Jesús Ordovás: Un Viaje a Través de la Historia de la Música Popular Española
Jesús Ordovás (Ferrol, 1947) ha sido testigo del nacimiento y la evolución de la industria del disco en España. Desde sus inicios en la radio pública hasta su incursión en la literatura musical, Ordovás ha dejado un inmenso legado en la música rock y pop española.
Jesús Ordovás, figura clave en la historia de la música española.
Infancia y Primeros Años
Ordovás nació en Ferrol por casualidad y se fue cuando tenía cinco años. Recuerda que era muy bonito y había muchos barcos. Su padre trabajaba de ingeniero para MZOV, construyendo la vía del tren desde Zamora a Ourense y Vigo. Después de vivir en Sanabria y Calatayud, a los diez años llegó a Madrid.
Vivían en el barrio de la Concepción, construido por el promotor inmobiliario José Banús Masdeu con presos políticos. En esa época, muchas empresas utilizaban presos en obras públicas. El barrio en esa época era territorio salvaje, con numerosos puticlubs debido a la presencia de americanos de la base.
Para Ordovás, era como vivir en Hollywood. Los americanos les daban tabaco y chicles, y los bares tenían rockolas con Elvis Presley, Connie Francis, Neil Sedaka y Paul Anka. Se educó en ese ambiente, aunque asistía a un colegio de curas mallorquines donde recibía maltrato físico.
Influencias Musicales y Primeros Pasos
Escuchando Vuelo 605, el programa de Ángel Álvarez, Ordovás y sus compañeros se inspiraron en la música americana. Ángel Álvarez, telegrafista y amante de la música, presentaba melodías y discos de Simon & Garfunkel, Jefferson Airplane y Velvet Underground, que eran prácticamente desconocidos en España.
Bob Dylan fue una de sus mayores influencias. Se compró una guitarra, una armónica y empezó a componer sus propias canciones en castellano imitándole. Su madre le regaló un magnetofón Grundig para que pudiera grabarlas.
Se matriculó en Ciencias Políticas, pero lo que más le interesaba era leer la revista Triunfo y los libros de Kerouac, Cien años de soledad y La ciudad y los perros de Vargas Llosa. Tuvo la suerte de tener un compañero que le traducía las letras de Bob Dylan.
Bob Dylan, una de las mayores influencias de Jesús Ordovás.
Encuentros con la Autoridad y la Música Española
Después de asistir a una actuación de Raimon en la universidad en 1968, fue detenido por la policía y llevado a la Dirección General de Seguridad. Gracias a un tío policía, evitó ser golpeado, pero no pudo evitar el juicio militar. Fue multado con diez mil pesetas por participar en una manifestación contra la policía armada.
Aunque estaba más interesado en la música americana, también escuchaba a Los Salvajes, Los Sírex, Lone Star, Los Cheyenes, Los Brincos, Los Bravos y Pop-Tops. El Dúo Dinámico no le interesaba, aunque reconoce su importancia en la música española.
Viajes y Descubrimientos
A los veintiún años, se libró de la mili debido a una malformación en los pies y aprovechó para irse de España. Su plan era ir por la carretera de Burgos haciendo autostop hasta Francia, pero tuvo que coger el tren. En Francia, tuvo experiencias diversas y se hizo amigo de hippies de California.
Trabajó como limpiador en un banco en París y aprendió francés. Lo primero que hizo con el dinero que cobró fue comprarse todos los discos de Bob Dylan. Una americana le compró el equipo para poder escucharlos. En Madrid entonces no había nada, ni libros, ni conciertos ni hostias.
Inicios en el Periodismo Musical
Escribió un artículo para la revista Disco Expres sobre el New Morning de Dylan y lo publicaron. Les gustó y le pidieron más. En el 72 se fue a Londres e hizo lo mismo con Triunfo, pero antes se fue a Ibiza. Le habían dicho que en la isla te daban de comer gratis y tenías relaciones sexuales todos los días con americanas. Pero su experiencia fue breve y no cumplió sus expectativas.
Su madre le llamó para decirle que le había llegado una carta de un editor que quería que escribiera un libro sobre Bob Dylan. Se publicó en el año 72 y vendió mucho. Ese es el inicio de su carrera. Con el dinero se fue a Inglaterra. Estuvo un año. En Londres solo podías entrar con un contrato de trabajo y le dieron uno para...
