Tipos de Estrategias de Liderazgo: Una Guía Completa
El liderazgo empresarial no se ejerce por sí solo. Por lo general, las estrategias de liderazgo se moldean a lo largo de los años y se basan en la experiencia de quienes las llevan a cabo. No es lo mismo un líder con diez años de experiencia que otro con sólo unos meses. La formación también influye. Las escuelas de negocios del mundo entero hacen gran énfasis en la necesidad de desarrollar esta habilidad para garantizar una buena gestión y administración de las empresas.
Existen muchos líderes, pero no todos con el mismo grado de eficacia e influencia. Todo el mundo sabe qué es el liderazgo, pero pocas personas pueden explicar lo que realmente significa. El liderazgo como función gerencial ya no se limita a los altos funcionarios. Existen diferentes tipos de líder en los entornos laborales, procedentes de rangos y áreas muy distintas. Cada uno tiene su propio estilo de liderazgo, algunos lo adaptan dependiendo de la tarea a realizar y los objetivos por alcanzar. Algunos definen el liderazgo como tener visión para los negocios, establecer una misión o lograr metas para una empresa. Otras personas se enfocan en cualidades humanas como la empatía, la humildad o la diversidad. Cada respuesta es diferente, pero todas son correctas.
Cada líder tiene su propia definición personal de liderazgo, que influye en cómo lideran y en la cultura y dirección de su empresa. Entonces, ¿quién es un líder? Ha habido innumerables personas a lo largo de la historia que dirigieron a la gente, pero fueron inhumanas y destructivas. ¿Eso todavía los convierte en líderes? Puede que no, ya que un líder es alguien que hace más que simplemente dirigir a las personas. Un líder es alguien que puede ver cómo se pueden mejorar las cosas y que anima a las personas a avanzar hacia esa mejor visión. Para este tipo de enfoques un verdadero líder debe reunir una serie de habilidades que promuevan el cambio empresarial y la motivación del equipo. Consideran al verdadero líder como aquel que sabe escuchar y comunicar, que tiene carisma, que piensa en el bien común, busca soluciones y no tiene miedo a arriesgar.
Sin embargo, no todos los estilos de liderazgos son apropiados para todas las empresas. Cada uno de ellos tiene sus beneficios y desventajas.
Tipos de Liderazgo Empresarial
En efecto, no todos los líderes utilizan las mismas técnicas para llevar adelante sus tareas. Jeff Bezos no es Mark Zuckerberg, ni mucho menos Amancio Ortega. De esta forma, un estilo de liderazgo define el modus operandi de los diferentes tipos de líder. A continuación, los diferentes estilos de liderazgo empresarial más utilizados en la actualidad para liderar y motivar equipos en las organizaciones.
Liderazgo Autocrático
A estos líderes autoritarios les gusta tener el control de todo y sentir que ellos tienen el poder. Son quienes toman las decisiones y no suelen tener en consideración las opiniones ajenas. Además, suelen recurrir a amenazas e intimidaciones para mantener su autoridad. Este tipo de conductas suele crear un clima laboral de tensión y poco participativo. No obstante, también genera un ambiente de trabajo bien organizado y permite una rápida toma de decisiones.
Liderazgo Democrático
Para este tipo de líderes, los recursos humanos son fundamentales en la organización, y así lo hace ver. Son personas que tienen en cuenta las opiniones de los demás, por eso las valora positivamente y motiva a participar a sus trabajadores. Sin embargo, también sabe que él es el responsable final de las decisiones tomadas y de las repercusiones que tengan. El liderazgo participativo ofrece la oportunidad de contar con un punto de vista más amplio antes de tomar decisiones, favorece la creación de grupos de trabajo sólidos e incentiva la iniciativa a nivel individual y contribuye a generar vínculos entre los integrantes del grupo. Estas sólo son algunas de las ventajas que ofrece el estilo de liderazgo más democrático, ya que el líder tiene en cuenta las opiniones del resto del grupo. Este estilo fomenta un clima laboral positivo, participativo y colaborativo, pero conlleva un tiempo para la consulta que, en ocasiones, puede ser negativo para la empresa.
Liderazgo “Laissez faire”
La expresión “Laissez faire” proviene del francés y significa “dejar hacer”, que es justamente lo que hace este líder, deja que sus trabajadores hagan su trabajo, sin ejercer control sobre ellos y dotándoles de responsabilidades. Su intervención es mínima, pues sólo participa cuando los trabajadores lo solicitan. Este estilo puede favorecer un clima laboral positivo, pues los trabajadores tienen libertad y se cree en sus posibilidades.
