La Primera Incubadora de Empresas en el Mundo y su Evolución
El concepto de "incubadora de empresas" ha evolucionado significativamente, convirtiéndose en un pilar fundamental para el desarrollo del ecosistema emprendedor global. Estas organizaciones ofrecen un espacio de apoyo y guía esencial para quienes buscan transformar una idea en un negocio viable. Sus servicios son variados, abarcando desde la concepción y validación de una idea de negocio hasta la formación de empresarios y la creación de planes de negocio sólidos. Esto se logra a través de capacitación y asesorías brindadas por consultores especializados.
Los Orígenes Inesperados de la Incubación Empresarial
La idea de incubar empresas surgió de una necesidad económica en los años 50 en Batavia, Nueva York. Una antigua fábrica, propiedad de la familia Mancuso y dedicada a la fabricación de incubadoras de pollos, se encontraba en desuso. Esta empresa, que en su apogeo daba trabajo a más del 20% de la población de la ciudad (de un total de 16,000 habitantes) y ocupaba 93.000 m² de un predio de la Cámara de Comercio local, se enfrentaba a una difícil situación.
Ben Mancuso pidió a su hijo Joseph que buscara interesados en rentar el edificio. Sin embargo, debido a la precaria situación económica de la época, ninguna empresa estaba dispuesta a establecerse en Batavia. Ante esto, la familia Mancuso decidió ocupar el edificio por partes con diferentes empresas. Entre ellas, una que se dedicaba a la incubación de pollos, la cual rentó una superficie de 7,400 m².
Fue entonces cuando a Joseph Mancuso se le ocurrió que, así como la empresa de pollos incubaba pollos, ellos podrían incubar empresas. El término "incubación" lo aplicó porque la familia no solo arrendaba espacios asequibles a las empresas, sino que también les ofrecía una serie de servicios de apoyo. Estos incluían secretarias compartidas, acceso a financiamiento y la facilitación de camiones para que las empresas pudieran mover y distribuir sus productos.
El éxito de esta primera incubadora se debió al apoyo de una familia con un profundo conocimiento del mundo de los negocios. Poseían una ferretería, tres concesionarios automotrices, un salón de baile y un restaurante, además de varias propiedades en la ciudad, lo que les proporcionó una base sólida para entender las necesidades de los emprendedores.
La Expansión del Concepto: De Batavia a Silicon Valley
El concepto de "Incubadora de empresas" dio sus primeros pasos en la década de los 50 en Silicon Valley, California, a partir de las iniciativas de la Universidad de Stanford. Esta institución creó un parque industrial y, posteriormente, un parque tecnológico (Stanford Research Park), con el objetivo de promover la transferencia de tecnología desarrollada en la Universidad hacia las empresas y la creación de nuevas empresas intensivas en tecnología, principalmente del sector electrónico.
El éxito de esta experiencia, con la creación de nuevas compañías tecnológicas, propició la expansión de la idea al resto de Estados Unidos y Europa. En la actualidad, existen incubadoras de empresas en prácticamente todo el mundo, aunque Estados Unidos sigue a la cabeza, con más de 1.000 incubadoras y un ritmo de creación que llegó hasta una nueva incubadora por semana a finales del siglo XX.
¿Qué es una Incubadora de Empresas en la Actualidad?
Tradicionalmente, las incubadoras de empresas son organizaciones que sirven de guía y acompañamiento a los emprendedores en la creación de una micro, pequeña o mediana empresa, incluyendo startups. Esto se logra a través de un proceso de acompañamiento y consultoría en diversas áreas que el emprendedor necesita conocer y manejar.
Los servicios que suelen ofrecer estas organizaciones son variados y, en teoría, ayudan a que las empresas incubadas surjan al mercado con un modelo de negocio validado y con una serie de habilidades y capacidades empresariales desarrolladas para administrar correctamente sus empresas. En resumen, una incubadora de negocios es un centro de apoyo para emprendedores que permite y facilita la creación de nuevas empresas mediante servicios especializados, caracterizándose por un acompañamiento de expertos durante la etapa de ideación y maduración del negocio.
