

El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) se fundaría definitivamente en 1970, un año después del Cordobazo, con el objetivo de constituir una guerrilla que llevara a cabo “la guerra popular como estrategia para la toma del poder” (poder burgués, poder revolucionario). Concebían la misma no como la extensión de la insurrección mediante la autoorganización y armamento obrero y popular, sino como la constitución de una fuerza guerrillera que separara a los combatientes de la lucha de clases real y llevara adelante una lucha militar de aparatos contra las Fuerzas Armadas. El ERP era concebido como una fuerza antiimperialista de carácter amplio que tenía por objetivo la liberación nacional.

Si bien el PRT-ERP logró gran inserción en fábricas, barrios y universidades, el eje de su accionar fue la lucha guerrillera contra las Fuerzas Armadas, por fuera de las necesidades de organización de los trabajadores, la lucha por influir en su conciencia y la autodefensa de la vanguardia obrera contra las bandas fascistas de la derecha peronista.

Orígenes y Formación del Pensamiento Revolucionario

Mario Roberto Agustín Santucho nació en Santiago del Estero el 12 de agosto de 1936. Era el séptimo hijo varón de Francisco del Rosario Santucho, un líder radical de la provincia, nacido de la unión con su segunda esposa, Manuela del Carmen Juárez. Por su condición de séptimo hijo varón, fue apadrinado por el presidente argentino del momento, el dictador Agustín Pedro Justo.

Su hermano mayor, Francisco René Santucho (El Negro), librero autodidacta y un intelectual original, guio los primeros pasos políticos de Mario Roberto con una visión revolucionaria e indigenista que marcó a fuego al futuro dirigente del PRT-ERP.

A fines de los ’50, Francisco René abrió una librería llamada Aymará y comenzó a editar la revista Dimensión, un periódico que abría debates sobre las raíces y la identidad indígena y la colonización cultural. Al mismo tiempo, Francisco René, junto a Asdrúbal y Mario Roberto, impulsaron una nueva organización política en la región: el Frente Revolucionario Indoamericano y Popular (FRIP).

El FRIP se había conformado bajo una impronta nacionalista y antiimperialista, integrado por diversos sectores políticos, y era definido por sus integrantes como “un movimiento de campesinos, obreros, estudiantes e intelectuales decididos a destruir el sistema de explotación y opresión económica imperante en el país y especialmente de su región más castigada que es el Noroeste”.

Mario Roberto se formó en ese ambiente. A los 18 años fue a estudiar Económicas a la Universidad de Tucumán y ahí impulsó una agrupación estudiantil, el Movimiento Independiente de Ciencias Económicas. Al mismo tiempo, siguiendo a Francisco René, impulsaba la creación del FRIP. En este proceso, Mario Roberto se volcó al marxismo y también al trotskismo, pero nunca abandonó esa mirada indigenista.

Para 1965, Mario Roberto Santucho, que ya lideraba el FRIP, impulsó la unificación de la organización con el grupo Trotskista Palabra Obrera, que se consumó el 25 de mayo de ese año, bajo el nombre de Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

Mario Roberto Santucho tuvo cuatro hijos: Ana Cristina, Marcela Eva y Gabriela Inés, hijas de Ana María Villarreal (fusilada en Trelew el 22 de agosto de 1972), y Mario Antonio, hijo de Liliana Delfino, su segunda compañera.

Accionar del PRT-ERP y el Contexto Político

Todo el esfuerzo del PRT-ERP y Santucho durante el periodo del gobierno peronista estuvo concentrado en organizar la Compañía del Monte Ramón Rosa Jiménez, en Tucumán. Allí quería establecer una zona liberada que, a imitación del Vietcong, provocara la intervención militar imperialista y un consiguiente levantamiento nacional contra el enemigo.

Santucho en persona sería protagonista de la mítica fuga del penal de Rawson de agosto de 1972, junto a Enrique Gorriarán Merlo, Marcos Osatinsky y Fernando Vaca Narvaja, entre otros. Los sobrevivientes serían fusilados por la marina en la base naval de Trelew, sentando el precedente de lo que sucedería poco tiempo después. El resultado fue el fin de la proscripción del peronismo y el retorno de Perón con la finalidad de desviar el proceso revolucionario argentino.

Mario Roberto Santucho en 1973 durante un contacto clandestino con la prensa.

