Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

Cómo Saber Si Tu Negocio Será Rentable: Preguntas Clave y Análisis Financiero

by Admin on 20/05/2026

Emprender es una aventura emocionante, pero antes de sumergirte, es fundamental evaluar si tu idea de negocio es realmente rentable. Este proceso requiere introspección, planificación y un análisis financiero detallado. A continuación, exploramos las preguntas esenciales y los conceptos clave para asegurar la viabilidad de tu emprendimiento.

La Motivación y el Perfil del Emprendedor

Tu motivación es un factor esencial para que tu emprendimiento traiga a tu vida todos los beneficios que imaginas. Por un lado, es importante tener en cuenta cuáles son tus prioridades y circunstancias personales y familiares. Comenzar tu propio negocio requerirá un compromiso por tu parte: piensa si estás dispuesto a hacerlo. Si crees que merece la pena, existen múltiples formas de arrancar tu nueva aventura empresarial.

Por otro lado, valorar tus motivaciones, tus habilidades y los motores que te impulsan a emprender será un buen ejercicio como punto de partida. No te preocupes si te surgen muchas dudas, forma parte del proceso de emprendimiento.

  • ¿Mi idea es un negocio o un hobby?
  • ¿Tengo la personalidad y la fortaleza mental necesarias para lanzarme a emprender?
  • ¿Por qué quiero abrir un negocio?

Piensa en qué es lo que se te da bien hacer y de qué sabes más. ¿En qué dicen tus amigos que eres bueno? ¿Por qué te felicitan en el trabajo? ¿Cuáles han sido tus proyectos personales que más han gustado? Observa cuáles son las cosas y/o servicios por los que ya pagas. En nuestro día a día pagamos a muchas personas por múltiples servicios y productos.

Deshazte de barreras mentales. Uno de nuestros mayores frenos es no creernos capaces. Pero todos tenemos algo que ofrecer, algo que contar, algo que hacemos bien y disfrutamos. Y no hace falta pensar a lo grande. A lo mejor te gusta hacer tus propias conservas, ayudas a tus amigos con sus entrenamientos físicos o tienes un gusto especial para la moda.

Nolan Bushnell, emprendedor de éxito, fundador de Atari, afirmaba: "El ingrediente más importante es levantarte y hacer algo. Así de simple. Muchas personas tienen ideas, pero solo algunas deciden hacer algo hoy. No mañana. No la siguiente semana. Sino hoy."

Planificación Inicial: Recursos y Plan de Negocio

Todo proyecto empresarial precisa de una logística, unas bases y unas necesidades que han de ser cubiertas; así como de unos objetivos. Saber bien qué necesitas para arrancar tu nueva actividad empresarial te ayudará a acercarte a tu plan de negocio, tu hoja de ruta.

  • ¿Qué clase de equipo necesitaré?
  • ¿Cuántos empleados/as serán precisos?

Emprender tu propio negocio no implica que tengas que disponer de todos los medios en este preciso momento. Piensa qué es lo que tienes, qué es lo que te falta y qué puedes hacer para conseguirlo. ¿Necesito una sala?, ¿tal vez ordenadores? Puedes apoyarte en otros profesionales y trabajar con expertos para desarrollar las funciones y actividades en las que necesites ayuda. Permítete intentarlo, atrévete a probar.

Ahora que ya sabes qué quieres hacer, cómo quieres hacerlo, qué recursos necesitas y qué opciones tienes para conseguirlos, recoge toda la información en tu plan de negocio. Teniendo una visión general y específica, ha llegado el momento de tomar una decisión: empezar o seguir esperando. Emprender es un reto que solo debes asumir si tienes la plena convicción. Y si decides seguir hacia adelante, entonces estás a punto para pasar a la siguiente fase.

Cómo hacer tu plan de negocios o Business Plan

Financiación: La Columna Vertebral de tu Negocio

Pensar en la parte financiera de tu proyecto puede parecer complicado, pero en realidad puede ser más fácil de lo que imaginas. La mentalidad de hacer fácil lo difícil te ayudará en cualquier fase de desarrollo de tu negocio. Y un asesoramiento financiero de calidad será clave para el éxito.

Sea como sea, necesitarás dinero para poner en marcha tu negocio. Es importante valorar una financiación profesional que se adapte a tus necesidades y circunstancias. Apuesta por una financiación a la altura de tus expectativas que permita desarrollar tu negocio plenamente. ¿Utilizaré un crédito personal o empresarial?

