Qué es una Empresa Desarrolladora de Startups y Cómo Funciona
Vivimos en una era donde los términos tecnológicos y empresariales forman parte de nuestro día a día. Uno de los más populares -y a la vez, más malinterpretados- es “startup”. Una nueva forma de emprendimiento ha agitado en los últimos años el mundo de los negocios y las finanzas: las empresas emergentes, más conocidas por su nombre en inglés, startups. Pero, ¿qué es un startup y cómo funciona exactamente?
En este artículo, resolveremos todas estas dudas desde un enfoque claro y práctico. Si estás pensando en emprender, formar parte de un proyecto innovador o simplemente te apasiona el mundo del emprendimiento, quédate: esto te interesa.
¿Qué es una Startup?
Una startup es una empresa de reciente creación o edad temprana que presenta grandes posibilidades de crecimiento y comercializa productos y servicios a través del uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Es una organización temporal diseñada para encontrar un modelo de negocio repetible y escalable. El término, que se traduce al español como «empresa emergente», designa a aquellas compañías que se encuentran en sus primeras etapas de actividad y que apuestan por la innovación como pilar fundamental.
Su etimología hace referencia al verbo "start" (empezar) y al adverbio "up" (arriba). Así, el sintagma "start up" pone de manifiesto un negocio de nueva creación (start) y que será de alto impacto (up). Se empezó a utilizar en Silicon Valley a principios de los años 50 para nombrar a empresas emergentes.
Este tipo de empresas surgen para dar respuesta a una necesidad del mercado con una propuesta única, impactante, digital e innovadora. Juegan un papel básico en el ecosistema empresarial, ya que se exponen a unas altas posibilidades de éxito, pero también de riesgo.
Lo que diferencia una empresa de nueva creación de una startup es que estas últimas están centradas en crecimientos exponenciales. Una startup busca resolver un problema del mercado a través de una idea innovadora y, normalmente, con un alto componente tecnológico.
Ejemplo Real: Airbnb
Airbnb nació como una startup cuando sus fundadores decidieron alquilar colchones inflables en su apartamento para ganar algo de dinero extra. Este es un ejemplo claro de cómo una idea modesta, que resuelve un problema práctico (alojamiento asequible), puede escalar hasta convertirse en un gigante global.
Características Clave de una Startup
Las startups comparten una serie de rasgos que las diferencian de las empresas convencionales. Entender estas características te ayudará a identificar si tu proyecto tiene el perfil de una empresa emergente y a orientar tus decisiones estratégicas.
- Tecnología e Innovación: Son empresas que nacen y se basan en ideas innovadoras para satisfacer una nueva necesidad en el mercado. Se apoyan en las tecnologías digitales para evolucionar. No solo utilizan internet para funcionar, sino que se basan en él. Es el ADN de toda startup; no se trata solo de crear un producto nuevo, sino de encontrar una idea innovadora que resuelva un problema de forma diferente a lo que ya existe en el mercado.
- Alto Potencial de Crecimiento y Escalabilidad: El objetivo de una startup es crecer y expandirse rápidamente. Se diseñan para crecer de manera exponencial, lo que significa que su capacidad de crear productos incrementa de forma exponencial mientras que los gastos derivados de dicha actividad incrementan de forma lineal. Un modelo de negocio escalable permite atender a diez veces más clientes sin necesidad de multiplicar por diez la plantilla o la infraestructura.
- Juventud y Coste Inicial Reducido: Son compañías emergentes, que se encuentran en las primeras etapas de gestión de marca, ventas y contratación de empleados. No disponen de un posicionamiento previo. Las startups nacen con la premisa de costes bajos de producción para crecer más rápidamente y así aumentar su margen de beneficios. De hecho, se inician con escaso personal, y sin sede propia, muchas comienzan en oficinas compartidas (coworking).
