Ventajas Competitivas en Marketing: Ejemplos y Estrategias para Destacar
La competitividad es un factor determinante para el éxito o el fracaso de las empresas. Para que una compañía consiga destacar, tiene que definir sus características internas, externas y aplicar la estrategia de diferenciación que más le aporte.
La ventaja competitiva es un concepto lanzado por Michael Porter en 1985, aunque hoy en día se sigue utilizando. Una ventaja competitiva es una característica diferencial de una empresa que la hace desmarcarse de la competencia y colocarse en una posición superior con respecto al resto con el fin de obtener un rendimiento mayor. Por tanto, la ventaja competitiva es lo que tiene una empresa cuando obtiene una ventaja única y sostenible respecto a sus competidores. Esta ventaja le permite obtener una posición superior en el mercado y mejores resultados.
Para tener una ventaja competitiva se deben cumplir estos 3 criterios:
- Rendimiento: una empresa tiene que ser capaz de poner en valor y sacar un rendimiento de esta ventaja.
- Sostenible: esta ventaja tiene que perdurar en el tiempo.
- Difícil de imitar: esta ventaja no puede ser replicable por otra empresa.
Michael Porter, economista galardonado, es el creador del término «ventaja competitiva». Su libro Estrategia competitiva: técnicas para el análisis de los sectores industriales y la competencia, publicado en el año 1980 y traducido a 27 idiomas, se considera su obra más importante. De acuerdo con un texto publicado por el autor en 1985, «la ventaja competitiva crece fundamentalmente en razón del valor que una empresa es capaz de generar.
Economistas y empresarios consideran este término como una revolución en la manera de entender el ciclo productivo de una corporación. Las teorías de Porter representan un nuevo enfoque respecto a la importancia que tiene la información para la empresa. Para Michael Porter la información es un insumo de muchísima importancia para cualquier empresa. Se le debe tratar como un recurso. La ventaja competitiva impacta directamente en el concepto de valor de la empresa.
Estrategias Competitivas de Michael Porter
En su libro Estrategia Competitiva, Michael Porter plantea todos aquellos puntos que son necesarios evaluar desde un principio para que una compañía consiga desarrollar una ventaja competitiva. Una vez analizados los competidores y los factores internos, Porter habla de 3 estrategias competitivas que se pueden desarrollar de manera individual o conjunta:
- Liderazgo de costes
- Diferenciación
- Enfoque o concentración
Estrategia de Liderazgo en Costes
La estrategia de liderazgo en costes de Porter se basa en tener una estructura de costes más baja que la de la competencia. De esta forma, la disminución de gastos se refleja en un mejor precio para el consumidor y en una mayor participación en el mercado.
Esta estrategia se recomienda cuando:
- El producto y/o servicio está estandarizado y es ofrecido por múltiples compañías.
- Existen pocas maneras de conseguir la diferenciación del producto y/o servicio.
Cada una de las estrategias genéricas planteadas por Porter conlleva sus propios riesgos. En el caso de la de liderazgo en costes, su mayor riesgo son los nuevos competidores.
En una economía cada vez más global, este liderazgo es cada vez más vulnerable a los nuevos miembros del mercado que proceden de países donde pueden aprovechar la ventaja en precios más competitivos. Asimismo, se requiere una gran estructura para producir un volumen alto de productos y/o servicios, lo que se traduce en una inversión económica fuerte.
Para llevarlo a cabo, es necesario conocimientos y experiencia para realizar una producción eficaz, es decir, a un coste reducido. La implantación de los productos en el mercado pueden suponer pérdidas para la compañía si no se establecen unos precios competitivos pero que ofrezcan un margen de beneficio.
Estrategia de Diferenciación como Ventaja Competitiva
La estrategia de diferenciación es aquella en la que se le atribuye a un producto y/o servicio características exclusivas para que sea percibido como único por los clientes. De esta forma, el cliente estará dispuesto a pagar más para obtener un producto de una empresa que de otra.
Esta estrategia tiene mayor éxito cuando:
- Los clientes otorgan una importancia especial a aspectos como la calidad.
- Los clientes utilizan el servicio y/o producto para diferenciarse socialmente.
- Las características del producto y/o servicio son difíciles de imitar.
La estrategia de diferenciación implica dirigirse a un consumidor final muy definido y exigente, que busca una serie de características y que está dispuesto a pagar más por ello. Esta situación hace que nuestro target sea reducido y que nuestra inversión en I+D sea mayor para mantenernos posicionados a lo largo del tiempo.
