La Investigación de Personas Desaparecidas: Equipos, Estrategias y Desafíos
La desaparición de personas es un hecho lamentable que ocurre a nivel mundial. Para abordar esta problemática, es crucial contar con equipos de investigación bien estructurados, formados y gestionados, que empleen estrategias avanzadas y se coordinen eficazmente.
El Contexto de las Desapariciones en España
En España, existen cerca de 13.000 denuncias tramitadas por desaparición. De ellas, un 43% son casos sin resolver anteriores a 2010, momento en el que se creó la base de datos de personas desaparecidas, cadáveres y restos humanos sin identificar (PDyRH). Por otro lado, existen 3.378 cadáveres sin nombre, de los cuales, más del 75% son previos a ese año, lo que complica su identificación. Para reducir estas cifras, España cuenta con un equipo especializado que trata de esclarecer las causas de estas ausencias, el porqué y el paradero de estas personas. Actualmente, toda esta información y los diferentes protocolos están centralizados formalmente en el Centro Nacional de Desaparecidos desde 2018. La creación de este organismo ha sido vital para entender, comprender y afrontar esta problemática.
Tipos de Desapariciones
Las desapariciones pueden clasificarse según su origen:
- Desapariciones voluntarias: Aquellas que se producen por decisión propia del autor, sin que intervengan factores criminológicos, psiquiátricos o cualquier otro condicionante externo ajeno a la voluntad propia. En estos casos, la voluntad de la persona desaparecida es no ser encontrada ni facilitar ningún dato personal.
- Desapariciones no voluntarias de causa no criminal: Aquellas en las que la persona desaparece por cuestiones externas y ajenas a su voluntad, sin existir decisión propia, pero no presentan indicios racionales de criminalidad.
- Desapariciones no voluntarias de causa criminal: Aquellas en las que la víctima ha desaparecido en contra de su propia voluntad, propiciadas por una actividad criminal o hecho delictivo.
Sistemas de Alerta y su Eficacia
Desde 2019, y tras una revisión de conceptos y denominaciones, se determinan dos variantes de alerta para personas desaparecidas:
- Alerta AMBER: Para menores de 18 años, cuando existen indicios que pudieran revelar un riesgo imperioso por su integridad física o que se trate de una desaparición forzosa. Requiere datos suficientes sobre la persona ausente y consentimiento expreso y por escrito para su emisión por parte de quien ostente la patria potestad o tutela legal. La Fiscalía de Menores también debe recibir notificación.
- Alerta Mayor Desaparecido: Para mayores de edad, cuyas circunstancias de desaparición coincidan con casos específicos como deterioros cognitivos, trastornos mentales, enfermedades neurodegenerativas, discapacidad, edad avanzada o situaciones de vulnerabilidad evidente. Al igual que en el caso anterior, es necesario que haya indicios racionales que revelen un riesgo para su vida o que pueda tratarse de una desaparición forzosa. El denunciante debe indicar datos suficientes para identificar a la persona desaparecida y dar su consentimiento para la emisión de la alerta.
En ambas situaciones, las denuncias contendrán, además de la información básica, datos muy concretos denominados “indicadores de riesgo”, que sirven para orientar sobre la causa de la desaparición y valorar las circunstancias en las que se ha producido. Este informe se adjuntará al atestado y podrá variar a medida que avance la investigación.
La Necesidad de una Alerta de Impacto
La gran mayoría de las desapariciones no tienen una difusión inmediata en nuestra sociedad para que el proceso sea suficientemente resolutivo y eficaz. Por ello, la mejor manera de aplicar una alerta debe ser siempre en el momento de la desaparición, haciéndose progresiva su difusión desde la localidad donde ocurre a todo el ámbito nacional, por franjas de tiempo. Esta alerta de impacto se debe difundir desde el mismo instante de la desaparición y directamente en el entorno geográfico más próximo al lugar donde se produce que, por regla general, es donde más vínculos sociales tiene el ausente y donde mayor respuesta social de colaboración se va a obtener.
ALERTA AMBER
El Equipo Multidisciplinar en la Búsqueda de Personas Desaparecidas
La investigación de personas desaparecidas es un proceso complejo que requiere la intervención de un equipo multidisciplinar y la colaboración de diversas entidades.
Profesionales Intervinientes y Coordinación
En primera instancia, se encuentra el grupo de policía judicial del lugar donde se recibe la denuncia. Ellos inician la investigación y ponen en marcha el protocolo de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FFCCSE). Al estar especializados no solo en la investigación de personas desaparecidas, sino también en otras materias de tipo criminológicas, deben realizar un mayor esfuerzo al compatibilizar su labor y dedicación para desapariciones complejas, donde se requieren procesos, tecnologías y personal muy especializado, con ese apoyo complementario en otros casos.