Un emprendedor que quería crear una conservera había elegido el local, contactado con proveedores, elegido los canales de distribución… todo encajaba a la perfección, pero aún no había hablado con ninguna entidad financiera sobre los 700.000 euros que necesitaba para realizar el proyecto. Cuando lo hizo, y a la vista del escaso porcentaje de capital propio que aportaba, ninguna entidad le facilitó el dinero.

Ahí va un consejo práctico: Tu proyecto debería incluir en su desarrollo a las entidades que lo financiarán, sean socios, proveedores o bancos y cajas, desde un primer contacto inicial hasta la fase final.

Preguntas Clave sobre Financiación:

  • ¿Cuánto capital propio aportas?
  • Cuando hablamos de dinero… ¿de cuánto dinero estamos hablando?
  • ¿En qué lo vamos a emplear?
  • ¿Cuándo lo vamos a emplear?
  • ¿Cuándo lo necesitamos?
  • ¿Cuándo lo vamos a devolver?
  • ¿Cuánto vamos a conseguir con la actividad de nuestra empresa?
  • ¿Cuánto va a ser en efectivo?

A los emprendedores les resultaría útil aprender que la mayoría de los productos financieros son negociables, y que lo que hay que buscar es aquella combinación de productos y características que se ajusten a sus necesidades, y al objetivo de la inversión que necesitan hacer.

Tipos de Financiación Empresarial

Existen diversas herramientas financieras que pueden apoyar el lanzamiento y crecimiento de tu negocio:

Tipo de Financiación Descripción Uso Recomendado
Préstamo La entidad financiera entrega una cantidad de dinero que se debe restituir en un plazo prefijado, más intereses. Lanzamientos de nuevos productos, ampliaciones de negocios, necesidad de suma importante de liquidez.
Crédito La entidad pone a disposición del cliente fondos hasta un límite determinado, pagando intereses solo por la cantidad utilizada. También conocido como cuenta de crédito. Financiar circulante (liquidez de la empresa). Plazo máximo habitual de un año.
Renting Contrato de alquiler de un bien por un periodo de tiempo. Al finalizar, se puede adquirir, renovar o devolver el bien. Necesidad de comprar bienes de inmovilizado con riesgo de obsolescencia. Financia el 100% y la cuota es gasto deducible.
Leasing Contrato de alquiler de un bien con opción de compra al final del plazo, pagando una cuota de valor residual. Similar al renting, recomendado para bienes de inmovilizado con riesgo de obsolescencia.
Factoring Cesión de la cartera de cobro a clientes a una firma especializada, convirtiendo ventas a corto plazo en ventas al contado. Simplificar gestiones de cobro y obtener liquidez. Excluye productos perecederos y operaciones a largo plazo.
Confirming Gestión de pagos a proveedores a través de una entidad financiera, facilitando el cobro anticipado a los proveedores. Gran volumen de compras distribuidas uniformemente. Permite alargar plazos de pago a proveedores.

Análisis de la Rentabilidad: Previsiones y Métricas Clave

La clave para que tu proyecto salga adelante y te permita ganar dinero es que la idea esté bien planteada y funcione. Para ello, es indispensable sumergirse en los números de tu futuro negocio.

1. Previsión de Ventas

Antes de calcular cuánto te va a costar vender, necesitas saber cuánto vas a vender. Un primer paso consiste en averiguar, sobre el papel, el volumen de ventas que podrías alcanzar el primer año con tu negocio. No es tan complicado.

Un negocio es viable si la suma de las ventas anuales (cobradas a tiempo) es superior a la suma de todos sus gastos (desde nóminas hasta alquileres pasando por los costes de producción o de compras externas). Está claro que es difícil saber cuántas ventas e ingresos vas a tener. Por eso, lo que debes hacer es acotar el problema. Primero, piensa en tu mercado potencial. Y cuando ya tienes un número de clientes a los que vender, o de unidades que vas a vender, le pones un precio, que tendrá que estar ajustado al nivel de vida y las circunstancias del mercado. Con eso ya tendrías las ventas.

Preguntas para tu Previsión de Ventas:

  • ¿Tiene tu empresa ya pedidos en firme o clientes?
  • ¿De qué clientes esperas obtener pedidos durante tu primer año?
  • Si es así, ¿cuántos pedidos y cuándo se producirán?
  • ¿De qué datos de prospección de mercado cuentas ahora mismo para apoyar tu previsión de ventas?