Otro riesgo de esta técnica es que los competidores podrían desarrollar formas de copiar las características de diferenciación de forma rápida, por ello es importante que dicha diferenciación sea duradera y que no se pueda plagiar a menor coste de manera inmediata.
Estrategia del Enfoque o Segmentación de Mercado
La estrategia de segmentación de mercado busca que las compañías conozcan los comportamientos de la gente a la hora de consumir un producto y/o servicio con el fin de ofrecerles lo que realmente necesitan. Esta técnica es muy utilizada por mercados pequeños que enfocan sus esfuerzos en un segmento concreto del mercado al no tener grandes recursos para atraer clientes.
El mayor riesgo que presenta la estrategia de enfoque es la posibilidad de que los competidores la imiten o que las necesidades o deseos del público varíen alternando la demanda.
Stuck in the Middle
Stuck in te middle o atrapado a la mitad, es uno de los errores más comunes que señala Porter a la hora de diseñar una estrategia. Esto se produce cuando una empresa opta por implantar más de una estrategia genérica a la vez provocando un resultado negativo: el mercado no acaba de entender cuál es la propuesta de valor que ofrece la empresa y termina por elegir a otra compañía con una propuesta más clara.
Ejemplos de Ventaja Competitiva
¿Qué son las VENTAJAS COMPETITIVAS DE UNA EMPRESA📈📑📊? 🤔 / EJEMPLO👌
Existen numerosas formas de obtener una ventaja competitiva en el mundo empresarial. Aquí algunos ejemplos:
Ventaja Competitiva por Marca
Contar con una marca potente y reconocida en tu mercado te va a permitir tener una ventaja frente a tus competidores. Cualquier producto nuevo que saques vendrá respaldado por el poder de tu marca. Este es el caso de Harvard, que cuenta con un prestigio y reputación como institución que valida la calidad en cierta forma de cualquier nuevo curso que decida sacar.
Ventaja Competitiva por Clientes Fieles
Contar con una masa de clientes que son fieles a tu marca y que están al tanto de todas las novedades de tu negocio es una verdadera ventaja, ya que se pueden convertir en tus propios promotores. Aquí podríamos incluir empresas como Apple, cuyos clientes tienen un alto compromiso con la marca y conectan perfectamente con sus valores.
Ventaja Competitiva por una Buena Experiencia de Cliente
Hoy en día, la experiencia de usuario y la atención al cliente es fundamental para cualquier negocio, y tener un gran expertise en este aspecto te asegura tener una ventaja sobre tu competencia. Empresas como Starbucks o Goiko Grill cuidan mucho este aspecto, y cuando vas a sus establecimientos no solo consumes productos de alta calidad, sino que la experiencia completa es muy positiva.
Ventaja Competitiva por una Excelencia en Operaciones
Uno de los departamentos clave de cualquier empresa es el de operaciones, y cuando su desempeño es óptimo, el funcionamiento de los procesos de la compañía mejora enormemente, lo que supone una gran ventaja competitiva. Por ejemplo en el sector de la moda, Inditex es capaz de identificar rápidamente tendencias nuevas y poner en marcha los diseños y la fabricación de nuevos productos de manera muy eficiente y con mayor rapidez que sus competidores.
Aquí podemos incluir también a Amazon, que cuenta con una red logística que le permite que sus clientes reciban sus pedidos prácticamente al día siguiente de haberlos encargado, lo que sin duda le proporciona una gran ventaja competitiva frente a sus competidores, que no pueden igualar estos tiempos de entrega.
Ventaja Competitiva por Talento
El capital humano es sin duda el recurso más importante de cualquier empresa, y contar con personas con talento sin duda supone una ventaja para competir en cualquier mercado. Google puede ser un gran ejemplo de tratar de captar el mejor talento, y sobre todo el que mejor se adapta a la empresa, para formar una organización lo más competitiva posible.
La Ventaja Competitiva como Base de la Propuesta de Valor
La ventaja competitiva se centra en la forma y la capacidad que tiene un negocio B2B para resolver una necesidad del mercado. La capacidad de identificar y exponer las ventajas competitivas de un negocio se conoce como la propuesta de valor. La propuesta de valor es el pilar fundamental del marketing y las empresas B2B luchan por exponer estos valores diferenciales como su estandarte de batalla. Por otro lado, la eficiencia y validez de las ventajas competitivas son revisadas constantemente por las empresas en comparación con el mercado.
