El Sector del Aceite de Oliva en España: Perspectivas y Desafíos para las PYMES
El sector del aceite de oliva es un pilar fundamental en el sistema agroalimentario español. España se erige como líder mundial en superficie de olivar, producción y comercio exterior, gracias a una arraigada tradición olivarera y a una industria tecnológicamente avanzada, capaz de obtener aceites de la máxima calidad y comercializarlos en todo el mundo.
La producción española de aceite de oliva representa el 70% de la producción de la Unión Europea y el 45% de la mundial. Este sector no solo posee una indiscutible importancia económica, sino que también tiene una gran repercusión social, ambiental y territorial.
Contexto General de la Campaña 2025/2026
La campaña 2025/2026 se desarrolla en un contexto de reajuste tras la intensa recuperación productiva registrada en 2024/2025. El mercado del aceite de oliva afronta un nuevo escenario productivo tras la intensa recuperación registrada en la campaña anterior. A diferencia del ejercicio 2024/2025, caracterizado por un fuerte rebote de la oferta, las primeras estimaciones apuntan ahora a una evolución más heterogénea entre países productores, con ajustes relevantes tanto al alza como a la baja.
A nivel internacional, el comportamiento es heterogéneo. Países como Túnez e Italia experimentan recuperaciones significativas, mientras que Turquía, Grecia y Portugal registran descensos relevantes. Marruecos, por su parte, destaca por un fuerte repunte. En conjunto, el escenario global refleja una moderación tras el rebote previo y una mayor dispersión territorial en los niveles de oferta.
En el arco mediterráneo, los principales países productores muestran comportamientos divergentes. Destaca especialmente el incremento previsto en Túnez, cuya producción se sitúa en torno a las 425 mil toneladas, frente a las 340 mil de la campaña anterior, lo que supone un aumento cercano al 25 %. También Italia presenta una recuperación significativa, con una producción estimada de 310 mil toneladas, frente a las 248 mil del ejercicio previo, lo que representa un crecimiento del 25 %.
Por el contrario, otros países muestran un ajuste a la baja tras los elevados volúmenes alcanzados en 2024/2025. Es el caso de Turquía, que reduce su producción hasta las 290 mil toneladas, desde las 475 mil del ejercicio anterior, en lo que supone una corrección notable del 39 %. De forma similar, Grecia inicia la campaña con una producción estimada de 200 mil toneladas, frente a las 250 mil del año anterior (-20 %), mientras que Portugal desciende hasta las 150 mil toneladas, desde las cerca de 180 mil toneladas de la campaña pasada (-16 %).
Marruecos, por su parte, muestra una evolución claramente positiva en este arranque de campaña, con una producción estimada de 160 mil toneladas, casi duplicando los niveles registrados en 2024/2025 (+78 %), cuando la cosecha se vio especialmente lastrada.
Producción Nacional: Estimaciones y Desafíos
En España, las estimaciones de producción de aceite de oliva han ido revisándose a la baja conforme se han incorporado datos más recientes. Las últimas predicciones basadas en rendimientos actualizados de ESYRCE apuntan a que la producción podría reducirse en torno a un 10 % respecto al récord histórico alcanzado en la campaña anterior. Esta revisión es coherente con los datos de recolección comunicados por las almazaras hasta diciembre, que muestran una caída acumulada del 17 % entre octubre y diciembre en comparación con el mismo periodo de la campaña precedente, aunque se mantiene igualmente por encima de la media de las cuatro últimas campañas.
El inicio de la campaña 2025/2026 mostraba una estimación de producción de 1.361.000 toneladas, basada en los avances de superficies y producciones publicados en octubre por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Sin embargo, los datos mensuales que recoge el “Informe mensual de la situación de mercado del sector del aceite de oliva y la aceituna de mesa” (datos a 31 de diciembre) ofrecen una imagen que parece contradecir -en términos de evolución- las estimaciones de octubre y señalan una caída más pronunciada de la que entonces se preveía.