La dirección de la investigación, además de lo que implica la especialización, se aborda desde otros puntos de vista técnicos. Por ejemplo, en los dispositivos de búsqueda, la dirección será asumida por los representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y no por otras instituciones autonómicas, locales o de carácter privado.
Sin embargo, en aquellos casos en los que la desaparición obedece, según los indicios, a causas forzosas de criminalidad, la dirección y operatividad de la investigación policial que se deriva hacia la averiguación del presunto autor y su detención será llevada a cabo por la unidad de investigación de la policía judicial, que es diferente de la que se deriva del dispositivo de búsqueda. Eso sí, ambos grupos estarán siempre coordinados.
Colaboración Ciudadana y Equipos Especializados
La unidad de la policía judicial estimará necesaria la colaboración ciudadana u otros equipos especializados. Todo ello con el fin de que voluntarios y personas expertas en diferentes materias puedan participar en los diversos equipos que se conformen según las necesidades que genere la desaparición, y así desarrollar con eficacia el dispositivo de búsqueda. En función del lugar de exploración, la unidad policial al cargo podría requerir de personal más especializado, como equipos de espeleología, escalada, guías caninos, helicópteros, drones, entre otros. Por lo tanto, se establecerán unos requisitos mínimos que deberán cumplir los colaboradores y personas voluntarias que deseen apoyar en la búsqueda.
Otros profesionales y organismos que intervienen son:
- Miembros de las FFCCSE.
- Detectives privados.
- Abogados.
- Familiares de desaparecidos (a través de asociaciones).
- Criminólogos.
- Jueces y fiscales.
- Psicólogos.
- Asociaciones de desaparecidos y demás organismos e instituciones relacionadas.
La Investigación Criminológica y sus Herramientas
El trabajo del criminólogo es fundamental en la investigación de personas desaparecidas. La investigación criminológica abarca desde el inicio de la investigación, el uso de herramientas específicas y una metodología rigurosa, hasta la elaboración de informes detallados.
El Informe Criminológico
El informe criminológico es una herramienta clave. Incluye su definición, objetivo general y utilidad, los tipos de informes criminológicos, y la estructura y contenido del informe criminológico. Este informe tiene un ámbito judicial de interés y alcance, con una interpretación y consecuencias relevantes para el proceso.
Liderazgo y Formación Especializada
Para fortalecer las capacidades en la investigación de personas desaparecidas, existen programas de formación especializados dirigidos tanto a funcionarios públicos como a profesionales del sector.
Programa Ejecutivo de Liderazgo en Investigación Avanzada
El Programa Ejecutivo de Liderazgo en Investigación y Búsqueda Avanzada de Personas Desaparecidas es una mentoría exclusiva para altos funcionarios públicos como fiscales superiores, jefes policiales y directores de agencias de seguridad. Este programa otorga una certificación internacional como perito MP-Tracker, con mención en dirección avanzada de equipos de investigación enfocados en la búsqueda de personas extraviadas o desaparecidas.
Este programa está diseñado para capacitar a estos líderes en la conducción eficaz de investigaciones complejas o de alto perfil, con el objetivo de mejorar las tasas de resolución en causas jurisdiccionales. Además, apoya la modernización de unidades de investigación, la implementación de nuevos protocolos de acción y el posicionamiento de sus instituciones como referentes en la lucha contra el extravío y la desaparición de personas. Fortalece las capacidades institucionales para abordar la problemática de personas desaparecidas a nivel regional e internacional, proporcionando tanto conocimiento especializado como conexiones globales. Esto facilita la implementación de protocolos efectivos, sostenibles y basados en evidencias, con un enfoque en el manejo de probabilidades.
La mentoría personalizada y exclusiva, a diferencia de otras certificaciones MP-Tracker, ofrece una individualización entre el creador de la metodología MP-Tracker, el equipo de policiólogos del Instituto IDEF, y el funcionario que recibe la capacitación. El contenido incluye una introducción al marco teórico de la metodología MP-Tracker (investigaciones convencionales vs. Fase 2: Formación Avanzada en Aplicación de Metodología MP-Tracker), relación con medios de comunicación, conexión con pares y expertos para intercambiar mejores prácticas, y acceso a foros e instancias de actualización exclusivas tanto a nivel local como internacional.
Este programa genera un impacto directo en la eficacia de las investigaciones a nivel institucional, contribuyendo a la «Modernización del Estado» mediante un inédito sistema de inteligencia previa en la búsqueda de personas extraviadas o desaparecidas. Permitirá establecer las causas y determinar las modalidades de presunta desgracia para cada denuncia, independientemente de la jurisdicción o del tiempo transcurrido. Además, posiciona al participante como un líder innovador en su campo, fortaleciendo su influencia y reputación tanto entre los familiares de personas extraviadas como entre sus jefaturas, y ofrece un retorno de inversión tangible con mejora en las tasas de resolución de casos, optimización de recursos públicos y reducción de costos operativos, con soporte continuo posterior al programa.