Fases de una Incubadora de Startups
Las incubadoras de startups actúan en la primera fase de vida de una startup, es decir, en la etapa de 'pre-seed' o presemilla, que es cuando se define y da forma al proyecto que se quiere llevar a cabo. Este proceso generalmente incluye las siguientes etapas:
- Selección: Las incubadoras abren convocatorias para que los emprendedores puedan presentar sus ideas de negocio.
- Preincubación: Se desarrollan todos los trámites básicos para empezar un nuevo proyecto, como el análisis de mercado o el plan de negocio. En esta fase, se establece la tipología del proyecto, su plan de acción y el público al que se dirige, entre otros aspectos.
- Incubación: Es la etapa en la que se lanza el proyecto y se pone en práctica el plan de negocio definido en la fase anterior. Se establecen las distintas áreas de negocio, como marketing o recursos humanos, y se divide el trabajo por áreas.
- Posincubación: Es la fase final, donde la startup ya está consolidada y lista para operar de forma independiente.
Incubadora de empresas UVM: Fortaleciendo el ecosistema emprendedor
Las incubadoras de startups comparten algunas características con las aceleradoras de startups, pero a diferencia de estas, actúan en las fases más tempranas de la startup con el objetivo de que las ideas de negocio lleguen al mercado. Para ello, ofrecen un conjunto de servicios y recursos que ayudarán a los emprendedores a definir y desarrollar mejor su proyecto, incluyendo:
- Orientación: Asesoramiento experto en diversas áreas.
- Formación: Cursos, tutorías especializadas y capacitación empresarial para identificar y desarrollar oportunidades de negocio.
- Infraestructuras: Algunas incubadoras ofrecen espacios físicos, incluyendo servicios básicos como agua, luz, teléfono e internet, además de orientación legal, financiera, contable y operativa.
Ejemplos de Incubadoras de Empresas y su Impacto
Las incubadoras de startups han ganado popularidad en los últimos años y actualmente es posible encontrar varias alternativas que buscan ayudar a los emprendedores a poner en marcha sus ideas de negocio. Estas organizaciones pueden ser instituciones privadas, universitarias o gubernamentales, y se clasifican en:
- Incubadoras de startups generalistas: Abordan proyectos de diversos sectores.
- Incubadoras de startups especializadas: Se enfocan en nichos específicos, como tecnología, salud, o impacto social.
Incubadoras Destacadas a Nivel Mundial y Regional
| Incubadora/Aceleradora | País/Región | Descripción |
|---|---|---|
| Y Combinator | USA 🇺🇸 | Aceleradora de Startups que ha lanzado más de 2.000 empresas, incluyendo Platzi, Rappi y Airbnb. |
| 500 Startups | México 🇲🇽 | Fondo de venture capital más activo del mundo según Pitchbook en 2019. |
| Platzi (DemoDay) | Colombia 🇨🇴 | Plataforma de educación en línea que busca las mejores startups para un programa de mentorías y workshops. |
| Wayra | Global (Telefónica Open Future_) | Aceleradora global de startups de Telefónica, presente en 10 países de Latinoamérica y Europa. |
| Lanzadera | España 🇪🇸 | Incubadora de Juan Roig (Mercadona), ofrece formación, asesoramiento y financiación. |
| InnovaUNAM | México 🇲🇽 | Red de incubadoras de la Universidad Nacional Autónoma de México. |
| Startup Chile | Chile 🇨🇱 | Aceleradora de negocios creada por el Gobierno de Chile para impulsar el emprendimiento innovador. |
| NXTP | Argentina 🇦🇷 | Fondo de inversión de startups de tecnología en etapa temprana, ha invertido en 184 compañías digitales en América Latina. |
| Seed by EY | Costa Rica 🇨🇷 | Equipo especializado en asesoría legal a startups, PYMEs, ONGs y proyectos de inversión de impacto. |
El Contexto en Venezuela
En Venezuela, a pesar de los desafíos económicos, existen algunas iniciativas importantes en el ámbito de la incubación de empresas. Barquisimeto contaba con el Parque Tecnológico de Barquisimeto, mejor conocido como Tecnoparques, aunque fue eliminado a finales del año 2018. Es preciso reconocer que esta Incubadora no cumplía con los estándares modernos, por lo que su desaparición no afectó al ecosistema emprendedor de la zona.
