El Plan de Negocio: La Hoja de Ruta para el Éxito Empresarial
Un plan de negocio (también llamado proyecto de negocio o plan de empresa) es un documento en el que se describe tanto la naturaleza del negocio que queremos desarrollar como los objetivos y estrategias que vamos a llevar a cabo. Es, en definitiva, un mapa que indica a dónde queremos llegar con nuestra empresa y desde dónde partimos, además del camino que tomaremos para llegar a ese punto. Es, también, la puerta de entrada a las inversiones.
Este documento es esencial dentro del proceso de emprendimiento. Lo vas a necesitar tanto a modo de guía como para acceder a financiación o buscar inversores, por lo que es importante que sepas cómo hacerlo. Un plan empresarial es un documento escrito que describe en detalle qué clase de negocio esperar operar, cómo esperas operarle y por qué crees que será exitoso. Está respaldado con documentación lógica, factual y financiera.
El plan de negocios, de acuerdo con el Instituto Mexiquense del Emprendedor, es la redacción ordenada de una idea de negocio donde se realiza una reflexión sobre el modelo de negocios inicial, donde se estructura y ajusta el proyecto para reducir al máximo los riesgos. Para esto se analizan aspectos como la administración, mercadotecnia, producción, finanzas, recursos humanos y forma jurídica. Al comprender para qué sirve un plan de negocios se adquieren las herramientas esenciales para el análisis y desarrollo de estrategias sólidas.
La elaboración de un plan de negocios es crucial para cualquier emprendedor, ya que proporciona una guía clara para el desarrollo y la gestión de empresas; por esto, dominar esta habilidad es fundamental para poner en marcha un negocio de manera efectiva. La importancia de un plan de negocios radica en guiar la toma de decisiones y proporcionar un marco para la acción, permitiendo identificar oportunidades de negocio, anticipar obstáculos y desarrollar estrategias efectivas para alcanzar el éxito empresarial a largo plazo.
Aunque no existe una estructura fija en base a la cual redactarlo, sí podemos destacar algunos puntos fundamentales que te servirán para darle forma al documento.
Objetivos de un Plan de Negocio
Con este documento se persiguen diferentes objetivos:
- Definir la idea de negocio: exponer de forma clara y concisa qué producto o servicio se ofrecerá y a qué mercado se dirigirá, para evaluar si el proyecto es viable en términos de mercado, técnicos y financieros.
- Analizar el mercado: al elaborar el documento se lleva a cabo un completo estudio del mercado que permite conocer mejor a los posibles clientes, a la competencia, e incluso detectar oportunidades de negocio.
- Establecer objetivos financieros: determinar cuáles van a ser las metas en cuanto a ventas, rentabilidad y calcular el punto de equilibrio.
- Planificar las operaciones: ayuda a tener claro cómo se van a producir los bienes o prestar los servicios; a identificar a proveedores y a definir las necesidades de personal.
- Atraer inversión: si está bien elaborado, es una herramienta muy útil para atraer inversores y obtener financiación. Porque demuestra que el proyecto es viable y que los riesgos están identificados y mitigados.
- Tomar decisiones estratégicas: sirve como hoja de ruta en la toma de decisiones estratégicas que afectarán al desarrollo del negocio.
Para ser realmente efectivo, un buen plan de empresa debe ser:
- Claro y conciso: La información recogida en él tiene que ser fácil de entender.
- Realista: Las proyecciones financieras y los objetivos deben ser alcanzables y basados en datos reales.
- Flexible: Tiene que poder adaptarse a los cambios del mercado.
- Completo: Debe cubrir todos los aspectos del negocio, desde la idea inicial hasta las proyecciones a largo plazo.
- Persuasivo: Capaz de convencer a los inversores y a los stakeholders de la viabilidad del proyecto.
Para negocios independientes, que no están conectados a una agencia sin fines de lucro o grupo comunitario, un plan empresarial también es un documento de venta, diseñado para convencer prestamistas o apoyo externo para sustentarlos.
Elementos Clave de un Plan de Negocio
Planes empresariales exitosos han variado en formato, pero todos han contenido algunos ingredientes básicos. A continuación, se presentan estos ingredientes básicos de planeamiento, en el orden sugerido:
1. Resumen Ejecutivo
Este resumen es usualmente la sección más importante de tu plan. No deberá ser mas larga de dos páginas y normalmente deberá ser escrita al final. Tu resumen ejecutivo será una versión condensada de tu plan empresarial. Es más que una simple introducción. Es lo primero que va a leer un posible inversor o el banco, así que debe ser claro y conciso. Si es lo suficientemente interesante, quien está viendo el documento examinará el resto y te dará la oportunidad que necesitas.