Frente a la prueba de la lucha de clases, el PRT-ERP siempre apostó al acuerdo con la izquierda peronista y el reformismo. Cercanos a Agustín Tosco, dirigente de Luz y Fuerza de Córdoba, fueron parte del sector que se negó a impulsar una Coordinadora Nacional para enfrentar el Pacto Social en el legendario plenario nacional del sindicalismo combativo y clasista convocado por la UOM Villa Constitución, en marzo de 1974.

En dicha ocasión, el PRT-ERP careció de política propia y Santucho fue completamente ajeno a esta gran acción del movimiento de masas, al punto tal que estuvo durante todo ese tiempo de crisis y convulsión de la base obrera con el peronismo en el monte tucumano.

DiFilm - Nota fuga de extremistas del penal de Rawson 1972

La Caída de la Dirección del PRT-ERP: Operativo Villa Martelli

Mario Roberto Santucho falleció el 19 de julio de 1976, horas antes de salir hacia el exilio. Ese día, poco después de la una y media de la tarde, los vecinos del edificio de Venezuela 3149, en Villa Martelli, se sobresaltaron con un tiroteo corto e intenso. Los disparos, supieron después, se produjeron en el cuarto piso del edificio, luego de que un grupo de cuatro hombres armados golpeara la puerta del departamento “B” de esa planta. Una mujer entreabrió la puerta y una bota militar se introdujo rápidamente para evitar que pudiera cerrarla, desatando un infierno de balas.

En el interior del departamento había dos hombres, dos mujeres (una de ellas embarazada de seis meses) y un niño de dos años. Hubo fuego de uno y de otro lado, mientras una de las mujeres se arrojaba al piso para proteger al niño con su cuerpo. En un minuto todo había terminado. Sobre el piso del departamento quedaron tres hombres tendidos, dos muertos (uno de los atacantes y uno de los ocupantes del departamento) y un tercero agonizante.

Ya sin disparos, todo siguió a un ritmo vertiginoso: los ocupantes del departamento (incluidas las dos mujeres y el niño, vivos) y el atacante muerto fueron sacados rápidamente del edificio y subidos a vehículos que, se sabría mucho después, se dirigieron a “El Campito”, el centro clandestino de detención y tortura que el Ejército tenía en Campo de Mayo. En el departamento “B” del cuarto piso quedó montada una ratonera en la que no cayó nadie.

Edificio de Venezuela 3149, Villa Martelli, donde cayó Mario Roberto Santucho el 19 de julio de 1976.

Al día siguiente, los vecinos se enterarían por los diarios de que el atacante muerto era el capitán de Inteligencia del Ejército Juan Carlos Leonetti, jefe del grupo que irrumpió en el departamento; y se sorprendieron al conocer la identidad de quienes habían sido sus vecinos: Benito Urteaga, segundo en la estructura del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y capitán del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y Mario Roberto Santucho (Robi), líder del PRT-ERP y el hombre más buscado por la dictadura encabezada por Jorge Rafael Videla.

El comunicado del Ejército no identificaba a nadie más. Ni a los tres integrantes del grupo de tareas que irrumpió en el departamento, cuyos nombres aún hoy se desconocen, ni a las dos mujeres y el niño, que más tarde se sabrá que eran Liliana Delfino, la mujer de Santucho, y Ana María Lanzilloto, que estaba embarazada y era la pareja de otro integrante del Buró Político del PRT, Domingo Menna, que había sido capturado pocas horas antes en la calle cuando se dirigía a una cita. El niño era José Urteaga, hijo de Benito y Nélida Augier (que no estaba en el departamento citado), y que luego sería recuperado por la familia.

La euforia de los máximos funcionarios de la dictadura se repetía en cada una de sus declaraciones y comunicados. Para la dictadura instalada en Argentina menos de cuatro meses antes, se trataba de una victoria espectacular. No solo había descabezado al PRT-ERP, sino que Santucho no solo era un nombre sino un símbolo. Era el nombre que encarnaba al Ejército Revolucionario del Pueblo. La cúpula del PRT-ERP había sido desarticulada.

Teorías sobre la Caída

Existen diversas teorías sobre cómo se produjo la caída de Santucho y la dirección del PRT-ERP. Abel Bohoslavsky, Pino Narducci y Diego Ortolani Delfino comparten desde hace años la tarea de investigar aquel hecho y tratar de explicarlo.