2. Presupuesto de Inversiones

Antes de arrancar, resulta fundamental hacer un despiece de tu negocio. En un sentido material, es importante prever qué instalaciones necesitarás, qué material y qué plantilla vas a requerir para poder prestar tu servicio o fabricar tu producto. Conviene que conozcas de antemano cuáles van a ser las inversiones que deberás acometer y cuáles serán tus gastos corrientes y operativos. Interesa que un tercero “le eche un vistazo a tus previsiones”.

3. Margen Bruto

De tus ingresos por ventas tienes que deducir el coste de los productos vendidos. De esta manera, cuantificas el margen bruto de explotación.

4. Coste de Oportunidad

Hay distintas (y complejas) fórmulas para calcular el coste de oportunidad, pero el concepto se puede analizar de una forma más sencilla. Un emprendedor debería plantearse qué obtendría si, por ejemplo, invirtiera el mismo dinero que tiene previsto destinar a su empresa en otras inversiones.

5. Tesorería y Cash-flow

Piensa en cómo puedes convertir los ingresos y los gastos en cobros y pagos. No es lo mismo. Un ingreso no te sirve para nada si no eres capaz de transformarlo en un cobro. La mayoría de las empresas que fallece tempranamente lo hace en beneficios como consecuencia de desajustes de caja.

Un emprendedor que quiera poner en marcha, por ejemplo, una casa rural, calcula que necesita una oficina, pero necesita saber antes que lo que va a vender no lo va a cobrar inmediatamente. Por eso tiene que contar con fondos para afrontar gastos.

Conceptos Clave de Tesorería:

  • Hábitos de cobro y pago: Si tienes que pagar antes de cobrar, tu tesorería tiene que ser mayor. Si cobras primero y pagas después, entonces es secundaria. Esto conviene conocerlo por anticipado y volcarlo todo en tu previsión de tesorería.
  • Previsión de tesorería: Se trata del resumen mensual de los cobros y pagos que se harán en el plazo de un año. Resumiendo: dónde, cuándo y cómo entra el dinero, y cuándo tiene que salir. Cuando un negocio arranca, conviene que la tesorería tenga un horizonte de dos semanas, lo más próximo posible a la toma real de decisiones.
  • Fondo de maniobra: En la inversión inicial debería haber una previsión realista de inversiones y gastos, un porcentaje para imprevistos y, además, un fondo de maniobra que te permita afrontar esos imprevistos o cualquier gasto o inversión no anticipada. Todo eso, claro, incrementa las necesidades de financiación.
  • El coste de los retrasos: Lo normal es que se produzcan retrasos en la puesta en marcha de tu negocio por una reforma mal planificada, por algún problema en la gestión de una licencia municipal o de un trámite administrativo. Un retraso de un mes supone un desembolso adicional de un alquiler sin tener todavía unos ingresos en contrapartida.
  • Cash-flow: No es complicado. Expresa la capacidad de tu empresa de generar fondos (dinero) en un período determinado y viene determinado básicamente por la diferencia entre ingresos y gastos de cada ejercicio.
  • Política de circulante: Es la suma de objetivos sobre los días que vas a tardar, por término medio, en fabricar tu producto o prestar tu servicio; los días que vas a tardar en vender, por término medio; los días que vas a tardar, por término medio, en cobrar; y los días que vas a tardar en pagar a tus proveedores.

6. Balance

El balance no es otra cosa que una fotografía de las fuentes de financiación de tu actividad: capital (la aportación de los socios), créditos (de entidades financieras), beneficios que hay que distribuir, etc., y de las inversiones (destino de los fondos) efectuadas.

  • Activo y Pasivo: En el activo: lo que la empresa tiene y lo que le deben. Y en el pasivo: lo que debe. Es necesario distinguir entre corriente (menos de un año) y no corriente (más de un año).
  • ¿Qué te interesa saber del balance? El balance refleja el patrimonio de tu negocio (los bienes con los que cuentas y la forma en que se han financiado esos bienes).

7. Cuenta de Resultados (o de Pérdidas y Ganancias)

En este apartado se incluyen los ingresos y los gastos, y un resumen de los resultados. Es la previsión del resultado económico obtenido por la empresa (beneficios o pérdidas) a lo largo de un determinado período de tiempo.