- Enfoque Global y Flexibilidad: El objetivo de una startup es crecer y expandirse rápidamente, pero con un enfoque más amplio y global. Son muy dinámicas y están preparadas para adaptarse a las adversidades que puedan surgir, cambiando rápidamente su rumbo si es necesario. Están dispuestas a asumir riesgos y son flexibles para adaptarse con rapidez a los retos del mercado, lo que supone una de sus principales fortalezas.
- Tolerancia al Riesgo: Con la creación de una startup se asume un mayor riesgo, si lo comparamos con una empresa tradicional, ya que las probabilidades de éxito se reducen considerablemente. Operan en entornos inciertos y competitivos y su idea de negocio no ha sido todavía probada en el mercado.
- Cultura de Experimentación: La metodología Lean Startup propone un enfoque científico para la creación de empresas. En lugar de desarrollar un producto completo antes de lanzarlo al mercado, la startup construye una versión mínima, mide los resultados y aprende de los datos obtenidos.
Diferencia entre una Startup y una PYME
Aunque a primera vista una startup y una pyme pueden parecer similares (ambas son empresas de tamaño reducido en sus inicios), existen diferencias fundamentales en su concepción, su modelo de crecimiento y sus aspiraciones. Estas son las más relevantes:
| Característica | Startup | PYME |
|---|---|---|
| Modelo de Negocio | Innovador, a menudo disruptivo, busca transformar o crear nuevos sectores. | Probado y tradicional (comercio, hostelería, servicios profesionales). |
| Escalabilidad | Diseñada para escalar exponencialmente sin que los costes se multipliquen al mismo ritmo. | Crece de forma lineal: más clientes requieren más recursos en proporción similar. |
| Ambición de Crecimiento | Aspira a un crecimiento rápido, a escala nacional o internacional, en 3-5 años. | Alcanzar la rentabilidad y estabilidad en su mercado local o regional. |
| Financiación | Capital riesgo, business angels, rondas de inversión, crowdfunding. | Recursos propios, préstamos bancarios, líneas de crédito institucional. |
| Innovación | Centro de su propuesta de valor y razón de ser de la empresa. | Deseable, pero no esencial para su supervivencia. |
| Riesgo y Tasa de Fracaso | Riesgo elevado a cambio de rendimientos extraordinarios. Alta tasa de fracaso inicial. | Niveles de riesgo moderados y una tasa de supervivencia más alta. |
Cómo Funciona una Startup: Fases de Desarrollo
El ciclo de vida de una startup combina las fases de validación propuestas por la metodología Lean Startup (crear, medir y aprender) con las etapas de crecimiento reconocidas en el ecosistema inversor. Comprender ambas perspectivas te ayudará a saber dónde se encuentra tu proyecto y qué necesitas para avanzar.
Metodología Lean Startup
La metodología Lean Startup, formulada por Eric Ries, estructura el proceso en tres fases iterativas:
- Crear: Consiste en desarrollar un Producto Mínimo Viable (PMV) que incluya solo las funcionalidades esenciales para probar tu hipótesis principal. El objetivo no es lanzar el producto perfecto, sino el mínimo funcional para empezar a recibir feedback real.
- Medir: Una vez que el PMV está en manos de usuarios reales, se recopilan datos cuantitativos y cualitativos sobre su comportamiento, su nivel de satisfacción y su disposición a pagar.
- Aprender: Los datos obtenidos permiten tomar decisiones informadas sobre si conviene perseverar con la dirección actual o pivotar hacia un enfoque diferente. Este ciclo se repite de forma continua, acelerando el desarrollo de un Producto Viable Mínimo que responda a una necesidad real.
Este proceso se usa para organizar e implementar la búsqueda de un modelo de negocio a través de customer development y de métodos ágiles que supongan una mayor interacción con el cliente final. Pero sin duda, uno de los temas clave en el proceso de aprendizaje validado para crear una startup es el diseño, ejecución y análisis de las entrevistas como herramienta imprescindible en la fase del customer discovery. Es un arte lograr realizar una entrevista que nos permita conseguir validar la hipótesis.
