La Franquicia como Modelo de Pequeño Negocio: Una Oportunidad de Emprendimiento
Emprender un negocio es una decisión interesante e ilusionante. Sin embargo, muchas personas tienen miedo al riesgo que supone fundar una empresa y poner en marcha su idea partiendo desde cero. En este sentido, las franquicias ofrecen una alternativa mucho más segura, ya que permiten aprovechar el trabajo de marca y el éxito cosechado por otra compañía.
En este artículo, y con detalle, te vamos a explicar qué es una franquicia, los elementos que la componen y su funcionamiento, además de conocer sus ventajas y desventajas. Son varios los aspectos a valorar si se opta por emprender.
Según datos extraídos del informe “La Franquicia en España” (2021), elaborado por la Asociación Española de Franquiciadores, en nuestro país hay un total de 1.381 franquicias. Una cifra que ilustra la importancia de este sistema. En la actualidad, este sistema de negocio mueve más de 13.000 millones de euros y supone más del 10% de la actividad del comercio minorista.
La franquicia está presente además en unos 60 sectores de actividad. Nuestra economía está cada día más orientada a los servicios, pero además, todos los servicios de apoyo a la empresa, incluyendo contabilidad, gestión de correo, servicios de publicidad, embalaje y envíos, y servicios de personal. En algunos de estos sectores, como los que se detallan a continuación, su presencia es abrumadora:
| Sector de Actividad | Nivel de Presencia/Relevancia |
|---|---|
| Restauración | Alta relevancia |
| Ocio | Alta relevancia |
| Moda | Alta relevancia / Presencia abrumadora |
| Servicios en general | Alta relevancia |
| Tintorería | Presencia abrumadora |
| Mensajería | Presencia abrumadora |
| Paquetería | Presencia abrumadora |
| Fast Food | Presencia abrumadora |
| Servicios de apoyo a la empresa (contabilidad, gestión de correo, publicidad, embalaje y envíos, personal) | Creciente |
No obstante, en franquicia cualquier sector es el más adecuado, siempre y cuando encaje realmente con las expectativas de cada nuevo franquiciado. Los franquiciadores se están convirtiendo así en uno de los elementos más dinámicos en lo que respecta a generación de empresas y creación de empleo en todo el mundo. Se consideran sectores de actividad de "alto riesgo" aquellos en los que el éxito no resulta imposible, pero sí mucho más difícil, debido a su difícil penetración en el mercado y, por tanto, a la consecuente expansión en unidades franquiciadas de la cadena.
¿Qué es una Franquicia?
Una franquicia es un modelo de negocio en el que una persona física o jurídica ofrece el derecho a un tercero para utilizar su marca y trabajar bajo su sistema comercial. Es un modelo de negocio que asocia a dos empresas independientes que quedan ligadas mediante un contrato.
La franquicia es un sistema de comercio asociado entre empresas financiera y jurídicamente independientes, pero ligadas por un contrato en virtud del cual, una de ellas (la franquiciadora) concede a la otra u otras (franquiciados), a cambio de unas contraprestaciones económicas, el derecho a explotar una marca y/o una fórmula comercial materializada en unos signos distintivos, asegurándole la ayuda técnica y los servicios regulares necesarios destinados a facilitar dicha explotación.
La definición de franquicia según el Código Deontológico Europeo es la de un sistema de comercialización de productos y/o servicios y/o tecnología, basado en una colaboración estrecha y continuada entre empresas legal y financieramente distintas e independientes, el franquiciador y sus franquiciados individuales, por el cual el franquiciador concede a sus franquiciados individuales el derecho e impone la obligación de llevar un negocio de conformidad con el concepto del franquiciador.
Por tanto, la franquicia es una relación comercial entre dos partes: el franquiciador, es decir, la empresa que cede los derechos para comercializar su marca y el franquiciado, el emprendedor o inversor que adquiere estos derechos. La franquicia es un sistema de creación de negocios que se basa en dos pilares principalmente: la marca y el saber-hacer. Un negocio en franquicia es, ante todo, un negocio con éxito probado en el que el franquiciador aporta y facilita todos sus conocimientos y su saber hacer al franquiciado, y le hace partícipe de experiencias comunes a la red, que están teniendo éxito.