Otra Incubadora de importancia es el Parque Tecnológico Sartenejas de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, que funciona desde 1.996. Más recientemente, la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas creó CUBIZ, Centro de Investigación y Desarrollo de Ingeniería, una incubadora de negocios e ideas. También se ha informado de la creación de INNOVA, una incubadora de ideas y negocios del Estado Venezolano, adscrita al Poder Popular de la Juventud.
Existen empresas privadas que, sin ser organizaciones dedicadas exclusivamente a incubar otras pequeñas empresas, lo hacen como políticas y prácticas de innovación abierta. De tal manera que prestan el mismo servicio a ciertos proyectos que les interesa desarrollar como negocio o para lograr innovarse internamente.
Startup Venezuela, por ejemplo, tiene como propósito acelerar la transición hacia una nueva generación de emprendedores en Venezuela, buscando elevar y desafiar el perfil emprendedor en la Nación. Consideran fundamental empezar por las Universidades e influir en el talento que allí se encuentra. Por ello, han creado un Programa de Incubación de Empresas, sin ser una Incubadora en sí misma, con el objetivo de multiplicar el mercado y preparar en las etapas tempranas a los futuros emprendedores que luego llegarán a la Aceleración, mientras el Estado, las Universidades u otros entes privados generan nuevas Incubadoras y Aceleradoras de Negocios.
La "Incubadora" de Bebés: Un Precedente Histórico
Es interesante notar cómo el término "incubadora" tiene un origen mucho más antiguo en el ámbito de la medicina, aplicado al cuidado de los bebés prematuros. Los primeros en investigar descubrimientos tecnológicos para dar soporte a los bebés prematuros que frecuentemente morían al no superar los primeros días de vida fueron matronas y obstetras franceses en el siglo XIX.
La primera publicación en el mundo occidental sobre el tema data de 1857 y fue elaborada por el doctor Jean-Louis-Paul Denucé de Burdeos, Francia. Fue el primer informe que describe una incubadora desarrollada para el cuidado de los prematuros, alrededor de 400 palabras, sin citar referencias, y publicado en el Journal de Médecine de Burdeos. Describe una bañera de zinc de doble pared en la que se llenó el espacio entre las paredes con agua caliente para incrementar la temperatura del interior.
En 1878, el ginecólogo de origen parisino Stéphane Tarnier modificó una cámara con un calentador basándose en una incubadora para la cría de pollos. Cuenta la historia que el obstetra se tomó un día libre y, en vez de acudir a su trabajo en la Maternité de París, el hospital para mujeres pobres de la capital, se fue al zoo. En el Jardin des Plantes, vio una exposición de incubadoras para pollos y, al ver a los pollitos recién nacidos intentando andar en un ambiente cálido, tuvo una asociación de ideas. Tarnier sabía que la regulación de temperatura era un aspecto crucial para que los niños no murieran.
La fecha exacta en que se fabricaron las primeras incubadoras para bebés humanos no está clara. Algunas referencias bibliográficas la sitúan en la década de 1850, otras postulan a W. C. Sin embargo, probablemente, y según la repercusión que tuvieron sus avances en la prensa de la época, fue Alexander Lyons quien en 1891 aportó importantes avances tecnológicos para las incubadoras ("couveuses") que permitieron perfeccionarlas notablemente.
En Estados Unidos, la primera estación de incubadoras para bebés fue introducida en 1898 en Illinois (Chicago) gracias al doctor Joseph B. El éxito de las incubadoras era tal, que se llegó a exhibir incubadoras con bebés para mostrar las "milagrosas" supervivencias de los pequeños en ferias con fines lucrativos (Berlín, Nueva York, Chicago...). Así sucedió en varias Ferias Mundiales, donde los bebés de incubadora eran una atracción. Tuvo que suceder una epidemia de diarrea para que se tomara consciencia de la importancia de mantener aislados a los pequeños, aunque se siguieran haciendo exhibiciones con los bebés separados del público por un cristal. Se empezaron a separar en cubículos las incubadoras de bebés en las unidades de neonatología.