Etapas de Inversión y Crecimiento
Desde la perspectiva de la inversión y el crecimiento, las startups atraviesan varias etapas:
- Fase Pre-seed o Semilla: En esta primera fase se sientan las bases de la empresa. Se hace un análisis sobre el mercado, el problema y la solución que se quiere ofrecer, así como la orientación que tomará la startup. Es un buen momento para estructurar la empresa y buscar a la persona o personas que sacarán adelante la idea contigo. La idea no está completamente desarrollada, sino que es un primer boceto de lo que será. Aquí es donde nace la idea. En esta fase, el proyecto toma forma y se busca el desarrollo de un producto mínimo viable que puedan probar clientes reales.
- Fase Seed (Semilla): En esta fase se busca validar la hipótesis inicial y es la más importante de las fases de una startup. Con un prototipo de la idea se trata de decidir sobre su futuro desarrollo. A través de un método científico llamado "lean startup" se inicia un proceso de aprendizaje con el que se comprueba la idea principal. Con la experimentación se toman decisiones y se cambia rápidamente su rumbo. Si contra todo pronóstico la idea planteada de la fase pre-seed no tiene validación es el momento de pivotar el modelo de negocio de la startup. La startup busca su primera ronda de financiación externa para validar el producto en el mercado y conseguir sus primeros clientes.
- Fase Early Stage (Etapa Temprana): En la fase temprana de la startup se lanza una primera versión del producto para testear. Este primer producto es el llamado MVP (Producto Mínimo Viable), que presenta las funcionalidades básicas del producto, pero con un desarrollo menor que la versión final. Esta fase está ideada para lanzar rápido el producto, obtener el feedback de los primeros usuarios y clientes para hacer modificaciones sobre el producto lo más pronto posible. También es un buen momento para buscar rondas de financiación. Marca el momento en que la startup ha encontrado el product-market fit, es decir, la confirmación de que el producto resuelve un problema real para un grupo de clientes dispuesto a pagar por ello.
- Fase Growth Stage (Crecimiento): En la fase de crecimiento se busca escalar de manera sostenible. Esto quiere decir que se alcanzará la rentabilidad de la startup con un flujo constante de caja, un crecimiento de los clientes, las ventas y el equipo. Sin embargo, también es la fase que más tasa de fracaso presenta. Por eso, es necesario mantenerse alerta en todo momento a los cambios del mercado para satisfacer la demanda de los clientes y atraer nuevos. Es un momento de progresión rápida, en el que se contrata más personal y se realizan inversiones importantes.
- Fase de Expansión: En la fase de expansión se inicia el proceso de crecimiento de la startup hacia otros mercados internacionales. Es ahora cuando la empresa ha crecido a un ritmo anual de más del 20% y ha encontrado su estabilidad en el mercado, por eso da un paso más hacia la expansión internacional. El producto ya está consolidado en el mercado y el objetivo es ampliar fronteras, bien geográficas o bien respecto a nichos de mercado.
- Fase de Exit (Salida): Esta última fase no se da en todas las startups, ya que no es el objetivo de todas las startups. La fase de salida se da de tres formas distintas: bien porque se han vendido las acciones a otra compañía, bien porque la startup ha sido adquirida por otra empresa o bien porque se pone a la venta a través de una OPV (Oferta Pública de Venta).
De la idea a la salida (y los errores más comunes que cometen los fundadores)
Financiación de Startups
Conseguir financiación es uno de los mayores retos a los que se enfrenta una startup. La fuente de capital adecuada depende de la fase de desarrollo, el volumen de inversión necesario y el nivel de control que el equipo fundador esté dispuesto a ceder. La financiación de una startup es crucial para su supervivencia y crecimiento, ya que, a diferencia de las pymes, las startups priorizan en gran medida la inversión de capital externos.
Fuentes de Financiación Comunes:
- FFF (Family, friends and fools): Se refiere a personas cercanas al entorno del emprendedor que aportan un capital reducido para apoyar cuando el proyecto está dando sus primeros pasos, y resulta pronto para disponer de la confianza de un inversor externo.