Este resumen debe dejar claro:
- Qué necesidad del mercado cubre tu producto o servicio.
- Cuál es tu producto o servicio y cómo cubre esa necesidad.
- Cómo esperas generar ingresos y cuál es tu propuesta de valor.
- A quién te diriges.
- Cuál es el tamaño y potencial de tu mercado.
- Quiénes son los miembros del equipo y qué experiencia tienen.
- Cuánto dinero necesitas y para qué.
- Breve resumen de las proyecciones de ingresos y gastos.
Para elaborar un buen resumen ejecutivo procura ser conciso y breve, que no ocupe más de una o dos páginas. Utiliza un lenguaje fácilmente comprensible, libre de tecnicismos y sé persuasivo. Dale prioridad a la información más relevante y deja fuera los datos que en un primer momento son innecesarios.
2. Descripción de la Organización
Si estás buscando apoyo externo, éste será un elemento vital de tu plan, porque el apoyo potencial estará invirtiendo en la administración de tu organización y su habilidad de funcionar. De modo que, brevemente describe a tus oficiales (o miembros) claves y personal, incluyendo sus calificaciones relevantes a tu plan. Esta sección de tu plan, junto con la anterior que describe tu organización, es el equivalente al curriculum vitae de tu organización. De modo que dentro de los límites de la verdad, pon tu mejor pie adelante.
Aquí tienes que definir la estructura organizativa de la empresa, indicando las funciones y responsabilidades de cada puesto. Esto ayuda a tomar decisiones sobre las necesidades iniciales de contratación. En primer lugar, es importante, cuando se crea un plan de negocio, no olvidarse del “factor humano”, es decir, de los empleados que trabajarán en la consecución de los objetivos (ni de los responsables que les guiarán). En cuarto lugar, y de acuerdo con el último punto del plan de negocio, se tiene que elaborar un organigrama de trabajo, en el que se listen los miembros del equipo (con su nombre, apellidos y experiencia profesional, junto al cargo y responsabilidades que tendrá en la empresa).
3. Descripción del Producto o Servicio
Acá es donde describes el producto o servicio que quieres vender. ¿Qué es exactamente? ¿Cuáles son las "especificaciones del producto?" Da los detalles, especialmente si estás intentando algo poco común. Pero también es una buena idea el ir más allá de una simple descripción. Tal vez tu producto o servicio tiene características beneficiarias particulares - es más barato, es más rápido, es más durable. Por supuesto, haz esto conocido.
Plasma sobre el papel todas las ideas generales que identifican a tu proyecto empresarial, incluyendo el nombre de la empresa, misión y visión, sus objetivos a corto y largo plazo, así como los valores que van a guiar su actuación. Define las características de tu producto o servicio. Nadie mejor que tú mismo para detallar con claridad y concisión el fundamento de tu negocio: ¿Qué ofreces? ¿Qué valor añadido presenta respecto a la competencia? Plantéate éstas y otras preguntas para conocer todos los detalles de lo que tu futura empresa ofrecerá. A fin de cuentas, tu producto o servicio será en un primer momento tu carta de presentación en la sociedad empresarial.
En primer lugar, hay que explicar por qué el negocio es único y no uno más “del montón”. Y es que, para destacar no es suficiente con tener un producto o servicio que sea bueno, aunque eso ayuda: se tiene que aportar un valor añadido. Y es precisamente este el que se debe reflejar en el plan de negocio. Se ha de destacar en él lo que la diferencia de la competencia.
4. Análisis de Mercado y Competencia
Tu lector querrá saber (A) cuál es tu mercado, (B) que investigación se ha conducido para determinar el mercado y (C) cómo planeas llegar a ese mercado. Esta frecuentemente será tu sección más detallada, porque explica precisamente cómo llevarás a cabo tu plan empresarial. Querrás asegurarte de haber hecho toda tu tarea y que puedes mostrar a otros que la haz hecho bien.
Análisis del Mercado
Tienes que definir el perfil de tu cliente potencial:
- Edad, sexo, ubicación geográfica.
- Nivel formativo, poder adquisitivo.
- Intereses personales, hábitos de consumo.
- Intención y motivos de compra.
Todo esto te permitirá organizar a los clientes potenciales en base a segmentos y hacer campañas de marketing más efectivas. Lo que quieres demostrar acá es que hay suficientes clientes para tu producto o servicio para justificar los niveles de venta que estás proyectando. Tu investigación de mercado significa documentar por qué crees que tus clientes potenciales se convertirán en compradores reales. La intuición por sí sola no logrará esto, y tampoco la fé, no importa qué tan pura sea. Acá necesitarás (y querrás) evidencia.
