Cómo dejar tu trabajo y emprender un negocio con éxito
¿Te gustaría dejar tu trabajo actual para dedicarte en exclusiva a la profesión que te apasiona? Es una pregunta que muchas personas se hacen, y la respuesta es: sí, es posible, pero con precaución y una buena planificación. Entendemos que, si estás en un trabajo que no te gusta o donde quizás hay mal ambiente, querrías irte ya mismo. Pero no lo vamos a hacer a lo loco. Tienes que ser precavido.
1. Define tu motivación y propósito
Lo primero que tienes que saber es que de media los emprendedores necesitan de 1 a 2 años para empezar a poder disfrutar de un sueldo de forma estable. Por este motivo debes hacer tus números y comprobar que puedes permitirte dejar el trabajo para emprender. Es importante que hagas cálculos para entender los costes que implica establecer un negocio y ser consciente de las necesidades que tendrás.
¿Qué te impulsa a emprender?
El primer punto que debes atacar y tener claro para dejar tu trabajo y vivir de un negocio es tu motivación. Si no tienes 100% claro esto, tal vez leer a otros y sus historias puedan ayudarte.
- Retomar el control: Estar estresado por cumplir con un trabajo puede hacer que nuestra vida se vuelva miserable. Por eso el motivo #1 por el que las personas queremos dejar el trabajo para crear una empresa es el retomar el control, y así poder diseñar nuestro estilo de vida.
- Desarrollo personal y profesional: Los seres humanos tenemos dones enormes, y necesitamos ambientes en donde podamos desarrollarlos.
- Libertad personal: Querer poder estar para tu familia sin estar dando explicaciones.
Si tu motivación principal es por dinero, tiempo libre o sentirte tu propio jefe, es mejor buscar motivaciones más fuertes. Pocos emprendimientos dan ganancias reales antes del 3er año de operaciones y eso bien gestionados. Ser emprendedor no es un trabajo full time, si no full life, porque tú eres gerente, CEO, asistente, secretario, contador, community manager, diseñador, copy, I+D, entre otros muchos roles. Además, no tendrás un jefe que te afane o presione, pero tendrás a tus clientes y te tendrás a ti mismo. Y más vale que seas autoexigente, porque de lo contrario… puede que no funcione.
Emprender es de personas que quieran aprender a convivir con la incertidumbre respirándoles en la nuca, es de personas que estén dispuestas a aprender todos los días, es de personas que se esfuercen seriamente en trabajar en su mentalidad y sus creencias limitantes, es de gente ordenada y, sobre todo, muy disciplinada.
Supera el miedo al cambio
Cuando tomamos la firme decisión de dejar el empleo hay una emoción que reemplazará a las dudas: el MIEDO. Sentir miedo cuando pensamos en renunciar a un empleo no tiene nada de malo. El miedo es una emoción que se genera cuando percibimos peligro. Sentir miedo es normal. Así que al miedo hay que enfrentarlo. Si para cada miedo o duda tienes una respuesta, entonces esos miedos y dudas se acallarán. Con un plan claro y las acciones correctas, verás que renunciar se vuelve natural.
Como dice Ana Pedroche, mentora en reinvención y emprendimiento, y coautora del libro Posiciónate Tú Primero, “el miedo es el primer factor al que tiene que enfrentarse quien desea dar un giro profesional”.
No es igual dejar la seguridad de tu salario con un plan estructurado de lo que te vas a poner a hacer, el colchón financiero mínimo que requieres para arrancar y sostenerte mientras despega y una estrategia concebida de cómo posicionar tu marca personal o la de tu emprendimiento, que dar un salto al vacío. ¿Por qué? Pues porque necesitas unos mínimos de paz y de certidumbre para operar tu vida, sin permitirte que la consuma el estrés. Renunciar sin ahorros y sin un plan claro, dista mucho de ser un acto de coraje y colinda bastante con la estupidez absoluta. En estos términos, lo ilógico sería que no sintieras miedo de abandonar tu empleo.
De manera que tener claro tu propósito, sanear tus finanzas personales y definir una estrategia, es innegociable.
2. Planifica tu negocio y valida tu idea
Antes de dar el paso, es fundamental que investigues y valides tu idea de negocio. Piensa que iniciar una actividad profesional requiere aprender, tomar decisiones, implementar, corregir según los resultados que vayas viendo. Requiere tiempo, esfuerzo, dinero.
