Programa Mentor: Impulsando la Inserción Sociolaboral de Jóvenes Extutelados en Galicia
El Programa Mentor en Galicia se ha consolidado como una herramienta fundamental para apoyar a jóvenes tutelados por la Administración autonómica en su camino hacia la vida adulta. Impulsado por la Xunta de Galicia, este programa ofrece un marco de apoyo integral para facilitar la inserción sociolaboral y el desarrollo personal de estos jóvenes.
Desde Punt de Referència promovemos programas para responder a las dificultades que sufre este colectivo, que se encuentra en riesgo de exclusión social al no disponer de una red familiar en el territorio, especialmente cuando salen del sistema de protección en el momento de cumplir dieciocho años. La figura del mentor o mentora es clave, sobre todo porque les ofrece un apoyo emocional imprescindible y una apertura a nuevas oportunidades en el territorio en el que viven.
Este apoyo hace que la juventud que forma parte del programa mejore sus competencias relacionales, como su nivel de conversación y su capacidad para expresar los sentimientos. En relación a los estudios, los miembros del programa muestran una gran mejora gracias al acompañamiento, un 65% de los jóvenes valora los programas de mentoría como un empuje para emanciparse.
¿Qué es el Programa Mentor?
El Programa Mentor pretende la inserción sociolaboral de jóvenes mayores de 16 años, tutelados por la Xunta de Galicia. Su objetivo es mejorar la calidad de vida de estos chicos por medio de un proyecto individualizado que les garantice una inserción laboral y una capacitación para la vida independiente, de manera que al conseguir la mayoría de edad puedan ser plenamente autónomos.
En concreto, a través del Mentor se ofrece ayuda, asesoramiento y seguimiento profesional a jóvenes de entre 16 y 21 años que están bajo la responsabilidad de la Xunta, un apoyo que se puede extender hasta los 25 años en algunos casos. El programa Mentor comenzó a desarrollarse en Galicia hace más de dos décadas, convirtiéndose en una de las primeras en ofrecer a los menores tutelados esta propuesta.
En la actualidad está siendo desarrollado por el Instituto Gallego de Gestión para el Tercer Sector (IGAXES3) y financiado por el Fondo Social Europeo y la Consellería de Trabajo y Bienestar. Está dirigido a jóvenes mayores de 16 años tutelados o extutelados, en guardia o conflicto social que quieran voluntariamente incorporarse al mundo laboral.
La conselleira de Política Social, Fabiola García, ha puesto en valor la importancia que tiene el programa Mentor para ayudar en la transición a la vida adulta de gente joven tutelada por la Administración autonómica. Lo hizo durante una visita a una de las viviendas que la Xunta destina a adolescentes que se benefician de esta iniciativa de inserción sociolaboral, en la que participan cada año casi 700 jóvenes de las cuatro provincias gallegas.
Yaiza Blanco, beneficiaria del Programa Mentor, trabajando en un restaurante. Fuente: La Voz de Galicia.
Programa Mentor Rural: Ampliando Horizontes
En el año 2022 la Xunta impulsó el programa Mentor Rural para promover la empleabilidad de estos jóvenes en ayuntamientos distintos a las principales áreas urbanas de Galicia, donde tradicionalmente se venía desarrollando el programa Mentor. Este es un proyecto piloto que se implantó en las provincias de Lugo y Ourense para promover la revitalización de estas zonas geográficas y la igualdad de oportunidades.
El programa llega a áreas no urbanas para lograr atraer población donde más falta hace. Financiado con los fondos de resiliencia europeos, y promovido por la Consellería de Política Social, el programa se dirige a personas de entre 16 y 21 años, en situación de vulnerabilidad (menores tutelados, que están o hayan estado en centros de menores, con medidas judiciales, o en riesgo de exclusión por otras razones). Por eso se les apoya en varios niveles.
Reunión sobre el Programa Mentor Rural. Fuente: El Correo Gallego.
Oportunidades Laborales y Formación
Desde Igaxes, destacan que "creíamos que lo más difícil iba a ser encontrar oportunidades laborales, pero sí las hay: en hostelería muchas, algo en industrias, sobre todo de la pizarra, en construcción, en residencias, alguna bodega...".
La formación es otro de los puntales del programa. A los chavales se les puede orientar hacia algún curso reglado, como ciclos de FP, pero además también se diseñan formaciones específicas, en función de sus intereses, del trabajo que vayan a desempeñar o de lo que busquen las empresas del entorno: "Si se buscan personas que instalen campanas extractoras, pues buscamos cómo formarlos en eso."