Las estimaciones de ESYRCE apuntan a descensos significativos en la principal comunidad productora, Andalucía, para la cual los rendimientos estimados caerían en torno a un 12 % en secano y un 20 % en regadío, lo que iría en buena medida alineado con la corrección nacional indicada.
Un factor adicional que podría condicionar el volumen final de producción es el impacto de las condiciones meteorológicas adversas registradas en Andalucía desde comienzos de enero de 2026. El paso de un intenso tren de borrascas, acompañado de episodios de lluvias persistentes, fuertes vientos e inundaciones puntuales, ha dificultado las labores de recolección en determinadas zonas productoras, provocando tanto la caída de fruto como el anegamiento de parcelas.
Distribución Territorial de la Producción
Desde el punto de vista territorial, Andalucía continúa concentrando la mayor parte de la producción nacional, aunque su volumen inicial se reduce de forma apreciable en comparación con el arranque de 2024/2025, lo que atenúa su peso relativo.
Andalucía concentra una producción acumulada de 488 mil toneladas en los primeros meses de campaña, frente a las 691 mil toneladas registradas en el mismo periodo del ejercicio 2024/2025, un 29 % menos. Aun así, la comunidad sigue representando el grueso de la producción nacional en este inicio de campaña, con un 68 % del total.
Castilla-La Mancha y Extremadura presentan ligeras correcciones. Castilla-La Mancha alcanza las 83 mil toneladas, ligeramente por debajo de las 90 mil toneladas del mismo periodo del ejercicio previo (-8 %), mientras que Extremadura se sitúa en 67 mil toneladas, mostrando una evolución relativamente estable respecto a las 70 mil toneladas registradas un año antes (-5 %).
Por el contrario, destaca el comportamiento de Cataluña, que en el arranque de la campaña 2025/2026 alcanza las 29 mil toneladas, duplicando ampliamente el volumen registrado en el mismo periodo de la campaña anterior, cuando la producción se vio especialmente condicionada por la sequía y las elevadas temperaturas. De forma similar, el conjunto del resto de comunidades autónomas muestra una evolución positiva, con 54 mil toneladas acumuladas, frente a las 29 mil toneladas del ejercicio previo.
En conjunto, estos datos iniciales apuntan a que el descenso en términos absolutos de la producción se ha producido principalmente en Andalucía.
El olivar abarca 2,75 millones de hectáreas de las cuales 2,55 millones de hectáreas pertenecen a olivar de almazara (93% del total de olivar). El cultivo está presente en 15 de las 17 comunidades autónomas con una distribución centro-sur y este de la península. Andalucía es la mayor región productora con 1,67 millones de hectáreas y concentra, fundamentalmente en Jaén, su tan característico “mar de olivos”.
La evolución futura del clima y su impacto en el olivar
La evolución futura del clima y su impacto en el olivar
Existencias y Dinámica de Precios
Las existencias evolucionan de forma más estable que en la campaña anterior, reflejando una gestión más lineal de la oferta. Al inicio de la presente campaña en octubre de 2025, las existencias iniciales se situaron en 224.900 toneladas. Si bien este volumen representa una mejora frente a las 141.400 toneladas del inicio del ciclo anterior, sigue estando por debajo del promedio histórico de los últimos años (273,5 mil toneladas), lo que obligó al mercado a mantener una postura de cautela en el arranque.
Según los datos actualizados a diciembre de 2025, el volumen acumulado escaló hasta las 719.400 toneladas. Aunque esta cifra es inferior al valor de diciembre del año pasado (837,5 mil toneladas), muestra una convergencia con la media del último lustro (774,8 mil toneladas para ese mes).
A diferencia del ciclo 2024/2025, donde el stock se disparó de forma abrupta hasta alcanzar su máximo en febrero (1.120.600 toneladas), la campaña actual apunta a una gestión de existencias más lineal. Este escenario ha permitido que el mercado abandone la volatilidad extrema, entrando en una fase de "normalización tensa" donde el dinamismo de las exportaciones sigue siendo el motor principal para absorber el flujo de producción sin generar presiones bajistas excesivas.
