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Activos Financieros: Definición, Características y Tipos

by Admin on 22/05/2026

En el ámbito de la educación financiera, dominar conceptos como el de activos financieros es fundamental para gestionar y optimizar nuestras finanzas. Este conocimiento no solo nos ayuda a proteger nuestro patrimonio, sino que también maximiza las oportunidades de crecimiento y sostenibilidad a lo largo del tiempo. A continuación, analizaremos en profundidad qué son los activos financieros, cuáles son sus características, los tipos más importantes que podemos encontrar y sus diferencias con los pasivos financieros.

¿Qué son los activos financieros?

Los activos financieros son títulos o anotaciones contables que otorgan al comprador el derecho a recibir un ingreso futuro procedente del vendedor. Son bienes o derechos que poseen una empresa o individuo y que le generan un beneficio económico ya sea en el presente o en el futuro. Estos pueden ser emitidos por entidades económicas (empresas, comunidades autónomas, gobiernos…) y no suelen poseer un valor físico, a diferencia de los activos reales (como pueden ser un coche o una casa).

El propósito principal de los activos financieros es que las entidades que necesitan financiación para llevar a cabo su actividad (el emisor del activo) la obtengan de aquellos que tienen recursos para prestarles el dinero. A cambio de este préstamo de dinero, el inversor recibirá una recompensa conocida como rentabilidad.

Los activos financieros se pueden clasificar en dos grandes categorías:

  • Activos corrientes (o circulantes): Son aquellos que se espera que se conviertan en efectivo o se consuman en el transcurso de un año o en el ciclo operativo de la empresa. Dentro de esta categoría podríamos encontrar el efectivo, los inventarios, o las inversiones a corto plazo, por ejemplo.
  • Activos no corrientes (o fijos): Son aquellos que la empresa mantiene a largo plazo para su uso y no para la venta inmediata. Algunos ejemplos podrían ser las propiedades o maquinaria, las inversiones a largo plazo o las patentes y derechos de autor, entre otros.

Diferencia entre activos financieros y activos no financieros

Los activos no financieros, por su parte, son aquellos que obtienen su valor de las características que los definen (sus propiedades o rasgos) y no del cumplimiento de un acuerdo (o contrato). Existen 3 principales diferencias entre un activo real y uno financiero:

  1. En primer lugar, y al tratarse de un activo no financiero, el activo real se valora en base a sus propiedades y no en función de un acuerdo o contrato (como el activo financiero).
  2. En segundo lugar, los activos reales son físicos, a diferencia de los financieros (que no lo son).
  3. La tercera diferencia no está explícitamente detallada en el texto, pero se infiere de la naturaleza no física y contractual de los activos financieros frente a la tangibilidad de los activos reales.

Características de un activo financiero

Los activos financieros son instrumentos esenciales en los mercados financieros y sirven como medio para canalizar recursos desde quienes tienen excedentes de capital hacia quienes lo necesitan. Las tres características básicas que todos los activos financieros comparten son la rentabilidad, el riesgo y la liquidez. Todos estos atributos están estrechamente relacionados entre sí.

Rentabilidad

Es la recompensa que recibe el poseedor del activo a cambio de renunciar a su dinero durante un periodo de tiempo. Se expresa en el tipo de interés, por lo que a mayor tipo de interés, mayor rentabilidad ofrece un activo financiero. El propietario de un activo financiero tiene el derecho de recibir pagos futuros, como intereses, dividendos o el reembolso del capital invertido.

Riesgo

Expresa la probabilidad de que el emisor no cumpla con sus compromisos de pago. El riesgo está estrechamente correlacionado con la rentabilidad de manera inversa. Así, cuanto más riesgo tenga un activo financiero, mayor rentabilidad suele recibir el inversor.

Liquidez

Es la capacidad de un activo de convertirse en dinero sin ver reducido su valor y en el menor tiempo posible. Este atributo también está relacionado con los anteriores. Cuanto más difícil sea convertir un activo en dinero, mayor riesgo tendrá; y mientras más complicado sea cambiarlo por dinero, mayor podrá ser la rentabilidad. Muchos activos financieros pueden comprarse y venderse en mercados secundarios, como bolsas de valores, lo que les otorga liquidez.

