Startups de Base Tecnológica: Características, Financiación y Ejemplos
Una nueva forma de emprendimiento ha revolucionado en los últimos años el mundo de los negocios y las finanzas: las empresas emergentes, más conocidas por su nombre en inglés, startups. Pero ¿qué es exactamente una startup? En este artículo, exploraremos a fondo las características que definen a estas empresas, cómo se financian, el marco legal que las ampara y algunos ejemplos destacados tanto en España como a nivel global.
¿Qué es una Startup?
Una startup es una pequeña empresa de reciente creación, con alto potencial innovador y tecnológico. También conocida como "empresa emergente", busca un rápido crecimiento en el mercado a partir de una base tecnológica e ideas de negocios innovadoras. En su traducción del inglés, el término start-up significa "puesta en marcha", por tanto, se puede definir como el periodo inicial de una empresa, el comienzo o arranque de un nuevo negocio.
Las startups funcionan de manera diferente a las empresas tradicionales, siendo esta una de las novedades radicales que introducen en el ecosistema empresarial. Están dispuestas a asumir riesgos y son flexibles para adaptarse con rapidez a los retos del mercado, lo que supone una de sus principales fortalezas. Como son pequeñas empresas de nueva creación, se enfocan sobre todo en adquirir rápidamente una cartera de clientes y lograr expandirse en el mercado de manera veloz.
Características Clave de las Startups
Las startups tienen una serie de elementos diferenciadores:
- Tecnología e innovación: Son empresas que nacen y se basan en ideas innovadoras para satisfacer una nueva necesidad en el mercado. Se apoyan en las tecnologías digitales para evolucionar.
- Enfoque global: El objetivo de una startup es crecer y expandirse rápidamente, pero con un enfoque más amplio y global.
- Juventud: Son compañías emergentes, que se encuentran en las primeras etapas de gestión de marca, ventas y contratación de empleados. No disponen de un posicionamiento previo.
- Coste inicial reducido: Las startups nacen con la premisa de costes bajos de producción para crecer más rápidamente y así aumentar su margen de beneficios. De hecho se inician con escaso personal, y sin sede propia, muchas comienzan en oficinas compartidas (coworking).
- Carácter temporal: La startup tiene un carácter limitado en el tiempo, finaliza con su conversión en negocio estable. En otros casos, el final es lo opuesto, desaparecen (no son pocas las que fracasan). Muchas de estas desaparecen al poco tiempo de vida o son vendidas antes de encontrar un modelo de negocio estable.
- Uso de herramientas tecnológicas: Las tecnologías están en constante cambio, por tanto, los negocios deben adaptarse a ellas. Para alcanzar gran difusión necesitan canales de comunicación y venta masivos para generar presencia a nivel global.
- Apuesta por el crecimiento acelerado: La principal misión de una startup es demostrar que la idea detrás del negocio es rentable con el fin de atraer a inversores que apuesten por ella, esperan extenderse rápidamente en diferentes y mercados.
- Negocio altamente adaptable: Las startups trabajan con ideas en constante cambio condicionadas por la evolución tecnológica, por tanto puede modificar sus objetivos, métodos o incluso el modelo de negocio a lo largo de su desarrollo.
- Alto nivel de riesgo: En las startups el riesgo financiero es mayor que en la empresa tradicional ya que no tienen un mercado bien definido y, por su carácter innovador, no han sido puestas a prueba en el mercado real. Los negocios más tradicionales tienen un índice de éxito del 30 %, por lo contrario, solo 1 de cada 10 startups logran afianzarse en el mercado y convertirse en empresas consolidadas.
Una parte integral de la vida de una startup es el riesgo, ya que operan en entornos inciertos y competitivos y su idea de negocio no ha sido todavía probada en el mercado. Su capacidad para enfrentar desafíos imprevistos determinará, por tanto, su éxito en gran medida.
Diferencias entre una Startup y una Pyme
Es importante distinguir entre una startup y una pyme (pequeña y mediana empresa). Aquí hay algunas diferencias clave:
- Los objetivos: Las startups se caracterizan por tener ideas innovadoras y tienen como objetivo crecer de forma acelerada y grandes ganancias a corto plazo. Una pyme, por el contrario, busca afianzar su presencia en el mercado de manera continuada no necesariamente es su objetivo principal es convertirse en gran empresa.