Elementos Clave de una Franquicia
- Una franquicia se caracteriza por tener un modelo de negocio que está definido, lo que significa que se conocen los productos o servicios que comercializa y cuál es su público objetivo.
- En base al modelo de negocio, y de cara a aplicarlo en las franquicias, se elaboran los manuales de operación. En ellos, y con detalle, se explican los procesos a seguir con respecto al producto o servicio que se ofrece, de forma que las franquicias mantengan un mismo nivel de calidad.
- Son clave los acuerdos (por escrito y en forma de contrato) que se establecen entre el franquiciador y el franquiciado, en los que se establecen los compromisos del primero y las responsabilidades del segundo.
- Por último, y no menos importante, una franquicia tiene que valorar, de entre todas las opciones, su ubicación, ya que es uno de los factores clave del éxito.
¿Cómo Funciona una Franquicia?
El funcionamiento de una franquicia es bastante sencillo. Generalmente, una empresa con un modelo de negocio consolidado, con una imagen de marca reconocible y un alto volumen de rentabilidad, decide iniciar un proceso de expansión. En su lugar, ofrece la posibilidad de que otra empresa exploite su modelo de negocio, haciendo uso de su marca, de sus sistemas operativos y de sus materias primas. A cambio, recibe una contraprestación económica, pero carece del control total del establecimiento.
El franquiciador pone a disposición del emprendedor varios aspectos: su know-how (conocimientos necesarios para llevar a cabo la actividad), su experiencia en el negocio, así como el reconocimiento de su marca.
Para conseguir llevar a cabo la relación comercial, una franquicia suele exigir, por un lado, un contrato de unos 5 años prorrogables y, por otro, un canon de entrada. Este canon es una inversión inicial que incluye los diferentes aspectos de puesta en marcha de la franquicia mencionados anteriormente (know-how, marca…).
En algunas ocasiones a estas dos obligaciones se le añaden los conocidos como royalties (derechos de autor), entre los que se encuentran los derechos de explotación, para pagar de forma periódica por los servicios prestados, o los royalties de publicidad. Al inicio de la “relación empresarial”, el franquiciado tiene que desembolsar una cantidad de dinero, a la que se irá sumando, mensualmente, un porcentaje (fijo o en relación a lo “ganado”).
Tipos de Franquicias
Al contrario de lo que muchos piensan, no todas las franquicias son iguales. En base al criterio que se utilice podemos distinguir distintos tipos de franquicias:
- Franquicia Industrial: Es una forma de colaboración empresarial entre fabricantes. El franquiciador es poseedor de un sistema de fabricación y/o patentes exclusivas que cede a otro fabricante que los sustituye en una zona concreta. Lo que hace la empresa franquiciadora es ceder el derecho de producción y venta de uno o varios productos dentro de un determinado territorio.
- Franquicia Comercial: En este caso, la empresa franquiciadora proporciona a la franquiciada no solo su marca, sino también todos los elementos que necesita para trabajar (directrices, herramientas, productos, etc.). El objeto del negocio puede ser un servicio o conjunto de servicios que el franquiciado comercializa bajo una determinada metodología recibida del franquiciador. Las más habituales en servicios son las agencias inmobiliarias.
Ventajas de Emprender con una Franquicia
Como modelo de negocio, las franquicias tienen una serie de atractivos incuestionables para los emprendedores. La franquicia tiene como principal ventaja la disminución del riesgo de fracaso del franquiciado, gracias a una serie de aportaciones que el franquiciador realiza tanto durante la constitución y lanzamiento del negocio asociado como de forma continua durante su vida activa.
- Reduce riesgos: El franquiciado reduce los riesgos que puede conllevar el emprendimiento cuando se alía con una marca de éxito probado y ya desarrollado.
- Formación: Antes de comenzar su actividad, el franquiciado recibe formación previa y un asesoramiento para poner a punto su local.
- Comunicación y marketing: El emprendedor puede aprovechar las herramientas de comunicación y marketing ya implantadas en la franquicia y se favorece de la publicidad que otras franquicias de la marca han hecho previamente.
- Pertenecer a una comunidad: Al formar parte de una red de franquiciados, el emprendedor no está solo. Puede preguntar a otros emprendedores sobre su experiencia y resolver sus dudas sobre el negocio.
