¿Qué es una PYME y qué tipos existen?
En el dinámico mundo empresarial, las PYMES (pequeñas y medianas empresas) juegan un papel crucial. Hoy te contaremos todos los detalles acerca de qué es una pyme y todas sus características, así como los tipos que existen en España.
Las siglas PYME hacen referencia a las pequeñas y medianas empresas. Se trata de organizaciones que, por su tamaño, tienen ciertas características comunes en cuanto a número de empleados, volumen de facturación y estructura organizativa. Comprender qué es una pyme y su funcionamiento es esencial para comprender el entramado empresarial de cualquier país.
Según la Fundación Fundeu, cuyo objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, pyme debe usarse como un nombre común y no como una sigla (PYME o Pyme). Y es que, prosigue, la sigla PYME (que a veces también aparece escrita Pyme) se ha convertido en un nombre común y, por lo tanto, conviene escribirse en minúscula: pyme.
En concreto, según la Unión Europea, una empresa es aquella entidad que realiza una actividad económica, sin importar su forma jurídica. En el caso de España, las PYMES representan más del 99% del tejido empresarial, lo que pone de manifiesto su importancia estratégica.
La Unión Europea clasifica las PYMES en función de dos criterios principales: el número de empleados y el volumen de negocio anual o balance general.
Esta clasificación se basa principalmente en tres aspectos: el número de empleados, el volumen de negocio anual y el balance general. Además, es importante tener en cuenta si la empresa forma parte de un grupo empresarial.
Los límites de facturación y plantilla están establecidos a nivel europeo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta es una categoría bastante amplia que también engloba a numerosos autónomos societarios.
Las Pymes (con o sin trabajadores a cargo) suman, a de marzo de 2025, un total de 2.949.483 empresas, lo que representa el 99,8% del total del tejido empresarial español.
El número de empleados es el elemento determinante para que una compañía obtenga la categoría de pyme. En concreto, las pequeñas y medianas empresas pueden tener entre 0 y 249 trabajadores, siendo en el primer caso pymes sin asalariados y, en el segundo, pymes con trabajadores.
Dentro del vasto tejido empresarial español, compuesto por cerca de tres millones de pymes, encontramos una diversidad de perfiles empresariales. Quien conozca qué es una pyme, reconocerá que las pymes no son un grupo homogéneo; de hecho, varían significativamente en tamaño y sector de actividad.
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son relevantes en todo el mundo porque significan el primer paso de un emprendedor, además de que representan el sustento de millones de familias. No obstante, las pymes, a diferencia de las grandes empresas, enfrentan retos para poder sobrevivir, ya que están más expuestas a factores que las pueden hacer desaparecer.
Si hay algo que distingue a la pyme española de otras europeas es sin duda alguna su optimismo. Otro punto a destacar de las pymes españolas con respecto a la de otros países es que son independientes. Con esto nos referimos a que pocas pueden beneficiarse de las ayudas del Estado.
El éxito de estas, independientemente del tipo de pyme que sea, depende en su totalidad de un buen liderazgo y de la creatividad de las ideas para potenciar su crecimiento.
Es decir, con menos de 249 empleados y unos ingresos anuales inferiores a los 50 millones de euros. Al aplicar estos criterios al sector empresarial español, se observa que en 2023 el 99,8 % estaba integrado por pymes.
Además, tal y como se expone en el informe Retrato de la PYME del Ministerio de Industria y Turismo, el 96,7 % de las empresas tuvieron una facturación anual inferior a los 2 millones de euros.
Por último, es importante remarcar que la actividad no influye en que una sociedad obtenga la categoría de pyme. Así, una startup o una empresa gacela son dos tipos de empresa que, si bien no entrarían en el concepto de pequeña o mediana empresa tradicional, normalmente sí cumplirán con los requisitos fijados para ser considerada como pyme.
Las pymes desempeñan una función decisiva en la creación de empleo. Las ventas de las pymes volvieron a acelerar su ritmo de expansión, aumentando un 5,4% interanual en el cuarto trimestre. Desde 2019, ejercicio prepandemia, hay 11.300 microempresas menos. Donde más empleo de PYMES hay es en el sector servicios, que acapara el 76,79% del empleo. Las PYMES de entre 0 y 249 son mayoritarias en todos los sectores productivos, más del 99%, mientras que las grandes PYMES ocupan un lugar residual.
🚀 ¿Qué Son las Startups y Cómo Funcionan?