Por ejemplo, ¿qué sabes realmente sobre los hábitos de estudiantes que toman café? ¿Has conseguido datos sobre ventas de café en universidades? ¿Has observado a estudiantes en las cafeterías, o hecho una encuesta, o conducido entrevistas? ¿Y has probado algunos prototipos para los diseños en las tazas y medido la reacción estudiantil? Esta es la clase de evidencia a la que nos referimos.
Análisis de la Competencia
Conoce a tu competencia. Elabora un estudio de mercado y define cuál es la situación actual del mercado en el que se ofertará tu producto o servicio. Saber contra quién competirás es la clave para detectar y potenciar el valor añadido de tu producto. Tu plan deberá hacer un perfil de estos competidores, brevemente describiendo lo que proveen. Luego, si deseas, puedes también declarar y dar razones de por qué tu producto o servicio es superior al de tu competencia. De otra manera, ¿por qué deberán las personas cambiar?
De la competencia tienes que conocer la identidad de las empresas más destacadas del sector, así como sus debilidades y fortalezas. Por último, tienes que analizar la estructura del mercado en el que quieres entrar. Esto implica conocer su tamaño, su dinámica de crecimiento y las tendencias que están por llegar.
5. Plan de Marketing y Ventas
Tu plan de mercado significa cómo planeas llegar a tu mercado. ¿Cómo pueden tus clientes encontrar tu producto o servicio? ¿Dónde será vendido - en tiendas (¿cuáles?); por anuncios (¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Qué tan seguido?); en eventos especiales; por correo; por línea telefónica local o gratuita; por el Internet; o a través de una combinación? ¿Habrá descuentos, concursos, muestras gratis o conexiones con otras ocurrencias locales?
Al llegar a este punto ya sabes qué vas a ofrecer al mercado y cómo será el proceso para poner bienes o servicios a disposición del público. Ahora es momento de detallar las estrategias de marketing que te van a permitir llegar al cliente. Es importante detallar cuestiones como la imagen y el posicionamiento de marca para determinar cómo quieres que los clientes perciban a la empresa y sus productos. Hay que elegir los canales de venta (tienda física, online, una combinación de ambas) y definir la estrategia de comunicación para la publicidad, las relaciones públicas y los perfiles de redes sociales.
6. Plan de Operaciones
En algún punto, tu producto tendrá que ser fabricado o adquirido; si es un servicio, alguien tendrá que proveerlo. Tu plan operativo describe cómo se hará esto. ¿Cómo se programará la producción? Se trata de evaluar y definir cómo será la organización interna de la empresa:
- Procesos de producción que se van a seguir.
- Logística para gestionar el almacenamiento, transporte y distribución.
7. Aspectos Administrativos y Legales
Decide tu forma jurídica. ¿Has optado por crear tu propia empresa como autónomo? O, por el contrario, ¿prefieres constituirte como sociedad? En ese caso, también tendrás que decidir qué figura societaria adoptar: limitada, laboral, anónima… Para ello debes tener claro cuál será el domicilio social de la entidad y definir los órganos de gobierno que se van a encargar de tomar las decisiones. Si vas a emprender en solitario, esto te resultará mucho más sencillo, pero debe constar igualmente en tu plan de empresa porque los inversores pueden estar interesados en esta cuestión.
Formas Jurídicas para tu Negocio (ESPAÑA)
8. Plan Financiero
Finalmente, llegamos a los dólares y centavos de tu plan empresarial. Este es uno de los aspectos más importantes y más delicados del plan de empresa, porque a través de él vamos a calcular cuánto dinero hace falta para poner el proyecto en marcha y cuáles son las previsiones de rentabilidad. Así se puede saber si es o no viable desde el punto de vista económico.
Una buena elaboración de esta parte incluye:
- Cálculo de la inversión necesaria para poner en marcha el negocio.
- Presupuesto operativo que detalle los gastos mensuales de funcionamiento (alquiler, sueldos, suministros, etc.).
- Proyecciones de ingresos y gastos a corto y largo plazo.
Para poder hacerlo debes tener claro cuál será el precio de cada uno de los productos o servicios que vas a poner en el mercado. Conocer tu punto de partida económico y el objetivo al que quieres llegar es necesario, pero también lo es detallar cómo llegaremos hasta esa meta. ¿De qué recursos disponemos? ¿Necesitaremos ayudas para nuevos autónomos y emprendedores? Llegados a este punto recuerda que cualquier empresa en general, y las start-up en particular, arrojan resultados negativos financieramente en sus inicios.
Hay dos formas comunes usadas para presentar información financiera, que responden a los puntos de arriba. Estas son la Forma de Balanza y Predicción de Ingresos.