- Inversión y financiación: Las franquicias requieren de una inversión inicial que puede ser más baja que un negocio que empieza desde cero, lo que permite que el crecimiento sea rápido y la inversión inicial se recupere en un período corto. Además, los franquiciados se benefician de la economía de escala, lo que les permite comprar sus productos a menor coste y suelen contar con unas opciones de financiación más ventajosas. Para aquellos interesados en montar un negocio con recursos limitados, existen franquicias de baja inversión que pueden ser una opción atractiva.
Inconvenientes de Montar una Franquicia
A pesar de que emprender con una franquicia puede tener muchas ventajas, también pueden existir algunos inconvenientes que hay que tener en cuenta y sopesar:
- Costes: El franquiciado debe pagar un porcentaje de sus beneficios por los derechos de formación, experiencia y conocimientos que se le ofrecen. Dependiendo de la red de franquicias a la que pertenezca, esos costes varían, por lo que es importante conocer toda la información con antelación. Una franquicia con antigüedad, prestigio, una marca notoria, un saber hacer de éxito probado y unas buenas prestaciones en la formación, apoyo y asistencia, implicará mayores costes para el franquiciado.
- Menos libertad: La franquicia evita riesgos pero también implica que se pierdan algunas libertades de decisión. Al acceder a este sistema, hay que aceptar una serie de exigencias como el color del local, la manera de producir los productos o la forma de venderlos, entre otros. A cambio de la seguridad, formación y apoyo de marketing que le ofrece una enseña registrada, usted debe ser capaz y estar dispuesto a ceder algo de su independencia. Si usted es una persona a la que le gusta tomar la mayoría de las decisiones por su cuenta o trazar por sí misma el camino de su negocio, es probable que la franquicia no sea lo suyo.
- Dependencia: Un último inconveniente sería la dependencia con el resto de franquicias de la red. Aunque en una red de franquicia, lo ideal sería tener una estructura en la que el riesgo se compartiera equilibradamente entre franquiciador y franquiciado. Si fracasa la cadena, el franquiciador arrastrará al franquiciado en su caída, mientras que si fracasa el franquiciado, la cadena seguirá funcionando. Desde el principio, el franquiciado asume el riesgo de que la marca fracase por razones ajenas a él. Si esto sucediera, la mayor pérdida sería el canon de entrada.
No obstante, todo esto no significa que el sistema de franquicias ofrezca una seguridad total. Hay personas que simplemente no son adecuadas para este tipo de negocio o franquiciadores que no ofrecen tan buenas oportunidades como parece. Como resulta obvio, en periodos de crisis los riesgos de fracaso son mayores como consecuencia de una disminución de la demanda y de las dificultades añadidas para realizar campañas de comunicación que la reactive.
Claves para el Franquiciado: Antes de Dar el Paso
Autoevaluación Personal
Lo primero que debe hacer un franquiciado es conocerse a sí mismo y evaluar su predisposición a ser franquiciado. Saber si tiene un espíritu moldeable para asimilar la formación que se le da; si posee a la vez dinamismo, ambición y estabilidad personal; si es capaz de someterse a una disciplina o si tiene el indispensable espíritu de grupo, son criterios que un franquiciado ha de satisfacer en su conjunto.
No existe un patrón estándar sobre el perfil más adecuado para poder entrar en la franquicia. Por este motivo no se puede especificar, de manera global, las condiciones idóneas para poder ser franquiciado. Como fondo no olvide que todos los negocios exitosos requieren una gran dedicación y un duro trabajo. Por bueno que sea el sistema de franquicia, será muy difícil que este tenga éxito si usted no aporta un importante esfuerzo personal.
Consideraciones Financieras y del Local
La disponibilidad de un establecimiento, ya sea alquilado o en propiedad, suele ser uno de los rasgos más valorados en un aspirante a franquiciado. El proceso suele ser el contrario, primero la franquicia y luego el local, pero no es extraño el caso de personas que disponen del activo de un local comercial y buscan este tipo de negocio para aprovecharlo.
El franquiciador no solo debe ofrecerle asesoramiento acerca de las condiciones de arrendamiento que el negocio puede soportar sin poner en riesgo la rentabilidad final, sino que será él quien deba autorizar la ubicación y las condiciones que la acompañan. Pida al franquiciador que le informe de todas las estipulaciones económicas del concepto para poder valorar si el alquiler que le solicitan es razonable.
