Salas Coworking: El Futuro del Trabajo Flexible y Colaborativo
El concepto de coworking ha transformado la manera en que profesionales independientes, emprendedores y empresas trabajan en la actualidad. Este modelo de trabajo colaborativo ofrece una alternativa flexible y dinámica frente a las oficinas tradicionales, adaptándose a las necesidades de un mercado laboral cada vez más diverso y cambiante. El coworking está de moda y en pleno auge. Cada día surgen nuevas empresas dedicadas a ello que se instalan en nuestras ciudades buscando llenar un hueco que cada día parece más amplio. Y es que las oficinas tradicionales van perdiendo fuelle frente a los espacios compartidos de trabajo como las oficinas de coworking, un lugar ideal para trabajar con flexibilidad e intercambiar información con otros emprendedores y freelances.
Seguramente se trata de una realidad que seguirá creciendo en los próximos años, porque gracias a la tecnología tenemos la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar. La digitalización de la sociedad ha supuesto el surgimiento de nuevas oportunidades de negocio y ha abierto la posibilidad de trabajar desde cualquier parte.
¿Qué es un espacio coworking?
Un espacio coworking es un entorno de trabajo compartido donde profesionales de diferentes sectores y empresas conviven en un mismo lugar, compartiendo infraestructura, servicios y, en muchas ocasiones, conocimientos y experiencias. El coworking es una forma de trabajo en la cual distintos emprendedores, freelances y pequeñas empresas comparten un espacio de trabajo común. A diferencia de una oficina tradicional cerrada, el coworking se caracteriza por su flexibilidad, su ambiente colaborativo y su diseño orientado a fomentar la productividad y el networking profesional. Los usuarios pueden acceder a estos espacios bajo diferentes modalidades, desde puestos de trabajo flexibles hasta despachos privados, adaptándose a sus necesidades específicas.
Esta tendencia disruptiva tuvo sus raíces en 2005, cuando el programador Brad Neuberg introdujo la idea en San Francisco con su "San Francisco Coworking Space". En 2006, el primer espacio de coworking en Europa, Betahaus, abrió en Berlín, Alemania, allanando el camino para la cultura de coworking en todo el continente. Más tarde, en el 2010, WeWork fue fundado en la Ciudad de Nueva York, transformando el coworking en una industria global. A partir del 2015, los espacios de coworking dejaron de ser un nicho, consolidándose como una parte esencial del futuro del trabajo.
Características principales de un espacio coworking
Los espacios de coworking modernos comparten una serie de características que los hacen especialmente atractivos para el profesional actual:
- Flexibilidad horaria y de contratación: Una de las ventajas más destacadas es la flexibilidad. Los usuarios pueden acceder al espacio según sus necesidades reales, sin compromisos a largo plazo ni rigidez en los horarios. Esto resulta especialmente valioso para freelancers, emprendedores en fase inicial o empresas que necesitan espacios puntuales para proyectos específicos.
- Infraestructura completa y lista para usar: Los espacios coworking están totalmente equipados con todo lo necesario para trabajar desde el primer momento: conexión a internet de alta velocidad, mobiliario ergonómico, salas de reuniones, zonas comunes, servicios de impresión y, en muchos casos, servicios adicionales como recepción, gestión de correspondencia o atención telefónica.
- Ambiente profesional y colaborativo: El entorno de un espacio coworking fomenta el intercambio de ideas y la creación de sinergias entre profesionales de distintos ámbitos. Este ambiente colaborativo puede derivar en oportunidades de negocio, colaboraciones profesionales y ampliación de la red de contactos. El hecho de compartir espacio de trabajo y que este no esté fijado, permite desarrollar el trabajo independientemente, pero a la vez colaborar en determinados proyectos con otros freelances.
- Ubicaciones estratégicas: La mayoría de espacios coworking se encuentran en zonas céntricas y bien comunicadas, facilitando el acceso tanto a los propios usuarios como a sus clientes. Una de las claves del coworking es que su ubicación esté en una zona de fácil acceso, donde podamos llegar cómodamente ya sea en coche, metro, bus o con bicicleta, y en una zona donde tengamos cerca todo tipo de servicios.
¿Cómo funciona un espacio coworking?