La experiencia de tener un mentor en TotalEnergies, contado por los jóvenes estudiantes
Dificultades con la Vivienda y Soluciones
Núria, del programa, señala que "lo que es casi imposible es encontrar vivienda en alquiler. Pensamos que no sería un problema, que habría muchas opciones, pero hay poca y a precio disparado". Además, revela que todavía hay gente con prejuicios a la hora de alquilar a chicos que vienen de centros de menores o con vivencias complicadas: "Creen que van a dar problemas, y hay que hacer todavía un trabajo de desestigmatización. Sorprende porque son más reacios que las empresas, donde no ponen apenas problemas porque están deseando encontrar gente".
Desde el programa Mentor acompañan a los chicos en esa búsqueda de casa, e incluso llegan a hacer de avalistas cuando les exigen requisitos económicos imposibles de cumplir para jóvenes que están entrando al mundo laboral, sin respaldo familiar. Pero además, les dan herramientas para que aprendan a llevar una casa y a vivir solos. Y, sobre todo, les animan a hacer un plan de ahorro: "No tienen red de seguridad familiar, ni plan B. Dependen de sí mismos. Puede pasar cualquier cosa y que se queden en el paro, y tienen que poder seguir adelante".
Precisamente por esa falta de respaldo, el programa ofrece también ayudas económicas puntuales. Puede ser para hacer frente a los primeros meses de alquiler, o para equipar la vivienda con cosas básicas, una ayuda para desplazarse hasta un centro de formación o de trabajo, o para algún gasto extraordinario como unas gafas que se rompen. También para sacarse el carné de conducir, algo especialmente necesario en el ámbito rural.
"No somos cajeros automáticos, no lo pagamos todo, pero tratamos de suplir esos apoyos que suele dar una familia. Conscientes de que el ocio también es importante, en colaboración con el tejido asociativo de cada zona, se identifica la oferta cultural, deportiva y de entretenimiento de la zona, y se ayuda a los chicos y chicas a encontrar actividades acordes a sus intereses. Además, se organizan distintas acciones y encuentros para que conozcan y se relacionen con otros jóvenes de la zona, para crear vínculos y lo que denominan una red de iguales. En definitiva, se ofrece un plan de apoyo integral. Todo para que los chavales puedan, en un futuro próximo, volar solos. Y que lo hagan precisamente en zonas necesitadas de nuevos habitantes.
Por otro lado, el proyecto también planea abordar el problema de la vivienda. Actualmente, en Barcelona hay cerca de un millar de personas sin techo, un centenar de ellas jóvenes de entre dieciocho y veinticinco años. Esta problemática afecta especialmente a los jóvenes extutelados, ya que un 30% de los jóvenes sin techo provienen del sistema de protección.
Referentes: Voluntarios que se Vuelven un Apoyo de por Vida
"Todos necesitamos a alguien a quien llamar ante una tristeza, pero, sobre todo, ante una alegría", resume Carlos Rosón, director de Igaxes. Con esa idea en mente nació el proyecto Referentes, otra de las patas de apoyo que ofrecen a los jóvenes del programa Mentor. Consiste en unir a cada adolescente con un voluntario, una persona mayor de 25 años, que se convierta para él en un adulto de referencia.
En el caso de Yaiza, esa persona es Natalia. En cuanto la nombra, se le ilumina la cara: "La conocí hace un par de meses. Estaba muy nerviosa, solo pensaba; 'que no se me note, que crea que tiemblo de frío'. Pero en la segunda cita ya me sentí muy bien. Solemos quedar a tomar café, me habla de sus cosas, yo le hablo de las mías."
Natalia Sanabria también le nace una sonrisa inmediata cuando habla de Yaiza: "Es maravillosa, aunque ella no ve todas las características buenas que tiene. Cuadrar las agendas de ambas, con trabajos y un niño de por medio --la voluntaria tiene un hijo de diez años--, no siempre es fácil. Pero lo logran. Se ven al menos una vez a la semana. Así van forjando una relación, que para Natalia es un proyecto a largo plazo. "Quiero que llegue a saber que si me necesita solo tiene que llamarme. Aunque sea para algo tan simple como recogerla porque está lloviendo.
Ella no dudó un momento en embarcarse en este proyecto: "Me tocó en lo más profundo. Si yo, a mis 40 años, tengo miedos, inseguridades, necesito recurrir a alguien para que me ayude o me dé su visión... Imagínate con la mitad de años. Verte solo en ese momento en que das el paso a la vida adulta es como estar perdido en un desierto", reflexiona. Eso sí, era consciente de que podía no ser fácil: "Lo que más miedo me daba era la parte emocional. No se trata de quedar a tomar cañas. Esto necesita que te involucres, y te puede remover muchas cosas. Pero merece la pena. Comprometerse es el otro gran requisito de este proyecto: "Esto no puede convertirse en un nuevo abandono para jóvenes que ya han sufrido muchos. Se trata de forjar una relación, que luego como cualquier relación supondrá verse con frecuencia, o simplemente llamarse de vez en cuando, mandarse algún mensaje..."