Investigar y Verificar
Con anterioridad a conocer estas circunstancias, usted debe dar adecuadamente los pasos y guiarse hacia el objetivo de ser franquiciado. Es fundamental identificar a las enseñas que buscan franquiciados, lo cual en el mercado español suele anunciarse en publicaciones y portales de Internet especializados. La información oficial de las empresas que franquician en España y sus datos más relevantes la ofrece el Registro de Franquiciadores, dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
Aunque la mayoría de propietarios de franquicias se muestran satisfechos con los éxitos obtenidos, hay quienes sufren pérdidas financieras. Antes de firmar el contrato, el candidato a franquiciado debe informarse a fondo sobre el número de unidades de venta que cierran cada año, ya que el franquiciador nunca hace mención a los cierres de su red. Estos cierres pueden ser debidos a una mala elección del franquiciado por parte del franquiciador, o a su precipitación por expandirse sin una experiencia sólida. Además, si el franquiciador ha tenido pleitos con sus franquiciados, el candidato debe informarse de las causas y de las sentencias, y entrevistarse con los franquiciados en litigio para contrastar sus puntos de vista.
Asimismo, es crucial verificar el registro de la marca. No tener registrada la marca es mucho más grave, porque nadie puede ceder el uso de algo que no posee. Para que no haya problemas posteriores, el franquiciador debe ser propietario de la marca y patentes de los productos y/o servicios objeto de la franquicia y deberá facilitar sus datos registrales. Antes de firmar el contrato, el candidato a franquiciado debe acudir al Registro de Patentes y Marcas para comprobar que el franquiciador no esté vendiendo papel mojado, bien porque las marcas no estén debidamente registradas, patentadas o porque se encuentren embargadas por algún contencioso con otra empresa.
Evitar Falsas Franquicias y Franquiciadores Oportunistas
Las falsas franquicias son aquellas que, aunque se anuncian como tales, no lo son, ya que no cuentan con una fórmula comercial probada, ni con centros pilotos para su experimentación. Estos supuestos franquiciadores utilizan el término "franquicia" para atraer y captar franquiciados con el único fin de lucrarse. La única forma de detectarlos es verificando, una a una, todas sus promesas. Para ello, basta con exigirles la dirección y teléfono de, al menos, tres franquiciados de la cadena, y entrevistarse con cada uno de ellos.
La falta de experiencia o un saber hacer no experimentado, así como la incapacidad empresarial del franquiciador, son dos de las causas principales del fracaso en franquicia. Hay firmas oportunistas que lo único que ven en la franquicia es una oportunidad de negocio a corto plazo y pretenden rentabilizar muy rápidamente el negocio mediante los ingresos derivados del canon de entrada. Para evitar este tipo de franquicias, es necesario exigir, desde el primer momento, la mayor transparencia posible a la central. El franquiciador debe facilitar toda la información sobre aspectos tales como: nombre y domicilio social de la empresa, fecha de creación, capital social, socios, facturación, evolución, solvencia... Para verificar que es una persona física o jurídica solvente se deben pedir referencias a través del banco.
La Importancia de un Consultor
La Asociación Internacional de la Franquicia recomienda que el futuro franquiciado, con la ayuda de su consultor, evalúe cuidadosamente la información y el material obtenido. El franquiciado debe también estar absolutamente seguro de haber contactado con un buen número de personas que ya han comprado franquicias de la enseña que se está considerando, con las que podrá cotejar cualquier información que no le parezca lo suficientemente clara.
La función primordial de un buen consultor de franquicia es orientar, asesorar y guiar a quienes precisan de su consejo para acometer una empresa de la que desconocen las mejores alternativas posibles. En definitiva, servir de apoyo hacia el éxito. De ahí la necesidad de que el consultor pueda aportar experiencias válidas que contribuyan a encontrar el camino más adecuado para su cliente, teniendo en cuenta el perfil, las necesidades, el capital y las expectativas del potencial franquiciado. Una empresa de consultoría tiene la misión de aportar a sus clientes los conocimientos especializados sobre el sector de los que carece la mayoría del público y hacerlo con el mayor rigor posible. Es fundamental informarse respecto a la estructura real y posibilidades de servicio de la empresa consultora: si disponen de metodología demostrable de trabajo, de cuántas personas están dedicadas a funciones directas de consultoría y de los trabajos en los que hubiesen intervenido.