Investiga el mercado y tu propuesta de valor
¿Sabes si lo que tú quieres ofrecer le interesa a la gente? Investiga por internet. ¿Existen otros profesionales que ofrecen algo parecido a lo que ofreces tú? Si ya existe y si hay competencia significa que hay mercado. Otra cosa que puedes hacer es preguntar a los que crees que son tus clientes potenciales si les interesaría ese servicio que quieres ofrecer y cómo les gustaría recibirlo.
Cuando emprendas debes analizar el campo en el que quieres trabajar, analizar el mercado, definir un modelo de negocio y validar la idea que has tenido.
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Crea un Producto Mínimo Viable (MVP)
La mejor forma de reducir la incertidumbre es crear un Producto Mínimo Viable (MVP) equivalente a una primera versión de tu producto. Este esfuerzo deberías compaginarlo con tu trabajo habitual aprovechando ratos libres y fines de semana. El principal objetivo es evitar el desarrollo completo de un producto y no incurrir en gastos innecesarios. Cualquiera de las metodologías ágiles, como Scrum o Lean deberían servirte.
El paso siguiente consiste en testear ese MVP dándolo a probar a un grupo de potenciales a quienes algunos se refieren como early adopters, los primeros usuarios que te darán su parecer. En este contexto se entiende por tracción cuando empiezas ya a acumular determinadas métricas de tu negocio, incluidas algunas ventas, reservas o pedidos hechos. Conforme estas aumenten, de más pruebas de acierto dispones.
Considera un negocio digital
Emprender en el mundo digital es una de las opciones más seguras para quienes desean reinventarse profesionalmente, ya que es económico y la audiencia que se puede alcanzar es enorme. Si te animas por este tipo de emprendimiento digital debes trabajar el posicionamiento SEO, para situarte entre los primeros resultados de búsqueda de Google y obtener clientes.
Es un tipo de negocio low cost: no tienes los gastos de un negocio offline (local, servicios, stock…). Te permite tener más libertad: no estás sujeto a un horario fijo, tienes más flexibilidad para planificar tu horario de trabajo. Te permite viajar mientras trabajas: eres un nómada digital.
3. Gestiona tus finanzas y ahorros
Si no tienes tranquilidad económica vas a estar agobiado desde el primer día por conseguir ingresos y eso puede ser que no suceda de la noche a la mañana. Así que haz el cambio estratégicamente.
Crea un fondo de emergencia
Ahorra un fondo de emergencia. Te recomiendo que tengas un colchón de ahorros por si las cosas vienen mal dadas. Puede que tu negocio empiece a arrancar, dejes tu trabajo y luego tengas seis meses reguleros. Tienes que asegurarte un colchón de ahorro para sobrevivir al menos un año y medio, sin que cambie tu nivel de vida. Al igual que para una travesía por el desierto sería un suicidio no llevar toda el agua necesaria, con esto ocurre igual.
El mayor riesgo que tiene anticipar la decisión de despedirse de un trabajo para lanzarse directamente a emprender es quemarse antes de tiempo. No sería la primera vez que me encuentro con algún caso de estos, de emprendedores que han concebido algo que funciona pero que, por falta de recursos, no han podido continuar y han tenido que regresar a su puesto de trabajo e, incluso a otros peores tardando luego años en reconstruir el capital.
Calcula tus gastos y busca otras fuentes de ingresos
Antes de despedir a tu jefe tienes que hacer una previsión de gastos. Esto no es dejar un trabajo y al mes que viene ya estar cobrando la nómina de otro.
Si no lo haces ya, es una buena idea que anotes todos tus gastos (fijos y variables) en un Excel. Enumera todos los pasivos que tengas y elimina los que no sean imprescindibles. No pasa nada, estabas demasiado ocupado trabajando para otra persona como para pensar en generar otros ingresos. Hay que cambiar el chip en ese sentido.
También puedes estudiar la posibilidad de tener otras fuentes de ingresos, aunque sea trabajando de forma offline. O tener un side project como alguna página nicho o similar.
La señal para dejar tu empleo será tener el dinero suficiente para cubrir los gastos y además obtener un mínimo de ganancia, pero no te dejes llevar por el primer mes en que consigas esto. Puede que en las próximas semanas algo falle y no cuentes con la suficiente liquidez para hacer frente a estos periodos flojos. Emprender es algo precioso como para pasarte los días sufriendo por que no te salgan las cuentas. Confía en tu negocio, sé constante, actúa con sensatez y pronto podrás sentir la libertad de estar haciendo lo que realmente quieres.
