Las PYMES: Motor de la Economía y Punto de Vista Empresarial
Las Pequeñas y Medianas Empresas, conocidas como PYMES, constituyen una parte esencial de la economía global. En el entramado empresarial, especialmente en España, encontramos un sinfín de perfiles dentro de los cerca de tres millones de PYMES que lo componen. Son un término acuñado hace ya varias décadas y su definición es importante para garantizar que las ayudas se concedan exclusivamente a aquellas empresas que las necesiten y cumplan con los requisitos establecidos.
¿Qué es una PYME?
La Real Academia Española define el acrónimo PYME (pequeña y mediana empresa) como una “empresa mercantil, industrial, etc., compuesta por un número reducido de trabajadores, y con un moderado volumen de facturación”. Una PYME es una pequeña o mediana empresa, con independencia del sector en el que desarrolle su actividad. Es decir, con menos de 249 empleados y unos ingresos anuales inferiores a los 50 millones de euros.
El número de empleados es el elemento determinante para que una compañía obtenga la categoría de PYME. En concreto, las pequeñas y medianas empresas pueden tener entre 0 y 249 trabajadores, siendo en el primer caso PYMES sin asalariados y, en el segundo, PYMES con trabajadores. Estas empresas tienen libertad de desarrollar actividades comerciales en cualquier tipo de sector o actividad, bien sea de producción, comercialización o prestación de servicios.
Criterios de Definición de PYME
Las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (PYMES) son aquellas empresas que ocupan a menos de 250 personas y cuyo volumen de negocios anual no excede de 50 millones de euros o cuyo balance general anual no excede de 43 millones de euros. Como vemos en la anterior definición, tres son los criterios que se utilizan para definir una PYME: los trabajadores, el volumen de negocios anual y el balance general anual.
El balance general hace referencia al valor de los principales activos de una empresa. Por ello, incluye la información de los recursos de los que se disponen (o activos), los que se tienen que pagar (pasivos) y, además, detalla el patrimonio y la manera en la que se administra. En el caso de la UE, las microempresas son aquellos negocios cuyos activos no superan los 2 millones de euros y se consideran pequeñas empresas las que no llegan a 10 millones.
Sin embargo, la Comisión Europea establece que si una empresa supera los niveles establecidos durante el año de referencia, este hecho no afectará a su situación y conservará la condición de PYME que tenía al inicio del ejercicio contable. Este hecho también ocurre a la inversa. Sí, si durante dos ejercicios consecutivos supera los límites de personal o volumen de negocio, pierde la condición de PYME.
En España, la Ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades considera entidades de reducida dimensión aquellas cuya cifra anual de negocios en el periodo medio anterior sea inferior a 10 millones de euros.
Clasificación y Tipos de PYMES
Las PYMES se clasifican en dos grupos según sean empresas sin asalariados o con asalariados. Asimismo, en el supuesto de contar con empleados, es posible hablar de tres tipos de PYMES que se dividen en:
- Microempresas: Aquellas empresas que ocupan a menos de 10 personas y cuyo volumen de negocios anual o cuyo balance general anual no supera los 2 millones de euros. Estas son las PYMES más pequeñas en términos de empleo. En España existían en septiembre de 2023 1.132.652 microempresas según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, el 38,60 % del total de empresas.
- Pequeñas empresas: Aquellas que ocupan a menos de 50 personas y cuyo volumen de negocios anual o cuyo balance general anual no supera los 10 millones de euros. Se consideran “pequeñas empresas” las que tienen entre 10 y 49 empleados y cuentan con una facturación inferior a 10 millones de euros.
- Medianas empresas: Aquellas que ocupan a menos de 250 personas y cuyo volumen de negocios anual no excede los 50 millones de euros o cuyo balance general anual no supera los 43 millones de euros. Aunque son PYMES, tienen un tamaño considerable. Dan empleo a entre 50 y 249 personas y facturan menos de 50 millones de euros anuales. A menudo tienen una presencia más amplia en el mercado y pueden operar incluso a nivel internacional.
A partir de los 250 empleados las empresas pasan a tener la categoría de grandes y dejan de poder considerarse PYMES.