Liderazgo Transformacional
Esta concepción de liderazgo se basa en la capacidad que posee el líder para transformar y mejorar el modo en el que los trabajadores realizan sus funciones con el objetivo de fomentar el desarrollo de la empresa. Busca un cambio positivo, nuevas iniciativas. Se trata de uno de los tipos de líder empresarial más completos que existen. El líder transformacional tiene naturalidad y carisma, es democrático tanto a la hora de tomar decisiones como de implementarlas, confía en la autonomía de sus colaboradores y, aunque no ejerce la autoridad como el líder autocrático, sí que es consciente de cuál es su papel y de la necesidad de centralizar algunas acciones y de delegar otras. El objetivo de esta clase de liderazgo es generar transformaciones entre los miembros del equipo de cara al futuro del proyecto.
Cómo identificar y adaptar tu estilo de liderazgo para maximizar tu impacto profesional.
Otros estilos de liderazgo empresarial
Existen muchos otros estilos de liderazgo empresarial. A continuación, se presentan algunos de los más comunes:
- Liderazgo de coaching (entrenador): Este tipo de liderazgo destaca por propiciar la colaboración, el trabajo en equipo, la comunicación interna y el desarrollo de nuevas habilidades. Para llevar a cabo un estilo de liderazgo de coaching o entrenador, es fundamental contar con un líder-coach. Este tipo de líder debe ser creativo, colaborativo y también debe saber delegar, incentivando la autonomía al trabajador.
- Liderazgo afiliativo: Con el liderazgo afiliativo se impulsan buenas relaciones entre los diferentes trabajadores, generando así un clima positivo y colaborativo. Este líder destaca por su carisma y es ideal para el comienzo de un nuevo equipo o en momentos de crisis para apaciguar el ambiente. No obstante, este tipo de liderazgo puede ser perjudicial; ya que en ocasiones el líder antepone esas buenas relaciones, olvidándose de los objetivos y de la productividad de la empresa.
- Liderazgo directivo: Dentro de estos principales estilos de liderazgo empresarial más comunes, tampoco podía faltar el liderazgo directivo. Su cometido es generar estructura en la empresa; de hecho, se suele emplear cuando el resto de miembros no cuentan con experiencia previa.
- Liderazgo capacitador: Por su parte, el liderazgo capacitador o formador es aquel que establece unas metas en el equipo, fomentando el desarrollo profesional entre los distintos miembros.
- Liderazgo burocrático: Asimismo, el estilo del liderazgo burocrático despunta por la rigidez, la precisión y la concreción de las normas impuestas para la organización empresarial.
- Liderazgo transaccional: Este tipo de liderazgo se basa en un sistema de recompensas e incentivos hacia el empleado, siempre que cada uno obtenga el desempeño óptimo. Esto puede resultar positivo al darle la oportunidad a la plantilla de conocer de primera mano lo que van a percibir si consiguen llegar a un objetivo concreto.
¿Cómo ser un buen líder?
Las primeras teorías sobre el liderazgo afirmaban que la capacidad para liderar era innata a la persona, que se nacía líder. Sin embargo, las teorías actuales confirman que el líder se hace y no se nace. Las habilidades personales necesarias para ser un buen líder se pueden aprender y desarrollar.
Si deseas llegar a ser un buen líder, lo primero que debes hacer es conocerte a ti mismo, saber cómo eres, tus virtudes y defectos, tus capacidades y tus debilidades.
Según apunta la coach ejecutiva, Marta Williams, el liderazgo se fundamenta en un valor por encima de todos: la credibilidad. Williams explica que es necesario que se sustente sobre seis piezas básicas:
- Ética: entendida como la responsabilidad de cumplir con lo que se promete y ser coherente con ello. Es uno de los valores más delicados, ya que muchos líderes tienden a olvidarlo. La ética tiene como cualidades inherentes la justicia, la integridad, la confianza y la humildad.
- Capacidad: tener “capacidad” implica poder dar resultados medibles. Un líder sin resultados, no será respetado y al cabo de un tiempo será sustituido por otro. Williams apunta que “un líder con capacidad siempre puede hacer lo que dice que va a hacer”, además con eficacia y resolución. Algunas de las cualidades que debe reunir el líder capaz son talento, productividad, habilidad y sobre todo, inteligencia.
- Valor: ha de enfrentarse a las decisiones y situaciones complicadas, demostrar capacidad de decisión y admitir sus errores. Ha de tener agallas para aceptar las críticas y modificar aquellas conductas que producen malos resultados.
- Consideración: la relación con el equipo de trabajo ha de ser de respeto y empatía. Todo esto se consigue adquiriendo una actitud de escucha, es decir, dedicando tiempo a los demás, atendiendo sus peticiones y valorando sus opiniones. Además, se ha de ser accesible y mostrar un compromiso con el desarrollo y crecimiento de los colaboradores.