Como hemos visto, una marca, un producto o un servicio pueden diferenciarse por varios elementos. Estos elementos pueden ser tangibles e intangibles y generar ventajas diferenciales o ventajas comparativas. Las ventajas competitivas tangibles representan valores que pueden ser fácilmente medibles y comparados con los competidores de un mercado. En algunos productos y servicios, estas ventajas pueden ser fácilmente comparables con los oferentes.
Existen algunas ventajas que no son perceptibles de manera directa o inmediata. Algunas empresas eligen un producto más caro porque reciben un trato más cercano mientras que otras lo hacen por ser la única opción disponible. Las ventajas comparativas se establecen sobre productos y servicios con ventajas tangibles similares. La ventaja diferencial se crea entre productos y servicios que tienen propuestas de valor tangibles sobre sus competidores. Algunas marcas se diferencian en el mercado de una manera más clara y estas ventajas son trasladables a sus productos.
La creación y/o explotación de una ventaja competitiva es uno de los pilares más importantes del éxito de un negocio B2B.
Todos tienen algo que los demás no pueden copiar fácilmente. ¿Te gusta el marketing, la automatización o simplemente ver cómo otra gente hace las cosas bien?
Una ventaja competitiva es la característica que permite a una empresa diferenciarse y destacar frente a su competencia en un mercado específico. Tener una ventaja competitiva no significa solo hacer algo distinto, sino hacerlo de una manera que de verdad importe al cliente y que puedas mantener en el tiempo. Ser capaz de ofrecer el producto o servicio más barato del mercado sin dejar de ser rentable. Aquí la clave no es ser el más barato, sino ser el más deseado.
Ejemplos de Ventajas Competitivas:
- Innovación: La innovación constante en productos y servicios puede establecer a una empresa como líder del mercado.
- Calidad superior: Ofrecer una calidad consistentemente superior puede atraer y retener a los clientes.
- Marca fuerte: Construir una marca fuerte que resuene con los clientes puede ser una poderosa ventaja competitiva.
- Segmentación de mercado: Identificar y centrarse en segmentos de mercado específicos puede proporcionar una ventaja significativa.
- Personalización: Ofrecer productos o servicios personalizados a un segmento específico puede crear una fuerte lealtad del cliente.
Nada explica mejor este concepto que ver cómo lo aplican las empresas que ya lo dominan:
- Apple: Su ventaja competitiva está en la diferenciación.
- Zara (Inditex): Se apoya en la rapidez y control de la cadena de suministro.
- Tesla: Combina innovación tecnológica con una marca aspiracional.
- Mercadona: Ejemplo clásico de ventaja en costes en España.
- Una pyme de barrio: Aunque no salga en la prensa, también puede tener ventaja competitiva. Por ejemplo, una panadería que ofrece productos sin gluten y trato cercano a clientes con necesidades específicas.
Piénsalo: en mercados como España o LATAM, donde hay cien empresas ofreciendo más o menos lo mismo, el que no tiene algo único acaba compitiendo solo por precio.
Construyendo tu Propia Ventaja Competitiva
Tener claro qué es una ventaja competitiva está bien, pero lo que de verdad importa es cómo construir la tuya:
- Define tu propuesta única de valor: ¿Por qué alguien debería elegirte a ti y no a otro?
- Apóyate en tus fortalezas: Si tienes un equipo con atención brutal al cliente, exprímelo.
Conseguir una ventaja competitiva está bien, pero mantenerla… es la guerra. No hace falta ser Tesla y sacar un invento cada seis meses. A veces basta con pequeños cambios: una panadería en Sevilla que mete nuevos productos sin gluten antes que los demás, o una tienda online en México que prueba métodos de entrega más rápidos. En España la gente recomienda un negocio si la experiencia es buena, y en LATAM el boca a boca pesa todavía más. Si la calidad baja, la ventaja desaparece.
Cambian las leyes, cambian las modas, cambia la tecnología. La empresa que se adapta rápido es la que sobrevive. Si tienes algo único pero nadie lo sabe, es como si no existiera. No es solo vender más, es hacerlo con cabeza. Muchas pymes en LATAM exprimen cada euro optimizando equipo y tecnología; en España, digitalizar procesos con un CRM marca la diferencia. Es el factor que hace que los clientes te elijan a ti y no a otro. Conociendo bien a tu cliente, viendo dónde falla la competencia y potenciando aquello que tú puedes hacer mejor o diferente.