Natalia tiene claro que no se trata de ejercer de madre. Tampoco de sustituir a las amigas de la misma edad de Yaiza. "Lo que quiero es que podamos ser un equipo", dice.
La Importancia de la Mentoría
La mentoría es una herramienta de intervención social que promueve la relación entre la persona que voluntariamente se ofrece a proporcionar un apoyo individual a otra persona que se encuentra en situación de riesgo de exclusión. "¡Tener una mentora me ha cambiado la vida! Los proyectos de mentoría ofrecen un acompañamiento personalizado a los jóvenes tutelados y extutelados para favorecer su integración social, promover la igualdad de oportunidades y mejorar su calidad de vida.
Cada año, 900 jóvenes dejan de ser tutelados por el estado y comienzan su transición a la edad adulta sin una red de apoyo sólida. La mentoría busca poner en contacto a jóvenes y personas que, de manera voluntaria, les harán de mentores y los acompañarán en este proceso de inserción laboral de los jóvenes, pero también en su integración social.
Entre las tareas de los mentores están las de acompañar y dar soporte a los jóvenes en diferentes ámbitos: formación, educación, salud, autonomía, empleo joven, entre otros. Y de aquí los aplausos al proyecto porque, ¿qué significa la palabra mentor? No es un padre ni ningún otro familiar. Si nos ceñimos a la definición estricta de la RAE, el mentor es un consejero, un guía, un maestro, un padrino.
Infografía: Beneficios de la Mentoría para Jóvenes Extutelados.
| Ámbito de Apoyo del Programa Mentor | Descripción |
|---|---|
| Inserción Sociolaboral | Proyectos individualizados para garantizar empleo y capacitación laboral. |
| Capacitación para la Vida Independiente | Apoyo para la autonomía y desarrollo personal al alcanzar la mayoría de edad. |
| Asesoramiento Profesional | Seguimiento constante para jóvenes tutelados y extutelados. |
| Formación Específica | Orientación hacia ciclos de FP y cursos adaptados a intereses y demandas laborales. |
| Ayudas Económicas Puntuales | Soporte para vivienda, equipamiento básico, transporte y gastos extraordinarios. |
| Ocio y Relación Social | Identificación de oferta cultural y deportiva, y organización de encuentros entre jóvenes. |
| Acompañamiento en Vivienda | Asistencia en la búsqueda de alquiler, avales y herramientas para la gestión del hogar. |
| Apoyo Emocional (Referentes) | Conexión con voluntarios que actúan como adultos de referencia y brindan soporte continuo. |
Experiencia de Mentoría: Un Compromiso a Largo Plazo
En Clúster Èxit comenzamos esta aventura con siete parejas que se estrenaban en este proyecto piloto, sin saber cómo bailar ni qué música sonaría estos meses. En el inicio, los encuentros de las parejas se estipularon semanalmente, y, de esta manera, las relaciones comenzaron a crearse. Las primeras actividades conjuntas también fueron muy variadas: tardes de estudio, de relatos vitales y de intercambio de sueños.
En las reuniones mensuales con los mentores se compartían experiencias y se analizaban acciones y los límites de estas. En un primer momento, la llegada del confinamiento se vivió como una gran puerta que nos habían cerrado en la cara. Todos esos objetivos, la inserción laboral de los jóvenes y las actividades que las parejas comenzaban a materializar desde el proyecto de mentoría, se congelaban en el tiempo. Trabajar desde la incertidumbre no iba a ser fácil, pero los mentores no desfallecieron ante este contratiempo.
Se decidió entonces reformular objetivos y adaptarlos al confinamiento, convertir los encuentros presenciales en virtuales y hacer que esa relación que se había establecido siguiera creciendo, pero esta vez en la distancia. Para empezar a trabajar en este escenario, planificamos reuniones virtuales a 3 bandas (técnico, mentor, joven) para acordar esos objetivos a trabajar. Y como si la música comenzara a sonar de fondo, las parejas comenzaron a coordinar sus pasos.
Estamos a mitad de camino. Nos queda la segunda parte de esta experiencia que está siendo un aprendizaje para todos. Los jóvenes están viviendo situaciones de incertidumbre y, seguramente, tendrán que superar situaciones complejas cuando el confinamiento acabe y tengan que reconstruir y recrear sus vidas. Como técnicas también tendremos que estar preparadas para este reto que nos espera.
"Abans estudiava, però, ara estic treballant. Quan pugui, el meu objectiu és treure’m un Cicle de Grau Superior. También se muestra muy satisfecho Ahmed, que destaca la figura de su mentora: "Antes estudiaba ahora estoy trabajando. Cuando pueda, mi objetivo es sacarme un Ciclo de Grado Superior.