El funcionamiento de un espacio coworking es sencillo y está diseñado para ofrecer la máxima comodidad al usuario. Por lo general, suelen proponer tres alternativas, que permiten flexibilidad laboral y la construcción de una comunidad dinámica:
- Puestos flexibles: una opción perfecta para nómadas digitales, autónomos, trabajadores remotos e incluso estudiantes. El usuario elige libremente su lugar en el espacio compartido, sin ataduras, y solo necesita su portátil para trabajar. Además, tiene acceso a todas las instalaciones durante la jornada laboral.
- Puesto fijo o Escritorios Dedicados: Combina las características de una oficina tradicional con los beneficios de las oficinas compartidas. El trabajador reserva una sala privada dentro del entorno compartido, para conseguir mayor concentración y privacidad. Es una opción perfecta para celebrar pequeñas reuniones. A diferencia del hot desking, los escritorios fijos garantizan el uso exclusivo de un escritorio específico dentro del espacio de coworking.
- Oficinas privadas: Dentro de los entornos colaborativos de trabajo hay espacios independientes que se pueden alquilar. De este modo, los individuos pueden mantener la privacidad de una oficina convencional, pero sin desprenderse de la actividad comunitaria. El costo varía según el tamaño de la oficina y el número de personas que pueda acomodar, siendo la opción más costosa pero también la más privada y personalizable.
- Plan virtual: Para aquellos que no necesitan acceso físico regular a un espacio de trabajo pero desean beneficiarse de una dirección comercial profesional, servicios de recepción y acceso ocasional a salas de reuniones, el plan virtual es una excelente opción.
Servicios incluidos en un coworking
Generalmente, las oficinas compartidas brindan de forma habitual los siguientes servicios:
- Acceso a zonas compartidas de trabajo con horarios flexibles.
- Alquiler de salas privadas con equipamiento audiovisual.
- Áreas comunes de descanso.
- Domicilio social, fiscal y administrativo.
- Conectividad y uso de internet.
- Espacios de almacenamiento y taquillas.
- Servicios de impresión y reprografía.
- Servicios de limpieza.
- Cafetería, lavabos, mensajería, etc.
También es importante que el coworking esté en una zona donde se tenga disponibles aquellos servicios que no pueda ofrecer, como restaurantes o mensajería.
Ventajas de los espacios de coworking
Los espacios de coworking ofrecen una serie de ventajas a los usuarios que los hacen tan atractivos:
- Formar parte de una comunidad: Trasciende el concepto de entorno de trabajo, ya que fomenta la creación de comunidades dinámicas y colaborativas entre sus usuarios. Gracias a este fenómeno, los trabajadores pueden generar sinergias, compartir experiencias, conocimientos y oportunidades de crecimiento, además de evitar cierto aislamiento al que en ocasiones los freelancers deben enfrentarse. El principal objetivo de este fenómeno es crear sinergias y establecer colaboraciones fructíferas entre individuos con proyectos diferentes pero complementarios.
- Ahorrar costes: El espacio colaborativo es una opción muy atractiva para pequeñas empresas, autónomos y startups en crecimiento. Pueden reducir costes de arrendamiento y mantenimiento, sin desprenderse de servicios básicos. Además de ahorrar en gastos fijos y equipamiento, se consigue una ubicación mucho mejor en las zonas claves de cada ciudad.
- Flexibilidad: La flexibilidad en la elección de espacios y horarios permite adaptarse a las necesidades cambiantes de cada profesional. Además, brinda libertad para elegir entre distintas modalidades de trabajo, ya sea remoto, híbrido o presencial.
- Facilitar el networking: Los entornos compartidos actúan como centros de networking naturales, facilitan el establecimiento de relaciones profesionales sólidas. Son una oportunidad perfecta para conocer a nuevos expertos del sector y asistir a eventos.
- Posibilidad de formación: La interacción constante con diversos profesionales facilita el intercambio de conocimientos y oportunidades de aprendizaje. Gracias a los entornos colaborativos, los trabajadores pueden garantizar su desarrollo profesional.