Además, es importante destacar que los activos financieros no tienen valor físico propio, a diferencia de los activos tangibles (como propiedades o maquinaria), su valor radica en los derechos que otorgan.

Tipos de activos financieros

Existen muchos tipos de activos financieros según sus características, como el período de vencimiento o la forma de devolución.

Según el tipo de rentabilidad

  • Renta fija: Son instrumentos en los que el emisor (administraciones públicas o una empresa) se compromete a devolver el capital invertido al cabo de un período de tiempo previamente establecido y una cierta rentabilidad acordada con anterioridad. Implica un menor riesgo, pero también menos rentabilidad para el inversor. Por ejemplo, encontramos los bonos o letras del tesoro.
  • Renta variable: Su rentabilidad depende de la evolución del mercado y no está garantizada. El inversor no conoce la rentabilidad que va a generar la compra del activo, ni siquiera si el emisor va a devolver la cantidad adeudada, por lo que se corre el riesgo de perder la inversión parcial o totalmente. Estos tipos de activos financieros suponen un mayor riesgo, pero pueden ofrecer mayores rentabilidades. Como ejemplo tendríamos las acciones o las participaciones en fondos de inversión.

Según el plazo de vencimiento

  • Activos a corto plazo: Son los que se amortizan en un plazo de tiempo inferior a un año. Se caracterizan por ofrecer una alta rentabilidad, menor liquidez y mayor riesgo.
  • Activos a medio/largo plazo o indefinido: Si el plazo para acabar de amortizar un activo financiero es superior a 12 meses, se considera a medio o largo plazo. Pueden llegar a tener un vencimiento de 10 años o incluso ser de duración indefinida, como en las acciones. Al renunciar al capital un mayor lapso de tiempo, suelen ofrecer mayor rentabilidad. Se caracterizan por ofrecer rendimientos más moderados y cuentan con un menor riesgo asociado.

Según la base de la propiedad

  • Acreedor: El emisor del activo en cuestión se convierte en un acreedor del poseedor del mismo, como ocurre con los bonos o los depósitos.
  • Propietario: La compra del activo financiero convierte al inversor en propietario, parcial o total, del ente que lo emite. Tal es el caso de las acciones de empresas, que hacen al comprador de la acción dueño de la empresa emisora en la misma proporción que el valor de sus acciones respecto al valor total de todas las acciones.

Según los mercados en los que se negocia

  • Mercado primario: Cuando los activos financieros son creados por primera vez, se adquieren en el mercado primario.
  • Mercado secundario: Una vez comprado un título por primera vez, cabe la posibilidad de venderlo a un tercero. Esta operación se realiza en un mercado secundario.

Ejemplos de activos financieros

Este concepto abarca una amplia gama de instrumentos que representan derechos económicos. Algunos ejemplos de los activos financieros que más abundan en los mercados son los siguientes:

  • Dinero de curso legal: Es el activo financiero con más liquidez, de todos los que se van a analizar, y se utiliza para obtener bienes o servicios. Son emisiones de deuda de los bancos centrales de cada país. Aunque se considera un activo de bajo riesgo, sí que pierde valor a lo largo del tiempo debido a la inflación, o también puede ver mermado su valor frente a otras divisas.
  • Acciones: Son instrumentos financieros que representan la propiedad parcial en una empresa. Al adquirir una acción, el inversionista se convierte en accionista, lo que le concede derechos sobre una parte proporcional del capital social de la empresa y, en algunos casos, sobre los beneficios que genere. La rentabilidad vendrá dada por las variaciones del valor de la empresa en el mercado en que se negocien las acciones. También existe una segunda vía de rentabilidad mediante los dividendos, que son parte de las ganancias que la empresa distribuye entre sus accionistas. Este tipo de activo financiero es bastante líquido, sin embargo, el riesgo asociado es medio o alto.
  • Bonos: Son instrumentos financieros de deuda emitidos por entidades como gobiernos o empresas para financiar sus actividades. Al comprar un bono, el inversionista se convierte en acreedor de la entidad emisora, que se compromete a devolver el capital invertido en una fecha concreta y, generalmente, a pagar intereses periódicos.
  • Depósitos a plazo fijo: Se trata de una herramienta financiera ofrecida por instituciones bancarias, en la que una persona o entidad deposita una cantidad de dinero durante un período de tiempo específico a cambio de recibir un interés previamente acordado.
  • Fondos de inversión: Son vehículos de inversión colectiva en los que varios inversores aportan capital para comprar activos conjuntamente. Invierten lo aportado por varios inversores en diferentes activos financieros de manera diversificada. Hay de diferentes tipos y con diversas estrategias de inversión, por lo tanto, el riesgo, la liquidez y la rentabilidad cambian según las características del fondo.
  • Deuda pública: Son activos de renta fija, normalmente a medio y largo plazo, que emiten los estados para financiar sus partidas de gasto. Se consideran de bajo riesgo dado que es el propio gobierno el emisor y el que se compromete a su devolución. Un ejemplo de deuda pública son las Letras del Tesoro.
  • Pagarés empresariales: Son un instrumento financiero que utilizan las empresas para financiarse a corto plazo. Aunque la rentabilidad puede ser bastante alta, también suponen un riesgo alto.

Diferencias entre activos y pasivos financieros

Son varias las diferencias entre los activos y los pasivos financieros, siendo la principal, y más destacable, que los primeros van a generar un ingreso, aumentando la riqueza, mientras que los segundos van a suponer un gasto, reduciéndola.

La principal diferencia entre activos y pasivos dentro del balance general de una empresa radica en su naturaleza. Mientras que un activo correspondería con todos aquellos bienes que producen al negocio un beneficio económico directo, un pasivo representaría las obligaciones, deudas y capital por pagar que tiene una empresa con terceros. Consecuentemente, si lo que buscas es obtener una rentabilidad con tus ahorros, elige activos financieros.

Otra diferencia es que, por lo general, para adquirir un activo financiero solo necesitas tener dinero, mientras que para obtener un pasivo financiero es probable que tengas que cumplir los requisitos del emisor. A modo de ejemplo, para solicitar una hipoteca, el banco puede pedirte que tengas unos ingresos mínimos, no tener más deudas, etc.

Activos financieros negociables

Un activo o pasivo financiero negociable es todo aquel que ha sido adquirido o incurrido, respectivamente, con el propósito principal de generar una ganancia por las fluctuaciones a corto plazo del precio o de la comisión de intermediación. Un activo de carácter financiero puede calificarse como negociable si, con independencia del motivo por el que fue adquirido, forma parte de una cartera para la cual existe evidencia de un patrón de comportamiento reciente según el cual han surgido de la misma ganancias a corto plazo.

Tratamiento contable de los activos financieros disponibles para la venta

La cartera de activos financieros disponibles para la venta es una categoría contable específica. Aunque en principio aparente ser una cartera que vaya a tener gran relevancia cuantitativa en una compañía, la realidad es que las posibilidades de usarla fuera del sector financiero son reducidas, ya que la mayoría de las operaciones financieras que las compañías no financieras realizan se incluyen en otras categorías con tratamientos contables específicos.

Valoración inicial

Los activos financieros disponibles para la venta se valorarán inicialmente por su valor razonable que, salvo evidencia en contrario, será el precio de la transacción, que equivaldrá al valor razonable de la contraprestación entregada, más los costes de transacción que les sean directamente atribuibles.

Valoración sucesiva

Los activos financieros disponibles para la venta se valorarán por su valor razonable, sin deducir los gastos de transacción en que se pudiera incurrir en su enajenación. A diferencia de la cartera de Negociación, en esta cartera se cargarán o abonarán contra patrimonio neto, utilizando las cuentas de los grupos ocho y nueve, expresamente introducidos como novedad en el PGC 07 para atender estas operaciones.