- El mercado: Una startup aspira a llegar a un mercado amplio y un acelerado crecimiento, busca crear una necesidad comercial de interés general o llevar un servicio a un gran número de consumidores. Las pymes, por el contrario, surgen como una respuesta a un problema y un mercado delimitado.
- La financiación: Las startups dependen normalmente de la aportación de inversores y de asistencia financiera. Por otro lado, las pymes generalmente surgen a partir del uso de los propios recursos del emprendedor o mediante la adquisición de créditos.
- El tamaño: Las pymes son micro, pequeñas y medianas empresas por su número de empleados y nivel de ingresos, su tamaño financiero y organización. Las startups pueden tener un número reducido de personal y, sin embargo, obtener ganancias millonarias.
Tipos de Startups
Existen diferentes tipos de startups, cada una con un enfoque y objetivos distintos:
- Startups escalables: Se caracterizan por tener una idea que pueden explotar a un bajo costo y reproducirla en diversos contextos, generalmente son del sector tecnológico.
- Startups sociales: Estas empresas no tienen como propósito obtener grandes ganancias, sino ofrecer un servicio o producto de calidad a la mayor cantidad de consumidores posibles.
- Startups comprables: Son proyectos de negocio que buscan ser atractivos para un comprador más grande o que son rentables y enfocados a que otros puedan adquirirla e integrarla a su organización.
- Startups primarias: Son aquellas que surgen de un interés por parte del desarrollador, de los emprendedores y de los inversionistas como un proyecto con identidad propia.
- Startup secundarias: Se caracterizan por no ser el proyecto principal de una empresa. Algunos desarrolladores trabajan en ellas para la generación de plataformas, soluciones o software innovado. Surgen como un servicio a otros empresarios.
Financiación de una Startup
La financiación juega un papel clave en todo ello. Es el motor principal de toda startup. Para poner en marcha una startup se requiere una inversión inicial con la que desarrollar productos, contratar personal, adquirir equipos y cubrir gastos operativos. No obstante, los costes de todo ello varían radicalmente según la industria, la escala y la ubicación geográfica.
A diferencia de las pymes, las startups priorizan en gran medida la inversión de capital externos. Las dos fuentes de ingresos principales al inicio son mediante el capital aportado por los fundadores (bootstrapping) y el equity-funding, que no es otra cosa que dar participaciones o acciones de la empresa a un inversor a cambio de dinero. Ese inversor puede llegar de muy diferentes formas, como pueden ser:
- FFF (Family, friends and fools): Se refiere a personas cercanas al entorno del emprendedor que aportan un capital reducido para apoyar cuando el proyecto está dando sus primeros pasos, y resulta pronto para disponer de la confianza de un inversor externo.
- Capital semilla: Este aporte económico se realiza en una fase inicial de la empresa, más por el potencial de la idea y el equipo que la lleva a cabo, que por los resultados.
- Crowdfunding: Consiste en obtener la financiación a través de un colectivo o grupo de personas, vía Internet. Dentro de este mecanismo de financiación, existen dos tipos, como son otorgar un tipo de interés por el capital recibido (lending) o ofrecer a cambio acciones o participaciones de la empresa (equity).
- Business Angels: Estos ángeles de los negocios, son personas especializadas en startups, que deciden apostar por determinados proyectos, con una inversión económica personal.
- Subvenciones públicas: Existen diferentes opciones para conseguir inversión pública, ya sea a nivel Estado o Comunidades Autónomas, para las startups.
- Incubadoras o aceleradoras: Se dedican a ayudar a acelerar el crecimiento de la startup, lo que da una mayor posibilidad de éxito, al estar tuteladas por expertos, y que luego pueden participar en la financiación del proyecto.
- Venture Capital: Se refiere al concepto de capital riesgo, y que tiene lugar con la startup ya avanzada en su propuesta. Son aportados por fondos especializados de inversión y en mayores cantidades que otros tipos de financiación. Es habitual que esta financiación se divida en distintas rondas.