Según Pino Narducci, el documento desclasificado del 21 de julio representa, de todas formas, una novedad en la investigación histórica sobre el terrorismo de Estado. Por primera vez, después de 40 años, un documento de Inteligencia menciona a una persona (“el entregador”) e indica el móvil, la razón (intercambiar la vida de la mujer secuestrada por la de algunos de los miembros del Buró Político del PRT) por lo que, al final, el capitán del Ejército Juan Carlos Leonetti llegó a la calle Venezuela 3145.

Pino Narducci sostiene que la pista más concreta parecería ser la de la “traición interna”. Domingo Menna y Fernando Gertel tenían esa mañana una serie de citas. Menna fue capturado después de una de esas citas, con una persona que se sospecha era militante partidario o vinculado al PRT. Gertel fue capturado en otra cita con un compañero del PRT, casi a ojos vista de su esposa, a la cual, los militares secuestradores ni siquiera reconocieron.

Pino Narducci piensa que en julio de 1976, realmente existió una persona, integrante del PRT o cercana al partido, que tenía confianza con Domingo Menna o que, incluso, era su amigo de larga data. Esta persona, lógicamente, no conocía la vivienda donde vivía Menna y estaba Santucho, ni la del tercer piso en el mismo edificio, donde vivía Eduardo Merbilhaá con su familia. Supuestamente, para salvar a su mujer secuestrada, le ofreció a los militares lo único que era capaz de ofrecer, pero de extraordinaria importancia para los genocidas: una cita envenenada con el Gringo Menna.

El éxito del operativo de Leonetti no fue debido a un meticuloso trabajo de análisis de la inteligencia. Una persona se presenta espontáneamente ante los militares apenas unos días antes del 19 de julio; y luego, sobre todo, Menna, al momento del secuestro, lleva consigo una señal concreta que impulsa al grupo de Leonetti a precipitarse a Villa Martelli: el recibo de alquiler de un nebulizador o, como le contó Eduardo Merbilhaá al conscripto Eduardo Cagnolo en Campo de Mayo donde estaban secuestrados, el teléfono de la inmobiliaria donde Menna había alquilado el departamento en Villa Martelli.

Nélida “Pola” Augier, esposa de Benito Urteaga y responsable de Contrainteligencia del PRT, llevó adelante una investigación interna de la que dio detalles en su libro Los jardines del cielo, y acusó a un miembro de la dirección como el entregador. Abel Bohoslavsky relata que Luis Mattini, designado provisoriamente secretario general del PRT, detuvo esa investigación con el argumento de que generaría más pánico que beneficios.

La muerte de Santucho y la desaparición de sus restos, confesada por el mismísimo Jorge Videla, habla de la saña del genocidio como plan de exterminio de todo un grupo nacional, una masacre perpetrada contra la militancia obrera, juvenil y popular con el objetivo de recomponer el orden burgués y reconstruir sobre las bases dictadas por el imperialismo al capitalismo semicolonial criollo.

Miembros del Buró Político del PRT-ERP involucrados en la caída del 19 de julio de 1976
Nombre Rol en el PRT-ERP Estado el 19 de julio de 1976 Destino
Mario Roberto Santucho Líder del PRT-ERP Muerto en combate en Villa Martelli Desaparecido
Benito Urteaga Segundo en la estructura del PRT-ERP, Capitán del ERP Muerto en combate en Villa Martelli Desaparecido
Domingo Menna Integraba el Buró Político del PRT Capturado horas antes del operativo en Villa Martelli Prisionero en Campo de Mayo, desaparecido
Liliana Delfino Pareja de Santucho Capturada en Villa Martelli Desaparecida
Ana María Lanzilloto Pareja de Domingo Menna, embarazada Capturada en Villa Martelli Desaparecida

Consecuencias de la Caída y el Legado del PRT-ERP

La caída de la dirección del PRT-ERP fue un golpe demoledor. Un año después, el PRT desapareció de la vida política nacional, cuando la represión aniquiló a unos 300 compañeros. El PRT sin el periódico en la calle ya no era el PRT. El movimiento obrero resistía muy a la defensiva y sin direcciones sindicales genuinamente representativas, sin alternativas políticas revolucionarias.