¿Qué tipos de PYMES existen?
El primer tipo de pyme son las microempresas. El tercer tipo de pyme es la mediana empresa, con una plantilla que consta como mínimo de 50 y como máximo de 250 empleados.
Las pymes se clasifican en dos grupos según sean empresas sin asalariados o con asalariados. Asimismo, en el supuesto de contar con empleados, es posible hablar de tres tipos de pymes que se dividen en:
- Medianas: 50 - 249 trabajadores.
- Pequeñas: 10 - 49 trabajadores.
- Microempresas: 1 - 9 trabajadores.
A partir de los 250 empleados las empresas pasan a tener la categoría de grandes y dejan de poder considerarse pymes.
Dentro de este número contaríamos a los trabajadores que están a tiempo completo, los que están a tiempo parcial y los empleados temporales.
El término PYME engloba tres categorías: microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas.
Microempresas: Son las más pequeñas, con menos de 10 empleados y una facturación anual inferior a 2 millones de euros. Estas son las pymes más pequeñas en términos de empleo. En España existían en septiembre de 2023 1.132.652 microempresas según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, el 38,60 % del total de empresas. Son pequeños negocios que por lo general tienen un solo dueño, quien tiene bajo su mando hasta máximo a 10 trabajadores y cuenta con un sistema de producción muy sencillo o artesanal. “Las microempresas tienen un volumen anual de negocio inferior a los dos millones de euros”, afirma María Pérez.
Pequeñas empresas: Tienen entre 10 y 49 empleados y una facturación inferior a 10 millones de euros. Se consideran “pequeñas empresas” las que tienen entre 10 y 49 empleados y cuentan con una facturación inferior a 10 millones de euros. Además, las pequeñas empresas poseen una mayor estructura patrimonial, administrativa y financiera que las microempresas. Son aquellas que tienen entre 11 y 50 empleados y su facturación anual es mediana, es decir, tiene ingresos que permiten la supervivencia del negocio, pero además obtienen un margen de ganancias.
Medianas empresas: Aunque son pymes, tienen un tamaño considerable, con entre 50 y 249 empleados y una facturación anual inferior a 50 millones de euros. Dan empleo a entre 50 y 249 personas y facturan menos de 50 millones de euros anuales. A menudo tienen una presencia más amplia en el mercado y pueden operar incluso a nivel internacional. Son aquellas que tienen entre 51 y 250 empleados y su facturación anual es competitiva. Las medianas empresas son negocios dedicados comúnmente al comercio y tienen roles más especializados. Su estructura y nivel de operación son más complejos que los de las pequeñas empresas y la toma de decisiones involucra a más personas. También poseen un mayor grado de complejidad en la coordinación de personal que pueda asumir funciones de control y decisión; esto aumenta el grado de compromiso de la empresa.
Los autónomos también se consideran pymes, y representan el 54,53% de las empresas en España.
En este caso, la diferencia no es conceptual, sino clasificatoria.
Aunque a menudo se confunden, un autónomo y una PYME no son lo mismo. Un autónomo es una persona física que realiza una actividad económica por cuenta propia. No tiene personalidad jurídica distinta a la suya y asume directamente las obligaciones fiscales, laborales y legales de su negocio. En cambio, una PYME es una entidad con personalidad jurídica propia (como una sociedad limitada o cooperativa), que puede estar formada por uno o varios socios.
A su vez, existen subtipos de pymes que se definen por su sector de actividad y otros factores.
Pymes industriales: ¿Qué es una pyme industrial? Pues bien, estas empresas están involucradas en la producción o manufactura de bienes.
Pymes comerciales: Se dedican a la compra y venta de productos. Esto incluye minoristas, mayoristas y comerciantes en general. Son aquellas que se dedican a la compra y venta de bienes.
Pymes de servicios: Ofrecen servicios en lugar de bienes. Son las empresas que brindan servicios a empresas o personas. Son muy populares porque pueden operar fácilmente, sin necesidad de mucha infraestructura, recursos o talento humano.
Pymes agrícolas: Estas pymes se dedican a la producción, procesamiento o venta de productos agrícolas. Incluyen granjas familiares, cooperativas agrícolas y pequeñas empresas agroindustriales. Son aquellas que se dedican a la producción y comercialización de productos agropecuarios (carnes, frutas, verduras, lácteos, vinos, etc).