4. Transición de empleado a emprendedor
Sabiendo que ya tienes esto en mente, te diré que sí, que puedes emprender un negocio sin dejar tu trabajo y, de hecho, deberás hacerlo así a menos que ya hayas ahorrado lo suficiente o cuentes con financiación de terceros. En este artículo te ayudaré a enfrentarte a esta fase de transición.
Emprender "poco a poco" o en pluriactividad
Puedes empezar a hacerlo poco a poco, es decir, mantener nuestro trabajo por cuenta ajena y empezar a trabajar en nuestro tiempo libre en el proyecto que deseamos emprender. Antes de dejar tu empresa para pasar de empleado a emprendedor, ponte a trabajar en tu negocio durante el tiempo que puedas, ya sea por las noches o en fin de semana.
¿Qué dice la ley sobre tener un negocio propio y trabajar para otra empresa?
Es totalmente compatible tener un contrato por cuenta ajena, estando dado de alta en el Régimen General, y al mismo tiempo estar dado de alta como autónomo y ejercer profesional o empresarialmente en otras actividades económicas por cuenta propia. En el marco de la Ley de Emprendedores incluso se aprobaron algunas bonificaciones para las personas que se encuentren en esta situación. Así, en caso de ser una de ellas, podrás reducir tu base de cotización.
Este periodo es ideal para continuar formándote, tanto como empresaria y en funciones de autoliderazgo como en aquello que se refiere a tu sector. Aprovechar este tiempo para ponerte al día y entrar en contacto con todo lo que ocurre alrededor del mismo te vendrá genial para el momento en que te pongas de lleno con tu negocio. Asiste a conferencias y eventos de networking para conocer a los referentes de tu área e ir creando una sólida red de contactos. Cuanta más gente conozcas, más cerca estarás de poder dedicarte totalmente a tu empresa.
El camino de ser emprendedora empieza por este periodo de transición y es algo que debes afrontar de la mejor forma posible, con motivación y optimismo. Si buscas el lado bueno a tu situación actual, te será más fácil avanzar y cuanto más compromiso adquieras con tus metas, más breve será esta etapa.
Beneficios de trabajar en tu negocio mientras aún tienes un empleo:
- Una mejor organización personal.
- Un uso enfocado del tiempo libre y los fines de semana. Si te pasas las horas fuera del trabajo o los fines de semana atrapado en la parálisis por análisis, es momento de ponerle un freno.
- Aprovechar no solo el tiempo fuera del trabajo, sino también el tiempo EN el trabajo.
- Se trata de enfocarte en resultados, no en cuánto tiempo pasas en el negocio. La gran ventaja de este enfoque es que te obliga a trabajar dos aspectos clave que muchos emprendedores no trabajan (y por eso terminan en un modelo de autoempleo, trabajando más y ganando peor que un empleo). Las ventas, especialmente, es algo que es mejor enfrentar rápidamente y desarrollar un sistema claro, ofertas atractivas y escalables.
- Aprovechar la tecnología y construir sistemas que no dependan de tu presencia. Por ejemplo, utilizando plataformas de venta online.
Pide una excedencia laboral
Si eres un empleado por cuenta ajena, puedes solicitar una excedencia de un año para probar tu proyecto. Una excedencia laboral es cuando un trabajador decide cesar la relación laboral con la empresa durante un período de tiempo definido para dedicarse a otras tareas. Esta también puede ser una buena opción a valorar, ya que te da la tranquilidad de no llegar a perder tu trabajo. Si no pactas el reingreso, tendrías preferencia al ocupar el mismo puesto.
Prepara tu salida de la empresa
Fijarte una fecha en la que dejar tu trabajo, es quizás el paso más importante que tienes que hacer para empezar. Según el puesto que desempeñes en la empresa donde trabajas, tendrás un plazo para comunicar a tu jefe la decisión de dejar tu trabajo. Si no lo encuentras, la propia empresa te puede facilitar una copia del convenio colectivo.
Antes de dejar tu empresa, termina todos los proyectos en los que estás trabajando y asegúrate que quedas bien con tus proveedores, con los clientes y con los compañeros. En función de la relación que tengas con tu empresa puede que no te convenga desvelar que estás planeando una salida hasta el último momento.
