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Comunicación

Joseph Schumpeter: El Empresario Innovador y la Destrucción Creativa

by Admin on 04/12/2025

Empresa y empresario son dos conceptos que durante toda la historia siempre han ido de la mano. En realidad, hasta bien entrado el siglo XX, la empresa era el empresario y el empresario era la empresa. Solo recientemente se ha separado la propiedad y el control de la empresa.

Ante este contexto de incertidumbre económica, muchos economistas y expertos en I+D han comenzado a vislumbrar la posibilidad de adoptar las teorías del economista austriaco Joseph Alois Schumpeter para convertir la recesión en una oportunidad para cambiar el modelo económico actual o al menos readaptarlo a los nuevos tiempos. Éste entendía al empresario como un emprendedor, una figura de vital importancia dentro del sistema económico, ya que su papel es el de estimular la innovación y la inversión que determina el aumento y la disminución del éxito empresarial. Para Schumpeter el capitalismo estable es una ficción ya que sin los emprendedores el sistema capitalista no puede funcionar. Para él, lo más importante es crear bases de crecimiento económico alrededor de los entrepreneurs porque únicamente constituyendo esos pilares se podrá paliar la crisis.

En este tema, se analiza cómo han evolucionado el concepto de empresa y empresario a lo largo de la historia. Salvo en la época actual, han ido de la mano.

Evolución del Concepto de Empresario

Ya has visto cómo ha ido evolucionando el concepto de empresario. A lo largo fundamentalmente del siglo XX, aparecieron una serie de teorías que intentaban explicar la figura del empresario en ese momento y con las que podemos ver la evolución que dicha figura tuvo a lo largo de ese siglo.

En realidad no se puede hablar ni de empresa ni de empresario. Aparecen las primeras sociedades que incluso comienzan a cotizar en una rudimentaria bolsa. Son empresas comerciales (las famosas Compañías de Indias) por lo que hablamos de empresario mercader. Es sedentario pues rara vez viaja con sus mercancías.

Aparece la empresa industrial, la fábrica. El empresario es el propietario y quien se dedica a la producción. La función más importante de la empresa es la productora.

Poco antes de la II Guerra Mundial, se produce la separación entre propiedad y control. El empresario ya no es el dueño sino quien gestiona la empresa. Es el capitalismo financiero. La función más importante de la empresa pasa a ser por tanto, la financiera.

A día de hoy las medidas adoptadas para paliar la crisis parecen estar encaminadas hacia la fórmula de capitalismo de Estado en el que prima producir y vender, pero lo cierto es que, a priori, la alternativa más eficiente es la de la confiar en ambas dudas, es decir, conjuntar las medidas estatales con las necesidades del mercado.

Uno de los grandes gurús de la innovación en España, Alfons Cornella, Fundador y presidente de Infonomía – la red de innovadores de referencia en lengua española- aboga por esta medida, por esta mezcla entre Keynes y Schumpeter, entre el Estado y el mercado, o como el llama entre el Government motor y el Google motor.

Teorías sobre el Empresario

A lo largo del siglo XX, distintos autores han elaborado diferentes teorías sobre el papel que el empresario debe desempeñar en la empresa, destacando las características más importantes que, a su juicio, definen el papel del empresario.

Teoría del Empresario-Riesgo de Knight

Según este economista norteamericano, no se puede ser empresario sin asumir riesgos. El empresario tiene que pagar los factores productivos para poder producir bienes y servicios (salarios, de materias primas, etc.). Sin embargo, el empresario no sabe con certeza si podrá vender sus productos. Por tanto, el empresario está asumiendo un riesgo ante la posibilidad de perder parte o todo su dinero aportado.

Para este autor, el riesgo es lo que define al verdadero empresario. La actividad empresarial supone anticipar y asegurar el pago de los factores a cambio de unos hipotéticos ingresos futuros. Según esta teoría, el empresario adquiere o contrata los factores productivos a unos precios predeterminados y les paga la renta acordada con ellos (alquileres, sueldos y salarios, intereses y beneficio ordinario, que son los costes de la empresa) antes de conocer los ingresos que obtendrá por la venta de sus productos, buscando, con ello, un beneficio empresarial o renta residual que es siempre incierto o desconocido, debido a la existencia de incertidumbre en el desarrollo de la actividad empresarial. Esta incertidumbre implica que el empresario no conoce con certeza las consecuencias que se van a derivar de su actuación empresarial obligándole a realizar una serie de previsiones para afrontar el futuro económico de la empresa.

Teoría del Empresario Innovador de Schumpeter

Schumpeter consideraba que ser empresario era un innovador y por tanto, el motor del cambio tecnológico y del crecimiento de la economía, ya que sus innovaciones, aunque posteriormente sean copiados por la competencia, produce desarrollo tecnológico. Este proceso fue bautizado por Schumpeter como “Destrucción creativa”.