Evolución de las Cotizaciones
Las cotizaciones de AOVE en lo que llevamos de campaña muestran cuatro fases bien diferenciadas:
- Un inicio de campaña en octubre con ligera tendencia alcista desde 4,18 hasta 4,35 €/kg.
- Un crecimiento acelerado en noviembre con un máximo cercano a 5 €/kg.
- Una corrección clara a lo largo de diciembre hasta 4,21 €/kg a comienzos de enero.
- Finalmente un leve rebote con estabilización en torno a 4,33-4,42 €/kg durante el resto de enero.
En octubre de 2025, el movimiento suavemente alcista refleja cómo los operadores perciben que la nueva campaña no será tan exuberante como se proyectaba inicialmente. No obstante, el movimiento cobra fuerza en noviembre, donde se concentra el principal tramo alcista, con una subida rápida desde niveles de en torno 4,4 €/kg hasta el máximo de 4,98 €/kg. Este crecimiento se explica por la constatación en campo de que la cosecha real no parecía alcanzar las aspiraciones más optimistas, lo que por otro lado supuso la intensificación de la demanda de aceite por parte de almazaras, industria y distribución, que en esos momentos buscaban asegurar suministros para el resto de campaña.
A partir de diciembre, la serie entra en una fase de corrección, bajando desde la zona alta alcanzada en noviembre hasta el mínimo de 4,21 €/kg en la primera semana de enero. Esta caída responde a que el mercado va ajustando sus expectativas a la realidad de la campaña. Ya en enero se observa un ligero rebote y una posterior estabilización de los precios en torno a 4,35 €/kg. Este comportamiento sugiere que el mercado encuentra un nuevo punto de equilibrio tras la fuerte corrección de diciembre.
Si agregamos los datos y miramos los precios medios acumulados, estos reflejan la consolidación del ajuste iniciado en el ciclo anterior, situando las cotizaciones en niveles más bajos y alineados con una mayor disponibilidad de producto.
El aceite de oliva virgen extra (AOVE) registra un precio promedio de 443 €/100 kg. Este valor supone un descenso del 18,74 % en comparación con la media de la campaña 2024/2025 y se sitúa ya un 12,20 % por debajo del promedio de los últimos cinco años (periodo 2020/2021-2024/2025).
Por su parte, el aceite de oliva virgen (AOV) muestra un ajuste aún más acentuado, con una cotización media de 372 €/100 kg.
Demanda y Exportaciones
En cuanto a la demanda, las previsiones internacionales apuntan a una ligera contracción del consumo mundial, mientras que en la Unión Europea se anticipa una recuperación. En España, las salidas al mercado durante el primer trimestre de campaña crecen de manera significativa, impulsadas principalmente por el dinamismo exportador, que compensa la leve contracción observada en el mercado interior.
España es el primer exportador mundial de aceite de oliva. Sus exportaciones suponen en torno al 65% de su comercialización total. El aceite de oliva representa el tercer producto agroalimentario más exportado por nuestro país, con más de 150 países de destino y una balanza comercial favorable que contribuye al saldo positivo del conjunto del sector agroalimentario.
La campaña 2024/2025 ha mostrado un fuerte ritmo de crecimiento en las salidas al mercado. Las salidas totales (exportación y mercado interior) alcanzaron un acumulado de 1.278.366 toneladas en los diez primeros meses. En particular, el acumulado de exportaciones sumó 827.115 toneladas hasta julio, un dato que el sector considera "muy superior a la media de las últimas cuatro campañas", subrayando la vitalidad del mercado exterior.
Claves Estratégicas para las PYMES en la Nueva Campaña
La nueva campaña del aceite de oliva exigirá una gestión eficiente y anticipada por parte de los productores y cooperativas. La planificación de costes, la estrategia comercial y el acceso a financiación adecuada serán factores clave para mantener la rentabilidad y afrontar un mercado cada vez más competitivo.