Impacto e importancia de las PYMes en la economía
Además de la clasificación por tamaño, las PYMES pueden diferenciarse por su actividad:
- PYMES industriales: Estas empresas están involucradas en la producción o manufactura de bienes.
- PYMES comerciales: Se dedican a la compra y venta de productos. Esto incluye minoristas, mayoristas y comerciantes en general.
- PYMES de servicios: Ofrecen servicios en lugar de bienes.
- PYMES agrícolas: Se dedican a la producción, procesamiento o venta de productos agrícolas. Pertenecen a este grupo las granjas familiares, las cooperativas agrícolas y las pequeñas empresas agroindustriales.
Características de las PYMES
Las características de una PYME se resumen en que es una pequeña o mediana empresa, con menos de 249 trabajadores y una facturación anual inferior a los 50 millones de euros. Dentro de los cerca de tres millones de PYMES que componen el entramado empresarial español encontramos un sinfín de perfiles.
- Dimensión reducida: Como su nombre indica, las pequeñas y medianas empresas tienen un tamaño menor en comparación con las grandes corporaciones.
- Creatividad e Innovación: La menor cantidad de recursos económicos disponibles hace que las PYMES suelan tener un alto grado de creatividad para lograr su supervivencia. La mayor dificultad para acceder a fuentes de financiación es el catalizador que lleva a las PYMES a ser más creativas e innovadoras que las empresas de gran tamaño. Por ello, suelen ser más innovadoras.
- Optimización: Debido a la menor cantidad de recursos económicos disponibles, las PYMES suelen llevar la optimización al siguiente nivel.
- Independencia y Adaptación: La filosofía y cultura empresarial de la PYMES suele ser específica y con características propias. Por ello, suelen ser muy independientes, teniendo mucha presencia en el comercio y venta de productos y servicios. Se adaptan con mayor facilidad a las exigencias y necesidades del mercado, conocen mejor al consumidor y son capaces de comunicarse con ellos con facilidad.
- Contabilidad: Igual que toda empresa una PYME tiene la obligación de registrar todas sus operaciones comerciales y financieras en libros.
Al aplicar estos criterios al sector empresarial español, se observa que en 2023 el 99,8 % estaba integrado por PYMES. Además, tal y como se expone en el informe Retrato de la PYME del Ministerio de Industria y Turismo, el 96,7 % de las empresas tuvieron una facturación anual inferior a los 2 millones de euros. La actividad no influye en que una sociedad obtenga la categoría de PYME.
Ventajas y Desventajas de las PYMES
Las PYMES tienen ventajas que las grandes empresas no, pero también tienen sus desventajas. Dada su estructura pequeña y menos complicada, se pueden adaptar más fácil y rápido a los cambios del mercado, así como especializarse en mercados más particulares y específicos que grandes empresas no pueden.
Ventajas
- Mayor adaptabilidad y flexibilidad: para adaptarse a las nuevas modalidades del mercado. Es más sencillo que puedan cambiar el nicho o modelo de negocio.
- Mayor implicación de los trabajadores: gracias a su cercanía con la empresa.
- Servicio y trato personalizado: y cercano a los clientes.
- Acceso a ayudas públicas: especialmente marcado en el caso de los fondos europeos NextGenerationEU. Existen varias líneas de ayudas por parte de las distintas administraciones para que el acceso a la financiación no sea una barrera y sí una realidad.
- Capacidad para encontrar nichos de mercado: no atendidos.
- Resiliencia: y capacidad para ir moldeando su negocio a la demanda existente en el mercado, gracias a que normalmente mantienen un contacto muy cercano, o incluso directo, con su público objetivo y potencial.
Desventajas
Por otro lado, las desventajas de una PYME están asociadas a su tamaño y nivel de facturación anual. Al tener menos ingresos que una empresa grande, cuentan con una capacidad más reducida para endeudarse.
- Menos recursos: en comparación con las grandes corporaciones.
- Recursos y fuentes de financiación limitadas: A menudo, las PYMES enfrentan mayores dificultades para acceder a financiación en comparación con las grandes empresas. Es más complicado para una PYME conseguir financiamiento, en comparación a una gran empresa. Esto, en vista que sus ingresos y su respaldo financiero son menores.
- Menor margen de ganancia: no alcanzan economías de escala.
