Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

Análisis del trabajo de caso de Kiva: Crowdfunding para el impacto social

by Admin on 20/05/2026

Desde 2010, el crowdfunding ha experimentado un crecimiento exponencial como consecuencia de la innovación tecnológica en el sector financiero. Se considera más eficiente y efectivo que la recaudación de fondos tradicional por múltiples razones, como la oportunidad de promover un proyecto directamente en una plataforma en línea, donde todos los participantes están invitados a contribuir con diversas cantidades de dinero hasta que se logre el objetivo. La financiación en masas no es un término nuevo; pero, con ayuda de las plataformas virtuales y las redes sociales vinculadas y el poco acceso al crédito en épocas de inestabilidad económica, se ha hecho un término popular, sobre todo para obtener recursos económicos en la viabilidad de proyectos de emprendimiento. Crowdfunding puede aplicarse en numerosos escenarios, incluidos proyectos de caridad, nuevas empresas, ideas de emprendedores y pequeñas empresas.

Estudios preliminares indican que su significado proviene de las palabras inglesas crowd (multitud) y funding (financiamiento). En el año 1997 se da un ejemplo emblemático de crowdfunding; pero, en esta ocasión, está involucrada la música; la banda de rock Marillion pudo realizar una gira por Estados Unidos gracias a la colaboración masiva de sus fans que alcanzó los sesenta mil dólares. Al año 2009 se fomenta el término crowdfunding como la alternativa de financiamiento para grandes proyectos; por medio de campañas publicitarias se obtienen los fondos en forma de pequeñas donaciones. Es también en este año que se fundan dos de las principales plataformas de Estados Unidos: Indiegogo y Kickstarter.

Según Mollick (2016), el crowdfunding aporta con una conexión que va más allá de la usual interacción de mercado, llevando una comunicación más activa entre los creadores y los empresarios. El micromecenazgo promueve el talento de las personas, desde la concepción de la idea hasta la promoción y puesta en marcha del negocio, por lo que se requiere de habilidades; tal es el caso de la captación de recursos o donaciones, que dependerá del apoyo brindado por los usuarios de las plataformas que en ciertos casos resultan ser inversionistas, amantes de la tecnología o el ambiente.

¿Qué es Kiva y cómo funciona?

Kiva es una organización internacional sin fines de lucro y una plataforma reconocida en el campo del crowdfunding de préstamos para apoyar causas sociales. No todas las compañías pueden decir que celebridades de la talla de Oprah Winfrey o Bill Clinton la han catalogado como "una de sus favoritas". Kiva, una ONG estadounidense, sí. La presentadora y filántropa habló de ella en su programa de televisión, corría el año 2010 y las transacciones registradas por esta organización se dispararon. El expresidente hizo lo propio un lustro después. Kiva es una plataforma que simplifica los trámites de préstamo para personas de bajos recursos que quieren salir adelante con negocios propios. Kiva es una organización sin ánimo de lucro fundada en el 2005 “con la misión de conectar a las personas a través de préstamos para aliviar la pobreza”, afirma la página oficial.

Los usuarios de esta plataforma entregan, a título individual pero de forma colectiva, pequeñas cantidades en forma de préstamo para proyectos empresariales o benéficos que tengan cierto impacto en la comunidad en la que se desarrollan. Las negritas de este párrafo son importantes: no se trata de donaciones, sino de préstamos que esperan su retorno. La diferencia con las vías de financiación tradicionales es que sus beneficiarios son precisamente personas sin acceso a esas vías de financiación tradicionales. Chelsa Bocci, una de los cuatro fundadores de Kiva, y hoy su vicepresidente de Marketing y Comunicación, comentó cuál fue el germen de la organización consolidando, quizás sin quererlo, una de las normas no escritas del capitalismo tardío: "Un donativo tiene más que ver con la lástima, aunque se haga con amor", dijo. Por el contrario, un préstamo une a emisor y receptor, entendemos, de una forma más horizontal, menos desigual, más comercial. Yo le presto y usted se compromete a devolvérmelo. Aquello era en torno al año 2005, y para entonces -Internet todavía era otra cosa- solo existía algo así en la figura de los microcréditos de Muhammad Yunus, algo así como una versión offline de Kiva antes de que existiese Kiva. El microcrédito impulsa a mujeres a lanzar su negocio y lo que es más importante funciona! La mujer se hace responsable del microcrédito, esto quiere decir que alguien ha confiado en ella, tradicionalmente nadie había confiado en ella. El microcrédito es una de las mejores herramientas para combatir la pobreza.