Pymes tecnológicas: Son aquellas empresas que se dedican a la innovación, desarrollo y comercialización de tecnología y servicios relacionados con esta. Suelen ser micro, pequeñas y medianas empresas que tienen una visión de crecimiento precisamente porque están muy ligadas a la tecnología.
Ventajas y desventajas de las PYMES
Una vez visto qué es una pyme y sus características, es el momento de adentrarse en los beneficios y retos a los que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas.
Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel crucial en la economía debido a sus características únicas que les otorgan varias ventajas sobre las grandes empresas.
Las pymes poseen características específicas que las hacen destacar entre otras empresas, más allá del número de empleados o el tamaño de su infraestructura.
Dimensión reducida: como su nombre indica, las pequeñas y medianas empresas tienen un tamaño menor en comparación con las grandes corporaciones.
Recursos y fuentes de financiación limitadas: a menudo, las pymes enfrentan mayores dificultades para acceder a financiación en comparación con las grandes empresas.
Creatividad: la menor cantidad de recursos hace que las pymes suelan tener un alto grado de creatividad para lograr su supervivencia.
Optimización: debido a la menor cantidad de recursos económicos disponibles, las pymes suelen llevar la optimización al siguiente nivel.
Innovación: la mayor dificultad para acceder a fuentes de financiación es el catalizador que lleva a las pymes a ser más creativas e innovadoras que las empresas de gran tamaño.
Una de las características clave de las pymes es su cercanía con los clientes, una ventaja que permite a estas empresas no solo comprender mejor las necesidades de su público, sino también ofrecer soluciones personalizadas. Las pequeñas empresas y las medianas empresas tienen una mayor capacidad para personalizar sus ofertas, lo cual les ayuda a diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.
Atención directa: los clientes de pymes suelen recibir una atención más personalizada, lo que genera confianza y fidelidad.
Ofertas ajustadas: pueden diseñar ofertas específicas para sus clientes según sus preferencias y necesidades.
Relaciones duraderas: la cercanía permite establecer relaciones sólidas y a largo plazo con sus clientes.
La adaptabilidad es otra de las características de las pymes que las convierte en actores clave para enfrentar un mercado dinámico y en constante cambio. Las pymes tienen la ventaja de contar con una comunicación interna más directa, lo cual facilita la toma de decisiones.
La capacidad de las pymes para implementar nuevas estrategias de forma ágil es fundamental para mantenerse competitivas. A diferencia de las grandes empresas, que requieren largos procesos de aprobación para cualquier cambio, las pequeñas y medianas empresas pueden innovar y adaptarse de manera continua.
Reacción ante cambios de mercado: las pymes pueden ajustar sus precios o servicios según las variaciones de la demanda.
Implementación de nuevas tecnologías: con menos procesos burocráticos, las pymes adoptan tecnologías y herramientas innovadoras rápidamente.
Respuestas rápidas a la retroalimentación: las pymes pueden mejorar sus productos o servicios casi inmediatamente según las sugerencias de los clientes.
En cuanto a las ventajas de una pyme, es preciso destacar su acceso a ayudas públicas, especialmente marcado en el caso de los fondos europeos NextGenerationEU. También su resiliencia y capacidad para ir moldeando su negocio a la demanda existente en el mercado, gracias a que normalmente mantienen un contacto muy cercano, o incluso directo, con su público objetivo y potencial.
Por otro lado, las desventajas de una pyme están asociadas a su tamaño y nivel de facturación anual. Al tener menos ingresos que una empresa grande, cuentan con una capacidad más reducida para endeudarse. Aquí podrían encuadrarse algunos procesos que requieren de un fuerte desembolso económico inicial, como el de la internacionalización, en los que se debe ponderar con cuidado los desafíos económicos y financieros que supondrían para la empresa, ya que un error puede poner en riesgo su propia supervivencia.
No obstante, las pymes, a diferencia de las grandes empresas, enfrentan retos para poder sobrevivir, ya que están más expuestas a factores que las pueden hacer desaparecer. Existen factores que afectan el desarrollo de las pymes, como el comercio informal, porque genera una competencia desleal con las empresas legalmente establecidas. Otros retos están ligados a los procesos operativos, su acceso a la tecnología y las posibilidades de capacitación.
PYMES en España
Cada año el Ministerio de Industria y Turismo publica el informe Retrato de la PYME, en el que realiza una radiografía de la evolución de las pequeñas y medianas empresas en España. Según el análisis de 2023, de las 3.207.580 empresas existentes en el país, 3.202.717 serían pymes (el 99,8 % del total) y tan solo 4.863 se situarían en la categoría de grandes.