- Poco poder de negociación: aunque hay casos de pequeñas y medianas empresas que logran superar todos los obstáculos y crecer, las posibilidades de que eso ocurra son pocas.
- Inconvenientes para captar personal especializado: por lo que deben acudir a su formación previa.
- No realizan investigaciones: y eso suele ser una limitante para crecer o expandirse.
- Complicaciones para exportar y acceder a los mercados internacionales: Aquí podrían encuadrarse algunos procesos que requieren de un fuerte desembolso económico inicial, como el de la internacionalización, en los que se debe ponderar con cuidado los desafíos económicos y financieros que supondrían para la empresa, ya que un error puede poner en riesgo su propia supervivencia.
Las PYMES en España y Europa
Las PYMES constituyen la modalidad empresarial más extendida en España, llegando a representar, según el Ministerio de Industria y Turismo, a más del 99 % del total de compañías del país. En 2023, de las 3.207.580 empresas existentes en el país, 3.202.717 serían PYMES (el 99,8 % del total) y tan solo 4.863 se situarían en la categoría de grandes.
Según el análisis de 2023 del informe Retrato de la PYME, la distribución de la PYME en España por tamaño es de:
- Pymes sin empleados: 1.719.297.
- Pymes con empleados: 1.483.420.
- Microempresas: 1.335.393.
- Pequeñas: 127.718.
- Medianas: 20.309.
En el informe también se estudia cómo se distribuyen las PYMES en atención a su sector empresarial y se concluye que el 20,2 % corresponde al comercio, el 11,8 % a la construcción, el 5,5 % a la industria y el 62,6 % al resto de los servicios.
Para la Unión Europea las cifras son diferentes, encontrándose:
- Pequeña empresa: con menos de 50 empleados y una facturación anual menor o igual a los 10 millones de euros.
- Mediana empresa: con menos de 250 empleados y una facturación anual menor o igual a los 50 millones de euros.
Si bien la cifra de trabajadores por empresa es muy parecida en ambos casos, la diferencia estriba sustancialmente en la facturación anual. Las microempresas y las PYMES son el motor de la economía europea. Impulsan la creación de puestos de trabajo y el crecimiento económico, además de garantizar la estabilidad social. En 2013, más de 21 millones de PYMES proporcionaban 88,8 millones de puestos de trabajo en toda la Unión Europea (UE). Nueve de cada diez empresas son PYMES, y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo.
Importancia Global de las PYMES
Las PYMES son una parte importante dentro de la economía de un país debido a sus contribuciones. Son también las principales encargadas de generar empleos en un país y fomentan el mercado, la competencia y la producción nacional. De esta manera, las PYMES permiten impulsar el desarrollo de una economía y mejorar la distribución del capital.
Según el Consejo Internacional de la Pequeña Empresa (ICSB) las PYMES representan el 90% del sector empresarial de todo el mundo, generan entre 60 y el 70% del empleo y son claves en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En 2024, estas compañías empleaban a 89,8 millones de personas, lo que equivale al 65 % del empleo asalariado del sector, y generaron más de la mitad (53,6 %) del valor añadido total.
Según datos del Foro Económico Mundial, estas compañías generan más del 70 % del empleo en el Sur Global (países en vías de desarrollo) y crean dos de cada tres puestos de trabajo en la UE. “La intención detrás de todo esto es facilitar que se desarrolle un negocio, se monte una empresa o se cree una startup para generar y crear riqueza”, explica María Pérez.
Asesoría y Formación para PYMES
Aunque para poner en marcha una PYME no es necesario tener una titulación concreta, lo cierto es que siempre es de gran ayuda contar con conocimientos económicos y empresariales. En este sentido, tanto el Grado en ADE online como el Grado en Finanzas y Contabilidad online (o los dos juntos como doble grado), todos de UNIR, son una excelente opción, pues que ofrecen a sus estudiantes las herramientas suficientes para analizar el comportamiento de una empresa, entender su posicionamiento en el mercado y desarrollar estrategias que favorezcan e impulsen su crecimiento.
Por todo ello, si has decidido poner en marcha tu PYME, o ya gestionas una, no dudes en recurrir a la ayuda de los profesionales expertos de la gestoría online para PYMES de Infoautónomos.
