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Comunicación

Teorías del Empresario: Un Análisis Detallado de los Principales Enfoques

by Admin on 09/09/2025

Una teoría sobre la empresa o los empresarios sería un conjunto sistemático de reglas, leyes y principios que intentan explicar el funcionamiento de la misma. A lo largo de los años diferentes escuelas y autores han hecho hincapié en diferentes aspectos. En este artículo, nos centraremos en la empresa y en la figura del empresario, abordando sus componentes, funciones y objetivos, así como la evolución histórica de ambos conceptos. Además, analizaremos un concepto en auge en los últimos años: la Responsabilidad Social Corporativa.

Empresa y empresario son dos conceptos que durante toda la historia siempre han ido de la mano. En realidad, hasta bien entrado el siglo XX, la empresa era el empresario y el empresario era la empresa. Solo recientemente se ha separado la propiedad y el control de la empresa.

Empresa: Conjunto de factores productivos (humanos, técnicos y financieros) organizados y coordinados por la dirección de la empresa, dedicada a la fabricación y venta de bienes y servicios y que busca alcanzar ciertos objetivos. Estos objetivos los establece el empresario, persona que además coordina los factores productivos. Presta atención que en ningún momento se dice que el empresario sea el dueño de la empresa.

Los factores productivos, son los elementos usados por la empresa para producir el bien o servicio.

Evolución Histórica del Empresario

En realidad no se puede hablar ni de empresa ni de empresario. Aparecen las primeras sociedades que incluso comienzan a cotizar en una rudimentaria bolsa. Son empresas comerciales (las famosas Compañías de Indias) por lo que hablamos de empresario mercader. Es sedentario pues rara vez viaja con sus mercancías.

Aparece la empresa industrial, la fábrica. El empresario es el propietario y quien se dedica a la producción. La función más importante de la empresa es la productora.

Poco antes de la II Guerra Mundial, se produce la separación entre propiedad y control. El empresario ya no es el dueño sino quien gestiona la empresa. Es el capitalismo financiero. La función más importante de la empresa pasa a ser por tanto, la finnaciera.

Ya has visto cómo ha ido evolucionando el concepto de empresario. A lo largo fundamentalmente del siglo XX, aparecieron una serie de teorías que intentaban explicar la figura del empresario en ese momento y con las que podemos ver la evolución que dicha figura tuvo a lo largo de ese siglo.

Tradicionalmente, las figuras del empresario y del propietario coincidían y estos términos se empleaban como sinónimos. Hoy en día, sobre todo en las grandes empresas, por un lado está el propietario que aporta el capital (socio capitalista) y por otro el empresario, la persona que gestiona y dirige. El empresario es la persona que adopta las decisiones generales en la empresa.

Para desempeñar una buena labor como empresario no basta con ser un buen gestor, las características que debe poseer una persona que desee triunfar en el mundo de los negocios, deben ir más allá.

Papel de Líder

El empresario debe concebir la misión de la empresa y diseñar las estrategias para alcanzarla. La mayoría de los empresarios son personas con capacidad para aceptar responsabilidades y con tendencia a asumir riesgos. También hay que resaltar que el hecho de crear un negocio propio, en el caso de que el empresario coincida con el propietario, proporciona una independencia laboral que genera una gran satisfacción personal.

Imagen de lumaxart en Flickr.

Principales Teorías del Empresario

A lo largo del siglo XX, distintos autores han elaborado diferentes teorías sobre el papel que el empresario debe desempeñar en la empresa, destacando las características más importantes que, a su juicio, definen el papel del empresario.

1. El Empresario en el Pensamiento Clásico

Para los clásicos (Adam Smith, David Ricardo y J.S. Mill) se identifica al empresario con la persona que aporta el capital, así el beneficio era la recompensa por el capital aportado. En el siglo XIX el neoclásico Marshall considera al empresario como el cuarto factor productivo, factor organizativo, intuyendo así la distinción entre propietario y empresario.

2. Teoría del Empresario-Riesgo de Knight

Para Knight lo que define al empresario es su capacidad de asumir riesgos en un mundo de incertidumbre, ya que anticipa un capital sin saber el resultado de su actividad. Su aportación fundamental es la consideración de la incertidumbre como elemento esencial de la actividad empresarial.

Según este economista norteamericano, no se puede ser empresario sin asumir riesgos. El empresario tiene que pagar los factores productivos para poder producir bienes y servicios (salarios, de materias primas, etc.). Sin embargo, el empresario no sabe con certeza si podrá vender sus productos. Por tanto, el empresario está asumiendo un riesgo ante la posibilidad de perder parte o todo su dinero aportado.