Algunos de los fundadores de Kiva junto a una comunidad receptora de uno de sus préstamos.

La plataforma web trabaja en colaboración con distintos entes de la siguiente forma: los socios de campo, comprometidos también con el bien común, son conocedores de las necesidades de sus comunidades y están encargados de publicar en el portal los perfiles con videos e imágenes de quienes estén buscando un préstamo. Los usuarios que quieren promocionar su proyecto y pedir apoyos en forma de créditos en la web de Kiva no pueden publicarlos directamente. Para ello, Kiva cuenta con una red de partners (ONGs locales o empresas de microcréditos, algo más de 300 en 80 países) que, si aprueban la idea, les derivan a la central en Estados Unidos, quienes entonces sí publican dichos proyectos. Esos mismos partners son quienes, en caso de conseguir el dinero solicitado, lo entregan a los usuarios. Luego, los prestamistas inscritos en la página buscan en el sistema y eligen a quién quieren prestarle el dinero. Por donar solo $25 a Kiva, los contribuyentes pueden apoyar consistentemente el desarrollo de comunidades desatendidas y desempeñar un papel crucial en la vida de otra persona. Además, los participantes también pueden elegir el sector en el que invertir, como mujeres, COVID-19, refugiados, educación, agricultura, etc. Mientras el préstamo está vigente, el prestamista puede ver a través de la página de Kiva, videos e imágenes sobre el desarrollo del negocio que se esté realizando con ese dinero. Los préstamos realizados, de al menos 25 dólares por persona, se devuelven sin intereses al prestamista. Según los datos publicados por Kiva, el porcentaje de impago es del 3,2%. La propia organización recomienda "diversificar tu portafolio para reducir tu exposición al riesgo".

Desde que Kiva está en funcionamiento, más de 989.324 miembros han prestado más de $473.277.150 dólares con un promedio de pago del 98.74%. La peculiaridad de Kiva es que se financian proyectos devolviendo un 0% de retribución al inversor. La idea es prestar una pequeña cantidad de dinero que no se está usando para conceder un microcrédito a una persona que necesita financiamiento sin esperar nada a cambio. El proyecto promedio obtiene 390 dólares, aunque Kiva insiste en que son "proyectos con influencia social en su comunidad". Cuando uno de esos impagos se produce en un proyecto tutelado por un partner, Kiva le emplaza a ser él quien reclame el pago. Si no lo consigue por falta de solvencia del prestatario, se renegocian los plazos. La web de Kiva habla de cómo muchos de sus créditos han servido para levantar proyectos en lugares asolados por un conflicto o una catástrofe natural, así como para empresas sociales con influencia en su comunidad. Es muy difícil evaluar ese impacto de forma agregada, pero unos cálculos rápidos nos pueden servir para hacernos una idea de las cifras habituales.

MICROCREDITO: Historia del financiamiento a los Pobres

Impacto y beneficios de Kiva

Los impresionantes números de Kiva (mover 1.300 millones de dólares en quince años no está al alcance de cualquiera) suelen atribuirse a una gran idea que conecta humanos en distintas situaciones: quien puede permitirse prestar dinero lo hace a quien no puede permitirse levantar un proyecto por su cuenta. Kiva es un negocio sin ánimo de lucro pero que beneficia directamente a cinco empleados, millones de receptores de préstamos para desarrollar proyectos, y algunos prestamistas incuantificables que recogen millas de vuelo gratis por el camino. Cuatrocientos voluntarios sostienen logísticamente la organización sin ver un dólar a cambio, dólares que sí donan particulares para sostenerla financieramente. Y con el beneplácito de Oprah y Clinton.