Tabla de Previsión de Ingresos y Gastos (Ejemplo Simplificado)
| Concepto | Mes 1 | Mes 6 | Año 1 |
|---|---|---|---|
| Ingresos por Ventas | € 5,000 | € 15,000 | € 100,000 |
| Costes de Producción | € 2,000 | € 6,000 | € 40,000 |
| Gastos Operativos (Alquiler, Sueldos, Marketing) | € 2,500 | € 3,000 | € 36,000 |
| Beneficio/Pérdida Neto | € 500 | € 6,000 | € 24,000 |
| Inversión Inicial | € 10,000 | - | - |
| Financiación Externa | € 5,000 | - | - |
9. Líneas de Tiempo y Cronogramas
Tal vez haz visto otros planes con líneas de tiempo o gráficos que especifican cada paso de acción en el plan y cuándo estará completo. Puedes (y deberás) aplicar este razonamiento para tu plan empresarial también. Crear una línea de tiempo - una en la que crees, y puedes seguir - es una excelente disciplina de planeamiento. También hay que elaborar un cronograma que recoja las principales actividades que hay que poner en marcha para que el negocio empiece a funcionar y las fechas límite para su ejecución.
10. Apéndices
Finalmente, puedes tener otra información de apoyo para presentar, la cual refuerza tu plan empresarial, pero que no encaja fácilmente en el texto principal. (Por ejemplo, puede ser muy larga.) Esta información puede ser puesta en un apéndice de tu plan. Ejemplos de esto pueden incluir calificaciones específicas para puestos administrativos, cartas de apoyo o detalles de tu investigación de mercado.
Errores Comunes al Elaborar un Plan de Negocio
Aquí tienes cinco errores comunes que pueden echar por tierra todo el esfuerzo que has realizado para hacer tu plan de negocio:
- No ser realista: No caigas en el típico error de subestimar los costes y sobreestimar los ingresos o acabarás metido de lleno en un problema financiero. Cuanto más realistas sean tus datos más fácil te resultará decidir si conviene o no poner en marcha el proyecto.
- Limitarte al presupuesto: Ya has comprobado que el plan de empresa es mucho más que un presupuesto. Debes hacer una labor de búsqueda de información, análisis y toma de decisiones para que este documento realmente te pueda ayudar una vez que hayas pasado a la fase de ejecución del proyecto.
- Hacerlo demasiado estático: El mercado cambia de forma constante y tu plan de empresa también debe hacerlo para que te puedas amoldar a las nuevas circunstancias. Si lo haces demasiado estático acabará desfasado en muy poco tiempo y no tendrá una verdadera utilidad.
- No detallar el equipo humano y los procesos productivos: No caigas en el error de pensar que los bancos y los inversores solo se van a fijar en la rentabilidad del proyecto. Les interesa mucho conocer tanto los procesos productivos como al equipo humano que está detrás de la idea, porque de ambos depende que el negocio llegue a ser rentable.
- Descuidar la presentación: Este documento es para ti como emprendedor, pero es probable que tengas que presentarlo ante los bancos para obtener financiación, ante posibles socios y también ante la Administración si deseas acceder a alguna subvención. Por eso, cuida muy bien su presentación y haz que sea una herramienta más para causar buena impresión.
Una razón principal para el fracaso [de negocios] es la falta de planeamiento. La "Guía para Escribir un Plan Empresarial" citada abajo lista diez de las fallas más comunes al escribir:
- La escritura no es clara.
- El plan es muy largo.
- El escritor no llega al punto, no lo apoya con hechos y sigue de largo.
- El diseño es pobre, y/o ilógico.
- Hay mucho lenguaje técnico.
- El escritor no concluye sus ideas.
- ¿Cuáles son los beneficios del usuario?
- El mercado no está definido. Y/o: Investigación de mercado no es citada.
- La información financiera no es directa. Es poco ortodoxa, para decirlo respetuosamente.
"Muchos planes empresariales no son leídos en su totalidad... Inversionistas potenciales inicialmente invertirán solo cinco minutos al leerlo." (Joseph Mancuso, How to prepare and present a business plan). Correcta o incorrectamente, las impresiones se hacen de manera rápida. Y las primeras impresiones cuentan. Significa que tu plan debería verse bien. Como una guía, debería tener 20 páginas, más o menos diez. El plan completado deberá estar encuadernado de acuerdo a los estándares de tus lectores. Por supuesto, deberá ser chequeado más de una vez antes de ser mandado a impresión para asegurarte que está completamente libre de errores.
Como un empresario, se espera que prestes atención a los pequeños detalles. No hay razón para sobre compensar, gastar una pequeña fortuna, o añadir ademanes no necesarios. Pero al mismo tiempo, para realzar tu contenido persuasivo y escritura clara, tu plan deberá tener una apariencia atractiva.