Para este autor, el riesgo es lo que define al verdadero empresario. La actividad empresarial supone anticipar y asegurar el pago de los factores a cambio de unos hipotéticos ingresos futuros. Según esta teoría, el empresario adquiere o contrata los factores productivos a unos precios predeterminados y les paga la renta acordada con ellos (alquileres, sueldos y salarios, intereses y beneficio ordinario, que son los costes de la empresa) antes de conocer los ingresos que obtendrá por la venta de sus productos, buscando, con ello, un beneficio empresarial o renta residual que es siempre incierto o desconocido, debido a la existencia de incertidumbre en el desarrollo de la actividad empresarial. Esta incertidumbre implica que el empresario no conoce con certeza las consecuencias que se van a derivar de su actuación empresarial obligándole a realizar una serie de previsiones para afrontar el futuro económico de la empresa.

3. Teoría del Empresario Innovador de Schumpeter

Para Schumpeter la función principal del empresario es innovar, es decir, aplicar las invenciones tecnológicas a usos comerciales o industriales, lo que otorgará el empresario innovador una situación de monopolio temporal con beneficios extraordinarios, hasta que nuevos empresarios atraídos por las ganancias le imiten, y el mercado vuelva a la situación de equilibrio.

Schumpeter consideraba que ser empresario era un innovador y por tanto, el motor del cambio tecnológico y del crecimiento de la economía, ya que sus innovaciones, aunque posteriormente sean copiados por la competencia, produce desarrollo tecnológico. Este proceso fue bautizado por Schumpeter como “Destrucción creativa”.

Esta situación de equilibrio continuará hasta que un empresario realice alguna innovación (introduciendo un bien nuevo, abriendo un mercado nuevo, introduciendo un método de producción nuevo, etc.). Con el paso del tiempo, otros empresarios (imitadores) atraídos por el alto beneficio, introducen imitaciones con las que compiten con el empresario innovador. En consecuencia, según Schumpeter, el desarrollo económico en el sistema capitalista es consecuencia del cambio tecnológico, y el empresario es el principal protagonista de este cambio.

Finalmente, es necesario resaltar que el beneficio extraordinario o renta residual es, según Schumpeter, la recompensa que recibe el empresario por haber sido capaz de realizar una innovación aplicable al mercado.

Conceptos Clave en la Teoría de Schumpeter

ConceptoDefinición
InvenciónSe refiere a la creación o descubrimiento de nuevos productos o de nuevos procesos productivos.
InnovaciónAcción de poner en práctica inventos que ya existen o aplicación de la invención a usos comerciales o industriales.
ImitaciónCopia de la innovación, a la que se cambian aspectos secundarios (diseño, envase, color, etc.).

4. Teoría del Empresario como Tecnoestructura de Galbraith

Las grandes empresas actuales son tan complejas que ya no pueden ser dirigidas por una sola persona, sino que requieren una dirección que integre expertos en las distintas áreas. Este grupo de dirigentes Galbraith lo denomina Tecnoestructura, constituye un nuevo centro de poder de la empresa.

Este grupo de personas, llamados directivos o administradores, son los que disponen de los datos necesarios para tomar las decisiones importantes en las grandes empresas y quienes realmente las gobiernan (aunque muchos de ellos no son accionistas), porque los accionistas no tienen ningún poder real en ese tipo de empresas. La causa de la dominación de la tecnoestructura es debida a la separación entre la propiedad de la empresa (accionistas) y el control o administración de la empresa (directivos o administradores). Esta separación se produce porque los accionistas al estar muy divididos, mantienen una actitud pasiva y ceden sus derechos a los administradores, de los cuales esperan recibir una remuneración adecuada por sus aportaciones de capital en forma de una determinada cantidad de beneficios por acción, que se denomina dividendo.

Las grandes empresas necesitan de muchos accionistas o socios que aporten capital. Es difícil que todos estos socios se reúnan a menudo y lleguen a acuerdos. Por ello, delegan la dirección en un equipo de expertos (contables, abogados etc.).

5. Teoría del Empresario Descubridor de Oportunidades de Kirzner

Según esta teoria, el empresario es una persona que descubre nuevas oportunidades en el mercado (lo que se llama 'nicho de mercado').

El empresario es aquel está buscando continuamente nuevas oportunidades de negocio, es decir, alguna necesidad no cubierta.

Estas teorías justifican de alguna manera, la existencia de empresarios que además son emprendedores. Estos tienen una serie de características como la creatividad, el asumir riesgos, el buscar nichos de mercado, que supone un avance con respecto al concepto de empresario. Así pues, todo emprendedor es empresario pero hay muchos empresarios que no son emprendedores.