- Serenidad: especialmente en momentos difíciles o ante contratiempos. Hay que saber mantener la calma, controlar las emociones y ser estable. De nada sirve perder los nervios.
- Convicción: el buen líder ha de creer en lo que hace. Compromiso, entrega, confianza, son todas las aptitudes que se generan cuando existe convicción. Si el líder no está convencido, ¿cómo puede estarlo su equipo?
Si reúnes todas las aptitudes que hemos mencionado, tienes capacidad suficiente para que tu liderazgo sea exitoso. Visión estratégica y adaptación: sin duda, sin una visión estratégica no se llegará a ninguna parte. Es fundamental tenerla bien clara para que pueda aportar valor al cliente. Además, los expertos en liderazgo empresarial recomiendan tener en cuenta los peligros que amenazan la estrategia que se esté siguiendo y reconocer el momento clave para reorientarla.
Valores estratégicos: los valores han de estar alineados con la estrategia y suelen ser constantes y duraderos.
A pesar de las diferencias existentes entre los enfoques sobre el liderazgo, estas teorías coinciden en describirlo como un proceso a través del que una persona es capaz de influir en un grupo, de guiarlos y dirigirlos.
Habilidades clave para un liderazgo efectivo
Existen una serie de habilidades que son fundamentales para un liderazgo efectivo:
- Ten una actitud positiva. Esta cualidad es común entre los grandes líderes transformacionales. ¿Te imaginas a un líder que se rinde a la primera, que no cree en su empresa ni que pueda alcanzar sus objetivos? Ser y mostrarse optimista es fundamental para superar los retos diarios. Si a esta actitud se le suma el entusiasmo y la pasión por tu empresa y por tu trabajo, conseguirás contagiar a tus trabajadores de tu espíritu para trabajar unidos por un mismo objetivo.
- Potencia tus habilidades comunicativas. Quizá sea una de las habilidades más importantes que todo líder debe desarrollar. La comunicación es clave para la efectiva actividad empresarial. Tan importante es saber hablar como escuchar. Entrena tu capacidad para la escucha activa, tus habilidades oratorias y ensaya ejercicios para practicar la asertividad.
- Fortalece tu capacidad resolutiva. Tus habilidades para la toma de decisiones, tu capacidad de negociación, tus destrezas para la resolución de conflictos, tu eficacia para priorizar o tu talento para buscar soluciones creativas, son cualidades que tus seguidores esperan de ti. Estar dotado de estas capacidades hará que destaques como líder. Todas estas habilidades se pueden entrenar y potenciar a través de diferentes programas y se mejoran con la práctica.
- Confía en tu equipo. La confianza en tu equipo de trabajo no sólo hará que tus trabajadores se sientan valorados, también provocará que se involucren más en la actividad empresarial. Esta confianza supone escuchar sus opiniones y tenerlas en cuenta, favorecer y potenciar su participación en el grupo de trabajo, con el fin de mejorar los procesos y alcanzar las metas de la organización. Si ofreces libertad para aportar ideas y tomar ciertas decisiones, los trabajadores se implicarán más y serán más responsables. Además, con esta actitud de respeto, favoreces el establecimiento de unas relaciones y de un clima laboral positivo y eficiente.
- Continúa formándote a lo largo de toda tu trayectoria laboral. Para liderar eficazmente debes conocer lo que pasa en el mercado, estar al día de los últimos avances y estrategias y descubrir los nuevos métodos.
Estrategias adicionales para un liderazgo exitoso
El liderazgo empresarial es algo que se puede potenciar dentro de una organización. Nunca nada es definitivo; por el contrario, todo puede ser mejorado. Las múltiples necesidades de las empresas han provocado que proliferen las estrategias para ser un buen líder. Es importante aprender a tener la cabeza fría. La figura del líder energúmeno ha pasado de moda. El liderazgo no se potencia con decisiones férreas que buscan intimidar o generar temor. En situaciones de crisis interna o de baja productividad, los equipos necesitan más que nunca el aliento de un buen líder. El líder justo y equilibrado genera admiración en su entorno. Estas cualidades suelen ser especialmente valoradas por los equipos de trabajo, cuyas labores están en permanente evaluación y monitorización.
Una estrategia que casi siempre da resultado es la de minimizar las jerarquías o rangos que existen en una estructura corporativa. Ojo, no es un llamado al caos ni mucho menos. Simplemente, se trata de entablar un trato más directo con las personas que conforman los equipos de trabajo. El liderazgo jamás se afianzará si el líder hace exactamente lo contrario de lo que inculca en sus colaboradores. Por ejemplo, si habla de la planificación y sus ventajas, no puede acudir tarde a las reuniones. O lo que es lo mismo, trazarse metas pero sin quedarse sin brújula.