Surgió una de las primeras disputas bioéticas en medicina de la época. Pierre Budin, siendo obstetra, es considerado por muchos el padre de la neonatología, y ya en 1907 se mostraba preocupado por el reemplazo de las funciones maternas en los cuidados del recién nacido prematuro. Julius Hess, jefe de Pediatría del Hospital Muchael Reese, estableció en sus estudios conceptos básicos para el cuidado en Neonatología, se convirtió en el principal experto estadounidense en prematuros e inventó "la incubadora de Hess".
En 1938, el doctor Charles Chapple diseñó una incubadora infantil moderna, un aparato de madera con aporte de calor. Como curiosidad, algunas incubadoras fueron hechas con las cabinas o habitáculos de la Segunda Guerra Mundial, concretamente de los Vickers, aprovechando el puesto del artillero de proa.
En 1949, J. L. Pragel patentó en Missouri (Estados Unidos) una "incubadora de traslado" o portátil, que al parecer, fue una de las primeras construidas para este fin. Se empleaba fundamentalmente para trasladar a los bebés prematuros nacidos en casa hasta el centro hospitalario. La incubadora de traslado se construyó de acero inoxidable y con una pequeña ventana de plástico que permitía ver su interior.
Alrededor de mediados del siglo XX se produjeron avances científicos y médicos que hicieron perfeccionar el concepto de incubadora y de otros recursos en neonatología. A finales de la Segunda Guerra Mundial, gracias a las incubadoras modernas, que incorporaban terapia de oxigenación y otros avances, la tasa de mortalidad infantil cayó significativamente entre 1950 y 1988: un 75% menos. No obstante, en muchos países aún hubo que esperar décadas para que se generalizaran.
Petersime: Liderazgo Global en Incubación de Aves
Petersime es una pequeña empresa de incubadoras que ha crecido hasta convertirse en líder mundial pionero en tecnologías y plantas de incubación. Las raíces de la marca se remontan a la ciudad estadounidense de Gettysburg, en Ohio, donde el empresario Ira Petersime fundó una pequeña empresa familiar llamada The Petersime Incubator Company. En 1922, él y su hijo Ray inventaron la Petersime NO.1, la primera incubadora eléctrica del mundo.
Durante más de 25 años, las incubadoras de fabricación estadounidense se importaron a Europa. En 1949, Georges Bohez, agente de ventas en Bélgica y Países Bajos, llegó a un acuerdo para empezar a producir las incubadoras de madera de secuoya con licencia estadounidense. Los trabajadores de Petersime montan una nueva incubadora de madera de secuoya fabricada en la planta belga.
Tras varias mejoras de las incubadoras realizadas por la familia desde su invención del modelo NO.1, el acuerdo de licencia estadounidense finalizó en 1966. Esto representó el verdadero inicio del crecimiento internacional de la empresa, ya que introdujo sus propias e innovadoras incubadoras y soluciones para plantas de incubación en el mercado avícola.
Mientras Petersime seguía creciendo y lanzando innovaciones exitosas, la empresa fue adquirida por un grupo de inversión internacional en 1984. Durante los años siguientes, la marca Petersime se diferenció como un símbolo de liderazgo en el mercado avícola mundial, desde Europa hasta Asia, pasando por Oriente Medio y Latinoamérica.
Desde sus inicios, Petersime siempre ha priorizado la inversión en investigación y desarrollo. Por eso, en 1998, Petersime y la Universidad de Lovaina (KU Leuven) formaron una asociación de investigación a largo plazo. Además de su sólido enfoque en la tecnología, también le ha concedido una especial importancia a ofrecer a sus clientes una asistencia eficiente y rápida, así como amplias oportunidades de formación. Esto es posible gracias a la estrecha cooperación entre el servicio de atención al cliente centralizado en la sede belga y una red de expertos e ingenieros experimentados en todo el mundo.
La combinación de la investigación y el desarrollo continuos y la exhaustiva atención al cliente de Petersime ha fortalecido aún más su misión en las últimas décadas, que consiste en ayudar a los clientes a lograr la máxima incubabilidad y una calidad y uniformidad superiores de los pollitos, manteniendo al mismo tiempo los costes operativos al mínimo.
En la actualidad, Petersime opera en más de 150 países. Cada semana nacen 500 millones de pollitos en sus máquinas. Orgulloso de su larga trayectoria como líder mundial en incubación, la compañía se compromete a garantizar a sus clientes el máximo beneficio de por vida.