En el caso de instrumentos de patrimonio sobre los que no se tienen datos suficientes o adecuados para calcular el valor razonable, el tratamiento que se otorga es el de coste.

Deterioro

Las correcciones valorativas por deterioro del valor y las pérdidas y ganancias que resulten por diferencias de cambio en activos financieros monetarios en moneda extranjera, de acuerdo con la norma relativa a esta última, se registrarán en la cuenta de Pérdidas y ganancias. También se registrarán en la cuenta de Pérdidas y ganancias el importe de los intereses, calculados según el método del tipo de interés efectivo y de los dividendos devengados.

En el caso de inversiones en instrumentos de patrimonio, la falta de recuperabilidad del valor en libros del activo, evidenciada, por ejemplo, por un descenso prolongado o significativo en su valor razonable, constituye un deterioro. Para ello, el Plan establece la necesidad de que la caída sea fuerte (mayor al 40%) y prolongada (al menos un año y medio).

Las pérdidas acumuladas reconocidas en el patrimonio neto por disminución del valor razonable, siempre que exista una evidencia objetiva de deterioro en el valor del activo, se reconocerán en la cuenta de Pérdidas y ganancias. Si en ejercicios posteriores se incrementase el valor razonable, la corrección valorativa reconocida en ejercicios anteriores revertirá con abono a la cuenta de Pérdidas y ganancias del ejercicio.

✅ ¿Qué es la RENTA FIJA y cómo INVERTIR en ella? Todo lo que tienes que saber sobre los BONOS

Importancia de los activos financieros en la economía

Los activos financieros desempeñan un papel crucial en la economía, ya que facilitan la transferencia de recursos, promueven la inversión y ayudan a gestionar el riesgo. Se trata de una herramienta que ayuda a canalizar recursos de los ahorradores a los inversionistas. Las personas o instituciones con excedentes de fondos pueden invertir en activos financieros como acciones, bonos o depósitos, permitiendo que esos recursos se utilicen para otros proyectos y favoreciendo así el flujo de recursos.

Los mercados financieros conectan a quienes necesitan con quienes pueden proporcionarlo, facilitando la financiación que puedan requerir nuevas empresas. La existencia de activos financieros incentiva a las personas y empresas a ahorrar y reinvertir, estimulando el crecimiento económico.

Consejos para invertir en activos financieros

Invertir en activos financieros puede ser una manera de hacer crecer tu patrimonio y alcanzar objetivos financieros a largo plazo. Para ello, es vital evaluar nuestros objetivos a corto, medio y largo plazo y tomar decisiones teniendo en cuenta nuestras necesidades. Además, es importante tener en cuenta nuestro perfil de riesgo y evaluar las opciones en base a la seguridad que nos ofrezca cada una.

Otro punto importante es la diversificación: supone el no poner todos los recursos en un solo tipo de activo, sino en varios (acciones, bonos, fondos, etc.) y en diferentes sectores e industrias. De esta forma, se reduce el riesgo de grandes pérdidas.

Para elegir un activo financiero debes conocer tu perfil de inversor y tus objetivos de inversión. Si lo desconoces, solo tienes que hacerte la pregunta: ¿qué riesgo quiero asumir? Asimismo, para conocer la rentabilidad es necesario comprobar las comisiones que pueden cargarnos, ya que la reducen. En cualquier caso, recuerda que no se pueden satisfacer a la vez las tres características deseables de un activo financiero: alta rentabilidad y liquidez y bajo riesgo.

Siguiendo estos sencillos consejos estarás un paso más cerca de conseguir una cartera de inversiones óptima.

Característica Activo Financiero Activo Real
Valoración Basado en un acuerdo/contrato (derechos) Basado en propiedades/rasgos (físicos)
Naturaleza No físico (títulos, anotaciones contables) Físico (coche, casa)
Propósito Generar ingresos futuros, financiar actividades Uso, valor intrínseco de la propiedad
Ejemplos Acciones, bonos, depósitos, fondos de inversión Propiedades, maquinaria, inventarios

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