En el programa Fellowships de Kiva se puede comprobar el impacto que tiene el microcrédito en personas de pocos recursos. Jen Saffron montó Sprezzatura, un negocio de comida mediterránea en Pittsburgh, con lo obtenido en la plataforma. "Soy una madre soltera, tengo dos niños que van a colegios privados. Karen Denton, vecina de Jen, lleva ocho años gestionando su propia empresa de limpieza gracias al dinero que recibió en Kiva, el cual destinó a comprar aspiradoras que le permitieran expandir su negocio, según cuenta a Xataka. El de Wahab, un refugiado iraquí en Tennesee (Estados Unidos) que lanzó junto a su familia una empresa de catering especializada en comida árabe. Tras pasar por una aceleradora sin ánimo de lucro impulsada por un partner, recibió un préstamo de 10.000 dólares con el que compró un food truck con el que ganarse la vida. Su testimonio fue difundido en el Día Internacional del Refugiado de 2019 con este vídeo de un minuto de duración que cumple con todos los preceptos de los virales emotivos de la última década. Desde Kiva, sin negar su conocimiento de estas prácticas, se limitan a comentar que “damos la bienvenida a cualquiera que quiera empoderar a los marginados económicos”, y añaden que “son reacios a creer que los usuarios de Kiva se unan a la plataforma solo para este propósito en lugar de para ofrecer ayuda. No lo podemos comentar como una práctica común”.

A la izquierda, Jen Saffron. A la derecha, Karen Denton.

Los bancos ahora se muestran como entes que no ofrecen suficientes oportunidades para las personas menos favorecidas. Si de forma eficiente se puede conseguir el dinero necesario para crear o fortalecer un negocio ¿para qué acudir ahora a estas entidades? Los bancos se desdibujan como el único medio para conseguir fondos destinados a mejorar las condiciones de funcionamiento de pequeñas empresas familiares. La confianza que deposita en las personas plataformas como Kiva hace que ellos se comprometan a pagar los préstamos (préstamos con tasas de retorno que superan el 90%).

Críticas y controversias

Kiva no ha estado exenta de críticas ni de polémicas. Sus cinco trabajadores son los únicos que reciben un sueldo directo de la empresa, el cual lo financian (junto al resto de gastos operativos) las donaciones -esta vez sí, donaciones- que llegan de fundaciones, partners, particulares o los propios prestamistas de la plataforma, que también tienen la opción de entregar una cantidad a fondo perdido para este fin. En sus tres lustros de vida, Kiva también ha cosechado críticas por varios frentes: su falta de transparencia, la aprobación de proyectos que fomentan la crueldad animal o el uso de personal voluntario para auditar préstamos. Las críticas no solo llegan por esta estructura, sino también por una disociación entre emisor y receptor del préstamo, al contrario de lo que parece prometer la plataforma. En 2009, The New York Times recogía el testimonio de David Roodman, un investigador del think tank estadounidense Center For Global Development. El artículo también citaba a analistas que discutían el uso de voluntarios para auditar los préstamos y la falta de seguridad para los prestamistas si el prestatario no devolvía el dinero. La polémica no acabó ahí. En 2008, un partner peruano aprobó un préstamo para financiar una empresa de peleas de gallos. Kiva le dio pábulo porque, según justificó Matt Flannery -otro de sus creadores-, esta práctica era legal en el país sudamericano y eran los prestamistas los que decidían a dónde iba el dinero. Como es lógico, Kiva se ha encargado de promocionar muchos de sus proyectos con una narrativa que encaja mejor en la difusión viral que gallos peleando hasta morir o millas de vuelo gratis para la gente solidaria.