- Capital Semilla (Seed Capital): Se trata de capital que se invierte en la empresa cuando aún no genera beneficios. Este aporte económico se realiza en una fase inicial de la empresa, más por el potencial de la idea y el equipo que la lleva a cabo, que por los resultados.
- Business Angels: Son personas especializadas en startups, que deciden apostar por determinados proyectos, con una inversión económica personal, normalmente inferior a los 50.000 euros. Además de dinero, suelen ofrecer experiencia, contactos y mentoría.
- Crowdfunding: Consiste en obtener la financiación a través de un colectivo o grupo de personas, vía Internet. Dentro de este mecanismo de financiación, existen dos tipos: otorgar un tipo de interés por el capital recibido (lending) o ofrecer a cambio acciones o participaciones de la empresa (equity).
- Venture Capital (Capital Riesgo): La startup suele estar más asentada, pero no consolidada del todo, por lo que la inversión sigue entrañando un riesgo alto. Son aportados por fondos especializados de inversión y en mayores cantidades que otros tipos de financiación. Es habitual que esta financiación se divida en distintas rondas.
- Subvenciones Públicas: Existen diferentes opciones para conseguir inversión pública, ya sea a nivel Estado o Comunidades Autónomas, para las startups. Por ejemplo, el Programa INNVIERTE, promovido por el CDTI.
- Incubadoras o Aceleradoras: Se dedican a ayudar a acelerar el crecimiento de la startup, lo que da una mayor posibilidad de éxito, al estar tuteladas por expertos, y que luego pueden participar en la financiación del proyecto.
Rondas de Inversión Estándar:
- Ronda Pre-seed: Suele oscilar entre 50.000 y 500.000 euros.
- Ronda Seed: Se sitúa entre 500.000 y 2.000.000 de euros.
- Serie A: Busca escalar el negocio, oscila entre 2.000.000 y 15.000.000 de euros.
- Series B y C: Implican volúmenes mayores destinados a la expansión internacional, la consolidación del mercado o la preparación para una salida a bolsa.
Ley de Startups en España
El pasado diciembre, el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, más conocido como Ley de Startups, que ahora se encuentra en tramitación parlamentaria, paso previo para su aprobación definitiva. En este texto legal se incluyen medidas fiscales, se eliminan trabas burocráticas y se flexibilizan trámites para fomentar la creación y la inversión en startups. También se incluyen medidas para atraer y recuperar el talento internacional y nacional, favoreciendo el establecimiento en España de teletrabajadores y “nómadas digitales”.
En el texto del proyecto de ley se define a una startup como una empresa de nueva creación o de menos de 5 años, 7 años en el caso de empresas de biotecnología, energía, industriales y otros sectores estratégicos o que hayan desarrollado tecnología propia diseñada íntegramente en España, independientes de otras empresas, que no coticen en un mercado de valores, no distribuyan ni haya distribuido beneficios, tengan carácter innovador y tengan un volumen de negocios anual de hasta 5 millones de euros.
Ejemplos de Apoyo al Emprendimiento en España:
- Aceleradora empresarial de Repsol, Fondo de Emprendedores: Ha impulsado hasta la fecha el desarrollo de 70 startups dedicadas a las tecnologías de bajas emisiones de carbono, economía circular, movilidad eficiente o digitalización para la optimización y el control de procesos de la industria energética.
- Apuesta de Telefónica: La compañía Telefónica es un ejemplo del apoyo que se da desde una gran empresa a proyectos incipientes, como son las startups.
- Líneas ICO Empresas y Emprendedores: Provienen del Instituto de Crédito Oficial y se conceden para la financiación de proyectos de inversión, actividades empresariales y/o necesidades de liquidez.
- Activa Startups: Un programa de ayudas impulsado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo para potenciar la innovación y el crecimiento de nuevas startups mediante su digitalización y la creación de entornos colaborativos.