Cursos de Especialización para Investigadores
Existen programas de formación estructurados para capacitar a los profesionales. Un ejemplo es un programa de seis módulos de 50 horas, cuyo contenido comienza dando a conocer los aspectos generales de las desapariciones, y posteriormente se explica el tratamiento y la intervención de diferentes profesionales en temas de desapariciones, así como el equipo multidisciplinar. A continuación, se desarrolla el trabajo del criminólogo y sus herramientas, incluido el informe criminológico. Para finalizar, los alumnos llevan a cabo dos prácticas, una con relación a la prevención y otra con relación a la elaboración de un informe criminológico.
Los objetivos de estos cursos son:
- Conocer los aspectos más importantes en relación con las técnicas y protocolos de investigación policial y criminológico, así como todos aquellos aspectos jurídicos relevantes referidos a las personas desaparecidas y sus familiares.
- Conocer los organismos y asociaciones intervinientes en temas de desaparecidos, así como las estadísticas actuales de personas desaparecidas.
Los participantes suelen incluir miembros de las FFCCSE, detectives privados, abogados, familiares de desaparecidos, criminólogos, jueces, fiscales, psicólogos y asociaciones de desaparecidos.
El Papel de los Medios de Comunicación
Los medios de comunicación juegan un papel crucial en la difusión de información sobre las desapariciones, aunque su tratamiento informativo puede variar. Realmente, en ciertos medios, la forma, el contenido y la objetividad de la información proporcionada no dependen tanto del hecho o tragedia acontecida, sino de lo mediático y rentable que pueda suponer la misma respecto a la audiencia.
Sin embargo, hay medios periodísticos absolutamente objetivos, coherentes y respetuosos con la noticia, asesorados en ocasiones con la presencia de investigadores policiales, contribuyendo a hacer visible la trascendencia que requiere el contenido y la forma en que se debe dar la información que se pretende divulgar. El tratamiento de pruebas relevantes para la investigación, la evaluación del impacto social y la gestión del "silencio informativo" son aspectos clave en su interacción con los casos de desapariciones.
El Impacto Humano: Familiares e Investigadores
La desaparición de una persona tiene un profundo impacto emocional tanto en los familiares como en los profesionales que la investigan.
Afrontamiento desde la Perspectiva de los Familiares y Allegados
Hay varios momentos trascendentes en el proceso de la investigación. El primero es el de la denuncia: los familiares, cuando deben aportar los datos del desaparecido, están desorientados, desesperados, y necesitan el apoyo de un equipo de profesionales para superar y estabilizar emocionalmente esos instantes. Otro es cuando la policía científica recaba datos que afectan a la intimidad del desaparecido, como fotografías, recogida de muestras biológicas, recopilación del historial médico, los cuales suponen unos instantes de recuerdo aflorado que conectan íntimamente con el ser querido y las emociones pueden desbordarse. Y como tercer instante, también el más trágico, es cuando, al resolverse la investigación de la desaparición, esta concluye con la comunicación de que su familiar ha fallecido. En casos de desaparecidos de larga duración, esto implica una cascada de emociones, pero hay una que sobresale de las demás: el fin de la aflicción de una familia que pensaba que nunca podría hacer su duelo.
Habilidades Sociales y Apoyo para los Investigadores
Desde un punto de vista psicológico y humano, cualidades como la empatía, la colaboración, la comprensión, el afecto, la proximidad, el entendimiento o la serenidad contribuyen a dinamizar la situación. Pero esto no resuelve ni hace superar esta crisis emocional de los familiares, a veces perpetua en el tiempo, por lo que se hace estrictamente necesario un seguimiento por psicólogos durante todo el proceso.
Durante el mismo, existen varios canales de comunicación por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, coordinados por medio de puntos de contacto, dentro de las unidades policiales, que dirigen la investigación de la desaparición. A través de ellos, se gestionan con las familias aquellos datos sensibles y comprometidos, no solo para salvaguardar la eficacia de las investigaciones, sino también para no comprometer la integridad física de la persona desaparecida.
Los investigadores viven su trabajo con intensidad, dedicación y absoluto compromiso. Además de profesionales, son personas, y este factor es determinante para vivir la experiencia desde un punto de vista más próximo a las familias y más empático con el compromiso social. Cuando el trabajo culmina exitosamente, se tiene la satisfacción de cumplir con los objetivos propuestos, pero también son conscientes de la cantidad de impedimentos y trabas a las que se enfrentan y tienen que superar.
Buscar personas desaparecidas no solo requiere de preparación, sino que también se debe estar plenamente integrado en esta problemática. Debe gustar el trabajo y ser consciente de esa labor humanitaria que confiere este tipo de investigación. El esfuerzo será siempre permanente y constante, y transforma la vida no solo como buen profesional, sino como persona comprometida por el bien de la sociedad.