Uso de Kiva para acumular millas de viaje

Plataformas como Kiva sirven para que viajeros frecuentes alcancen objetivos de gasto con su tarjeta de fidelización que en realidad no es un gasto como tal, aunque les cuenta. Por un lado están los que acumulan millas gratuitas en aerolíneas usando su tarjeta de crédito asociada para pagar cantidades que (casi) siempre vuelven. Esta práctica, la de buscar métodos lo más imaginativos posibles para alcanzar los objetivos de gasto con tal de canjearlos por millas gratuitas, fue comentada por The New York Times en 2014, explicando que estaba llegando a su fin. Un ejemplo lo encontramos en René de Lambert, blogger de viajes, que se beneficia de la arquitectura de Kiva y lo cuenta en su blog. Según él, ha invertido un total de 30.000 dólares en préstamos (en realidad, bastante menos pero reinvertido repetidamente hasta sumar esa cantidad), y su tasa de pérdida (préstamos no recuperados) es de algo menos del 1%. A ese desglose le acompaña la fotografía de 'San Cayetano', una comunidad de mujeres paraguayas a quien destinó un préstamo que les permitió comprar ropa que posteriormente revenderían. René también habló de sus pérdidas con Kiva explicando que la mencionada tasa (inferior al 1%) ha sido muy baja, por lo que "los resultados netos hacen que los préstamos todavía valgan la pena para muchos viajeros de Delta": perder algo menos de 300 dólares le ha compensado por la cantidad de viajes gratis que ha obtenido. Otras plataformas, como Frequent Miler o Million Mile Secrets, también explican cómo han encontrado en Kiva a un aliado irresistible para generar un nivel de gasto ficticio pero que de momento no ha sido vetado por las emisoras de estas tarjetas de fidelización. Incluso comparten trucos para prestar dinero únicamente a los proyectos que más fiables resulten en términos de devolución del dinero, o recomiendan buscar tarjetas de crédito que recompensen el destinar metal a gastos "de caridad". Paradójicamente, una de las fundadoras de Kiva huía de esta definición para sus préstamos. Uno de esos artículos fue compartido más de 260.000 veces en redes sociales.

El crowdfunding como alternativa de financiamiento

La situación económica de los países no siempre ha sido la más óptima. Existen diversos factores por los cuales las empresas y las sociedades se ven inmersas en situaciones difíciles, en las que la escasez de recursos fomenta la iniciativa para emprender negocios y así cubrir necesidades. El propósito de este trabajo es mostrar la tendencia del crowdfunding como alternativa de financiamiento en tiempos de crisis. La financiación en masas no es un término nuevo; pero, con ayuda de las plataformas virtuales y las redes sociales vinculadas y el poco acceso al crédito en épocas de inestabilidad económica, se ha hecho un término popular, sobre todo para obtener recursos económicos en la viabilidad de proyectos de emprendimiento. Uno de los principales obstáculos para emprender es la falta de recursos económicos para llevar a cabo esa idea de negocio. Para muchos microempresarios, poder obtener un crédito de la banca privada es una situación difícil y, a veces, compleja debido a la informalidad con la que se maneja la actividad económica de este sector. Hoy en día se busca el financiamiento directo entre particulares, pues el crowdfunding tiene un menor costo. La realidad es que la banca poco apoya a la pequeña empresa.

El concepto de crowdfunding es visto como una herramienta que ayuda a financiar proyectos, además de a validar ideas de negocio y darlas a conocer en el mercado. A continuación, se pueden apreciar las cinco plataformas más exitosas en el mundo (Belleflamme et al., 2014).

Tipologías de plataformas de crowdfunding

El proceso que algunas de estas plataformas siguen obedece a la forma de financiamiento que tienen los proyectos, que en la mayoría de los casos empieza de la siguiente manera. En primer término, el emprendedor envía su proyecto hacía una de las plataformas de su preferencia, dado que las mismas tienen un ámbito de aplicación. Posteriormente, los administradores de las plataformas verifican o validan la información proporcionada, de tal forma que el proyecto sea factible para publicación; por consiguiente, si este cumple con las expectativas de la página, será publicado en la plataforma, a fin de que se realice la socialización. En tanto que los dueños de la idea deben de buscar cómo promocionar lo más posible el proyecto, este tendrá una fecha límite en la que se podrá determinar si cumplió o no la meta.