Te invitamos a explorar cómo un CRM como Clientify puede ayudarte a identificar y mantener tu ventaja competitiva.
Estrategia Competitiva: Clave para la Supervivencia Empresarial
Saber en qué mercados adentrarse o de cuáles salir, o establecer la ventaja competitiva a seguir, son cuestiones que toda empresa debe plantearse y responder, así como analizar las formas de evaluación de riesgos, descubrir oportunidades, diseñar las acciones de RSC o conocer las herramientas en las que merece la pena invertir. Para todo ello, es necesario establecer una estrategia competitiva.
Sin una estrategia competitiva es muy complicado que una empresa consiga sobrevivir y hacer perdurar su modelo de negocio, más cuando se encuentra en un mercado en constante cambio dada la multitud de alternativas existentes.
Bajo el concepto de estrategia competitiva se encuentra el plan de una empresa que se diseña para maximizar las fortalezas, desarrollar nuevas capacidades y aprovechar oportunidades respecto a sus competidores. Esta estrategia siempre está pensada para el largo plazo. El fin de una estrategia competitiva es crear una ventaja competitiva sostenible en el tiempo.
Una estrategia competitiva se compone de una serie de características que hacen que una compañía se desmarque respecto a su competencia, consiguiendo una posición de ventaja en el mercado y obteniendo así una mayor rentabilidad.
Los tipos de estrategias competitivas más comunes son cinco, y están definidas y diferenciadas por la ventaja competitiva que generan. Son los siguientes:
- Empresa de bajo coste: Los productos que ofrece la compañía se venden a precios mucho más bajos que los de la competencia. Estas empresas buscan tener la más alta participación de mercado. Las vías habituales para poder ponerla en marcha son reducir los costes de producción y de distribución.
- Diferenciación empresarial: Esta puede ser la que, en función del sector, cueste más llevar a cabo porque supone la creación de productos o servicios únicos, no hay otros iguales en el mercado y realmente no tienen competidor.
- Liderazgo de productos: Este ejemplo de ventaja competitiva implica que la empresa que la lleve a cabo tiene que ofrecer productos y servicios de la más alta calidad dentro de su sector, situando así a la marca a la vanguardia de la innovación, desempeño y calidad.
- De atención personalizada o intimidad con el cliente: La estrategia competitiva basada en la atención personalizada o intimidad con el cliente es aquella que consigue la satisfacción total de los clientes, cubrir todas sus necesidades y facilitarles soluciones para todas sus exigencias. Esto se consigue adaptando cada producto o servicio de la compañía al público objetivo. El trato personalizado, además, se traducirá en relaciones cercanas y fidelización de clientes.
- Excelencia operativa: Esta estrategia requiere dar el máximo en todas las operaciones, sin retrasos ni problemas, pudiendo así dar un valor superior en el precio, la calidad y el servicio cuando se entregan los productos.
Gracias a todas y cualquiera de estas estrategias competitivas que lleves a cabo, conseguirás situar a tu organización entre los líderes del mercado.
Ejemplos Adicionales de Estrategias Competitivas
Algunos ejemplos de estrategias competitivas que hacen sobresalir a una compañía dentro de su mercado son:
- Coca Cola: La enseña de la felicidad por excelencia. Multitud de sus campañas son las que abanderan la felicidad entorno a su característico color rojo y su bebida de refresco. Otro ejemplo más de cómo una marca desbanca a la competencia gracias al traslado a su público de un concepto etéreo, una sensación y un sentimiento.
- Apple: Apple es más que sabido que vende un estilo de vida.
Es importante recordar que solo se trata de una ventaja competitiva en el caso de que el cliente objetivo perciba un valor especial, "... factor determinante para elegir su mejor opción de compra ...", de lo contrario será solo una diferencia competitiva, pero no una ventaja.
En resumen, la clave para el éxito en un mercado competitivo reside en identificar, desarrollar y mantener una ventaja competitiva que sea valiosa, única, difícil de imitar y sostenible en el tiempo. Al comprender las estrategias de Porter y analizar ejemplos de empresas exitosas, podrás aplicar estos conceptos a tu propio negocio y destacar entre la competencia.