Además, existen diferentes líneas de ayuda y programas de financiación específicos para startups, tanto a nivel nacional como autonómico:
- Línea ‘Emprendedoras Digitales’
- Línea ‘Jóvenes Emprendedores’
- Línea ‘Emprendedores’
- Línea ‘Crecimiento’
- Línea ‘Agroinnpulso’
- Fond-ICO Next Tech
- Líneas ICO empresas y emprendedores
- Programa INNVIERTE
- Activa Startups
Venture Debt: Qué es y cómo puede financiar tu Startup sin diluirte
Ley de Startups en España
El pasado diciembre el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, más conocido como Ley de Startups, que ahora se encuentra en tramitación parlamentaria, paso previo para su aprobación definitiva, que se espera que pueda llegar antes de final de año. En este texto legal se incluyen medidas fiscales, se eliminan trabas burocráticas y se flexibilizan trámites para fomentar la creación y la inversión en startups. También se incluyen medidas para atraer y recuperar el talento internacional y nacional, favoreciendo el establecimiento en España de teletrabajadores y “nómadas digitales”.
En el texto del proyecto de ley se define a una startup como una empresa de nueva creación o de menos de 5 años, 7 años en el caso de empresas de biotecnología, energía, industriales y otros sectores estratégicos o que hayan desarrollado tecnología propia diseñada íntegramente en España, independientes de otras empresas, que no coticen en un mercado de valores, no distribuyan ni haya distribuido beneficios, tengan carácter innovador y tengan un volumen de negocios anual de hasta 5 millones de euros.
Ejemplos de Startups Exitosas
Tanto en España como a nivel global, existen numerosos ejemplos de startups que han logrado un gran éxito. Aquí algunos de ellos:
Startups Españolas
- Cabify: Esta plataforma de movilidad compite con gigantes como Uber en mercados hispanohablantes.
- Glovo: Se trata de una empresa barcelonesa de micromensajería.
- Wallapop
- Typeform
- Clikalia
- Onna
- Bdeo
- Exoticca
- Spotahome: Inspirada en el éxito de empresas como Airbnb, la compañía surgió por un interés en ofrecer un servicio de alquiler de mediana y larga estancia.
Startups Internacionales
- Stripe: Esta startup ha revolucionado los pagos online con una plataforma simple y eficiente para negocios de todos los tamaños.
- SpaceX
- Zoom: Esta aplicación se ha convertido en una solución imprescindible para la comunicación en remoto, especialmente tras la pandemia de la COVID-19.
- Clip: Esta empresa fintech que ofrecer un sistema de bajo costo a las pequeñas y medianas empresas con el fin de que pudieran aceptar pagos por medio de tarjetas de débito y crédito.
- NotCo: Aprovecha la tecnología para generar productos alimentarios sanos y responsables con el medio ambiente de manera automática.
Estas compañías generan empleo y, a la par, atraen a inversores internacionales que están interesados en el crecimiento del ecosistema tecnológico español.
Desafíos de las Startups Tecnológicas
Aunque las startups tecnológicas tienen potencial para transformar e impulsar la economía, estas empresas se enfrentan a varios desafíos que pueden poner en riesgo su crecimiento dentro del mercado:
- Acceso a financiación.
- Regulaciones: Al igual que ocurre con cualquier otra empresa, las startups también deben cumplir con la regulación de cada industria y geografía, lo cual puede resultar complejo si se carece de experiencia o conocimientos específicos.
- Competencia global.
- Retención de talento.
Las startups tecnológicas pueden cambiar industrias y abrir nuevos mercados. Estas empresas pueden ser de gran ayuda de cara a impulsar la innovación global y el crecimiento económico de los países, lo que puede resultar de interés para multitud de inversores. Comprender los riesgos a los que se enfrentan, no obstante, será clave a la hora de decantar su apuesta.
Es importante recordar que el crecimiento rápido es una prioridad constante para las startups. Casi todas las startups asientan sus servicios o productos en una potente base tecnológica. Por ello, es común que desarrollen software, dispositivos electrónicos o aprovechen al máximo las posibilidades que brinda la inteligencia artificial.