Comunica tu decisión:
- A tu familia y pareja: Son las primeras personas a la que les tienes que contar tu cambio y tus nuevos planes. Es muy importante que tanto tu familia como tu pareja estén preparados para los cambios que van a llegar a nivel económico y de organización de tiempo. Una buena forma de hablar con tu pareja sobre estos temas es hacer participar al otro desde temprano en el proceso, y darle un espacio para que sume ideas, preguntas y miradas.
- A tu jefe: No cometas el error de soltárselo cuando ya no puedas aguantar más y explotes. Tampoco se lo sueltes así de sopetón, sin paños calientes. Ve preparando el terreno. Y ya quedas para hablar unos minutos en privado al terminar de trabajar. En ese momento, no cometas el error de decirle todo lo que te has estado callando hasta ahora. Si quieres desahogarte, no es el momento.
- A tus compañeros: También tendrás que decírselo a tus compañeros lo antes posible. Además, para que se hagan una idea de cara a los cambios (si los hubiese) de horario, turnos, guardias, vacaciones, etc.
- A tus conocidos: No es necesario contarle a todo el mundo desde el primer día que has dejado el trabajo. A lo largo de los días te vas a encontrar con personas con las que va a salir el tema. Por ejemplo, a tu vecino cuando te lo encuentres en el ascensor. Prepara un pequeño discurso de un minuto, lo que es un Elevator Pitch.
Carta de baja voluntaria: elementos clave
- Lugar y fecha: al comienzo de la carta debes poner el lugar donde se escribe y la fecha.
- Datos personales: nombre, apellidos, dirección y DNI.
- Datos de la empresa: los datos a quién va dirigida la carta y departamento de la empresa.
- Expresión de cortesía: como inicio de la carta.
- Exposición de motivos: además de exponer los motivos de la baja voluntaria, tienes que incluir la fecha de finalización de tu trabajo en la empresa y solicitar la liquidación económica correspondiente para ese día.
- Despedida: típica frase de despedida y tu firma.
Opciones al dejar tu empleo
| Opción | Descripción | Consideraciones |
|---|---|---|
| Baja voluntaria | El trabajador decide cesar la relación laboral. | No hay derecho a indemnización ni a cobrar el paro. |
| Excedencia voluntaria | Cesión temporal de la relación laboral por motivos personales. | Da tranquilidad al no perder el trabajo; preferencia de reingreso. |
| Despido improcedente | El trabajador no está conforme con las razones de despido alegadas por la empresa. | Se puede demandar a la empresa; no requiere costas. Posibilidad de prestación por desempleo. |
| Capitalizar el paro | Cobrar la prestación por desempleo en un pago único para emprender. | Opción viable si se cumplen los requisitos y la empresa lo permite. |
El día después: celebra y organiza tu nuevo tiempo
El día que marcará un antes y un después. El punto de inflexión tras tantas comidas de olla y tanto tiempo preparándolo. Estás al borde del precipicio y tienes que saltar al vacío. Yo lo viví como un día de celebración y llevé al curro un piscolabis como despedida. No te tienes que olvidar de despedirte de todos. Todo el mundo te va a desear buena suerte en tu proyecto.
Te levantas por la mañana con más o menos resaca en función de la celebración de la noche anterior. Ya has dejado tu trabajo, a partir de ahora eres el dueño tu tiempo.
- Celebra tus logros: Es importante celebrar los logros y este es uno de los más importantes que seguro habrás conseguido en los últimos años. ¿Has dejado un trabajo por cuenta ajena? Párate un momento y sé consciente de lo que has logrado. Has conseguido salir de esta “rat race” hacia la jubilación en el que se ha convertido el actual panorama laboral.
- Organiza tu tiempo: Ahora vas a tener todo el tiempo del mundo. Márcate un horario y pon foco. Prioriza las tareas que te van a llevar poco a poco a crear tu negocio online. Y no olvides marcarte los tiempos de descanso para desconectar. Recuerda que ahora no tienes que cumplir un horario, trabajas por productividad. Por tareas realizadas.
- Invierte en formación y networking: Considero que en lo que sí tienes que invertir es en formación. Y no solo al principio, sino continuamente. Otro punto importante tras dejar tu trabajo es hacer networking. Trabajas todo el día delante del ordenador, necesitas salir de vez en cuando de la batcueva. Está muy bien conocer otros proyectos digitales en distintos puntos desarrollo. Una de las mejores ideas es crear un grupo de emprendedores en tu ciudad. Está muy bien participar en grupos en redes sociales, pero es mejor quedar a tomar unas cañas mientras comentas cómo te ha ido la estrategia de la semana.