Esta situación de equilibrio continuará hasta que un empresario realice alguna innovación (introduciendo un bien nuevo, abriendo un mercado nuevo, introduciendo un método de producción nuevo, etc.). Con el paso del tiempo, otros empresarios (imitadores) atraídos por el alto beneficio, introducen imitaciones con las que compiten con el empresario innovador. En consecuencia, según Schumpeter, el desarrollo económico en el sistema capitalista es consecuencia del cambio tecnológico, y el empresario es el principal protagonista de este cambio.

Finalmente, es necesario resaltar que el beneficio extraordinario o renta residual es, según Schumpeter, la recompensa que recibe el empresario por haber sido capaz de realizar una innovación aplicable al mercado.

Schumpeter, que llegó a ser ministro de Finanzas austríaco entre 1919 y 1920, afirma que debemos adaptarnos a lo que necesitan los consumidores. Para ello necesitamos la figura del emprendedor. Bajo esta afirmación nace el concepto de “destrucción creativa”, planteada por el austriaco como respuesta a la visión neoclásica de la “competencia perfecta”. La “destrucción creativa” viene dada por los emprendedores porque, según teoriza Schumpeter, los entrepreneurs son los agentes que alteran los equilibrios en las economías basadas en la oferta y la demanda. Debido a su constante empeño por innovar y buscar nuevas necesidades para los consumidores, consiguen modificar las condiciones que rigen la economía de mercado.

El concepto de “destrucción creativa”, parece tener una connotación negativa pero resulta que es todo lo contrario. Se entiende por destrucción creativa al acto de remplazar lo obsoleto por formas más avanzadas o más eficientes de producir y entender las necesidades de una sociedad abocada al hiperconsumo. Así pues, cuanta más destrucción mayor eficiencia y mayor empeño por entender y asistir a los consumidores.

Schumpeter se muestra rotundo: “Los intentos por detener la destrucción creativa del emprendedor, frustra el progreso económico”.

La Teoría del Empresario Innovador de Joseph Schumpeter, lejos de ser un simple concepto económico, representa una profunda reinterpretación del proceso de desarrollo capitalista. En lugar de enfocarse en la competencia perfecta y la optimización marginal, Schumpeter pone el acento en la destrucción creativa impulsada por el empresario innovador, un agente de cambio que redefine constantemente la estructura económica.

Teoría del Empresario Descubridor de Oportunidades de Kirzner

Según esta teoría, el empresario es una persona que descubre nuevas oportunidades en el mercado (lo que se llama 'nicho de mercado').

El Empresario Innovador: Ejemplos Concretos

Antes de abordar la teoría en su totalidad, examinemos casos concretos que ilustran el concepto del empresario innovador. Pensemos en:

  • Henry Ford: Su innovación no radicó solo en la creación del automóvil, sino en la implementación de la línea de montaje, revolucionando la producción en masa y reduciendo drásticamente los costos, haciendo el automóvil accesible a un mercado masivo. Esta innovación "destruyó" la industria artesanal de carruajes y creó una nueva industria, generando un ciclo de crecimiento económico.
  • Steve Jobs: No inventó la computadora personal ni el teléfono inteligente, pero su innovación consistió en la integración de tecnologías existentes de una manera radicalmente nueva, creando productos elegantes, intuitivos y con una experiencia de usuario excepcional. Esto "destruyó" modelos de negocio preexistentes y estableció nuevos estándares en la industria tecnológica.
  • Jeff Bezos: La innovación de Amazon no fue solo la venta online, sino la creación de una plataforma logística y un ecosistema de servicios que transformaron el comercio minorista. Esto representó la "destrucción creativa" de tiendas físicas tradicionales y la creación de un nuevo panorama comercial global.

Estos ejemplos, aunque dispares en sectores, comparten un denominador común: la introducción de innovaciones que rompen con el statu quo, generando nuevos mercados, reestructurando industrias existentes y, en última instancia, impulsando el crecimiento económico. No se trata de mejoras incrementales, sino de rupturas que alteran profundamente el funcionamiento de la economía.

Las Cinco Innovaciones de Schumpeter

Schumpeter identifica cinco tipos de innovación que el empresario introduce en el sistema económico:

  1. Introducción de un nuevo bien: Un producto completamente nuevo con características y funciones que no existían previamente.
  2. Introducción de un nuevo método de producción: Una nueva forma de producir bienes o servicios, generalmente más eficiente y productiva.
  3. Apertura de un nuevo mercado: La conquista de un nuevo mercado para productos o servicios existentes.
  4. Conquista de nuevas fuentes de suministro de materias primas o insumos: La explotación de nuevos recursos o la búsqueda de proveedores más eficientes.
  5. Organización de una nueva estructura de una industria: La creación de nuevas formas de organización empresarial, como fusiones, adquisiciones o la creación de monopolio.