Además, al analizar en detalle los datos, se observa que dentro de las propias pymes la mayor parte de ellas son pequeñas o medianas sin asalariados o microempresas. En concreto, el informe indica que la distribución de la pyme en España por tamaño es de:
- Pymes sin empleados: 1.719.297.
- Pymes con empleados: 1.483.420.
- Microempresas: 1.335.393.
- Pequeñas: 127.718.
- Medianas: 20.309.
Por último, en el informe también se estudia cómo se distribuyen las pymes en atención a su sector empresarial y se concluye que el 20,2 % corresponde al comercio, el 11,8 % a la construcción, el 5,5 % a la industria y el 62,6 % al resto de los servicios.
En España existen miles de PYMES que han logrado consolidarse como referentes en sus respectivos sectores, demostrando que con innovación, adaptación al entorno y una buena estrategia, es posible alcanzar el éxito sin ser una gran corporación.
PANGEA The Travel Store: esta agencia de viajes ha revolucionado el sector turístico en España con un modelo de atención personalizada y espacios físicos que combinan tecnología, asesoramiento experto y experiencias a medida.
Mr. Wonderful: nacida como una pequeña tienda online de productos de papelería y regalos con mensajes positivos, esta empresa se ha convertido en un fenómeno de marca.
TuMédico.es: es una plataforma online que conecta pacientes con centros médicos privados a precios accesibles.
Cerveza La Virgen: esta cervecera artesanal de Madrid comenzó como una microempresa que apostaba por procesos tradicionales y producción local.
Ecoalf: con sede en Madrid, esta marca de moda sostenible empezó como una PYME con una clara misión: crear ropa a partir de materiales reciclados.
Apoyo a las PYMES
El esfuerzo de definición y clasificación de las pymes para que reciban el apoyo que necesitan es importante. Según datos del Foro Económico Mundial, estas compañías generan más del 70 % del empleo en el Sur Global (países en vías de desarrollo) y crean dos de cada tres puestos de trabajo en la UE. “La intención detrás de todo esto es facilitar que se desarrolle un negocio, se monte una empresa o se cree una startup para generar y crear riqueza”, explica María Pérez.
Ofrece financiamiento y apoyo técnico a las pymes de la región. Sus programas están diseñados para fortalecer la productividad, facilitar el acceso a financiamiento y apoyar la transformación digital de las empresas.
En México, el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) fue establecido para apoyar el desarrollo de las pymes mediante recursos económicos y capacitaciones.
En Colombia, entidades como ProColombia y el Fondo Emprender ofrecen apoyo a las pymes que buscan expandirse a nivel nacional e internacional. Estos programas se enfocan en la capacitación, acceso a financiamiento y apertura de mercados internacionales para las empresas.
El Instituto de Crédito Oficial (ICO) en España ofrece líneas de financiamiento dirigidas a pymes, con condiciones ventajosas que permiten la inversión y el crecimiento.
Transformación Digital de las PYMES
La transformación digital es un proceso cada vez más relevante para las pymes. La digitalización les permite mejorar su competitividad, optimizar procesos y ofrecer mejores experiencias a sus clientes. Sin embargo, también plantea retos específicos, como la inversión en tecnología y la capacitación del personal.
Para muchas pymes, la digitalización es una oportunidad clave para expandir su alcance y mejorar su eficiencia. Las pymes que optan por una tienda en línea logran alcanzar audiencias más amplias, superando las barreras geográficas.
Los sistemas CRM y el software de marketing, como los que ofrece HubSpot, son aliados estratégicos para las pymes.
Las herramientas digitales colaborativas han transformado la forma en que las pymes operan. Con aplicaciones de gestión de proyectos, como Trello o Slack, los equipos pueden coordinarse de manera eficiente, sin importar la ubicación de cada miembro.
La inteligencia artificial (IA) también está al alcance de las pymes, quienes pueden aplicarla en áreas como el servicio al cliente, automatización de procesos y análisis de datos.
La digitalización trae desafíos específicos para las pymes, como la inversión en tecnología, pero existen aplicaciones gratuitas y programas de apoyo para reducir costos. Es esencial la capacitación del personal para maximizar el uso de herramientas digitales y asegurar una mejor adaptación. La ciberseguridad es fundamental para proteger la información, exigiendo inversiones en seguridad y buenas prácticas.