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Otras Teorías Relevantes

Además de las teorías mencionadas, existen otros enfoques que intentan explicar el funcionamiento de la empresa:

  • Teoría Neoclásica o Marginalista: Se desarrolla desde mediados del siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX.
  • Teoría de los Costes de Transacción: Cuando una empresa necesita materias primas, puede comprarlas en el mercado o producirlas ella misma. Si decide ir al mercado, tendrá costes de transacción (búsqueda de proveedores, contratación, incertidumbre). Para evitar estos costes, puede producir lo que necesita, pero aumentarán los costes de coordinación. Por lo tanto, la empresa actúa siempre que los costes de coordinación sean menores que los costes de transacción.
  • Teoría Social: La actividad de una empresa tiene consecuencias sociales. La empresa no debe perseguir sólo fines económicos, sino también sociales.

Clasificación de las Empresas

La variedad de empresas existente es enorme. Así mismo, se pueden utilizar una gran cantidad de criterios para clasificarlas.

1. Según el Tamaño

Este criterio distingue empresas de tres categorías: pequeñas, medianas y grandes. No existe un acuerdo generalizado sobre los criterios para medir el tamaño de las empresas, ni sobre las dimensiones que han de tener para pertenecer a una u otra clase, debido a que depende de varias circunstancias. Por ejemplo, una pequeña empresa estadounidense podría ser una empresa mediana o grande en España. Un criterio muy utilizado por su sencillez es el del número de trabajadores.

En general, el estudio de la gestión empresarial se ha centrado en las grandes empresas aunque en la realidad, la mayoría de nuestras empresas son pequeñas y medianas (PYMES); En España, las PYMES representan el 99% de las empresas, generan más de 2/3 del PIB y concentran el 80% del empleo. Lo mismo ocurre en la mayoría de países europeos.

Las PYMES tienen:

  • Flexibilidad y capacidad de superación ante situaciones de cambio coyuntural.
  • Posibilidad de cambiar de actividad en poco espacio de tiempo, pues las estructuras productivas y laborales son flexibles.

2. Según el Sector de Actividad

Atendiendo a este criterio, surgen tres clases de empresas: primarias, secundarias y terciarias.

  • Empresas primarias: Son aquellas empresas cuya materia prima principal es una parte de la naturaleza, y cuyo proceso de producción consiste en fomentar el desarrollo natural de ese elemento para comercializarlo.
  • Empresas secundarias o industriales: Son aquellas empresas que aplican procesos técnicos de transformación a las materias primas para obtener productos.
  • Empresas terciarias o de servicios: Conjunto de empresa cuya función fundamental es la prestación de un servicio. Se caracterizan porque no realizan labores técnicas de transformación.

3. Según la Propiedad del Capital

  • Empresas privadas: Empresas cuyo capital es propiedad de particulares.
  • Empresas públicas: Aquellas cuyo capital es propiedad del Estado o de cualquier otro Organismo Público. Se caracteriza por la existencia de fines u objetivos por encima de los normales de mercado (la búsqueda del beneficio).
  • Empresas mixtas: Aquellas empresas cuyo capital pertenece, en parte, a Entidades Públicas, y en parte, a los particulares. Dependiendo de cuál de ambas fracciones tenga el control de la empresa, se le podría incluir en uno u otro de los apartados anteriores.

4. Según la Forma Jurídica

Toda empresa debe adoptar alguna de las formas jurídicas previstas en la normativa española. Puede tratarse de un empresario individual, es decir, una sola persona física; o de un empresario social, esto es, una persona jurídica o sociedad mercantil.

Formas Jurídicas de las Empresas

Uno de los criterios de clasificación más utilizado para diferenciar unas empresas de otras es el que atiende a la forma jurídica que utilizan para poder funcionar legalmente. Es más, uno de los aspectos que debe analizarse, una vez tomada la decisión de crear una empresa, es el de la forma jurídica que más convenga y mejor se adapte a las características del proyecto que se pretende desarrollar.

La normativa española permite adoptar una gran variedad de modalidades, permitiéndoles tomar la forma que más se ajuste a sus intereses.

Los elementos a considerar al elegir la forma jurídica son:

  • El número de socios.
  • La responsabilidad frente a terceros.
  • El gobierno de la empresa.

1. Empresario Individual

Al no existir separación entre el patrimonio personal y el patrimonio de la empresa, el empresario, que es el único dueño de la empresa, tiene responsabilidad ilimitada, es decir, responde de las deudas de la empresa con todos sus bienes presentes y futuros. La principal ventaja de estas empresas es que el empresario puede tomar todas las decisiones sin tener que depender de nadie.