  • Kickstarter.com: Se originó en Estados Unidos y es solo para proyectos nuevos y originales con un objetivo claro; para ello han creado categorías donde debe ir incluido el proyecto; estas son: arte, cómics, danza, diseño, moda, cine, juegos, música, tecnología, etc. Ofrece no solo recaudar el dinero necesario para poner en marcha el proyecto, sino también asegura crear una comunidad alrededor de él, para poder lanzarlo y tener un mayor recorrido. Elige cuánto dinero se pide para el proyecto y los días que se da para financiarlo, con un mínimo de 60, aunque es recomendable que no pase de 30 días. Si se consigue la financiación, la plataforma ingresará el dinero que hayan aportado los contribuyentes, cobrando un 5% de lo recaudado. Si no se consigue el objetivo de la recaudación, Kickstarter no cobrará el dinero a los donantes y no se recibirá nada; esto lo hacen para garantizar la viabilidad del proyecto y que se pueda hacer frente a las recompensas.
  • Indiegogo.com: Esta plataforma tiene algunas diferencias con Kickstarter. Además de ser traducida al español, lo más importante es que no tiene una meta; ingresa el dinero recaudado, aunque no se haya llegado al total. A pesar de que la llegada a la meta no sea triunfal, se debe cumplir con las recompensas y, si se necesitaba del dinero que se pedía para arrancar el proyecto, esto lo afectará. En Indiegogo, no solo se aceptan proyectos creativos sino también causas sociales y particulares y tiene una categoría especial para emprendedores. El procedimiento es parecido: registrarse y subir el proyecto; pero, al momento de recaudar los fondos, Indiegogo cobra una comisión del 9% sobre lo que se recaude.
  • Ulule.com: Esta es la plataforma líder en Europa; permite tener proyectos hasta en seis idiomas, por lo que el alcance es internacional. A diferencia de Indiegogo, si no se ha alcanzado la recaudación solicitada para el proyecto, no se piden recompensas.
  • Verkami.com: Es una de las plataformas más importantes en español. Está dirigida principalmente a artistas y creadores; por lo tanto, es una plataforma de carácter cultural y social. Se tiene que cumplir la meta de la financiación para recibir las recompensas, si no se llega no se cobra a los contribuyentes y no se recibe nada. Se queda con el 5% de las recompensas más los gastos de transferencia.
  • Lanzanos.com: Se diferencia de las plataformas de crowdfunding anteriores en que la primera fase consiste en obtener más de 100 votos, una vez que el proyecto es puesto en caja.

Comparativa de Plataformas de Crowdfunding

Plataforma Enfoque Principal Meta Flexible/Rígida Comisión Alcance de Idiomas
Kickstarter.com Proyectos creativos y originales Rígida (todo o nada) 5% Inglés
Indiegogo.com Proyectos creativos, causas sociales, particulares Flexible (recibe lo recaudado) 9% Múltiples (incluido español)
Ulule.com Diversos proyectos Rígida (todo o nada) Varía (si se cumple la meta) Hasta 6 idiomas
Verkami.com Artistas y creadores (cultural/social) Rígida (todo o nada) 5% + gastos de transferencia Español
Lanzanos.com Diversos proyectos Rígida (requiere 100 votos iniciales) Varía Español

tags: #análisis #trabajo #caso #kiva #crowdfunding

Publicaciones populares:

  • Plan de marketing hotel
  • Servicios de Consultoría de Sistemas de Información
  • Transformando Equipos
  • Conoce las iniciativas de Carazo para emprendedores
  • Guía Completa Convenio Colectivo Estatal
Asest © 2025. Privacy Policy