Cómo Crear o Empezar una Startup: Guía Paso a Paso
Crear una startup requiere una combinación de visión, validación y ejecución. Estos son los cinco pasos fundamentales para transformar una idea en una empresa emergente con posibilidades reales de éxito:
- Identifica un Problema Real: Las mejores startups no nacen de una tecnología en busca de aplicación, sino de un problema concreto que afecta a un grupo significativo de personas o empresas. Observa tu entorno, habla con potenciales clientes y detecta las necesidades que no están siendo cubiertas de forma adecuada.
- Valida el Mercado y Elabora un Plan de Negocio: Antes de invertir tiempo y dinero en construir un producto completo, comprueba que existe demanda real. Puedes hacerlo mediante encuestas, entrevistas, páginas de aterrizaje con formularios de interés o prototipos básicos que pongas a prueba con usuarios reales. Necesitas una hoja de ruta que defina tu propuesta de valor, tus segmentos de clientes, tus canales de distribución, tu estructura de costes y tus fuentes de ingresos. Herramientas como el modelo de negocio Canvas te permiten visualizar todo esto en un solo lienzo.
- Construye un Equipo Complementario: Ninguna startup triunfa gracias a una sola persona. Necesitas un equipo fundador con perfiles diversos que cubran las áreas clave: desarrollo de producto, operaciones, marketing y finanzas.
- Crea un Producto Mínimo Viable (PMV): Nuestra recomendación es que la funcionalidad incluida en el producto mínimo viable resuelva el problema central del cliente que va a ser nuestro usuario. Dicho experimento debe incluir algunas funcionalidades mínimas que aporten valor a un grupo de clientes determinados.
- Consigue Financiación: Dependiendo de la fase en la que te encuentres, podrás recurrir a ahorros propios, amigos y familiares, business angels o fondos de capital riesgo.
El siguiente paso, con la idea de negocio ya clara, es realizar un análisis del mercado (de los clientes, de la competencia, etc.). Con la información en la mano, se procede a desarrollar el plan de negocio. En él, y con detalle, se incluye, primeramente, la idea, a la que sigue un análisis financiero (que refleje si, económicamente, es viable y si, a futuro, será rentable) y, como no, una estrategia de marketing (que ayude a “venderla”).
Ejemplos de Startups Españolas Exitosas
España se ha confirmado en los últimos años como una gran incubadora de startups y algunas de las empresas que más utilizamos hoy en día fueron en sus inicios startups. Esto demuestra que por arriesgada que parezca la idea en sus inicios, si soluciona un problema real del mercado y sigue un buen desarrollo, podrá alcanzar el éxito.
- Wallapop: La plataforma líder de compra-venta de segunda mano online entre particulares.
- Cabify: Empresa de transporte que conecta particulares con conductores a través de una app.
- Glovo: Empresa que compra lo que necesites de cualquier tienda o restaurante y lo entrega a domicilio.
- Colvin: Floristería online que conecta, mediante una plataforma, a los productores con los clientes.
- Typeform: Software de creación de formularios y encuestas online.
- Freshly Cosmetics: Marca de cosmética natural y sostenible de venta online.
- Factorial: Software de recursos humanos para gestionar documentos, nóminas y talento.
- Heura Foods: Startups catalana de carne vegetal que ha logrado facturar ocho millones de euros. Venden productos 100% vegetales, sostenibles y saludables.
- Platanomelón: Esta empresa se ha hecho muy conocida en los últimos años hasta convertirse en la marca líder de juguetes eróticos.
- Travelperk: TravelPerk se fundó en 2015 y ya cuenta con casi 500 trabajadores. Se dedica a la gestión online de viajes para pequeñas y medianas empresas.
Como ves, hay startups con modelos de negocio de todo tipo: venta de productos o de servicios, B2B o B2C, con todo tipo de modelos de pago, etc. Todas ellas son consideradas hoy en día como grandes empresas de éxito, pero en sus inicios (no hace muchos años) fueron planteadas como startups.