  • Devengo: La cuenta de pérdidas y ganancias es una relación de los ingresos por ventas brutas, de los cuales se restan todos los gastos necesarios en los que se incurre para generar los ingresos.
  • Estructura de costes: El coste directo es el coste de la mercancía y varía en función de la mercancía vendida. El indirecto, es el que no está ligado a la mercancía; no depende directamente del nivel de ventas (arrendamientos, salarios, publicidad…).
  • Amortización: Es el tratamiento contable que recoge la pérdida de valor de tus activos fijos (vehículos, maquinaria, mobiliario…). Es dinero que tienes que restar de los ingresos, que te permite compensar el coste del desgaste del inmovilizado. Una amortización correcta debe permitirte financiar la reposición de los activos sin recurrir a financiación externa.

8. Punto de Equilibrio ('Break-even')

Es el nivel de ventas a partir del cual dejas de perder dinero. Se alcanza en el punto en el que se igualan los ingresos totales y los costes totales (costes fijos más costes variables). En ese nivel no existen ni beneficios ni pérdidas; a partir de este punto, el aumento de las ventas origina un beneficio.

¿Para qué sirve?

  • Para fijar tus precios: Puedes hacer el cálculo para que sean unas tarifas con las que, con un determinado nivel de ventas posibles, se alcance el punto de equilibrio. Calcúlalo dividiendo los costes fijos entre el precio unitario de venta (después de restarle el coste variable unitario).
  • Para controlar tus costes: Con un determinado nivel de costes fijos, variables y precios de venta puedes determinar el punto de equilibrio. Si alguna de estas magnitudes cambia, necesariamente el punto de equilibrio variará.
  • Para la proyección de beneficios: Podemos mejorar la fórmula para conseguir el punto en el que se alcanza un determinado nivel de beneficio.

9. Beneficios y Rentabilidad

Una cosa es tener beneficio y otra, tener caja (vamos, dinero en el bolsillo). El beneficio es una opinión. La caja es una realidad. Puedes tener beneficio y no tener caja: en el beneficio entran los ingresos, lo que vendes, pero si cobras a 180 días, realmente no tienes dinero para afrontarlo. Pero eso no quiere decir que lo tengas que pasar por alto.

Empezar un negocio en el que no se pueda recuperar el capital invertido en tres años (es decir, ganar cada año lo suficiente para cubrir lo invertido) no es recomendable. Si se trata de ventas que exigen ciclos de tiempo muy largos, las dificultades se multiplicarán.

El beneficio es la diferencia entre ingresos y gastos. Una empresa tiene que conseguir beneficios positivos. Eso está claro. Tienes que conseguir ingresar lo suficiente como para lograr justificar el interés de un inversor. Ahora bien, un emprendedor también tiene que pensar que ese dinero, además de facilitarle una nómina que le permita subsistir, tiene que darle una rentabilidad.

  • Una cuestión de riesgo: ¿Qué me rendiría el capital que voy a invertir en mi negocio si lo pusiera en un depósito a plazo fijo en un banco o una caja de ahorros? Si no espera obtener un beneficio anual que esté por encima del 5,5% (después de impuestos), no tiene sentido montar una empresa.
  • ¿Cómo se tiene que analizar el beneficio? Hay que compararlo con el plan de negocio, para ver su evolución, y analizar también su composición. El beneficio puede venir de la actividad ordinaria de la empresa o de ‘cosas raras’.

Preguntas Estratégicas para Conocer el Negocio a Fondo

Además de los aspectos financieros, es vital comprender la esencia de tu negocio y su posición en el mercado. Estas preguntas son fundamentales para cualquier análisis estratégico:

  1. ¿Cuál es la misión del negocio? ¿Cuáles son tus objetivos?
  2. ¿Cuál es el horizonte temporal?
  3. ¿A qué segmento de mercado perteneces?
  4. ¿A qué público objetivo te diriges?
  5. ¿Cuál es el posicionamiento de tu marca?
  6. ¿Cómo comercializas tus productos o servicios?
  7. ¿Qué fortalezas tiene el equipo? ¿Cuáles son tus ventajas frente a la competencia?
  8. ¿Qué rentabilidad tienes y esperas en el futuro?
  9. ¿Cuál es la ventaja comparativa de tu negocio?

tags: #preguntas #para #saber #si #un #negocio

Publicaciones populares:

  • Descubre las opiniones sobre Live Mentor
  • Análisis del Estatuto Marco de la Sanidad
  • Actividades de Marketing Explicadas
  • Negocio en auge: Franquicias de hamburguesas
  • Claves para Acuerdos Exitosos en Negociación
Asest © 2025. Privacy Policy