La caída fue un éxito propagandístico muy importante de la dictadura. Y por contraposición, un golpe desmoralizador hacia la militancia política de la época y al prestigio del PRT. A lo interno de la organización, los efectos fueron disímiles. Hubo quienes se bajonearon mucho, hubo quienes no perdieron el entusiasmo.

Pino Narducci opina que la máquina represiva del genocidio, en julio de 1976, ya era imparable y no se sabe realmente qué hubiese ocurrido si el operativo conducido por Leonetti no hubiera tenido éxito. Si Santucho hubiera llegado a Roma el 20 de julio de 1976, su notable prestigio personal hubiera tenido un peso extraordinario, en el mundo entero, en la intensificación de la campaña de denuncia al genocidio y en el mismo despliegue de las fuerzas democráticas y progresistas del continente europeo, incluso en algunos gobiernos.

En el contexto de la represión y el exilio, a principios de enero, regresó Enrique Gorriarán Merlo y planteó nuevamente la línea para la situación de reflujo: desarmar los aparatos, mandar esos compañeros al movimiento de masas, pero con el objetivo de profundizarla. Se debía replegar de verdad a la organización: había que sacar de Argentina una cantidad de compañeros para preservarlos y para reflexionar sobre la situación.

El Comité Ejecutivo (CE) en una reunión en Roma en abril de 1977, analizó el reflujo de masas. Trascendente fue que, algunos análisis contenían el inicio de un cambio en la concepción del PRT. También, se consumó el viraje hacia el sovietismo. Se aprobó el alineamiento con la URSS y su teoría de los dos campos -la contradicción fundamental campo socialista vs. campo capitalista-; las tres vertientes -los países socialistas, el movimiento obrero de los países capitalistas y los movimientos de liberación nacional- y la URSS como bastión fundamental.

En el VI Congreso, los integrantes de la minoría del CC, liberados de la presión del sector leninista, darán rienda suelta a esta perspectiva, considerando que habían superado “ampliamente la autocrítica” del CE de junio de 1976. Bajo la bandera de la insuficiencia de marxismo y el combate a los errores del pasado consumaron el viraje hacia el abandono de la lucha armada, la construcción de un partido estalinista tipo europeo y un Congreso público en Europa, de lo cual tuvieron que autocriticarse. Mientras que los integrantes de la Tendencia leninista se reagruparon en Nicaragua. Los combatientes del ERP, luego de la operación Somoza, a principios de 1981 se retiraron de otras actividades para realizar un intensivo curso de guerrilla rural.

La Lucha por la Memoria y la Justicia

La lucha por la memoria y la justicia en torno a los hechos del terrorismo de Estado y la desaparición de militantes del PRT-ERP continúa. A fines de junio de 2020 comenzó en Rosario el juicio por la causa del asesinato y desaparición de 27 militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores en agosto de 1976.

Incluso hoy, 43 años después de la caída de Mario Roberto Santucho, la maraña de información sobre las circunstancias de su muerte, las posibles traiciones y la participación de distintos actores sigue siendo objeto de investigación y debate. Las declaraciones desclasificadas del gobierno de Estados Unidos ratifican la coparticipación de ese país en el accionar de la dictadura genocida, aunque no aporten datos nuevos significativos sobre la captura de la dirección del PRT-ERP.

Placa en homenaje a los desaparecidos del ERP-PRT en Rosario.

La resistencia a llamar “democracia” a las posdictaduras latinoamericanas, después de la devastación y catástrofe que significó el terrorismo de Estado, el genocidio de una generación de militantes y activistas sociales, y la concomitante instauración de un neoliberalismo puro y duro, impensable e imposible sin ese terrorismo de Estado, es un testimonio de la profundidad de las heridas dejadas por ese período.

En un suceso más reciente, una sombra de aquella época revive de forma insospechada en el corazón de Anta, Salta. Un despojo ilegal de tierras, orquestado por un abogado de dudosa reputación, tiene como víctimas nada menos que a los herederos de Mario Roberto Santucho y a un productor local. Dolores Venancio Santucho, una de las pocas sobrevivientes de la familia de Mario Roberto Santucho, fue afectada por esta situación. Este caso resalta la persistencia de la impunidad y la vulnerabilidad de los derechos en algunas regiones de Argentina, incluso décadas después de los eventos más oscuros de su historia.

tags: #alejandro #santucho #erp

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