- Mejorar la productividad: Las oficinas colaborativas motivan a los usuarios y contribuyen a aumentar la productividad. Incluso existen espacios de coworking especiales para estimular la creatividad y diversidad de los profesionales. Un entorno profesional te ayuda a concentrarte en tus proyectos sin las distracciones del hogar.
- Proporcionar una ubicación física: La disponibilidad de una ubicación física contribuye a la credibilidad y visibilidad de los profesionales.
El coworking como solución integral combina infraestructura, servicios, flexibilidad y comunidad profesional. Este modelo responde a las demandas del mercado laboral actual, donde la adaptabilidad y la optimización de recursos son fundamentales.
7 Razones por las que Necesitas un Espacio de Coworking
Diseño y Distribución de Salas Coworking
Al diseñar el plano de una oficina, hay varios factores clave que debes tener en cuenta para asegurarte de que el espacio cumpla con su cometido y sea acogedor. Un centro de coworking debe dar respuesta a muchas necesidades distintas y a un número variable de personas, por ello debe disponer de oficinas privadas, áreas comunes con mesas de trabajo compartidas, salas de reuniones o incluso salas de conferencias. Todas las necesidades que puedan surgir deben ser cubiertas al momento, por eso es necesario tener distintos espacios habilitados para cada una de estas necesidades y haber pensado previamente muy bien qué cosas demandarán nuestros miembros y qué espacios dedicamos a cada una de ellas.
El principal rasgo que debe distinguir a un coworking es la flexibilidad para adecuarse a todo tipo de necesidades de los emprendedores que lo utilizarán. Mientras que una oficina tradicional se diseña para empleados, los espacios de coworking se diseñan para los miembros cambiantes tanto en número como en necesidades e inquietudes, intentando fomentar la colaboración y la creación de sinergias. Por ello es tan importante crear zonas que fomenten la participación, la creación, la flexibilidad y la conexión.
Tipos de Distribución en Coworking
Existen diversos tipos de distribución que se adaptan a diferentes necesidades y estilos de trabajo:
- Oficina Abierta: Se caracteriza por la ausencia de paredes divisorias entre las estaciones de trabajo. Este diseño es ideal para empresas que fomentan la colaboración y la comunicación directa entre empleados. Las estaciones de trabajo están organizadas en filas o bloques, con espacios abiertos en el centro para facilitar la comunicación.
- Oficinas Privadas: Este diseño es común en oficinas de alto nivel o en sectores donde la privacidad es crucial. Las oficinas privadas se distribuyen a lo largo de los bordes de la planta, dejando el centro del espacio para salas de reuniones y áreas comunes.
- Oficina Híbrida: Combina elementos de oficinas abiertas y privadas, ofreciendo lo mejor de ambos mundos. Las estaciones de trabajo abiertas se colocan en el centro del espacio, rodeadas por oficinas privadas y salas de reunión.
- Coworking: El diseño de oficinas coworking está orientado a maximizar la flexibilidad y la colaboración entre personas de diferentes empresas o proyectos. Mesas grandes y compartidas ocupan la mayor parte del espacio, con áreas más pequeñas reservadas para reuniones o llamadas telefónicas privadas.
Elementos clave en el diseño de un coworking
- Espacios de trabajo personales o en grupo: Es el espacio para trabajar individualmente o en grupo y puede ser abierto, privado o semi-privado. Así que debe disponer de mesas individuales pero también de salas de reuniones de distinto tipo y con distinto grado de privacidad. No a todo el mundo le gusta trabajar en compañía o, dependiendo del momento, desearán mayor o menor intimidad para trabajar.
- Espacios de interacción: Otro de los aspectos más importantes en un coworking es la interacción entre los distintos freelances que en él se encuentran. Por ello debemos poner especial cuidado en los espacios de relax y diversión, así como en las zonas para eventos y de interrelación entre los miembros.
- Diseño y decoración: El cuidado diseño de sus espacios invita a sentirse a gusto en ellos y a desarrollar todas las capacidades. Por ello se buscan diseños innovadores y creativos que ayuden a fomentar un estado mental adecuado. El uso del color y la iluminación es muy importante ya que pueden ayudar a crear un clima más adecuado. El espacio debe ser amplio y diáfano para que se circule libremente, pero a la vez también necesitará espacios más privados, por lo que los elementos divisorios serán muy importantes (mejor aquellas divisiones más livianas que dejen pasar la luz y den transparencia como las divisiones de cristal).