Los inconvenientes son que el empresario asume grandes riesgos, ya que responde con todos sus bienes ante cualquier problema, y que el desarrollo de la empresa depende completamente de él, de su intuición, su salud, su trabajo, etc.

La forma de empresario individual es la opción que toman muchos emprendedores cuando su negocio es pequeño, con poco riesgo y no hay que realizar una gran inversión inicial (pequeñas tiendas, bares…). La inscripción en el Registro Mercantil es potestativa, por tanto, no requiere proceso previo de constitución, ni existe límite de capital.

2. Sociedad Colectiva

Se distinguen dos tipos de socios: socios capitalistas o colectivos y socios industriales. El número mínimo de socios es dos y no existe número máximo. Su principal ventaja es que se unen personas que tienen un determinado prestigio en las actividades que desarrollan. Suelen ser las elegidas por los profesionales (abogados, médicos, arquitectos, asesores de empresas, etc.).

3. Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.R.L.)

Este tipo de sociedad es el más utilizado por las empresas de tamaño pequeño y mediano y es muy frecuente en negocios de tipo familiar, porque resulta muy flexible y se ajusta mejor a sus necesidades. La denominación o razón social no puede coincidir con ninguna otra y deberá ir acompañada de las iniciales S. L. o S. R. L. El número mínimo de socios es de uno en el caso de S.R.L. El capital social mínimo es 3.005,06 € (500.000 pesetas).

Las participaciones, que representan cada fracción del capital social, son iguales, indivisibles y acumulables y llevan incorporados para el socio, prácticamente, los mismos derechos que las acciones en la sociedad anónima. Los Administradores se encargan de la administración de la sociedad y responden ante la Junta General.

4. Sociedad Anónima (S.A.)

En las sociedades anteriores el número de socios es reducido y es muy importante la relación de confianza entre ellos. Las empresas precisan financiación cuando desean acometer nuevas inversiones, por ejemplo, captar millones de euros para realizar inversiones en su proceso productivo y comprar máquinas nuevas. Si las empresas son pequeñas, la captación de nuevos socios la suelen realizar entre trabajadores, familiares y amigos.

Si son entidades importantes que desean conseguir millones de euros, precisan de un mercado organizado de captación, de tal forma que cumpliendo una serie de requisitos que establece la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), las empresas pueden salir a Bolsa en busca de inversores que se conviertan en accionistas de las mismas. Ésta es una de las formas más baratas de obtener financiación y de las que más prestigio y notoriedad suele otorgar.

La denominación no puede ser idéntica a la de otra sociedad y debe figurar la expresión «Sociedad Anónima» o «S.A.». Se puede constituir con uno, tres o más socios, personas físicas o jurídicas que no responden de forma personal de las deudas contraídas por la sociedad y que aportan un capital dividido en partes alícuotas llamadas acciones.

El capital social mínimo es 60.101,21 € (10.000.000 de pesetas). Ha de estar suscrito totalmente y desembolsado en una cuarta parte en el momento de la constitución, mientras que el resto de las cantidades, que reciben el nombre de dividendos pasivos, se deben desembolsar en el tiempo y forma que determinen los Estatutos.

Las acciones dan derecho a:

  • Derecho de voto en la Junta General de accionistas.
  • Derecho al dividendo activo.
  • Derecho a participar en la cuota de liquidación.

La Junta General de Accionistas es la reunión de los accionistas para deliberar y decidir sobre los asuntos de la Sociedad. Para que esté válidamente constituida se requiere que haya sido debidamente convocada y que se alcance el quórum de asistencia exigido. Los Administradores son las personas que desempeñan las funciones de gobierno y representación de la Sociedad. Son elegidos por la Junta General de Accionistas. Consejo de Administración.

5. Sociedades Laborales

Las sociedades laborales surgieron como consecuencia de la crisis económica generalizada de los años 1970 y que tuvo su mayor incidencia en el sector industrial. En cuanto a sus ventajas, esta sociedad tiene las mismas que las sociedades anónimas o las limitadas.

6. Sociedades Cooperativas

Se rigen por los principios de libre adhesión y puerta abierta. Los Estatutos fijarán el capital social mínimo con el que puede constituirse la cooperativa. Deberá estar totalmente desembolsado desde su constitución. La denominación de la sociedad incluirá necesariamente las palabras «Sociedad Cooperativa» o «S.

Su principal ventaja es que surge de la unión de personas que se asocian para realizar una actividad económica que sea beneficiosa para todas ellas.

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