Es crucial entender que estas innovaciones no son mutuamente excluyentes; a menudo, un solo acto innovador puede abarcar varias de estas categorías. La innovación de Ford, por ejemplo, incluyó un nuevo método de producción (la línea de montaje) y la apertura de un nuevo mercado (el mercado masivo de automóviles).

El Ciclo de Destrucción Creativa: Un Motor del Desarrollo Económico

La esencia de la teoría de Schumpeter reside en el concepto de destrucción creativa. La introducción de una innovación por parte del empresario innovador genera una disrupción en el mercado. Empresas existentes, incapaces de adaptarse al cambio, quiebran o se ven obligadas a transformarse. Este proceso, aunque aparentemente destructivo, es fundamental para el crecimiento económico a largo plazo. La destrucción de las estructuras económicas obsoletas permite la creación de nuevas industrias, empleos y oportunidades.

Este ciclo se repite continuamente, impulsado por la búsqueda constante de innovación por parte de los empresarios. Es un proceso dinámico e incesante, que explica el carácter evolutivo del capitalismo y su capacidad para generar riqueza.

La destrucción creativa explicada fácil | Joseph Schumpeter (1942)

Oportunidades para los Emprendedores

Debemos conseguir que el motor de la innovación no se pare ya que de ese modo saldremos fortalecidos frente a la crisis. Se podría pensar que ante la situación actual es muy difícil emprender y confiar en la I+D, pero lo cierto es que apostar por esta cultura empresaria supone un gran abanico de posibilidades y oportunidades.

Las administraciones públicas españolas son conscientes del valor del emprendedor, y de todas esas empresas que apuestan por la Innovación, el Desarrollo y la Investigación. Sin ir más lejos, el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN) dispone para el próximo 2011 de una cartera de 5.354 millones de euros, un 1,2% adicional frente al proyecto de ley presentado inicialmente para este año.

El MICINN mantiene su intención de preservar los fondos dedicados a financiar proyectos de I+D, así como las becas y contratos en las universidades y centros de investigación, las transferencias a los Organismos Públicos de Investigación (OPIs) y los créditos a empresas para innovación, “lo que supone mantener los niveles de inversión actuales vinculados al Plan Nacional de I+D y a la Estrategia Estatal de Innovación (e2i).

El nuevo presupuesto del MICINN supone un gran esfuerzo, y más teniendo en cuenta la actual crisis pero lo cierto es que las medidas permitirán a todos los emprendedores reforzar su papel, incrementando así la eficiencia de PYMES y grandes empresas.

El sabor agridulce de las noticias publicadas sobre la economía española en las últimas semanas, debe hacernos comprender que tenemos capacidad para emprender y sortear los obstáculos. Debemos considerar la recesión como un estimulo para seguir apostando por nuevos proyectos, nuevas ideas y nuevas necesidades para los consumidores. Debemos fomentar la Innovación, el Desarrollo y la Investigación, y para ello contamos con un marco excepcional de ayudas e incentivos públicos en los que nos podemos apoyar, como el que nos ofrece el Ministerio de Ciencia e Innovación para 2011.

Críticas y Limitaciones de la Teoría

A pesar de su influencia, la teoría de Schumpeter no está exenta de críticas. Algunos argumentan que:

  • Subestima el rol de la competencia y la imitación: La teoría se centra en la innovación radical, pero la imitación y la competencia juegan un rol importante en la difusión de las innovaciones y la mejora de los productos.
  • Idealiza al empresario innovador: La teoría presenta al empresario como un agente racional y visionario, dejando de lado las influencias externas, la casualidad y los factores de riesgo.
  • Dificultad en la predicción: Predecir el impacto de las innovaciones y el curso de la destrucción creativa es complejo y a menudo impredecible.
  • Aspectos sociales y éticos: La destrucción creativa puede tener consecuencias sociales negativas, como el desempleo y la desigualdad, aspectos que la teoría no siempre considera en profundidad.

Aplicaciones Modernas de la Teoría: Innovación en la Era Digital

La teoría de Schumpeter sigue siendo altamente relevante en la actualidad, especialmente en el contexto de la era digital. La rápida evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, la inteligencia artificial, la biotecnología y otras áreas generan un flujo constante de innovaciones disruptivas. Su enfoque en la innovación disruptiva, la destrucción creativa y el rol central del empresario innovador nos proporciona un marco analítico fundamental para interpretar la dinámica económica actual y diseñar políticas que promuevan un crecimiento sostenible e inclusivo. La constante evolución tecnológica y la globalización exigen una comprensión profunda de este legado, para navegar eficazmente en un mundo en constante transformación.

El estudio de la teoría de Schumpeter nos invita a pensar más allá de las mejoras marginales, a buscar la innovación radical y a aceptar la destrucción creativa como un elemento inevitable, aunque a veces doloroso, del progreso económico.

tags: #schumpeter #empresario #innovador #características

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