- Mobiliario y ergonomía: Los elementos y muebles de un coworking deben ser versátiles y ergonómicos para asegurar la comodidad de los miembros y adaptarse a necesidades que pueden ir cambiando a lo largo del día. Por eso, deben tener mesas y sillas ergonómicas que garanticen la seguridad y bienestar, tanto si estarán 10 minutos como si trabajarán 8 horas seguidas. También corchos y tableros para organizar el trabajo, así como estanterías y espacios para guardar útiles.
- Conectividad: Es vital cuidar mucho el tema de enchufes, impresoras, copiadoras, proyectores, pantallas para videoconferencias y disponer de un wifi de máxima calidad para dar el mejor servicio.
- Fomento de la comunidad: Para fomentar la conexión entre los miembros y la vitalidad de la comunidad, el centro de coworking debe estar en continuo movimiento. Se deben ofrecer continuamente actividades que puedan ayudar a mejorar a los miembros y crear relaciones entre ellos a fin de fomentar el networking. Un centro de networking es mucho más que unas mesas y unas sillas con conexión donde poder trabajar unas horas. Debe ser un vitalizador y un guía para sus miembros.
La circulación dentro de la oficina debe ser fluida. Es importante planificar un plano de distribución de oficinas que permita a los empleados moverse sin obstáculos y con facilidad entre diferentes áreas. La luz natural es esencial en cualquier oficina, por lo que es recomendable situar las estaciones de trabajo cerca de ventanas. Si esto no es posible, se debe complementar con una buena iluminación artificial.
Casos de éxito y ejemplos de Coworking
El crecimiento significativo de la industria del coworking se refleja en la aparición de espacios innovadores y exitosos en todo el mundo. Según Statista, la industria de los espacios colaborativos ha experimentado un crecimiento del 158% desde 2020, y se estima que supere los 40.000 espacios para finales del año 2024.
Fosbury & Sons en Bruselas
Ubicadas en Boitsfort, cerca de Bruselas, las oficinas de Fosbury & Sons son una extraordinaria reinvención de la oficina tradicional. Proyectadas por el estudio Going East, este coworking está ubicado en un edificio brutalista del arquitecto Constantin Brodzki, una joya arquitectónica de geometrías orgánicas y reflejos de cobre en las aperturas de la fachada, construido para la cementera CBR en 1967. Desde 2018, Fosbury & Son ocupa 7.000 metros cuadrados, distribuidos en siete de las nueve plantas, más tres sótanos de garaje. Este entorno sofisticado ofrece servicios de última generación para los miembros del coworking.
En total, cuenta con una capacidad para 600 personas y 250 empresas diferentes. El edificio CBR fue el único proyecto belga seleccionado para la exposición del MoMA sobre “Transformación en la arquitectura moderna entre 1960 y 1980”. El vestíbulo es el corazón de Fosbury & Sons, un lugar flexible donde, durante el día se puede trabajar y comer en los CoffeeLabs, y a partir de las 6 pm, se convierte en un espacio para celebrar eventos. Cuenta con quince salas de reuniones de primera categoría equipadas con toda la tecnología necesaria y un auditorio para 75 personas. Todos los espacios están cuidadosamente amueblados con mobiliario de diseño de primerísima calidad, creando un diseño hogareño con un efecto acogedor y humano.
The Bureau en París
El estudio parisino Franklin Azzi Architecture (FAA) reformó la tercera sede de The Bureau (La oficina) en París, una oficina compartida con un nuevo concepto de trabajo inteligente, Smart Way of Working, #SWOW. El estudio de arquitectura Franklin Azzi Architects convirtió un espacio de 3.400m2 en una oficina compartida de lujo contemporánea y user-friendly. El coworking se instaló en un edificio histórico de la urbe parisina, situado en la zona financiera de París entre la Bolsa y la Ópera en el Distrito II. El espacio de trabajo tiene un nuevo concepto que recuerda más a una vivienda que a una oficina o un coworking tradicional y se ha convertido en un espacio donde sentirse como en casa.