Gestión de Costes y Planificación de la Comercialización
Ante la volatilidad del mercado y la incertidumbre climática, la gestión de costes es crucial. Es necesario establecer una planificación rigurosa, especialmente en lo referente a costes energéticos y de insumos. La planificación de la comercialización debe ser flexible y estratégica, aprovechando los momentos de mayor rentabilidad del mercado para las ventas, sin descuidar el suministro continuo a los clientes. Es fundamental el análisis constante de la evolución de los precios para tomar decisiones informadas sobre el momento óptimo de venta y almacenamiento.
Financiación Agrícola: Cómo Anticipar Necesidades y Cubrir Campañas
Para el sector primario, es vital anticipar las necesidades de financiación para cubrir los costes de producción (recolección, molturación) antes de obtener los ingresos por la venta del aceite. Instrumentos como las líneas de crédito específicas para el sector oleícola, ofrecidas por entidades financieras y cooperativas, y la negociación de seguros agrarios son esenciales para mitigar los riesgos asociados a la climatología y asegurar la liquidez necesaria durante el largo ciclo de la campaña.
El Aceite de Oliva Virgen y Virgen Extra: Calidad y Procesos
El Aceite Virgen y Virgen Extra es el aceite procedente de los frutos del olivo Olea Europea L, obtenido en la almazara únicamente por procedimientos mecánicos o por otros medios físicos en condiciones especialmente térmicas, que no produzcan alteración del aceite. La calidad de un aceite virgen o virgen extra dependerá de la eficiencia y corrección en los procesos de recolección, transporte, elaboración y almacenamiento a los que este se ve sometido.
Dichos defectos afectan tanto a la composición química del aceite como a sus características organolépticas. En el análisis químico se analizan el grado de acidez, el índice de peróxidos, la absorbancia del UV270, el nivel de humedad y el nivel de impurezas. Por su parte, en el panel de cata se puntúa el aceite en relación a su sabor y olor principalmente y en menor medida el color. En el panel de cata se reúnen a un grupo de 8 a 12 catadores, que van puntuando cada aceite del 1 al 9.
El Sector del Aceite de Oliva en Cataluña: Un Ejemplo Regional
En Cataluña hay actualmente 347 empresas productoras de aceite de oliva que facturan de manera conjunta 863 millones de euros y ocupan a 1.459 trabajadores. Según el informe, las empresas dedicadas al aceite de oliva son fundamentalmente pymes (en un 99% de los casos). Se trata de un sector consolidado, ya que el 61% son firmas con más de 10 años de existencia y un 25% superan los 50 años.
En cuanto a la cadena de valor del sector del aceite de oliva, en Cataluña, el 49% de las empresas son proveedoras para el mercado masivo (mass market); el 23% son productoras artesanales y el 20%, del segmento gourmet. A escala territorial, la mayoría de empresas catalanas de este ámbito se concentra en la demarcación de Tarragona (179 empresas, un 51,6% del total).
Aparte de empresas, el ecosistema del sector del aceite de oliva catalán también agrupa diferentes clusters (Clúster Oleícola de Cataluña, Catalonia Gourmet, Innovar, Food Service Cluster, etc.), que trabajan proyectos vinculados a este producto; centros de interpretación y museos y otras entidades y asociaciones (Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña, Centro de Cultura del Aceite de Cataluña en La Granadella, Centro de Interpretación del Aceite y de las Economías Productivas de Montsant, etc).
El estudio también subraya que un 30% de las empresas exporta sus productos a otros mercados, llegando las exportaciones catalanas de aceite a cerca de 2.000 millones de euros en el período de 2015-2019.
| Tipo de Mercado | Porcentaje de Empresas |
|---|---|
| Mercado Masivo (Mass Market) | 49% |
| Productoras Artesanales | 23% |
| Segmento Gourmet | 20% |