La planta baja aloja todos los espacios comunes, con una fachada de cristal que es como un escaparate al interior. En la sala de reuniones detrás de la estantería de madera, se han creado las micro-oficinas, pequeños habitáculos abiertos pero independientes que sirven de cabinas individuales. En la planta superior se encuentran las oficinas individuales y zonas de reunión más privadas. El uso de materiales nobles como el roble, el vidrio texturizado, el suelo de cemento pulido y moqueta contribuyen a romper con el diseño de las oficinas tradicionales.
Promálaga Álamos en Málaga
Promálaga Álamos es un centro Coworking situado en Málaga Capital (en pleno centro histórico de la ciudad). El edificio de cinco plantas donde se sitúa, ha sido objeto de una reciente y exquisita rehabilitación a cargo del arquitecto Jose Antonio González Vargas. La misión en este proyecto consistió en la tematización interior y exterior de este edificio coworking y de sus espacios complementarios (patio interior vertical y ático) junto con una sutil proyección de la marca Promálaga Álamos. Este diseño busca crear espacios de trabajo divertidos, vibrantes, acogedores y con personalidad única, permitiendo así que los usuarios se sientan privilegiados de trabajar en ese entorno, aumentando, a la par, su rendimiento y confortabilidad.
El diseño de la tematización interior pivota alrededor de una composición compuesta por geometrías triangulares que se expanden en el espacio sirviendo de apoyo a textos de señalética y motivación. Sobre las paredes blancas el diseño triangular se ejecuta en color, transformándose en vinilo translúcido al llegar a los vidrios. En cada planta se utilizan diferentes tonos dentro de la misma gama, siendo ese color el elemento de diferenciación principal entre ellas, dando lugar incluso a su denominación (de abajo hacia arriba: green level, orange level, red level, blue level y sky level).
El coworking y el trabajo híbrido
Cada vez son más las empresas que apuestan por espacios de coworking para poner en práctica modelos de trabajo híbrido. La pandemia ha impulsado una tendencia que ya venía gestándose desde años atrás: los modelos de trabajo híbridos. Combinar las jornadas de trabajo desde casa y desde la oficina es ya una realidad para muchas empresas, que encuentran en los espacios de trabajo flexible el lugar ideal para rotar equipos o adecuar el número de puestos a las necesidades puntuales. Según los datos de CBRE, un 60% de las nuevas empresas en los espacios de trabajo flexible no tienen el perfil tradicional de estos espacios, que eran empresas tecnológicas o startups.
La flexibilidad en el coworking permite a la empresa controlar en todo momento el ritmo de su crecimiento, pudiendo elegir entre diversas fórmulas para su equipo. Además, no solo se alquilan puestos de trabajo, sino que se ofrece un ambiente de trabajo que fomenta la colaboración y el crecimiento. Los equipos fuertes y unidos son importantes en cualquier tipo de empresa. El Team Building se revela como un recurso vital para articular una verdadera cultura corporativa en los espacios de coworking. Estas acciones no solo sirven para optimizar la productividad o la comunicación, sino que también pueden aumentar drásticamente el éxito y la rentabilidad de los negocios, generando confianza, potenciando la comunicación, fomentando la creatividad y el aprendizaje, mejorando la cultura corporativa y resolviendo conflictos.
Sostenibilidad en los espacios de coworking
Los espacios de coworking no solo se tratan de buen ambiente y un excelente café, también están avanzando en sostenibilidad. Compartir espacios de trabajo significa compartir recursos, lo que ya es un beneficio para el planeta. Un edificio lleno de personas trabajando juntas utiliza mucho menos energía que docenas de oficinas en casa o corporativas separadas.
Muchos espacios de coworking van más allá adoptando iniciativas ecológicas de formas creativas. Algunos usan iluminación y electrodomésticos eficientes en energía, mientras que otros invierten en paneles solares y fuentes de energía renovable. Los contenedores de reciclaje son una característica estándar, y muchos espacios fomentan el uso de tazas reutilizables en lugar de desechables. A menudo se ven plantas por todos lados, no solo para darle un toque natural, sino también para mejorar la calidad del aire y hacer que el espacio se sienta más vivo. Algunos incluso tienen jardines naturales donde se puede trabajar al aire libre.
